Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Efectos de las barreras de comunicación en el matrimonio. Club Lenguaje No Verbal.

Efecto de las barreras de comunicación en el matrimonio. Club Lenguaje No Verbal.

Efectos de las barreras de comunicación en el matrimonio. Club del Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión les sugerimos el resumen del artículo “Efectos de las barreras de comunicación en el matrimonio” de los autores Uma Devi Krishnan y S. Annie Margaret de la Universidad Tunku Abdul Rahman (Malasia) en el que se aborda el tema de la comunicación entre los miembros de la familia.

Se da por hecho que sabemos como comunicarnos y entender un mensaje, pero la verdad es que lo que decimos, pensamos y queremos decir puede ser a veces malinterpretado. Es un inmenso desafío hacerse comprender y entenderse unos a otros es un reto todavía más grande. Una de las habilidades necesarias para conseguir un matrimonio feliz es una comunicación efectiva. Birchler (1979), definió la capacidad de comunicación de las parejas casadas como las conductas observables, variables, verbales y no verbales en base a como se entregan estos mensajes y como se reciben en la pareja. Sin embargo, la comunicación solo tiene éxito si el mensaje enviado por el remitente se entiende con la misma implicación por el receptor. Es la herramienta fundamental para comprender o comunicarse emocionalmente unos con otros y no puede ser suprimida al ser el elemento fundamental para un matrimonio feliz. Según Drakeford (1976): “Una barrera de comunicación es algo que impide que las intenciones coincidan. Existen barreras de intenciones entre todas las personas, haciendo la comunicación mucho más difícil de lo que la mayoría de la gente piensa”. Buehler et al (1998) definieron el conflicto marital como la existencia de altos niveles de desacuerdo, interacciones estresantes y hostiles entre los cónyuges, falta de respeto y abuso verbal. Cummings (1998) por otro lado lo interpreta como “cualquier interacción interpersonal mayor o menor que implica una diferencia de opinión, con independencia de si son mayoritariamente negativas o positivas”. El objetivo de este estudio es analizar de que manera una escasa capacidad de comunicación afecta a la pareja y las consecuencias que conducen al conflicto marital. La mayoría de las parejas admiten que un conocimiento limitado en comunicación es la razón principal de su infelicidad.

El proceso de comunicación puede ser fácilmente malentendido y se trata del factor primordial de conflicto conyugal. Si no se es consciente de que ha habido una mala interpretación, ni siquiera se trata de modificar o mejorar las habilidades de comunicación. Según Gottman y Silver (1999), el 96 % de las veces se puede predecir el desenlace de una conversación en base en los tres primeros minutos de una interacción de quince minutos. Una interacción negativa conduce a una relación destructiva. Se lanzan lenguajes y palabras sin tener en cuenta los sentimientos y emociones de la pareja. Al no cesar esta guerra verbal conduce a la violencia en el matrimonio. James V. Córdova (2011) señaló que “se ha demostrado que una comunicación no saludable entre las parejas puede provocar angustia mental, divorcio, violencia doméstica y problemas de salud”. Gran parte de la comunicación no es verbal (60%), lo que lleva a hacer suposiciones en cuanto al significado de esas señales no verbales. El pionero en el estudio de la comunicación no verbal es Ray L. Birdwistell (1970), estimó que una persona de media emite palabras durante en total alrededor de diez a once minutos al día y que sólo tarda 2,5 segundos en estructurar las oraciones, pero en este intervalo de tiempo se pueden hacer y reconocer alrededor de 250.000 expresiones faciales. Junto con esta comunicación no verbal se incluyen ocho elementos de kinésica, como el lenguaje corporal y la postura, la expresión facial, los gestos, los movimientos oculares, la proxémica (distancia), los rasgos paralingüísticos (tono de voz), la apariencia y la háptica (tacto). Todos estos elementos son importantes para construir una relación solida. Consciente o inconscientemente, la mayoría de estas señales se emplean en las interacciones cotidianas. La comunicación no verbal y la satisfacción marital están generalmente correlacionadas. Es importante reconocer que la comunicación no verbal implica con frecuencia más de un mensaje verbal.

Una escasa comunicación puede conllevar muchos problemas sociales tales como; divorcio, violencia doméstica, suicido y homicidio. La falta de comunicación está asimismo asociada con un mayor riesgo de divorcio y separación matrimonial (Novella, 2009). Los matrimonios necesitan herramientas de comunicación adecuadas para sortear las barreras. Si el motivo que alega la pareja se estudia con detalle se descubrirá que la clave de la felicidad no está en divorciarse, sino en identificar el origen de ese problema marital. Generalmente se cree que es más probable que se produzca un divorcio si no se ha reparado esa ruptura en la comunicación. El divorcio, final de una matrimonio infeliz, elimina cierta tensión y frustración, pero puede volver a producirla de nuevo. La revisión académica demuestra que las parejas divorciadas no son tan felices como hubieran predicho sin embargo están más estresadas después del divorcio. La falta de comunicación en los matrimonios a veces conduce a la violencia doméstica. El abuso verbal en ciertas parejas despierta la ira y las emociones agitadas. Así pues, se recurre a la violencia para mostrar desacuerdo o desaprobación.

No se suele prestar demasiada atención a los conflictos que pueden ser negociados o comunicados hasta que al final ocasionan un problema mayor y más grave en el matrimonio. Se sostiene que el abuso en la pareja incrementa la violencia, lo que puede derivar en la muerte de cualquiera de los cónyuges (Bossarte, Simon, y Baker, 2006). En cambio, el suicidio dentro del matrimonio ha estado presente desde siempre. Aunque el suicidio puede estar relacionado con la falta de comunicación entre las parejas, la falta de atención y la capacidad de escucha también pueden ser factores relevantes. Khan y Reza (1998) hallaron que la principal causa de suicidio conyugal son los conflictos de pareja. Por lo tanto, la falta de comunicación y la ruptura de conexión conllevarán silencio y aumento de la tensión en una relación (Organización Mundial de la Salud, 2000). Los informes de las parejas que participaron en el estudio son claramente representativos del poder que tienen el comportamiento verbal y no verbal, sobre todo en situaciones de conflicto, para determinar las implicaciones de la pareja en el matrimonio. La falta de comunicación verbal y no verbal evidencia cómo un matrimonio puede llegar a su disolución y a la violencia. Las dos principales barreras son la comunicación verbal y no verbal. Este estudio determina asimismo los elementos de la comunicación que deben usarse con conocimiento dentro del matrimonio, ya que el resultado es a menudo indeseable. Por lo tanto, la comunicación es fundamental para un matrimonio feliz y es crucial tener en cuenta su importancia antes de embarcarse en un matrimonio.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

1 Comentario

  1. Ma. del Carmen Trejo

    12 febrero, 2015 at 20:37

    Muy ilustrativo, de gran apoyo parea quienes realizan labor de mediación.

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