Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Categoría: Sanidad

La importancia de la inmediatez en el comportamiento no verbal para crear vínculos de confianza. Club del Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del estudio “Creating Immediacy Using Verbal and Nonverbal Methods” de Debra Dalonges y Jacquelyn Fried, documento en donde se explica la importancia de la inmediatez y de las relaciones positivas a través del comportamiento no verbal para establecer vínculos de confianza entre pacientes y médicos o alumnos y profesores.

La inmediatez se define como el grado de cercanía física o psicológica percibida entre dos personas. Las personas se sienten atraídas por las personas y cosas que les gustan, evalúan positivamente y prefieren, y evitan o se alejan de las cosas que les disgustan, evalúan negativamente o no prefieren.

La inmediatez abarca técnicas de comunicación verbal y no verbal que se pueden aplicar en múltiples entornos. Reducir el estrés y establecer una relación con los clientes requiere integrar la delicadeza de un educador y la compasión de un médico de calidad. Los educadores usan técnicas de inmediatez para educar a sus alumnos; estos mismos métodos se pueden aplicar en un entorno clínico. Al igual que los académicos, los higienistas dentales confían en las habilidades de comunicación verbal y no verbal finamente perfeccionadas para impartir información sobre educación sanitaria para motivar y educar a los pacientes sobre la salud oral y sistémica. Los higienistas dentales, como médicos expertos y conocedores, deben utilizar habilidades de comunicación que generen confianza en los pacientes y que transmitan sus habilidades y conocimientos. Los rasgos deseados asociados con la inmediatez verbal incluyen la autorrevelación, el humor, el tono, la referencia a los rasgos positivos y el discurso de otro con respecto a las similitudes. Las principales señales no verbales asociadas con la inmediatez incluyen la escucha empática, la migración facial (que muestra la expresión), la sonrisa, la orientación de la mirada, la apariencia física y el tacto.

Mediante estrategias de comunicación no verbales y verbales, un higienista dental puede mejorar las interacciones y alentar a los clientes a expresar sus inquietudes. Las señales no verbales pueden ser mucho más importantes que lo que se dice. Estas señales pueden influir en los resultados de los intercambios académicos y clínicos.

De acuerdo con los resultados de la comunicación educativa, los pacientes que ven a los médicos como profesionales cercanos son menos temerosos y generalmente están más satisfechos con la atención médica que reciben. El atractivo interpersonal, el grado en que otros responden positivamente entre sí, se puede mejorar utilizando comportamientos de inmediatez. Los médicos que deseen emplear los comportamientos de la inmediatez deben explorar las técnicas verbales y no verbales y las formas de asegurar su congruencia. Actos simples como mantener el contacto visual cuando se comunican, tocar suavemente el brazo de un paciente para reforzarlo y hablar con un tono suave y no amenazante son algunas de las maneras de lograr la inmediatez. La aplicación consciente y el aprendizaje diligente de estrategias de comunicación tanto verbales como no verbales pueden ayudar a mejorar los resultados de la educación sanitaria.

Una parte de toda comunicación son los comportamientos no verbales. Estas conductas incluyen el estudio de los movimientos corporales al comunicarse, los gestos y expresiones faciales, la proxémica (la naturaleza, grado y efecto de la separación espacial que los individuos mantienen naturalmente), la sensibilidad de la piel, el uso de artefactos, características físicas, movimiento ocular, comportamiento conmovedor y factores ambientales. Las expresiones faciales y los gestos incluyen el contacto corporal, la apariencia física y la dirección de la mirada. Los comportamientos no verbales incluyen las variables paralingüísticas del tono emocional, el tiempo y el acento. Los docentes consideran que los profesores que transmiten mensajes de cuidado verbal en combinación con señales de cuidado no verbal son más creíbles. Algunos investigadores creen que los comportamientos no verbales son más efectivos para comunicar la inmediatez que los comportamientos verbales. Las señales no verbales a menudo son innatas y, a veces, pueden contradecir un mensaje verbal. Quien tiene un conocimiento experto de las conductas no verbales puede transmitir efectivamente un mensaje no verbal controlado.

Al aplicar los principios de inmediatez, se pueden combinar comportamientos de comunicación tanto verbales como no verbales. Ya sea que se discuta el estado de salud de una persona o se educa a los estudiantes, los mensajes se transmiten a través de dos tipos de comunicación: explícita e implícita. Los mensajes explícitos llevan el contenido; la comunicación implícita transmite emociones y sentimientos. Los mensajes explícitos son fundamentalmente verbales, mientras que las comunicaciones implícitas son principalmente no verbales. Del 7% de la comunicación verbal, se descubrió que el 38% pasa por el tono de voz y el 55% por el lenguaje corporal general. Al formar relaciones de inmediatez con los pacientes, los médicos deben considerar todos los actos de comunicación verbal y no verbal.

La inmediatez muestra calidez y mejora las interacciones y las relaciones. Las interacciones con los pacientes son experiencias humanas que crean un vínculo relacional. La comunicación efectiva es un vehículo a través del cual se optimiza la participación de los pacientes. Un estudio correlacional de enfermeras y pacientes reveló que la fortaleza de su vínculo facilitó resultados positivos de la atención y una mayor satisfacción del paciente. Fomentar y fortalecer los vínculos de los higienistas dentales con sus pacientes podría producir resultados similares.

Relatando el principio educativo de la inmediatez, Vélez y Cano estudiaron la asociación entre la motivación del estudiante y la inmediatez del maestro. Su encuesta encontró que para aumentar la motivación del estudiante a través de señales verbales y no verbales se debían de exhibir gestos positivos y alentadores. Las expectativas de éxito se potencian mediante una combinación de comunicación verbal y no verbal constante, positiva y de apoyo.

El Comportamiento No Verbal en la musicoterapia. Club de Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del estudio “A Comparison of Music Therapy Students’ and Professional Music Therapists’ Nonverbal Behavior: A Pilot Study” de los autores Jones, Jennifer D y Cevasco, Andrea M., Se trata de un extenso estudio que trata diferentes temas relativos al comportamiento no verbal y la musicoterapia, por lo que procedemos a resumir un fragmento del estudio en donde se explican las diferencias encontradas entre los profesionales y los estudiantes de musicoterapia en su comportamiento no verbal con los pacientes. 

La musicoterapia ha sido documentada como un tratamiento efectivo para la demencia, y cuando se comparó con otras actividades recreativas, la musicoterapia provocó una mayor participación de pacientes con enfermedad de Alzheimer. Se obtienen habilidades cognitivas como la memoria, y se sabe que la capacidad de mantener la atención se puede mejorar a través de la música. La música en vivo se considera un protocolo de tratamiento efectivo, y el canto se cita frecuentemente como una técnica utilizada con adultos mayores, particularmente en el logro de objetivos sociales / emocionales.

El resumen de esta sección del artículo evalúa el impacto clínico de los comportamientos no verbales de los terapeutas en los clientes. Aunque los tipos de comportamientos no verbales disponibles durante la canción son restringidos, los musicoterapeutas pueden utilizar la expresión facial y la proximidad mientras cantan y tocan la guitarra. No se sabe qué habilidades no verbales tienen los estudiantes de musicoterapia; sin embargo, se observó que las estudiantes de enfermería carecían de habilidades no verbales adecuadas en el entorno clínico. Los objetivos de esta investigación descriptiva fueron observar sistemáticamente la expresión facial y la proximidad de los musicoterapeutas profesionales, y de los estudiantes de musicoterapia durante el uso de la guitarra para adultos mayores, y determinar si existían diferencias en comportamientos no verbales.

Para ello, 10 mujeres participantes fueron reclutadas para las dos partes de este estudio. Cuatro musicoterapeutas profesionales y 6 estudiantes de musicoterapia que brindaron servicios para adultos mayores en la comunidad como parte de su empleo, trabajo de grado o servicio voluntario. Todos aceptaron ser grabados en video y/u observados mientras cantaban canciones con los pacientes. De los musicoterapeutas, tres tenían aproximadamente 5 años de experiencia clínica con gerontología y uno tenía más de 20 años de experiencia clínica con gerontología. Los estudiantes de musicoterapia tenían al menos un semestre de práctica previa y se habían emparejado con los musicoterapeutas profesionales y habían trabajado con estos pacientes geriátricos entre 4 y 6 semanas antes de la recopilación de datos. En la primera parte del estudio, se observaron 3 musicoterapeutas y 3 estudiantes para la expresión facial. Durante la segunda parte, 2 de los 3 terapeutas musicales, un musicoterapeuta adicional y 3 estudiantes diferentes fueron observados por su proximidad.

Se seleccionaron tres entornos para adultos mayores para el estudio: a) vida asistida (n = 1), b) programa de atención diurna para adultos con demencia (n = 1), y c) atención residencial para adultos con demencia (n = 2). Estas instalaciones representan diferentes niveles de atención a lo largo de la serie de servicios para adultos mayores con pérdida de memoria y trastornos de demencia. La configuración no se diseñó con fines de investigación, sino que formaba parte de sesiones de terapia de música en curso que se llevaban a cabo en salas de día en cada instalación. El tamaño del grupo varió de aproximadamente 10 a 25 miembros.

Para la mayoría de las sesiones, el líder del grupo de musicoterapia colocó las sillas en la forma deseada. El grupo más grande, en una de las instalaciones de vida asistida, contenía al menos 25 miembros del grupo sentados en dos amplios arcos. Una segunda instalación de vida asistida tenía 10 participantes sentados en línea recta. Los participantes del programa de guardería (aproximadamente 10) estaban sentados en forma de herradura. Los líderes del grupo en la instalación residencial comenzaron la sesión donde los ocho pacientes ya estaban sentados, lo que resultó en una disposición dispersa de pacientes. El tamaño del grupo y el espacio utilizado disminuyó con el nivel de funcionamiento de los miembros del grupo, con la instalación residencial para adultos con demencia que tiene la menor cantidad de personas ubicadas en el espacio más pequeño. Los líderes determinaron los asientos en grupo y los investigadores no los modificaron.

Durante la misma sesión, los profesionales y estudiantes dirigieron canciones de su elección que eran familiares para los pacientes en cada una de las cuatro instalaciones. El líder fue observado mientras cantaba y acompañaba la canción usando la guitarra (interpretaban las canciones de memoria). Las canciones variaron en longitud de 90 segundos a 120 segundos. Los adultos mayores fueron animados a cantar con el líder.

Las parejas de estudiantes profesionales se grabaron en vídeo para el análisis de la expresión facial. Dos musicoterapeutas certificados por el consejo analizaron las cintas de vídeo. Las expresiones faciales se observaron durante 10 segundos, seguidas por un período de 5 segundos para registrar si las expresiones faciales se mantuvieron iguales o se cambiaron. Los datos de la expresión facial se recopilaron durante toda la duración de la canción; la confiabilidad entre evaluadores fue del 93% para los datos de expresión facial.

Los investigadores observaron a los profesionales y estudiantes en el sitio para obtener datos de proximidad. Las observaciones se realizaron durante 10 segundos, seguidos por un período de 5 segundos para la grabación. Los datos de proximidad se recolectaron utilizando un formulario de observación diseñado por un investigador que definió los siguientes comportamientos: líder abordado (definido como mover cada pie hacia un cliente), líder inclinado (hacia adelante, hacia atrás o de lado a lado), líder alejado de los clientes , o el líder permaneció en el mismo lugar. Las categorías de comportamiento no eran mutuamente excluyentes; el líder observado podría participar en más de un comportamiento de proximidad durante cada observación de 10 segundos. La confiabilidad entre evaluadores fue del 70% para las observaciones de proximidad.

Los resultados fueron los siguientes: ubo una diferencia significativa en el número total de intervalos en los cuales la expresión facial varió entre los profesionales y los estudiantes. Los terapeutas profesionales cambiaron la expresión facial durante más intervalos que los estudiantes. El profesional de la unidad residencial para adultos con demencia cambió la expresión durante el 100% de los intervalos. Dos de los tres cambios en expresiones faciales para un alumno y los dos cambios para otro alumno fueron autodirigidos (fruncidos el ceño después de un error de interpretación) en lugar de ser dirigidos por el cliente. Las expresiones faciales de los musicoterapeutas profesionales fueron dirigidas hacia el paciente.

Los terapeutas profesionales a menudo comenzaron con una expresión facial neutral que cambió durante la canción, y los estudiantes generalmente sonreían durante toda la canción. Un profesional sonrió al final de las frases de la canción y volvió a una expresión más neutral al reanudar el texto y la melodía. Cuando los estudiantes mantuvieron una sonrisa constante, los cambios observados en la expresión facial ocurrieron en la posición de las cejas. Los cambios en la expresión de los terapeutas profesionales fueron en general más obvios para los investigadores ya que los cambios involucraron varias partes del rostro.

El análisis gráfico se realizó sobre datos de proximidad ya que las categorías de comportamiento no eran mutuamente excluyentes; por lo tanto, los datos no fueron adecuados para el análisis estadístico. Los terapeutas profesionales y los estudiantes se acercaron a los clientes a un ritmo similar; sin embargo, la cantidad de tiempo invertido en moverse o permanecer en un lugar era diferente entre profesionales y estudiantes. Los estudiantes retrocedieron durante más intervalos, reduciendo así la cantidad de tiempo que pasaron cerca de los clientes. Los estudiantes también permanecieron en el mismo lugar durante un mayor porcentaje de tiempo que los terapeutas profesionales y con frecuencia permanecieron en un lugar después de alejarse de los clientes, lo que contribuyó a una mayor cantidad de tiempo que los clientes pasaban en posiciones distantes. Los terapeutas profesionales se balancearon acercándose, alejándose de los clientes y permaneciendo quietos.

Los resultados de este estudio sugieren que los profesionales utilizaron comportamientos no verbales de forma diferente a los estudiantes; sin embargo, es necesaria una investigación adicional que examine los comportamientos no verbales de los musicoterapeutas que interactúan con los pacientes.  Además, este estudio se limitó a los comportamientos no verbales que se muestran mientras se canta con un grupo de adultos mayores. Se necesita investigación durante las sesiones con otras poblaciones clínicas, durante la musicoterapia individual entre un terapeuta y un solo paciente, y durante otros tipos de intervenciones musicales. Es probable que las conductas no verbales entre líderes y pacientes cambien con el tiempo, particularmente la proximidad.

Los musicoterapeutas deben maximizar la comunicación con los pacientes durante la música, lo que a menudo implica el uso de conductas no verbales. Los estudiantes de musicoterapia pueden necesitar instrucción sistemática sobre el uso del comportamiento no verbal para agregarlos a su repertorio de habilidades clínicas.

La influencia del Comportamiento No Verbal en entornos hospitalarios según la edad del paciente. Club Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del estudio “A Comparison of Music Therapy Students’ and Professional Music Therapists’ Nonverbal Behavior: A Pilot Study” de los autores Jones, Jennifer D y Cevasco, Andrea M., Se trata de un extenso estudio que trata diferentes temas relativos al comportamiento no verbal y la musicoterapia, por lo que procedemos a resumir un fragmento del estudio en donde se explican las diferentes influencias del comportamiento no verbal según la edad y salud del paciente en entornos hospitalarios.

Los investigadores han estudiado el papel de las expresiones faciales en la comunicación y los efectos de las expresiones faciales positivas, y descubrieron que las diferencias físicas en las sonrisas de disfrute, definidas como sonrisas espontáneas, versus las sonrisas forzadas, eran observables e incluso influían en las percepciones de los demás. Aquellos que demostraron sonrisas de disfrute fueron vistos como más positivos y parecían más expresivos, naturales, extrovertidos, sociables, relajados y agradables que cuando mostraron sonrisas no placenteras. Los investigadores encontraron que la sonrisa positiva influyó en la confianza entre extraños; también encontraron que las características faciales afectaron en torno a la cooperación, y también se descubrió que las parejas que tenían juicios positivos sobre la calidad de la relación mostraban expresiones faciales y posturas significativamente más positivas.

También se ha investigado que muchas personas imitaban espontáneamente las expresiones emocionales de aquellos que observaban y, a través de este mimetismo, experimentaron un cierto contagio emocional. La expresión facial está estrechamente relacionada con las emociones de un individuo y la comprensión de los estados emocionales de los demás; sin embargo, la capacidad de decodificar la expresión facial y hacer suposiciones precisas sobre el estado emocional de una persona no es uniforme a lo largo de la vida. El proceso de envejecimiento y ciertas enfermedades afectan la capacidad de una persona para juzgar la expresión facial y otros tipos de comportamiento no verbal.

El proceso de envejecimiento afecta la capacidad de uno para decodificar la información no verbal, en particular el reconocimiento y la expresión de emociones negativas a través de la expresión facial. Los investigadores en psicología social han explicado este déficit en la decodificación de las emociones negativas como un mayor control sobre las emociones negativas con la edad; sin embargo, investigaciones neuropsicológicas indican que el daño a diferentes regiones neuronales afecta el reconocimiento de la emoción. Los adultos mayores fueron significativamente menos expertos en identificar las emociones de miedo y tristeza, pero identificaron con mayor precisión el disgusto en comparación con los adultos más jóvenes. Se sabe además que la enfermedad de Parkinson afectó significativamente a la identificación de emociones de los sujetos. Los autores concluyeron que las estructuras cerebrales específicas fueron responsables de codificar ciertas emociones y que el envejecimiento y la enfermedad pueden afectar al reconocimiento de emociones específicas. Otros investigadores, sin embargo, encontraron que los participantes mayores, con una edad promedia de 77 años, reestructuraron lo que las personas indicaron para que coincida con el contenido no verbal que se expresó a través de expresiones faciales, lo que indica que los adultos mayores siguen confiando en la información no verbal.

En el estudio de la distancia y el espacio en la interacción humana (la proxemia) la distancia interpersonal puede indicar el estado social relativo de cada persona y determinar el tipo de interacción. Las personas de edad similar interactúan más de cerca, al igual que las personas del mismo estatus social. Los muy mayores y muy jóvenes son la excepción a esta norma; a menudo provocan interacciones a una mayor proximidad. La distancia puede reflejar el nivel de comodidad entre dos personas con distancias mayores observadas entre personas incómodas durante la comunicación.

Las personas con condiciones discapacitantes observables a menudo se encuentran con mayores distancias de interacción. En el transcurso de tres tareas, se encontró que los sujetos que enseñaban una tarea a los compañeros mantenían una mayor distancia interpersonal con el compañero que usaba una silla de ruedas que el compañero sin silla de ruedas. La distancia entre el sujeto y los compañeros fue significativamente mayor durante la primera interacción, aunque la mayor distancia entre el sujeto y el compañero con una silla de ruedas no alcanzó significación en las interacciones posteriores. A medida que el sujeto ganó experiencia, la tendencia a evitar la interacción próxima se redujo.  Una mayor familiaridad con la situación fomentó una interacción más próxima entre el sujeto y el compañero.

Los investigadores a menudo examinan la proximidad de dos personas que participan en la comunicación, así como el impacto del espacio en los grupos de comunicadores. Los adultos mayores experimentaron mayores beneficios de una mayor proximidad durante una tarea de discusión que los adultos en edad universitaria. Los adultos mayores reportaron menos ansiedad cuando se comunican en lugares cerrados y percibieron a sus compañeros de comunicación significativamente más positivamente que sus compañero más jóvenes. Muchos de los adultos mayores en el estudio vivían solos e informaban significativamente más soledad que los estudiantes universitarios. La proximidad más cercana pareció proporcionar un aumento positivo de la excitación que resultó en una mejor comunicación y disfrute. La capacidad de comunicación de los adultos mayores se vio facilitada por una mayor proximidad.

Los investigadores han encontrado que los adultos mayores usan e interpretan los gestos de forma diferente a los adultos más jóvenes. Las mujeres entre las edades de 62 y 80 usaron significativamente menos gestos descriptivos en una tarea de descripción de objetos en comparación con las mujeres más jóvenes (entre 18 y 34 años). Las mujeres mayores tomaron más tiempo para describir los elementos verbalmente que sus compañero más jóvenes. Además, los adultos mayores fueron significativamente menos hábiles para juzgar las emociones de los movimientos corporales que los adultos más jóvenes. Los adultos mayores en el estudio cometieron más errores decodificando las emociones negativas de los gestos que los positivos. No está claro si las enfermedades relacionadas con la edad, como la enfermedad de Alzheimer, alteran la capacidad de identificar las emociones a partir de señales del cuerpo, por lo tanto, los profesionales deben ser conscientes de que los adultos mayores pueden no usar la información codificada por el movimiento corporal y gestos tan efectivamente como sus compañero más jóvenes. Sin embargo, ambos grupos hacen juicios sobre su grado de satisfacción con la atención basada en el comportamiento no verbal de los profesionales de la salud. Por tanto, se sabe que la comunicación no verbal fue el principal predictor de la satisfacción del paciente. Esto incluyó pacientes con problemas médicos directos como dolor de pecho, aquellos que  buscan asistencia sobre el VIH, o aquellos con más necesidades psicosociales de depresión o abuso sexual. Los pacientes informaron estar satisfechos con los médicos en función de su comportamiento no verbal en lugar de las preguntas que hicieron o no hicieron los médicos. Los autores sugirieron que los médicos deben atender sus comportamientos no verbales si desean aumentar la satisfacción del paciente a pesar de lo que dicen o de la información que reúnen durante las visitas de los pacientes. También sugirieron que la formación de estudiantes y residentes incluya instrucción formal en habilidades de comunicación no verbal.

Se encontraron resultados similares en estudios de enfermeras practicantes y estudiantes. Se examinó el comportamiento no verbal de las enfermeras y descubrieron que las enfermeras desarrollaron una buena relación con los pacientes ancianos en la enfermería domiciliaria y un hogar para los ancianos a través de la mirada, la cabeza y la sonrisa. En casi todos los encuentros, las enfermeras sonrieron y asintieron con la cabeza, y durante el 58% de las interacciones, las enfermeras se acercaban al paciente, expresando su inmediatez y sus comportamientos de interés. Sin embargo las estudiantes de enfermería estaban físicamente distantes de los pacientes con delirio en rotaciones de salud mental por dos motivos: miedo a daño físico y sentimientos de inadecuación durante la comunicación. Cuándo y cómo los profesionales de la salud aprenden a utilizar de manera efectiva las conductas no verbales para establecer una relación y comunicarse con los pacientes es digno de una investigación continua.

En los últimos años, los profesionales médicos han tenido un interés especial en investigar los efectos del comportamiento no verbal durante las interacciones con pacientes ancianos. En otra investigación, se estudiaron las calificaciones de los pacientes sobre los comportamientos no verbales comunicativos y específicos de los fisioterapeutas con el funcionamiento físico, cognitivo y psicológico de los pacientes ancianos al ingreso, en el momento del alta y 3 meses después del alta. Encontraron que el comportamiento de distanciamiento de los terapeutas, definido como no sonreír, permanecer sentados y no mirar a los clientes, predijo significativamente una disminución en las actividades cotidianas de los clientes, se asoció con un aumento en la confusión cognitiva de los clientes, se correlacionó positivamente con grado de depresión, y como resultado una disminución del funcionamiento físico.

Los terapeutas que mostraron un afecto positivo dieron como resultado que los clientes mostraran una disminución en la confusión. Sonriendo se produjo una mejora en la movilidad. Un hallazgo interesante fue que los efectos positivos de fruncir el ceño y asentir con la cabeza por parte de los terapeutas estaban representados por una disminución en la confusión; los encogimientos de los terapeutas se asociaron con una disminución de la movilidad; y la sacudida de la cabeza del terapeuta se asoció con una disminución en la confusión. En general, la expresividad facial resultó en una mejora sustancial en las actividades de la vida diaria y una disminución en la confusión, así como mejoras a corto y largo plazo en el funcionamiento físico y cognitivo. Los autores teorizaron que este fenómeno podría deberse a que la expresividad facial comunica empatía y preocupación por el cliente, lo que resulta en la satisfacción del paciente y mejoras en la salud.

En base a estos resultados, se realizó un segundo estudio para investigar los efectos de tres categorías de afecto facial: la expresividad facial involucraba la combinación de sonreír, fruncir el ceño y asentir con la cabeza; afecto positivo referido a la combinación de sonreír y asentir; y afecto negativo implicó la combinación de mirar hacia otro lado y no sonreír. Los pacientes valoraron la expresividad facial y el afecto positivo más positivamente que el patrón neutral, y el afecto positivo resultó en la mayor satisfacción del paciente. Aquellos terapeutas que exhibieron expresividad facial y afecto positivo fueron percibidos como más cálidos, comprensivos, preocupados y empáticos.

La importancia de la empatía y de la comunicación no verbal en las interacciones médico-paciente. Club Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Empathic nonverbal behavior increases ratings of both warmth and competence in a medical context” de los autores Gordon T. Kraft-Todd, Diego A. Reinero, John M. Kelley, Andrea S. Heberlein, Lee Baer y Helen Riess, que analizan si  la importancia de la empatía y del comportamiento no verbal en las interacciones médico-paciente.

En medicina, es fundamental que los médicos demuestren empatía (percibida como calidez) y competencia. Las percepciones de estas cualidades a menudo son intuitivas y se basan en el comportamiento no verbal. Definimos la empatía como una capacidad socioemocional que tiene dos componentes distintos: uno afectivo (la capacidad de compartir las emociones de los demás) y otro cognitivo (la capacidad de comprender las emociones de los demás), pero dado que la empatía es fundamentalmente una habilidad relacional, también es útil comprender la cognición del sujeto. Existe una amplia evidencia de que la empatía (expresada por el sujeto) se percibe (por el objeto) como calidez, por lo tanto, hablamos de empatía y calidez como dos caras de la misma moneda, ya que están funcionalmente vinculadas en el contexto de la interacción social. La empatía es particularmente importante en el contexto de la medicina, donde la evidencia sugiere que está relacionada con numerosos resultados que incluyen una mayor satisfacción del paciente, buena relación con el paciente, mayor adherencia al tratamiento, mayor precisión diagnóstica, reducción de los errores médicos y resultados de salud positivos. Los modelos de atención centrados en el paciente o la relación han demostrado una mayor eficacia en el tratamiento y mejores resultados de salud, por lo tanto, se sabe que el comportamiento empático no verbal aumentará las percepciones de la calidez y la competencia de los médicos.

En el presente estudio, se evalúa si se producirá una relación de calidez / competencia en respuesta al comportamiento no verbal de los médicos. También se evalúan las interacciones del género participante con variables independientes, ya que los hallazgos previos han indicado diferencias de género en los juicios de calidez y competencia. Específicamente, aunque hombres y mujeres juzgan que los rasgos relacionados con la calidez son más importantes que los rasgos relacionados con la competencia en la formación de impresiones de los demás, las mujeres juzgan la importancia relativa de los rasgos relacionados con la calidez de una forma significativamente más importante que los hombres. Existe un estereotipo de rol de género en el que las mujeres son más cálidas que los hombres, y estos hallazgos podrían explicarse parcialmente por las mujeres que internalizan este estereotipo que se transfiere a su percepción de los demás. Finalmente, el estudio que analizamos pretende comprobar que cualquier efecto que se encuentre en el estudio no esté impulsado por el estado de ánimo, evitando que las manipulaciones pusieran a los participantes en un estado de ánimo positivo o negativo, lo que luego influiría en sus percepciones de los médicos. Por lo tanto, se incluye el estado de ánimo de los participantes como una covariable en los  análisis para asegurar que las calificaciones de los clínicos de los participantes sean atribuibles a las manipulaciones propias del estudio.

En el estudio participaron 1,377 participantes estadounidenses (60% mujeres, 80% blancos, edad media 36 años, rango 18-80) como pacientes análogos en un estudio en línea que requiere 7 minutos de tiempo. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a 1 de 4 condiciones en un diseño factorial. Este estudio se ejecutó en 2 carreras; en la primera carrera (N = 194), no se manipuló la variable “bata blanca” (variable para estudiar la competencia percibida con tan solo ver la bata blanca del médico), por lo que los sujetos fueron asignados aleatoriamente a una de estas 2 condiciones: empático, o comportamiento no verbal no empático (los médicos usaban la bata blanca en ambas condiciones). En la segunda carrera (N = 1,177), se usó la variable de la bata blanca, por lo que los sujetos fueron asignados aleatoriamente a 1 de 4 condiciones en los 2 completos (empatía ó Comportamiento no verbal no empático) x 2 (bata blanca o No bata blanca).

Los participantes vieron una serie de 6 fotografías de médicos hombres o mujeres (asignados aleatoriamente) que mostraban diversos comportamientos no verbales que eran empáticos o no empáticos. Cada fotografía se combinó con 2 líneas de una conversación con guión de paciente y médico (todos los participantes vieron el mismo guion), y se les pidió a los participantes que imaginaran que eran el paciente. En la condición empática, cada fotografía representaba al mismo médico que mostraba diversos comportamientos no verbales implicados en la empatía del médico (contacto visual, nivel de ojos médico-paciente igual, sin barrera física, postura abierta, tacto y expresión facial preocupada). En la condición no empática, el mismo médico mostró comportamientos no verbales opuestos (sin contacto visual, nivel desigual de los ojos, barrera física, postura cerrada, ausencia de contacto y expresión facial despreocupada). En la condición de bata blanca, cada fotografía representaba al mismo médico con una bata blanca sobre la ropa, mientras que en la condición de no bata blanca, simplemente se quitó la bata blanca. Todas las escenas progresaron automáticamente en 3 fases: solo fotografía (2 segundos); fotografía y guión (6 segundos); fotografía solamente (2 segundos). Esta progresión permitió a los participantes enfocarse en la imagen y los comportamientos no verbales mostrados por el médico al mismo tiempo que incorporaba el contenido de la comunicación verbal. Después de ver las 6 escenas en la interacción, los participantes completaron 3 escalas de calificación en orden aleatorio para evaluar su estado de ánimo actual, las percepciones de empatía clínica y las percepciones de calidez y competencia del médico. Finalmente, los participantes completaron varias medidas demográficas. Los resultados fueron los siguientes:

En cuanto a la relación entre las calificaciones de los participantes sobre empatía, calidez y competencia de los médicos

Se evaluaron las correlaciones entre las puntuaciones de empatía, calidez y competencia de los participantes , y se encontró que existía una fuerte correlación entre calidez y empatía, calidez y competencia, y competencia y empatía.

En la evaluación de calificaciones de los participantes sobre la empatía de los médicos.

Ajustándonos al estado de ánimo, encontramos un efecto principal significativo del comportamiento no verbal en las puntuaciones de empatía, de modo que los participantes calificaron a los médicos que muestran una conducta empática no verbal como más empáticos que los médicos que muestran comportamiento no verbal no empático. También hubo un efecto principal significativo, aunque muy pequeño, del género del sujeto, de modo que los participantes masculinos calificaron a los médicos en ambas condiciones como más empáticos  que las participantes femeninas. Hubo una interacción marginalmente significativa de la conducta no verbal con el sexo del participante de manera que en la condición no empática, las mujeres percibieron a los médicos como menos empáticos que los hombres.

El estado de ánimo positivo fue una covariable significativa de estos efectos, de modo que el estado anímico positivo más alto se asoció con puntuaciones más altas de empatía médica. El estado de ánimo negativo no fue una covariable significativa de estos efectos, y no hubo asociación del estado de ánimo negativo con las puntuaciones de empatía del médico.

Evaluación sobre las calificaciones de los participantes sobre la calidez de los médicos

Ajustando el estado de ánimo, encontramos un efecto principal significativo de la conducta no verbal en las calificaciones de calidez, de modo que los participantes calificaron a los médicos que muestran comportamiento empático no verbal como más cálido que los médicos que muestran comportamiento no verbal no empático. También encontramos una interacción significativa del comportamiento no verbal con el sexo del participante de manera que en la condición no empática, las mujeres perciben a los médicos como menos cálidos que los hombres. El estado de ánimo positivo y negativo fueron ambas covariables significativas de estos efectos, tales que un estado positivo más alto se asoció con puntuaciones más altas de calidez por parte del médico, y un estado de ánimo negativo más alto se asoció con calificaciones más bajas de calidez del médico.

Calificaciones de los participantes sobre la competencia del médico

Ajustando por el estado de ánimo, hubo un efecto principal significativo del comportamiento no verbal en las calificaciones de competencia, de modo que los participantes calificaron a los médicos que muestran comportamiento empático no verbal como más competentes que los médicos que muestran comportamiento no verbal no empático. El estado de ánimo positivo y negativo también fueron covariables significativas de estos efectos, tales que un estado positivo más alto se asoció con mayores calificaciones de competencia del médico, y un estado de ánimo negativo más alto se asoció con calificaciones más bajas de la competencia del médico.

Analizando por tanto todos estos resultados, se proporciona evidencia de que los comportamientos empáticos no verbales aumentan las percepciones del paciente sobre la empatía, la calidez y la competencia del médico, independientemente de si el clínico usa una bata blanca o no. Además, este efecto no se puede atribuir al estado de ánimo y puede ser más fuerte para las mujeres. De acuerdo con investigaciones previas que muestran que la empatía se percibe como calidez, encontramos que las conductas no verbales empáticas aumentan las percepciones de calidez del paciente. Hay que tener en cuenta además que el estado de ánimo fue una covariable significativa de las puntuaciones de empatía, calidez y competencia.

Esto puede servir para reflexionar y pensar en la posibilidad de incorporar la formación empática no verbal en la educación médica. El entrenamiento de empatía no solo es posible, sino práctico, tanto porque los terceros pagadores como los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid enfatizan cada vez más los puntajes de satisfacción del paciente para el reembolso y también porque la relación paciente-médico tiene un efecto positivo en los resultados médicos. El entrenamiento empático puede incluso contribuir a un mejor cuidado intercultural, ya que el sesgo implícito contra las minorías puede comunicarse de forma no verbal. Dadas las importantes consecuencias de la empatía de los médicos, es importante que los médicos aprendan cómo el comportamiento no verbal contribuye a la comunicación empática y la utilicen como otra herramienta para mejorar la salud emocional y física de sus pacientes.

Transmisión no verbal de la empatía en la relación médico-paciente. Club del lenguaje no verbal.

Transmision de empatia comunicacion no verbal medico paciente - club lenguaje no verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en ocasión les presentamos un resumen del artículo “The link between perception of clinical empathy and nonverbal behavior: The effect of a doctor’s gaze and body orientation”, de los autores Sabrina Brugel, Marie Postma-Nilsenová y Kiek Tates, de la Tillburg University, que relaciona la postura y la mirada de doctores con la empatía percibida por los pacientes.

La empatía es considerada una de las habilidades más importantes en el campo de la medicina, tanto desde la perspectiva del paciente y la comunicación de resultados como en la transferencia de información, calidad del diagnóstico, velocidad de recuperación y resultados psicológicos del paciente. En diversos estudios ya se ha demostrado como una alta empatía percibida puede provocar una mayor calidez en el trato médico-paciente, así como una mayor adhesión al tratamiento.

Sin embargo, y debido a múltiples factores, los estudiantes de medicina muestran una reducción de su empatía cuando entran en el campo sanitario, e incluso doctores experimentados se sienten limitados a la hora de expresar empatía debido a la presión del tiempo de consulta. Esta falta de empatía, por supuesto, no es obviada por los pacientes, que pasan por tanto a sentirse tratados solo como un conjunto de síntomas en lugar de como personas.

En el estudio que hoy trataremos, y dada la carencia de estudios existentes sobre comunicación no verbal en el ámbito de la medicina, los autores se centraron en analizar cómo ciertas conductas no verbales simples fueron determinadas por los pacientes como señales de empatía (dado que la empatía solo es transmitida como tal cuando un paciente decodifica un mensaje como empático). En este caso, las dos conductas exploradas en el estudio fueron la dirección de la mirada y la orientación del cuerpo.

En cuanto a la metodología, ambas conductas fueron dicotomizadas en dos posibles opciones: mirada o postura dirigidas hacia el paciente, o mirada o postura esquiva/evitativa. Se grabaron así 4 videos distintos en función de cada posibilidad, en los cuáles se veía a un doctor dando un diagnóstico concreto a la cámara como si estuviese hablando con un paciente. A las personas que veían el vídeo se les pedía, por último, que puntuaran la empatía, la sinceridad y el compromiso de los doctores.

Los resultados, como era esperable, indicaron que los actores que miraban a la cámara directamente como si se tratase del paciente eran puntuados significativamente más alto en la empatía percibida por los espectadores del vídeo, así como en el caso de los actores cuya orientación corporal apuntaba directamente a los pacientes. Una comparativa entre ambos demostró que el efecto de la mirada era más fuerte en comparación con la postura corporal, pero también que la combinación de ambos reforzaba la empatía percibida.

Este estudio, por tanto, sirve como argumento para apoyar la relevancia que la comunicación no verbal tiene como medio de transmisión de empatía entre el paciente y el médico en el ámbito sanitario. Dado el hecho de que, además, es muy fácil entrenar y mejorar la expresión no verbal de un individuo, resultaría de gran utilidad añadir, en un futuro, entrenamientos sobre lenguaje no verbal en el aprendizaje de los médicos, y más concretamente, en el ámbito de la comunicación sanitaria.

La expresión de las emociones a través del comportamiento no verbal en las visitas médicas. Club del Lenguaje no Verbal.

La expresion de las emociones a traves del comportamiento no verbal en las visitas medicas. Club del Lenguaje no Verbal.

La expresión de las emociones a través del comportamiento no verbal en las visitas médicas. Club del Lenguaje no Verbal.

En esta ocasión, apreciados amigos del Club del Lenguaje no Verbal, tenemos el placer de mostrarles otro campo donde se manifiesta la importancia del comportamiento no verbal, la relación médico-paciente. El presenta artículo ha sido elaborado por Debra L. Roter  de la Escuela  de Salud Pública de Johns Hopkins Bloomberg de Baltimore (EE.UU.), Richard M. Frankel  de la Universidad de Indiana (EE.UU.), Judith A. Hall de la Universidad de Northeastern de Boston (EE.UU.) y David Sluyter del Instituto John E. Fetzer en Kalamazoo(EE.UU.).

El conocimiento y la experiencia que el médico y el paciente importan de sus respectivos ámbitos de competencia, así como su expresión y percepción de las emociones durante el encuentro entre ambos son elementos que se integran en el proceso de atención a través de la comunicación verbal y no verbal. El contexto emocional de la atención está especialmente relacionado con la comunicación no verbal y las habilidades de comunicación con las emociones, incluyendo el envío y recepción de mensajes no verbales y la autoconciencia emocional.

Recientes estudios sostienen que el comportamiento no verbal tiene un gran significado dentro de la relación terapéutica e influye notablemente en factores tan importantes como la satisfacción, el cumplimiento y los resultados clínicos. Los médicos son expertos en las formas técnicas y cognitivas propias de su capacitación, mientras que los pacientes lo son en la historia y experiencia de su enfermedad, personalidad, estilo y entorno de vida, valores y expectativas. Esta relación se basa en tres principios fundamentales:

Las relaciones en materia de salud deben incluir la personalidad de los participantes
El afecto y la emoción son componentes esenciales de estas relaciones
Todas las relaciones sobre el cuidado de la salud se producen en un contexto de influencia recíproca
Las emociones y sus fenómenos relacionados, como los deseos, estados de ánimo y sentimientos pueden ser revelados a través de la conducta no verbal, por lo que este comportamiento tiene un papel muy relevante en la atención médica. La conducta no verbal incluye, entre otros aspectos, la expresividad facial, la sonrisa, el contacto visual, los asentimientos con la cabeza y diversos gestos o posturas. Por lo tanto, a través del comportamiento no verbal se transmite gran cantidad de información afectiva y emocional. En este entorno también es preciso tener en cuenta las características paralingüísticas más importantes del habla, como la velocidad de la voz, el volumen, el tono, las pausas, la fluidez o las interrupciones.

Tanto los médicos como los pacientes tienen emociones y las muestran, siendo la capacidad de juzgar las expresiones emocionales del otro una de las facetas básicas que definen el concepto de inteligencia emocional.

Uno de los hallazgos más destacados está relacionado con el género, ya que las mujeres son mejores a la hora de juzgar las señales no verbales y transmitir emociones a través de ellas. Por ello las médicas mostrarán niveles más altos de sensibilidad no verbal que los médicos de sexo masculino, enfatizando que los facultativos con esta sensibilidad son menos propensos a sufrir desgaste profesional.

En varios estudios se han estudiado las habilidades no verbales de los médicos en cuanto a la codificación (capacidad de transmitir mensajes emocionales con precisión como se pretendía) y decodificación (capacidad de reconocer las emociones de los demás con precisión).Los médicos más hábiles en la tarea expresiva de codificación emocional tenían pacientes que los consideraban más comprensivos, empáticos, solidarios y sensibles que otros facultativos. Además, los médicos más precisos en la descodificación de los movimientos del cuerpo recibieron altas calificaciones de satisfacción por parte de sus pacientes, a la vez que éstos cancelaban menos citas.

En este estudio se indica que una combinación de las palabras del médico y su tono de voz son capaces de predecir la satisfacción del paciente. Parece que los encuentros médicos con algún grado de afecto negativo (sobre todo ansiedad en la voz del médico), combinados con palabras de consuelo, pueden ser vistos por los pacientes como positivos para la relación, lo que refleja sinceridad percibida, dedicación y competencia. En resumen, el papel de las emociones en la visita médica, que se refleja en la sensibilidad no verbal y en diferentes comportamientos, es muy significativo. Recientes estudios reflejan una amplia variación en cuanto a la disposición y capacidad de los médicos a la hora de poder y saber juzgar con precisión distintas emociones.

Un área importante de la investigación que nos atañe es el papel de la emoción y el comportamiento no verbal en el paciente y en la toma de decisiones del médico. Parece posible, e incluso probable, que los médicos que empleen conducta no verbal influirán significativamente en los pacientes, incluso en la probabilidad de decidir a favor o en contra de las opciones de un tratamiento recomendado.

También existe un gran interés en observar el efecto de las emociones sobre una amplia variedad de resultados, con implicaciones que van desde la calidad de la atención a los problemas de financiación de la atención a la salud, asignación de recursos, juicios por mala praxis y agotamiento del médico. Las vías para conseguir dichos resultados, incluyendo género, cultura, origen étnico, alfabetización, clase social, edad, estado de salud, confianza, continuidad de la atención y especialidad del médico son analizadas con frecuencia, aunque rara vez se entienden bien del todo. Incluso la relación más amplia entre la adquisición de habilidades en el dominio verbal y no verbal presenta interesantes retos de enseñanza en un plazo inmediato. Mientras que los estudios hasta la fecha han tendido a tratar la conducta verbal y no verbal como algo separado y distinto, en realidad, ambos se producen y se influyen mutuamente en un mismo contexto de comunicación.

La relevancia de esta investigación radica en su aplicabilidad al mundo cotidiano de los pacientes y los médicos. Este trabajo tiene el potencial de mejorar tanto los procesos como los resultados de la atención médica para ambos grupos de individuos. El poder curativo, todavía sin explotar, de la conexión emocional entre los pacientes y los médicos puede aportar significado y fuerza a la relación terapéutica. Tal vez el más importante de los retos del futuro es el que puede aprenderse acerca de la optimización de las relaciones de cuidado en relación con la práctica diaria y la cotidianeidad de la medicina.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

Apoyo (verbal y no verbal) de los padres a sus hijos con cáncer. Club del Lenguaje no Verbal.

APOYO (VERBAL Y NO VERBAL) DE LOS PADRES A SUS HIJOS CON CANCER. CLUB DEL LENGUAJE NO VERBAL.

Importancia del contacto físico de los padres con sus hijos enfermos de cáncer. Club del Lenguaje no Verbal.

Estimados seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, el artículo fruto de Amy M. Peterson, Christine M. Keller, Michael C. Naughton, Tanina S. Foster (Instituto del Cáncer Barbara Ann Karmanos, Detroit, EE.UU.); Rebecca J. W. Cline, Louis A. Penner, Terrance L. Albrecht (Instituto del Cáncer Barbara Ann Karmanos y Departamento de Medicina Familiar y Ciencias de la Salud Pública, de la Universidad Estatal de Wayne, Detroit, EE.UU.); Roxanne L. Parrott (Departamento de Artes de Comunicación y Ciencias de la Universidad Estatal de Pennsylvania, EE.UU.); Jeffrey W. Taub (División de Hematología / Oncología Pediátrica del Hospital de Niños de Michigan y Departamento de Pediatría de la Universidad Estatal de Wayne, Detroit, EE.UU.) y John C. Ruckdeschel(Instituto del Cáncer Barbara Ann Karmanos y División de Medicina Interna de la Universidad Estatal de Wayne, Detroit, EE.UU.), que hoy presentamos aborda un tema que no nos deja impasibles, ya que alude al doloroso y difícil camino que tienen que recorrer los niños que sufren cáncer. Reconforta y es de agradecer el hecho de que el presente artículo se centre en el estudio e investigación de vías de apoyo (verbal y no verbal) especialmente de los padres a sus hijos que permitan paliar la angustia de estos pequeños y hacerles, en la medida de lo posible, más fácil de llevar la pesada mochila que esta enfermedad les ha endosado.

Aproximadamente 12.400 menores de 20 años, en Estados Unidos, son diagnosticados de cáncer cada año, y 3 de cada 4 sobreviven, al menos 5 años. Con todo, a pesar de esta mejora en la tasa de supervivencia, el 25-30% de los sobrevivientes tienen problemas psicosociales significativos (Patenaude y Kupst, 2005). Los niños enfermos de cáncer muchas veces consideran que el tratamiento es más doloroso que el cáncer en sí mismo. Así, el comportamiento de los padres antes y durante el tratamiento médico influye considerablemente en la capacidad de los niños para afrontarlo. Poco se sabe en relación al comportamiento no verbal de padres y cuidadores y a su influencia como apoyo directo a los menores enfermos de cáncer.

En este artículo se analiza la distancia interpersonal de los cuidadores con los niños así como la importancia del contacto físico con estos durante los procedimientos de oncología pediátrica especialmente dolorosos. Se analiza, también, la relación entre las conductas de los cuidadores y el dolor y angustia experimentado por los niños.

Cline y colaboradores (2006) en una reciente investigación, concluyó que el estilo de comunicación, con apoyo verbal y no verbal de al menos uno de los padres, minimizaba el dolor del niño enfermo. A pesar de esto, la literatura actual nos lleva a dos hipótesis opuestas:

La primera posición es que el apoyo social del cuidador aumenta la angustia del niño. Al centrar el apoyo y la atención por parte de los adultos en los momentos de mayor dolor, aumenta la angustia del niño, que siente a su vez la angustia de los adultos.
La segunda posición asegura que el apoyo social reduce la angustia del niño, comprendiendo su dolor y asociándote con el menor para abordar el procedimiento, juntos.

Estas contradicciones, según los autores de esta investigación, se deben a una falta de marco conceptual claro (en las definiciones de empatía o confianza, por ejemplo) y a un enfoque poco teórico, de los análisis realizados. Así, el apoyo social incluye tanto los mensajes verbales como los no verbales, que en todo caso ayudan a los demás a manejar la incertidumbre, a aumentar la percepción de control y, por lo tanto, reducir el estrés. Estos mensajes pueden expresar cariño, preocupación o manifestarse a través de la propia presencia (estar a su lado), a través de un abrazo, etcétera. La comunicación de cercanía física o psicológica y la disponibilidad inmediata entre las personas, también en el ámbito no verbal, es uno de los mensajes de apoyo emocional más importantes. Esta inmediatez se puede expresar, en el contexto de la comunicación no verbal, a través de una postura de compromiso, con una inclinación hacia delante, hacia nuestro interlocutor, disminuyendo la distancia interpersonal al mínimo, usando el tacto y la mirada, para transmitir interés, implicación y calor (Andersen, 1985; Andersen y Andersen, 2005). Por el contrario, la falta de contacto físico y la calidad del mismo, se ha asociado en la literatura, con problemas de salud mental de los niños. Con todo, la presencia de los padres en el momento de realizar los procedimientos más invasivos, es una de las herramientas más útiles para disminuir la angustia de los niños. Así, en ausencia de sus padres, los esfuerzos de los niños para reprimir las emociones solamente añaden más estrés al proceso o tratamiento.

Por otra parte, ser tocado por un adulto puede ayudar a un niño a sentirse seguro, cuidado y consolado durante un procedimiento médico doloroso, y disminuir su angustia (Vannorsdall, Dahlquist, Pendely y Power, 2004). En este caso, es importante que sean sus padres o personas de confianza de los niños, ya que Vannorsdall y colaboradores (2004) encontró que el uso del tacto por parte del personal médico durante una intervención, se asociaba con un aumento de la angustia del niño.

En el estudio realizado por los autores de este artículo, se analizaron los comportamientos de 29 niños (17 chicos y 12 chicas) de edades comprendidas entre los 3 y los 12 años, que se encontraban recibiendo tratamiento por cáncer. 4 hombres y 25 mujeres fueron analizados en su papel de cuidadores, siendo 21 madres, 4 padres, 2 abuelas y 1 prima. Se grabaron las sesiones de tratamiento en vídeo, sesiones de duración variable (desde 11 minutos hasta casi 4 horas). La codificación de los comportamientos se realizó, en el caso de la distancia interpersonal, según la tipología de Hall (1969) adaptada a una habitación pequeña. Las distancias personales se basaron en una distancia interpersonal en relación a la cabeza del niño. Así, por ejemplo, una distancia íntima se consideraba si la cabeza del cuidador estaba a menos de 12 centímetros de la cabeza del niño. En relación al tacto, se codificó en 3 categorías: táctil (cualquier contacto), no táctil (el cuidador está a una distancia con la que podría tener lugar el contacto, pero no se produce) y desconocido (no se observa, obstruido, no codificable). Se codificaron en dos funciones relevantes, contacto instrumental, cuando estaba asociado a una tarea (por ejemplo, sujetar al niño) y contacto de apoyo (potencialmente reconfortante o de apoyo emocional).

Los resultados obtenidos se observó que los niños más pequeños fueron tocados más que los mayores, sobre todo diferenciados por el contacto instrumental. Esto es debido a que cuanto más pequeño sea el niño, los cuidadores tienen la seguridad de que van a estar más angustiados. Sí se observó en todos los casos que el apoyo no verbal (contacto físico) no aumenta la angustia del niño, sino que lo que ocurre es que muchas veces el contacto físico se produce sobre un niño previamente angustiado.

Así, podemos observar que tanto el comportamiento verbal como no verbal es fundamental para afrontar de manera más segura un proceso doloroso, tanto para un niño como para un adulto. Con todo, se abren interesantes vías de investigación en relación a la presencia de familiares de apoyo para los menores, durante los tratamientos hospitalarios, y también de los trabajadores médicos en su relación con los niños enfermos.

Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

El Club del Lenguaje no Verbal ….crece

Estimados lectores y miembros del Club del Lenguaje no Verbal. Es para nosotros un placer comunicarles que nuestra organización, día a día, con mucho esfuerzo y una gran dosis de humildad, va creciendo. Queremos dar la bienvenida públicamente a nuestros nuevos compañeros de viaje, Gianna Virginia Tassara de la República del Perú, Ana Paula Díaz de la República de México, Elda Marzo de República Dominicana, y Lucio Guberman de la República Argentina, personas que con sus aportaciones enriquecerán nuestro Club y otorgarán una mayor cercanía a los miembros que, desde numerosos países, nos siguen. En la pestaña “quienes somos” de esta web tienen a su disposición sus datos de contacto.

 Por último, sólo comentarle que si está interesado en formar parte de nuestra organización como delegado del Club del Lenguaje no Verbal no dude en ponerse en contacto con nosotros en los datos que aparecen en   << contacto >>

Dime qué ropa usas y te diré como te sientes

Desde el Club del Lenguaje no Verbal siempre hemos apostado por el estudio de todas aquellas circunstancias que, por encima del contenido verbal, son susceptibles de comunicar algo. La comunicación, desde nuestro punto de vista, circular en tres sentidos. Los dos primeros son los conocidos por todos, aquellos que despiertan nuestro interés respecto de la comunicación no verbal. Estamos hablando de los mensajes que comunicamos hacia nuestros interlocutores y de los mensajes que las personas que tenemos a nuestro alrededor nos lanzan, continuamente, a nosotros. El tercer sentido de comunicación es menos conocido, pero, sin lugar a dudas, es aquel que sorprende de mayor manera a las personas que acuden a nuestros cursos y conferencias. Hablamos de la comunicación con nosotros mismos. En anteriores artículos ya hemos hablado de diferentes investigaciones que demuestran la influencia sobre nosotros mismos de diferentes gestos y expresiones faciales que conscientemente o inconscientemente podamos realizar. Hoy nos acercamos un artículo de los investigadores Hajo Adam y Adam D. Galinsjky de la Northweatern University de Evanston, Illinois. El artículo lleva por título “Enclothes Cognition”. Mediante esta terminología, los autores describen la influencia sistemática que la ropa que elegimos ponernos cada día tiene sobre nuestros procesos psicológicos. Los autores trabajaron sobre los factores que concurren en el hecho de llevar una determinada ropa, primero el significado simbólico que esa determinada ropa tiene para nosotros y segundo la experiencia física de llevarla. Los autores realizaron un primer experimento vistiendo a varios grupos de personas con una bata de laboratorio. La hipótesis a contrastar fue que una bata de laboratorio se asociaría psicológicamente con procesos de gran atención y cuidado sobre la tarea que a realizar. Por tanto, este primer experimento pretendió demostrar si el hecho de que un grupo de personas llevase esta bata laboratorio incrementaría la atención selectiva respecto de un grupo que no llevase esta vestimenta. En un segundo y tercer experimento los autores cambiaron el significado psicológico de la bata para un grupo de personas, a las cuales se les dijo que la bata era de pintor. Otro grupo fue informado de que era una bata de médico. A su vez en estos experimentos se utilizaron batas usadas y batas nuevas. Los resultados demostraron en el experimento 1 que las personas que vestían una bata, incrementaron significativamente la atención selectiva en comparación con el grupo de personas que llevaron su ropa normal. En el segundo y tercer experimento se comprobó que cuando la bata se asoció a un médico, pero la bata era nueva, no existió incremento en la atención selectiva. Cuando la bata era usada pero se decía que correspondía a un pintor, tampoco existió incremento en la atención selectiva. Ahora bien, cuando se informó que la batalla era de médico y además esta fue nueva, sí existió un incremento significativo de la atención selectiva. Los autores concluyen por tanto, que cuando se produce el efecto sobre el incremento de la atención, existe la concurrencia de dos factores: el significado simbólico de la ropa y la experiencia física de usarla.

Libros Club Lenguaje no Verbal

Estimados amigos, debido a la acogida que tuvo el pasado año nuestro libro de recopilación de artículos publicados en el Club del Lenguaje no Verbal, este año volvemos a editar un ebook con la recopilación de todos nuestros post publicados durante el 2011. Puedes descargarlo en este link

<< descargar libro 2011 >>

Y si tu llegada al Club es reciente y aun no tienes el libro del 2010, también puedes descargarlo en este link

<<descargar libro 2010>>

 

El Lenguaje no Verbal y la Salud

Estimados miembros y lectores del Club del Lenguaje no Verbal.

Después de un prolongado periodo de tiempo de diseño y preparación hemos lanzado nuestro primer curso de “Comunicación no Verbal para Médicos”. El seminario, desarrollado en colaboración con un importante laboratorio farmacéutico, ha sido ya impartido a un número importante de especialistas de diversos hospitales de la Comunidad de Madrid. Los cuestionarios de evaluación han obtenido una excelente puntuación, destacando que TODOS los participantes recomendarían este curso a un colega o compañero.

Con esto, simplemente os quiero trasladar a todos los miembros del Club del Lenguaje no Verbal que esta materia, que a todos nosotros nos apasiona, es de gran aplicación y utilidad en innumerables ámbitos profesionales.

A nuestros habituales cursos de comunicación no verbal para ventas y dirección de equipos se ha unido ya la formación especializada en comunicación no verbal para médicos, cuerpos de seguridad del estado, profesores y, en breve, periodistas y profesionales de la comunicación en general.

Por ello, os animo a todos a que no enviéis las experiencias vividas en vuestras profesiones en materia de comunicación no verbal (manejo de espacios, posturas, gestos, expresiones faciales, etc.).

En conmemoración del éxito obtenido en el curso impartido en el ámbito de la salud, os trasladamos a continuación el resultado de una investigación científica desarrollada en la Universidad de Bretaña por los doctores Gueguen, Meineri y Charles-Sire publicada en el año 2010.

En el artículo titulado “Mejorar la adhesión al tratamiento mediante técnicas no verbales: un experimento de campo sobre el efecto del contacto físico” nos ofrecen el resultado encontrado sobre la adhesión al tratamiento al producirse un contacto táctil leve por parte de un médico ante los pacientes, al solicitar la promesa verbal del cumplimiento de la medicación prescrita. Este acto no verbal se asoció con una mayor adhesión al tratamiento que respecto del caso de no existir ningún tipo de contacto táctil.

Además, sus resultados muestran que el contacto táctil se asoció con mayores niveles de competencia profesional percibida a la vez de que se percibe una mayor preocupación del médico por su paciente.

Una vez más, estos resultados son congruentes con estudios previos que muestran que el tacto es asociado a una mayor percepción positiva. Aunque el contacto táctil se asocia a una mayor adhesión a la medicación tanto para hombres como mujeres, se produjo un mayor nivel en el caso de pacientes del sexo masculino. Este efecto es tal vez explicado por el hecho de que los hombres utilizan menos el contacto táctil que las mujeres en su interacción social. Así, cuando se produjo contacto táctil, los varones fueron tal vez más receptivos con este comportamiento no verbal, dada su novedad.

En un experimento previo realizado en Francia, estudiantes que fueron tocados brevemente en el antebrazo por su profesor tuvieron una mejor predisposición a salir a la pizarra para corregir un ejercicio en clase. Este efecto se encontró tanto con los estudiantes masculinos y femeninos, pero también en mayor medida con los estudiantes varones.

Los resultados amplían las investigaciones anteriores y confirman que el sentido del tacto es clave a la hora de animar al paciente para llevar a cabo el comportamiento esperado en un contexto médico.

En Francia, donde este experimento se llevó a cabo, se ha informado de que más del 70% de los pacientes no cumplen con prescrito terapéutica regímenes. Es necesario fomentar la investigación sobre métodos que efectivamente pueden aumentar el cumplimiento de la medicación, hecho el cual se ha convertido en un verdadero problema de salud pública. Además se debe informar a los profesionales acerca de estos métodos.

La investigación presentada es además de gran interés ya que evalúa el efecto del contacto táctil sobre la evaluación y toma de decisión por parte del paciente días después de producirse el contacto táctil. Lasinvestigacionesanteriores tan sólo presentaban el efecto inmediato tras producirse el contacto. Podríamos decir que en esta investigación el contacto mantuvo su efecto durante 7 días.

Otra posible interpretación que ofrecen los autores es el hecho de que el contacto físico pueda cambiar incluso la forma expresiva del propio médico.

Como conclusión si el contacto físico cambia la forma en que los pacientes perciben a los médicos y la forma en que el médico se comunica, entonces, ¿cuál sería la potencia del contacto táctil si el médico lo usase de manera frecuente?

Debemos añadir además que el paciente tras no cumplir el tratamiento, en un gran número de casos, miente al médico por vergüenza, lo cual dificulta las decisiones médicas a la hora de cambiar el tratamiento e incluso de cuestionarse el diagnostico.

Si transformásemos estos hechos en un importe económico, nos llevaría a plantearnos las siguientes preguntas: ¿se produce una más rápida recuperación del paciente si éste cumple el tratamiento? ¿se reducen las visitas a la consulta? ¿se evitan gastos en medicamentos innecesarios? ¿se acortan las bajas médicas si el paciente cumple el tratamiento?
¿de qué importes estamos hablando? ¿cientos de millones de euros? ¿millones de euros? ¿o tan sólo cientos de miles de euros?

En cualquier caso, es evidente la justificación de una intervención a nivel formativo e investigador en este ámbito.