Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana continuamos con el artículo “An Examination of the Communication Styles Associated with Psychopathy and Their Influence on Observer Impressions” de Brinke, Porter, Korva, Fowler, Lilienfeld y Patrick. En este artículo hablan de cómo se comunican las personas con rasgos psicopáticos y cómo podemos usar su estilo de comunicación para detectarlos.

Hay razones para creer que la psicopatía está asociada a diferentes estilos de comunicación tanto verbal como no verbal. Sus diferentes características hacen que sus comportamientos sean distintos, por ejemplo, su déficit afectivo puede ir asociada con una menor intensidad de las expresiones faciales; pero también saben que son una buena manera de influir a los demás y por ello pueden intentar fingirlas. Esto puede servir para descubrir al psicópata, ya que a veces, por ejemplo, puede estar mostrando una expresión de felicidad, pero sus palabras sean de ira o enfado.

Se cree que las personas con psicopatía presentaran en mayor medida la sonrisa de Duchenne, ya que puede hacerles parecer más amables, encantadores y hacer creer al resto que no son peligrosos. Además, usarían más gestos con las manos lo que está asociado a una mayor influencia social. También, usarían menos palabras emocionalmente positivas debido a su agresividad y a su poca experiencia emocional y por ello utilizaran palabras más negativas u hostiles. Finalmente se cree que usarán menos pausas llenas.

Se utilizó el modelo de la lente de Brunswik para examinar cuales eran señales de comportamiento predictoras de los rasgos de la psicopatía y que correlacionaban con las percepciones de los rasgos psicopáticos de los observadores. También se examinó la combinación de dos canales de comportamiento incongruentes – el lenguaje emocional y la expresión facial emocional – y su asociación con los rasgos psicopáticos y con la observación de los mismos.

La muestra del estudio eran 100 reclusos masculinos voluntarios que estaban en una prisión de seguridad media en Florida. Cada recluso se sometió a una entrevista del PCL-R completa. Dos personas evaluaron a cada interno, dando puntuaciones altamente confiables. De los presos analizados 18 obtuvieron puntuaciones mayores de 30, cumpliendo con los criterios para el diagnóstico de la psicopatía.

Se codificaron 88 clips de video para al menos un tipo de comportamiento: expresiones faciales, lenguaje corporal o lingüística. Concretamente 50 vídeos fueron codificados para expresiones faciales, 51 para lenguaje corporal y 64 para análisis lingüístico. Treinta y cuatro de los vídeos fueron codificados para todos los comportamientos.

Las expresiones faciales fueron codificadas por un observador ajeno a la puntuación del PCL-R. Se clasificaron la expresión emocional en cada fotograma para la presencia y duración de la expresión, en las regiones superior e inferior de la cara por separado. La expresión de felicidad ocurrió con la frecuencia suficiente para ser sometida a análisis estadístico, las expresiones de tristeza, ira, miedo, disgusto, desprecio y sorpresa no fueron examinadas más en profundidad. En cuanto al lenguaje corporal se codificaron por un lado los ilustradores como índices de animación y los auto -manipuladores como índices de estrés. El contenido verbal se transcribió y se analizo con el software Word Count de Linguistic Inquiry (LIWC), concretamente se estudiaron las características de palabras emocionales positivas y negativas, palabras asociadas específicamente con la ira y expresiones no fluidas.

Uno de los hallazgos más destacados es que las puntuaciones más altas en psicopatía se asociaron con un estilo de comunicación distintivo. Las puntuaciones en el factor 1 del PCL-R estaban asociadas con un aumento de la sonrisa de Duchenne. Este tipo de sonrisa incluye la activación del orbicularis occuli, la aparición de patas de gallo alrededor de los ojos y está asociada con la felicidad genuina; pero investigaciones recientes han descubierto que el 71% de las personas pueden producirla sin sentir esa felicidad. Los psicópatas suelen simular las emociones, por tanto, se cree que serán capaces de producir esta sonrisa sin sentir la felicidad.  También es cierto que los psicópatas son personas que no se dejan llevar por la angustia, por tanto, se puede pensar que la aparición de esta sonrisa en situaciones donde la mayor parte de las personas estarían angustiadas puede reflejar sus bajos niveles de estrés en esa situación. Otra posible explicación es que los presos utilizan este tipo de sonrisa para aumentar su estatus o poder, ya que en los hombres son percibidas como señales de dominancia.

También se encontró que los rasgos asociados al Factor 1 estaban conectados con un mayor uso de ilustradores. Esto está relacionado con que los psicópatas son oradores animados y usan los gestos de las manos para controlar y dominar la conversación, así como para distraer de los mensajes verbales que son frecuentemente engañosos.

En relación al lenguaje verbal la psicopatía está asociada a un uso más abundante de palabras de emoción negativa, en particular con un lenguaje hostil y de enfado. Este lenguaje está asociado tanto al factor 1 como al 2 y refleja la tendencia de comportamiento agresivo y antisocial a la que son propensos los psicópatas. Este tipo de lenguaje también puede responder al placer que sienten estos individuos frente a la angustia psicológica del resto. Se tenía la hipótesis de que habría un uso reducido de las pausas llenas, pero no se puedo comprobar.

Se ha comprobado que presentan conductas contradictorias como las puntuaciones altas en el PCL -R con una mayor presencia de sonrisa de Duchenne y también un uso de lenguaje negativo y hostil. Esto se puede deber al prodigioso uso del engaño por parte de los psicópatas o al reflejo del placer que siente frente a la manipulación de los demás.

Se puede utilizar varias señales para identificar la psicopatía como son el lenguaje negativo y enojado, los ilustradores y las sonrisas de Duchenne. Concretamente las puntuaciones altas en el factor 1 utilizan la combinación de un lenguaje enojado y la sonrisa de Duchenne.