Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana continuamos con el artículo “Construction and Validation of the Touch Experiences and Attitudes Questionnaire (TEAQ): A Self-report Measure to Determine Attitudes Toward and Experiences of Positive Touch” de Trotter, McGlone, Reniers y Deakin. En este artículo hablan sobre la construcción y validación del cuestionario TEAQ, sobre las experiencias de contacto físico tanto en la infancia como en la edad adulta.

El segundo estudio que realizaron los autores para desarrollar el cuestionario fue hecho para validar la estructura factorial a través de una segunda muestra de participantes y un análisis factorial. En este caso se les suministró el test con los 57 ítems y la muestra estaba compuesta por 704 participantes, siendo el 73% mujeres y la edad media de 27 años.

La confiabilidad del modelo de ecuaciones estructurales se reduce por un número excesivamente grande de variables. La estructura de seis componentes previamente identificados proporcionó un ajuste razonable de los datos de la muestra. Por tanto, quedó confirmada la estructura de seis componentes y el uso apropiado del TEAQ para calcular las puntuaciones de cada subescala para investigar las experiencias y actitudes positivas.

El tercer estudio que realizaron fue para comprobar la validez concurrente y la predictiva del TEAQ. Para la parte predictiva se usó el TEAQ junto con el Cuestionario de Trauma en la Infancia (CTQ-SF), ya que se esperaba que la subescala de contacto con la infancia del TEAQ fuera una predicción negativa del trauma infantil. Además, se utilizó el Cuestionario de Apoyo Social (SSQ6), ya que se creía que las escalas de Contacto entre familiares y amigos y la de Toque íntimo actual predijeran los valores de apoyo social percibido. Para la validez concurrente y discriminante se completó el TEAQ junto con otros cuestionarios existentes sobre el contacto físico que fueron: La Medida de Evitación del Toque (TAM), la Escala de Orientación del Toque Familiar (FTO), el Cuestionario TACTYPE, la Prueba del Tacto, el Cuestionario sobre la experiencia de contacto físico (QPCE), el Cuestionario de Evaluación de Contacto Físico y el Cuestionario de Contacto Social (STQ). Se consideraron un poco anticuados e inadecuados para el uso actual los cuestionarios TAM, el TACTYPE y la prueba táctil. Además, se intentó incluir el Cuestionario de Evaluación del contacto físico, pero no se puedo obtener una copia de los autores.

Para realizar este estudio se utilizó una muestra de 201 participantes en el cual el 80% fueron mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y los 81 años. Fueron principalmente estudiantes, y en menor medida trabajadores a tiempo completo. Complementaron en línea el TEAQ junto con preguntas generales, además se les facilitó los cuestionarios de La Orientación de contacto familiar de 16 ítems, que mide las experiencias de contacto físico positivo en la infancia; el cuestionario del toque social con 20 ítems, que estudia las actitudes al contacto físico; el Cuestionario Físico La Experiencia con 8 ítems, que puntúa el contacto físico en la infancia y en la actualidad. También se facilitó el CTQ que contiene cinco subescalas que están referidas al abuso sexual, físico y emocional en la niñez y al abandono físico y emocional. Por último, se les suministró una versión modificada del SSQ6.

Los resultados arrojaron que el TEAQ tenía una buena validez convergente y predictiva. Las puntuaciones se correlacionaban como se esperaba con las otras medidas existentes para el contacto físico.

El estudio 4 tenía como objetivo identificar las diferencias demográficas en las respuestas del TEAQ para investigar la validez de constructo en términos de validez de grupo conocido. Se hipotetizó que las habría diferencias de género ya que la literatura existente afirmaba que las mujeres se sienten más cómodas que los hombres con el contacto interpersonal, especialmente en términos iniciales. En estudios existentes se ha probado que las madres tienen más contactos positivos con las hijas que con los hijos y por ello las mujeres reportan un toque parental más positivo en la infancia que los hombres. También se había probado que tanto las adolescentes como las mujeres tienen más actitudes relativas al cuidado personal que los hombres.

Además, se predijo que las personas que estuvieran en una relación o casada reportarían mayores niveles de contacto físico actual que aquellas que estuvieran solteras. Previamente había sido identificado que es en la fase intermedia de la relación cuando hay mayor contacto físico. Estudios anteriores mostraban que las personas mayores se sentían más cómodos frente al contacto interpersonal que los jóvenes. También se ha comprobado que, en diadas de sexo diferentes, la iniciación al tocar disminuyó con la edad en hombres, pero aumentó en mujeres.

En este estudio se utilizaron los datos recogidos en los tres estudios anteriores y se analizaron para estudiar el estado civil, el género y la edad y su influencia en las puntuaciones de las subescalas del TEAQ. Por tanto, se tuvo un total de 1509 participantes de los cuales un 73.2% eran mujeres con una edad media de 27 años.

Los resultados mostraron que las mujeres obtuvieron mejores puntuaciones en las escalas de FFT, CIT y ChT que los hombres, lo que viene a decir que las mujeres tienen más contacto físico a lo largo de sus vidas que los hombres. Estos resultados coinciden con la literatura preexistente. También, se comprobó que las mujeres tienen una actitud más positiva hacía el cuidado personal que los hombres. En la edad adulta el uso de productos y el dinero invertido en el cuidado y la apariencia es mayor en mujeres que en hombres.

Otros resultados fueron que los hombres tenían una actitud más positiva ante el toque desconocido. La actitud hacía el toque íntimo fue comparables entre hombres y mujeres. La mayor evitación del contacto, sobre todo si provenía del sexo opuesto es por parte de las mujeres, especialmente si era de parte de un desconocido.

Se comprobó también que las personas que estaban en una relación tenían mayor contacto íntimo que aquellas que estaban casadas o vivían juntas.  Para acabar no se consiguieron resultados diferenciados por edad.

La semana que viene presentaremos las conclusiones generales del estudio, así como los ítems del cuestionario.