Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Categoría: Proxemica

Estudio del uso del espacio por el ser humano y los animales

Lenguaje no verbal del matón y su influencia en la conducta de ayuda. Club Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “The Nonverbal Bully: Effects of Shouting and Conversational Distance on Bystanders’ Perceptions”, de los autores Corey A. Pavlich, Stephen A. Rains y Chris Segrin, de la Universidad de Arizona (EEUU), que estudian la influencia de la proxémica y el tono de voz a la hora de evaluar una situación de abuso.

El acoso o bullyng es un problema común entre los más jóvenes. Se calcula que casi uno de cada diez adolescentes es intimidado como mínimo dos o tres veces al mes. Y en la edad adulta podemos encontrar también estas conductas, con repercusiones legales mucho más graves.

Sabemos que la comunicación no verbal juega un papel fundamental en la percepción de la interacción con los demás, y eso incluye la dominación o la agresividad. Por ello, también juega un papel trascendente en durante una intimidación. Es por esa razón que el objetivo de este estudio es analizar qué formas específicas de comportamiento no verbal percibimos como amenazantes en una interacción de bullyng y cuáles generan intención de intervenir en los espectadores.

Participaron un total de 148 estudiantes universitarios (66,2% de mujeres), con una edad media de 20,8 años. La quinta parte de ellos (20,3%) admitieron haber sido intimidados por abusones durante la secundaria, mientras que casi un tercio (32,4%) declararon haber sido matones. Para las dos variables a medir (volumen de la voz y distancia) se utilizó un medidor de decibelios para asegurarse que las situaciones cumplían los requisitos establecidos: 65dB para una conversación a tono normal y 85dB para tono alto. La distancia por su parte se midió con una cinta métrica para distinguir la distancia de conversación social de la íntima. De manera que teníamos cuatro situaciones: (1) voz normal y distancia social, (2) voz elevada y distancia social, (3) voz normal y distancia íntima y (4) voz elevada y distancia íntima. Los participantes se dividieron a partes iguales en los cuatro posibles subgrupos.

Los participantes debían ver el vídeo en el que, salvo por las variables de volumen de la voz y distancia entre los actores, se representaba la misma escena: un abusón intimidando a otro compañero de clase con palabras despectivas y humillantes. Para asegurarse que entendían la situación, el vídeo se presentaba como un escenario de intimidación entre un abusón y su víctima. Para evitar sesgos, cada persona vio la actuación de dos actores de su mismo sexo. Tras el visionado, los participantes debían valorar en el agresor su nivel de agresividad, dominancia, intimidación y amenaza; en la víctima, valoraron su aparente debilidad, pasividad, capacidad social y si parecía ser acosado a menudo. Por último, se preguntó en qué medida habrían intervenido para parar al agresor si hubieran estado presentes físicamente en la escena y su grado de acuerdo con que el matón estuviera gritando a la víctima y que estuviera invadiendo su espacio personal.

Se encontraron varios hallazgos notables. En primer lugar, los resultados muestran que la gente era más proclive a intervenir cuando el abusón invadía el espacio personal de la víctima, ya que eso representaba mayor vulnerabilidad por parte de la víctima o un potencial daño para ella. Sin embargo, en contra de lo esperado, que el abusón gritara dentro del espacio personal de la víctima no se vio como la situación más agresiva. Quizás porque se espera que una víctima débil se apartara amedrentada por el agresor y quedarse cerca de él a pesar de los gritos se vea como una muestra de fortaleza y, por tanto, de dominio sobre el abuso.

Por otro lado, a pesar de que los agresores son vistos como más peligrosos cuando se encuentran a una distancia social, los observadores eran más propensos a intervenir cuando estaban en el espacio personal. Quizás se deba a que se les percibe como más proclives a una agresión física y, por tanto, es más necesaria la ayuda externa; o quizás porque, como decíamos antes, se le percibe como más débil y el transeúnte se siente menos amenazado él mismo si entra a ayudar. Del mismo modo, encontramos más predisposición a ayudar si el matón está hablando en tono normal que si está gritando.

En conclusión, podemos ver que el lenguaje no verbal es importante en una agresión y en cómo la perciben los espectadores, sobre todo en su predisposición a ayudar. Sería interesante replicar este experimento con actores en vivo para poder dar más validez ecológica a los resultados.

Enfrentarse a los injustos: Introducción de la imagen proxémica como medida implícita de aproximación y evitación durante la interacción social. Club del Lenguaje no Verbal.

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Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Facing Off with Unfair Others: Introducing Proxemic Imaging as an Implicit Measure of Approach and Avoidance during Social Interaction”, de los autores Cade McCall y Tania Singer, del Institute for Human Cognitive and Brain Sciences de Alemania, que estudia la proxemia durante interacciones con personas justas e injustas.

A nadie le gusta ser tratado injustamente. Distintos experimentos han demostrado que, a nivel actitudinal, percibimos a los desleales como menos agradables y menos atractivos que los que nos tratan con justicia. A nivel emocional, las personas que han recibido un trato injusto reportan desprecio, ira, e incluso tristeza. La reacción contra la injusticia tiene lugar incluso cuando sólo somos meros observadores y no receptores de la acción. Desde un punto de vista evolutivo, tiene sentido una reacción adversa contra la deslealtad dado que ataca directamente a la cooperación y a la vida en grupo, tan necesarios en una especie social. Por tanto, es lógico reaccionar censurando y/o evitando a estas personas que no son dignas de confianza.

El antropólogo Edward C. Hall acuñó el termino “proxémica” para describir los usos comunicativos y culturales del espacio interpersonal. Esto incluye el distanciamiento interpersonal, la orientación corporal y la forma de mirar a otros. Estos elementos de la comunicación no verbal expresan implícitamente actitudes y motivaciones durante las interacciones sociales y pueden reflejar la naturaleza de la relación entre los dos interactuantes. Así que no es de extrañar que tendamos a acercarnos a las personas que evaluamos positivamente y evitemos a los que no.

En la investigación se ha abordado ampliamente el tema de la injusticia mediante experimentos de economía monetaria, y también por otro lado se ha evaluado el lenguaje no verbal ante personas que no nos eran agradables. Pero este experimento se planteó otro tipo de situación mucho más propia de la vida real: ¿qué ocurre cuando contemplamos la injusticia y no tenemos la oportunidad de castigar a esa persona? ¿Y cómo nuestro cuerpo refleja esas actitudes? ¿Podría predecirse en nuestro lenguaje no verbal cuando vamos a tomar represalias contra otra persona?

Con el fin de buscar la relación entre estas variables se llevó a cabo este experimento, donde se contó con 56 participantes (26 mujeres y 30 hombres). Cada uno de los participantes interactuaba con dos investigadores-cómplices, haciéndoles creer que eran participantes como ellos. Se les hacía esperar juntos en el vestíbulo para darle credibilidad, se les explicaba el experimento y luego los separaban para interactuar en línea desde salas separadas.

El experimento consistía en cuatro tareas: 1) un juego económico, 2) una tarea de memoria en un entorno virtual, 3) la posibilidad de castigar económicamente a otros jugadores, 4) cuestionarios. En el juego económico, uno de los dos cómplices era significativamente más equitativo que el otro para crear la sensación de que uno de los dos era injusto. Posteriormente se les ponía las gafas de realidad virtual y se les introducía en un mundo virtual que consistía en una habitación gris donde estaban los otros dos compañeros. Las gafas permitían también medir la posición y orientación de la cabeza respecto a los otros para los cálculos proxémicos. Los participantes debían andar por la habitación virtual memorizando las fotos para ser interrogados por ellas, pero la verdadera intención de la prueba era ver su acercamiento a los dos cómplices.

Después volvían al juego monetario, donde se les daba la oportunidad de castigar a los otros dos jugadores, haciendo que esa persona perdiera el triple de lo que el participante pagara. Y finalmente se cumplimentaron unos cuestionarios en los que debían calificar numéricamente a los otros participantes en términos de justicia, simpatía, atractivo o molesto entre otros.

Tal como se esperaba, los resultados mostraron que el cómplice justo era valorado como más equitativo, más agradable, más simpático, menos molesto y más atractivo que el cómplice injusto. Esto a su vez demuestra que el intercambio monetario del juego es considerado como una actividad social relevante, puesto que afectaba a nivel actitudinal a los participantes.

Por otro lado, todos los participantes eligieron castigar a los jugadores desleales más que a los justos, y ninguno castigó al justo más que al injusto. En cuanto a la proxémica, los participantes eligieron acercarse más a los justos en la habitación de realidad virtual, aunque sólo encontraron resultados significativos para la distancia interpersonal, no en la mirada. Sin embargo, también se esperaba que algunos participantes prefirieran estar cerca de los desleales: aquellos que eran propensos a castigar a los injustos. Así que se analizó la proxémica con la tendencia a castigar a los otros en la tarea posterior, encontrando que los que más castigaban a los desleales también estuvieron más tiempo frente a ellos y además les dieron la espalda mientras eran observados por ellos.

En definitiva, podemos afirmar que la injusticia influye en nuestro comportamiento no verbal y que la proxémica sirve de predictor de nuestra conducta posterior. Pero con estos resultados aún surgen más preguntas por contestar: ¿es la aproximación y la evitación una forma de mostrar aprobación y censura a los demás o en realidad son expresiones involuntarias demasiado sutiles como para ser percibidas por los otros?

Estimando el éxito de la mediación a través de claves no verbales. Club Lenguaje No Verbal.

Comunicacion no verbal y mediacion - club lenguaje no verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en ocasión les presentamos un resumen del artículo “Non-verbal communication analysis in Victim–Offender Mediations”, de los autores Víctor Ponce-López y Xavier Baró, de la Universitat Oberta de Catalunya, y Sergio Escalera, Marc Pérez y Oriol Janés, de la Universidad de Barcelona, cuyo fin es dar a conocer una herramienta para evaluar el éxito de las reuniones de mediación.

La justicia restaurativa es un movimiento social internacional dirigido a reformar la justicia criminal actual, centrándose en las necesidades de las víctimas, que toman un rol activo en el proceso. A su vez, los propios delincuentes son animados a asumir la responsabilidad de sus acciones con el fin de reparar el daño causado. Pues bien: uno de los procedimientos más comunes ofrecidos a las víctimas es la posibilidad de compartir impresiones con un mediador, en un programa conocido como el “Victim-Offender Mediation”, o “Mediación víctima-agresor”. Durante el mismo, ambas partes se reúnen con un mediador por separado, analizando el problema por separado. Finalmente, se realiza un encuentro entre ambas partes y el mediador.

Aunque no existe una guía estándar para establecer el mejor curso de acción para alcanzar los objetivos de mediación deseados, sí que se han descubierto una serie de patrones de comunicación físicos (no verbales) que afectan al modo en el que cada participante percibe al contrario. Ampliamente analizada por la psicología social y otras ciencias cognitivas, su análisis puede resultar crucial en el transcurso de una entrevista de mediación.

Es por ello que los autores de esta investigación plantearon el uso de una sistema inteligente multimodal para analizar la información a través de la extracción de elementos de distintos análisis, lo cual permitiría definir y reconocer indicadores comunicativos. Esto, a su vez, en combinación con el aporte de un individuo experto en el campo de la mediación, podría suponer un gran descubrimiento para este campo de la justicia restaurativa. En este artículo se presentó la fase inicial de este proyecto, sus resultados y sus implicaciones.

La metodología consistió en la grabación de los individuos pertenecientes a las sesiones, realizadas en varias localizaciones de Cataluña. El 15% de las mismas fueron realizadas en encuentros entre las dos partes. A su vez, se definieron tres conceptos de análisis durante los encuentros: receptividad de los individuos, acuerdo alcanzado entre ambas partes y satisfacción alcanzada en relación a las expectativas del mediador. Estos conceptos fueron medidos en cada una de las sesiones a través de observación por parte del mediador.

Los indicadores conductuales no verbales analizados a través de los distintos dispositivos fueron muy variados: la mirada de los individuos (y la dirección de la misma), la postura corporal, la agitación de la mitad superior del cuerpo, la agitación de las manos y su posición, el tiempo hablado por cada individuo y sus turnos, la cantidad de interrupciones, el nerviosismo pre y post encuentro, etc. De los mismos, los resultados indicaron que los más relevantes para analizar la satisfacción fueron la agitación de cuerpo y manos y el turno de los mediadores; para analizar el acuerdo, lo más útil fue analizar la edad del mediador; y en el caso de la receptividad, los movimientos de las manos aportaron los datos más relevantes.

La conclusión derivada de la aplicación de este sistema, a nivel estadístico, resultó ser muy prometedora: se obtuvo una precisión del 86% para predecir satisfacción, del 79% para predecir tanto acuerdo como receptividad, y una gran correlación en los análisis de regresión.

Diferencias paralingüísticas en conversaciones entre parejas y amigos.

Laughing young guy enjoying a conversation over the cellphone

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les sugerimos un resumen del artículo “People will know we are in love: evidence of differences between vocal samples directed toward lovers and friends”, de los autores Sally D. Farley, de la University of Baltimore, Susan M. Hughes y Jack N. Lafayette, del Albright College, en el cuál se examina si existe variación en el tono identificable en función de la persona con la que hablamos.

Como animales sociales, los humanos instintivamente intuimos los estados emocionales de todos aquellos que nos rodean. Tal y como apuntan las investigaciones, un gran número de descubrimientos defienden que las características de nuestra voz, sin ir más lejos, permiten a los individuos de nuestro alrededor extraer más datos que aquellos puramente derivados del discurso. Estos elementos son conocidos en el estudio de la comunicación no verbal como “paralingüísticos”.

Precisamente, los elementos paralingüísticos parecen ser un elemento de gran importancia específicamente en el campo de las relaciones amorosas entre personas. ¿A qué es debido? A que nuevamente, tal y como los estudios abalan, un individuo puede modificar las características de su voz para atraer a posibles compañeros. De hecho, y tal y como se demostró en un experimento sobre la seducción, aquellos hombres que utilizaron una mayor modulación vocal tuvieron más éxito que aquellos que no modularon su paralingüística, llegando incluso a tener una segunda cita con la pareja en el estudio.

Sin embargo, y más allá de la simple atracción, hay ciertas evidencias que indican que las parejas de individuos continúan modificando sus voces cuando hablan entre sí. Por ejemplo, se demostró que la frecuencia del llamado “babytalk” (“conversación de bebé”) era un fuerte predictor de la intimidad y la atracción entre una pareja. En contraposición a esto, otros investigadores indican que estos cambios en el tono pueden no limitarse a las relaciones entre parejas, sino incluir también aquellas relaciones de amistad que generan un estado afectivo o motivacional.

Precisamente frente a esta dicotomía de resultados, el propósito de este estudio consistió en explorar cómo los individuos alteran sus elementos paralingüísticos en función de si hablan con una pareja (heterosexual u homosexual) o si hablan con un amigo muy cercano del mismo sexo a través de conversaciones telefónicas. Para ello, se grabaron distintas conversaciones entre individuos, y se seleccionó a una muestra que debía identificar si se trataba de parejas o de amigos.

En lo que se refiere a esta identificación, se encontró que en un 64.6% de los casos se acertaba, gracias a las características paralingüísticas, si se trataba de una relación de pareja o de amistad (lo cual se encontraba por encima de los límites de la probabilidad básica, 50%). También el interés romántico en frases como “qué estás haciendo” o “cómo estás” fue identificado a través del modo de hablar de los individuos grabados.

Por otro lado, fue identificado que los observadores consideraban más animados a aquellos que hablaban con sus amigos frente a sus parejas. Sin embargo, en contra de lo que los autores predijeron (que los individuos tratarían de sonar más confiados para parecer más atractivos), se encontró que aquellas voces que hablaban con parejas eran puntuadas de modo más negativo. Respecto al tono de voz, los hombres utilizaron tonos levemente más agudos, al contrario que las mujeres (levemente más graves), cuando hablaban o preguntaban a sus parejas. Finalmente, y a través del establecimiento de un modelo en base a las evaluaciones de los observadores, se encontró que cuanto más incluían en su tono elementos más relacionados con el romanticismo (cualidades positivas, amor, pasión, intimidad, etc.), más positivamente eran evaluadas las personalidades de las personas que hablaban.

En conclusión, esta investigación permitió dar fuerza al argumento de que nuestro tono de voz se ajusta al individuo con el que estamos hablando, y de un modo especialmente particular si estamos tratando con nuestra pareja. Esto, lejos de terminarse tras la fase de “cortejo”, seguiría ocurriendo en las distintas interacciones de la pareja, y permitirían a individuos desconocidos identificar de una manera significativa si los individuos observados son pareja o amigos.

 

 

 

 

 

 

Comunicación no verbal en la negociación. Club Lenguaje No Verbal.

Comunicacion no verbal en negociacion - Club Lenguaje No Verbal

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les sugerimos un resumen del artículo “Comunicación no verbal en la negociación: la importancia de saber expresar lo que se dice”, de los autores Fernando Gordillo León, de la Universidad Camilo José Cela, Rafael López Pérez, de la Fundación Universitaria Behavior & Law, Lilia Mestas Hernández, de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Beatriz Corbi Gran, de la Universidad Camilo José Cela, que trata las aplicaciones del estudio sobre el comportamiento no verbal en el campo de la negociación.

La comunicación es el medio a través del cual las personas intercambian mensajes racionales y emocionales. Sin embargo, esta no está limitada al componente verbal, sino que se nutre a su vez de componentes no verbales que permiten transmitir una mayor cantidad de información complementaria al mero discurso. La transmisión del lenguaje es, en muchas ocasiones, por tanto, más importante que el contenido del propio mensaje.

Es por ello que no prestar atención a la comunicación no verbal en procesos aparentemente racionales, como son las negociaciones, puede suponer una pérdida de información y la imposibilidad de alcanzar un acuerdo que satisfaga a todas las partes. Durante una interacción comercial, si percibimos los mensajes no verbales de nuestro interlocutor y sabemos interpretarlos, podremos cambiar el rumbo de la negociación para adaptarnos a sus necesidades. Esto es posible porque el lenguaje no verbal refleja las emociones, motivaciones y actitudes de las personas. Y es precisamente la presencia de emocione positivas en el momento de la negociación un beneficio para la resolución de conflictos, mientras que las negativas generan competencia y disgregación.

¿Qué elementos no verbales deben ser tenidos en cuenta dentro del campo de la negociación? Como veremos a continuación, encontraremos varios elementos importantes: la distancia interpersonal, la imagen y el contacto físico, el contacto visual, la expresión facial, los gestos y la postura.

  • Distancia interpersonal: conocer la personalidad de los individuos, así como las distancias básicas interpersonales, pueden permitirnos cierta maniobrabilidad a la hora de afrontar una negociación. Así, las personas extrovertidas prefieren distancias menores que los introvertidos, por ejemplo. Esto puede resultar de vital importancia en una negociación, ya que mantener una distancia excesiva puede dar la impresión de desinterés, mientras que una excesivamente cercana puede representar una gran presión para el individuo.
  • Imagen y contacto físico: resultar atractivo tiene diversas consecuencias, como ser considerado más persuasivo, con más habilidades sociales, mejor adaptados, más deseables y exitosos, y más competentes. Esto, a su vez, puede también entenderse de nuestro modo de vestir, que puede afectar a nuestra credibilidad. Por otro lado, el contacto físico puede ser indicador de interés o de dominio, aunque también está sujeto al contexto cultural (por ejemplo, en Latinoamérica hay más contacto físico que en Europa).
  • Contacto visual: en una negociación, el contacto visual es un canal muy importante de comunicación. En términos generales, este elemento puede permitirnos detectar el interés (dilatación de las pupilas), nerviosismo (frecuencia de parpadeo), búsqueda de intimidad o intimidación (prolongación del contacto visual), etc.
  • Expresión facial: el interés de la emoción en el ámbito de la negociación está orientado a comprender como estas pueden favorecer a resolución de problemas en la interacción entre individuos. La expresión facial es uno de los canales más importantes para detectar la información. Por ejemplo, si un individuo muestra la emoción de la ira, por lo general realizará menos concesiones que otro individuo.
  • Los gestos y las posturas: uno de los gestos más importantes en las relaciones comerciales es el apretón de manos, que permiten determinar la actitud de los individuos (dominancia, igualdad, sumisión, etc.). Por otra parte, la postura también informa del estado emocional de las personas, y puede mostrar signos de indiferencia, respeto, agradecimiento, etc.

Aspecto y movimiento en la percepción de vulnerabilidad ante una agresión. Club Lenguaje No Verbal.

La influencia del aspecto y el movimiento en la percepcion de vulnerabilidad ante una agresion - Club lenguaje no verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Victim selection and kinematics: a point-light investigation of vulnerability to attack” de los autores Rebekah E. Gunns, Lucy Johnston y Stephen M. Hudson, de la University of Canterbury, que analiza la relación entre la percepción de vulnerabilidad y ciertos elementos kinésicos y aspectuales de los individuos.

Al entrar en una sala llena de extraños, un individuo puede rápidamente detectar características de todos ellos, así como la naturaleza de sus interacciones (quien flirtea, quien discute, quien domina a otros, etc.). Además, también puede llegar a determinarse, de manera en ocasiones bastante precisa, elementos de la personalidad de los distintos individuos. Esto muestra, por tanto, lo importante que puede llegar a ser la comunicación no verbal a efectos de transmitir propiedades de los individuos observados.

La comunicación no verbal puede, sin embargo, llegar a transmitir elementos como la vulnerabilidad de un individuo. Esto cobra sentido si reflexionamos sobre cómo los lobos tienden a aislar a otros animales débiles, sin ser plenamente conscientes de estar llevando a cabo este proceso de selección. Si trasladamos este ejemplo al caso de los humanos, encontramos que en multitud de ocasiones un mismo individuo puede ser repetidamente víctima de ciertos delitos, sugiriendo que tal vez ciertas características del mismo estén demostrando que el mismo es más vulnerable que otros objetivos. Esta investigación se centró, precisamente, en analizar la naturaleza de esta información específica y las características que la transmiten, con el fin de ser capaz de predecir y prevenir ataques (o crímenes) físicos.

Para ello, una muestra de individuos fue grabada con una cámara mientras se desplazaban físicamente. A su vez, se crearon otros dos grupos: uno que codificaría el tipo de movimiento que llevaba a cabo cada uno de ellos (con el fin de establecer un perfil básico), y otro que debería evaluar con qué facilidad consideraba que podría asaltarse a los individuos del vídeo.

Los resultados indicaron que, tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres, eran considerados más vulnerables aquellos que se desplazaban con zancadas más cortas en relación a su altura, iban inclinados hacia delante, con un balanceo limitado de los brazos, desprendían una falta de energía en su modo de caminar (podrían ir mirando hacia abajo, con los hombros caídos, etc.) y, en general, andaban lentamente. También el peso de los individuos demostró ser importante a la hora de ser considerados vulnerables, más en el caso de las mujeres que en el de los hombres.

Finalmente, se analizó también la influencia de ropa y calzado que limitara de algún modo el movimiento, con el fin de determinar si también había una influencia de estos elementos al transmitir una sensación de vulnerabilidad. Los resultados indicaron, respecto al tipo de ropa, que aquellos individuos con falda eran considerados más vulnerables, frente a aquellos con leggins o pantalones normales. Por último, respecto al calzado, fueron determinados como más vulnerables aquellos individuos que andaban descalzo o llevaban tacones (por el contrario, aquellos con zapatos planos no fueron encontrados significativamente vulnerables).

La contribución de la información visual y auditiva a la creación de impresiones sobre individuos. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículo “Dominant Voices and Attractive Faces: The Contribution of Visual and Auditory Information to Integrated Person Impressions”, de los autores Constantin Rezlescu, de la universidad de Harvard, Tegan Penton y Hikaru Tsujimura, de la universidad de Goldsmiths, y Vincent Walsh, Sophie K. Scott y Michael J. Banissy, de la Universidad de Londres, que analiza la interacción de la información obtenida de las caras y las voces con el fin de crear inferencias sociales sobre los individuos.

Las primeras impresiones pueden desempeñar un papel importante en las interacciones sociales (y económicas). Dos de las claves fundamentales de las cuales se suelen derivar estas primeras impresiones son la cara y las voces, las cuales representan fuentes de información social de gran utilidad. Precisamente, ver la cara o la voz de un individuo puede permitirnos inferir otras características, tales como el sexo del individuo, la idead, la identidad e incluso el estado emocional. De hecho, también han demostrado ser útiles para evaluar espontáneamente elementos como el atractivo, la confianza y la dominancia del individuo. Estas evaluaciones, consistentes cuando se utilizan distintos observadores, han recibido un gran sustento empírico de manera aislada, pero muy pocas veces se ha evaluado la interacción entre ambas. Este será, por tanto, el objetivo de este estudio: examinar como la información procedente de la cara y la voz pueden ser combinadas para formar impresiones personales integradas.

Para plantear la metodología de investigación, por tanto, se decidió llevar a cabo una evaluación en dos fases distintas. Así, en la primera se evaluaría la correlación entre los distintos rasgos de los individuos estudiados de manera aislada, mientras que la segunda consistiría, puramente, en comprobar la utilidad de la combinación entre elementos faciales y vocales del individuo para predecir los tres rasgos concretos (atractivo, confianza y dominancia).

En la primera fase, una vez conseguidos los voluntarios para obtener la información facial y sonora, se pidió a 283 individuos que evaluasen los rasgos en una escala tipo Likert del 1 al 9 (siendo 1 lo mínimo, y 9 lo máximo que podía identificarse un rasgo). A su vez, se dividió a la muestra de sujetos en 9 grupos distintos, combinándolos siempre en función de un rasgo concreto (ya fuera atractivo, confianza o dominancia) y de un tipo de vocal o sonido que se produjese en el video, con el fin de evaluar si distintos sonidos producían distintas predicciones de manera similar a las imágenes.

Una vez llevada a cabo esta primera fase del estudio y comprobados los datos, se pudieron encontrar diversas conclusiones. En primer lugar, que mientras la confianza y el atractivo eran elementos que coincidían en las distintas evaluaciones (ya fuera en la voz de hombres o de mujeres), tan solo la cara de los hombres mostraba una correlación similar (demostrando la importancia de dividir este tipo de evaluaciones en función del sexo del individuo). Esto demuestra, a su vez, que los individuos encuentran complejo evaluar estos dos rasgos por separado. En segundo lugar, y en línea con el objetivo del estudio, no se encontraron comunalidades evidentes entre los juicios en base al rostro y los juicios en base a la voz de manera aislada. La única excepción encontrada en esta regla volvió a estar sujeta al condicionante del sexo del individuo, resultando en que un individuo con una cara en la que se juzga una alta dominancia suele ser juzgado con una voz que inspira una dominancia menor. Esto es explicado por los autores en base a una suerte de “compensación” que el individuo llevaría a cabo a nivel instintivo con fines puramente evolutivos.

En la segunda parte de esta investigación, se dividió nuevamente a los participantes en grupos, pero esta vez fueron tan solo tres, en función de los tres rasgos evaluados (sin diferenciar datos sonoros o faciales). Así, cada uno de estos grupos tenía acceso a los distintos tipos de datos del mismo individuo, por lo cual podían evaluar de manera conjunta en base a los mismos. Los resultados de esta segunda parte de la investigación mostraron que realmente existía una utilidad a la hora de predecir rasgos si se juntaban datos faciales y vocales, pero no en todos los casos. Y a su vez, pese a que los dos tipos de información influyen a la hora de predecir un rasgo, el peso de cada uno de estos tipos varía según el rasgo. Así, para el ejemplo del atractivo, los datos faciales tienen mucho más peso que los vocales, mientras que ocurre lo contrario con la dominancia.

En conclusión, los investigadores demostraron que, si bien la información extraída visualmente y de manera auditiva de los individuos puede resultar muy útil para la primera impresión, la combinación de ambas produce que las evaluaciones sean más consistentes, ya que actúan de manera sinérgica a la hora de ofrecernos datos para inferir características sociales del individuo.

Convenciones Culturales y Lateralidad Manual. Club Lenguaje No Verbal.

Convenciones culturales y lateralidad manual. Club Lenguaje No Verbal.

Convenciones Culturales y Lateralidad Manual. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículo “En busca de influencias culturales en la asociación corporal específica de la preferencia de mano y la valencia emocional”, de los autores Juanma de la Fuente, Antonio Román y Julio Santiago de la Universidad de Granada (España) y, Daniel Casasanto del New School for Social Research (EE.UU.), acerca de las convenciones culturales sobre el uso de la mano derecha o izquierda.

En muchas lenguas y culturas se asocia el lado derecho con las cosas buenas y el lado izquierdo con las cosas malas. Casasanto demostró que los zurdos tienden a asociar la izquierda con ideas positivas y la derecha con ideas negativas, mientras que los diestros muestran una correspondencia culturalmente aceptada. Así, cada grupo asocia el bien con su lado dominante, un efecto corporal específico en la estructura conceptual. Las diferencias corporales determinan la dirección de las asociaciones espaciales y de valencia. Curiosamente, Casasanto no encontró pruebas de influencia cultural en relación con “lo bueno está en la derecha” superpuesta al patrón corporal específico. En base a los resultados hallados en los estudios realizados con hablantes holandeses e ingleses, parece ser que las convenciones culturales que asocian el bien con la derecha no juegan ningún papel en el establecimiento del mapa conceptual entre el espacio izquierda-derecha y las ideas sobre el bien y el mal. Sin embargo, las convenciones sobre izquierda-derecha en la cultura inglesa y holandesa pueden no ser tan fuertes como en otras culturas. En inglés y en holandés, la “izquierda” se asocia con la torpeza, pero no necesariamente con lo sucio o con el mal. La cultura árabe, sin embargo, tiene convenciones más fuertes en favor de la derecha y en contra de la izquierda. En la cultura árabe hay tabúes acerca de la izquierda que se aplican a todo tipo de actividades cotidianas. Si la cultura juega un papel en el establecimiento de la asociación conceptual entre el espacio izquierda-derecha y en la evaluación emocional, su efecto debería ser más perceptible en la cultura árabe que en otras culturas que carecen de esos prejuicios. En este artículo se compara la correspondencia entre el espacio izquierda-derecha y la valencia emocional en árabes, españoles, y árabes biculturales que viven en España.

Experimento 1: Asociaciones espaciales y de valencia en españoles y árabes biculturales. El primer paso fue replicar los hallazgos de Casasanto en españoles diestros y zurdos. España comparte las principales características de la cultura occidental con los grupos americanos y holandeses previamente evaluados, pero también difiere de manera importante debido a sus raíces católicas, frente a los protestantes. Además, la lengua española pertenece a una familia lingüística diferente, las lenguas romances (frente a la germánica). Se planteó asimismo extender los resultados anteriores a los participantes biculturales, mediante la inclusión de un grupo de árabes que viven en España. A los participantes se les presentó un dibujo que representaba a un personaje de dibujos animados, visto desde arriba con una caja a la izquierda y otra a la derecha Se les dijo que el personaje (llamado Bob o Mohamed, según la cultura del participante) estaba planeando una visita al zoológico y que le encantan las cebras y piensa que son buenas, pero odia a los pandas y piensa que son malos (o viceversa). Se les indicó a los participantes que colocasen el animal bueno en la casilla correspondiente a las cosas buenas y el animal malo en la casilla correspondiente a las cosas malas. Tras completar esta tarea, los participantes respondieron a cinco preguntas informativas. Después de las preguntas, se les pidió a los participantes que indicaran si eran diestros o zurdos. Experimento 2: Asociaciones espaciales y de valencia en árabes marroquíes. El experimento se llevó a cabo en Marruecos para evaluar un grupo adicional de participantes árabes en la misma tarea. Todos los participantes estaban inmersos en la cultura árabe (en Marruecos) y el lenguaje (Darija, el dialecto local del árabe). El procedimiento fue el mismo que para los grupos anteriores, con la excepción de que los materiales se tradujeron en darija. No se les pidió que indicaran si eran diestros o zurdos. En su lugar, realizaron una prueba de predominancia manual.

Estos resultados replican la asociación corporal específica entre lo bueno y el lado dominante del espacio encontrada por Casasanto en individuos de dos nuevas culturas (española y árabe), probada en dos nuevos idiomas (español y darija). No se han encontrado efectos de las presiones culturales que favorezcan la superposición de la derecha sobre el patrón corporal específico de las asociaciones implícitas. Por otra parte, se han encontrado asociaciones implícitas similares entre el espacio izquierda-derecha y la valencia emocional entre los españoles evaluados en España, los árabes biculturales evaluados en España, y los árabes evaluados en Marruecos. Las comparaciones entre los diestros de los tres grupos no mostraron diferencias significativas en la preferencia implícita de asociar lo bueno con el lado derecho del espacio. No obstante, el grupo árabe marroquí posee creencias explícitas más fuertes acerca de la relación entre la derecha y el bien que el grupo español. En resumen, los datos actuales confirman que las asociaciones explícitas del lado derecho con las cosas buenas y el lado izquierdo con las cosas malas son más fuertes en la cultura árabe que en la cultura española. La fluidez percepto-motora corporal específica sigue siendo, hasta el momento, la única explicación para la asociación conceptual del espacio horizontal y la evaluación emocional. Mientras que la fuerza de las asociaciones explícitas espaciales y de valencia varían entre culturas, la fuerza de las asociaciones implícitas espaciales y de valencia no varían. Las convenciones idiomáticas y culturales que relacionan la derecha con el bien y la izquierda con el mal no parecen tener ningún efecto sobre las asociaciones implícitas espaciales y de valencia de las personas. Sin embargo, la prueba definitiva para afirmar esta conclusión, debería incluir los datos de zurdos árabes. Pero dada la dificultad de encontrar este tipo de participantes, una estrategia alternativa será la de cambiar temporalmente la fluidez percepto-motora en los árabes diestros tal y como hicieron Casasanto y Chrisykou, que demostraron que unos pocos minutos de ejecución menos fluida con la mano derecha fueron suficientes para revertir las asociaciones implícitas de los participantes diestros holandeses del bien con la derecha y del mal con la izquierda. En consecuencia, si la cultura influye, los diestros árabes deberían ser más resistentes que los diestros españoles a los efectos del entrenamiento motor.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje No Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Contacto físico y riesgo en los negocios. Club Lenguaje No Verbal.

Contacto físico y riesgo en los negocios. Club Lenguaje No Verbal.

Contacto físico y riesgo en los negocios. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, esta semana les sugerimos un resumen del artículo “El contacto físico y la asunción de riesgos en los negocios” de los autores Jonathan Levav de la Universidad de Columbia (EE.UU.) y Jennifer J. Argo de la Universidad de Alberta (Canadá) que trata sobre el efecto del contacto físico en los negocios.

El contacto físico es una característica de la vida humana y animal. Es el sentido más desarrollado entre los recién nacidos, y su efecto es evidente en comportamientos que van desde la comunicación de estados y la respuesta neuronal a amenazas a dejar propinas en un restaurante. De hecho, estudios previos en psicología del desarrollo y comportamiento animal demostraron que el contacto físico es la piedra angular de la relación entre la madre y el bebé, tan importante incluso como la reducción del hambre y la sed. En este sentido, estudios sobre huérfanos de la Segunda Guerra Mundial demostraron la importancia del contacto físico materno y de la crianza para la posterior salud mental de los niños. El beneficioso efecto del contacto físico se extiende asimismo al ámbito de la salud física, ya que tal contacto se asocia con un adecuado aumento de peso y una mayor reacción sensorial entre los recién nacidos. La principal función del contacto físico en la infancia es que la madre pueda crear un sentimiento de apego en su hijo. Este apego genera sentimientos de seguridad y por lo tanto aumenta la predisposición del bebé (animal y humano) a desarrollar una conducta de exploración en entornos no familiares y situaciones extrañas. Ante la falta de apego materno y contacto físico, tanto los bebés humanos como los animales muestran comportamientos contrarios a la seguridad (miedo y recelo) y evidencian una limitada predisposición a explorar el espacio físico. La implicación de estos hallazgos es que la sensación de seguridad que surge del apego provocado por el contacto físico materno hace a los bebés más dispuestos a aceptar el riesgo que conlleva la exploración de nuevos y desconocidos estímulos. A pesar de la importancia del contacto físico como factor decisivo para la conducta de exploración o asunción de riesgos entre los niños, todavía no se ha llegado a entender el efecto del contacto físico en el comportamiento exploratorio de los adultos.

En este artículo, se presentan tres experimentos que analizan si el contacto físico afecta a la predisposición de los adultos a desarrollar un comportamiento exploratorio. En concreto, se estudió el efecto del contacto físico mínimo en la asunción de riesgos en los negocios. La principal hipótesis que se ha probado es que ciertas formas de contacto físico evocarán una sensación de seguridad en los participantes experimentales, y que esta sensación de seguridad, a su vez, aumentará su predisposición a tomar decisiones financieras arriesgadas. La idea de que el contacto puede evocar un sentimiento de seguridad está en parte extraída de la bibliografía que trata acerca de la forma de manifestar las emociones, que propone que “los estados que representan la percepción, la acción y la introspección de un modo específico cuando se está interaccionando con un sujeto particular, o en una situación específica, también se utilizan para representar estas ideas cuando el sujeto o la situación original no están presentes”. Se puede deducir que ciertas formas de contacto podrían recordar a los participantes los sentimientos de seguridad provocados por un contacto físico materno similar en la infancia. La conexión propuesta entre éstos sentimientos y la asunción de riesgos procede de la observación de que los que toman decisiones a menudo miden el riesgo por sus sentimientos en el momento de la elección y no por consideraciones analíticas, de modo que se puede esperar que los sentimientos tengan un efecto a la hora de enfrentarse a decisiones arriesgadas. Un aspecto importante de los experimentos es que la sensación de seguridad de los participantes era ficticia; por lo tanto, estos experimentos contrastan con investigaciones anteriores que han investigado la influencia de la interdependencia social (es decir, la seguridad real) en la elección bajo condiciones de riesgo. Por otra parte, se muestra que el efecto del contacto físico no se debe a cambios en el estado de ánimo en general, que han sido vinculados con cambios en las actitudes hacia el riesgo.

Se han puesto a prueba las hipótesis en tres experimentos de laboratorio que requerían que los participantes tomaran decisiones financieras tanto con consecuencias hipotéticas como reales. Todos los participantes son estudiantes de empresariales que han asistido a un curso introductorio de finanzas. Los participantes fueron reclutados bajo la excusa de un experimento sobre la conducta del consumidor. El contacto físico en el que se centran es una suave palmadita en el hombro. Se ha optado por este tipo de contacto debido a que es una reminiscencia del contacto maternal y se ha demostrado que provoca moderados sentimientos de apoyo y relajación.

Los tres experimentos presentados demuestran una asociación entre ciertos tipos de contacto físico y la asunción de riesgos en los negocios. Esta asociación se pudo observar a pesar de la sutil manipulación: un fugaz toque en el hombro. Se plantea que una leve palmadita, de una mujer, en el hombro, de una manera que signifique apoyo puede evocar sentimientos semejantes a la sensación de seguridad proporcionada por el toque reconfortante de una madre en la infancia. A pesar de que en estos estudios el sentimiento de seguridad fue ficticio, los datos indican que los participantes percibieron una verdadera sensación de seguridad que les llevó a asumir un mayor riesgo económico que los participantes que no tuvieron ese contacto físico. En un sentido más amplio, estos resultados indican que el contacto físico mínimo puede ejercer una fuerte influencia sobre la toma de decisiones y las tendencias de riesgo en los adultos, posiblemente también fuera del ámbito de los negocios.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Proxémica entre culturas. Club Lenguaje No Verbal.

Proxémica entre culturas. Club Lenguaje No Verbal.

Proxémica entre culturas. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, esta semana os proponemos un resumen del artículo “Introducción a la proxémica entre las culturas” de los autores Natalia Borysenko y Petro Borysenko de la Universidad Pedagógica Estatal de Pereyaslav Khmelnytsky (Ucrania) en el que se aborda interesante tema de la proxémica.

En muchos casos, cuando se viaja al extranjero, se encuentran peculiaridades de la cultura de acogida que pueden parecer extrañas, inquietantes, o incluso hostiles. Tales características provocan respuestas que pueden estar muy alejadas de las que se consideran adecuadas. Se pueden superar esas reacciones negativas adaptándose suave y eficazmente a la cultura del país anfitrión. La mejor manera de hacerlo es aprender las desconocidas particularidades de la cultura de acogida y llegar a entenderse o incluso a hacer amistad. La mayoría de los hablantes y/u oyentes no son conscientes del hecho de que, en realidad, la comunicación no verbal envía y recibe mensajes de muchas maneras tanto voluntaria como involuntariamente sin recurrir al lenguaje verbal. Cada elemento de la comunicación no verbal tiene su propio código estrechamente relacionado con la cultura que representa. A fin de comprender el mensaje no verbal del hablante nativo de esa cultura, hay que ser capaz de descodificar esos elementos de la comunicación no verbal. Uno de los medios de comunicación no verbal que a menudo se pasa por alto, pero que es muy importante para controlar las interacciones cotidianas es la proxémica (o proxemia). Acuñado por el sociólogo Edward T. Hall a principios de los 60, el término hace referencia al estudio de como nos comunicamos unos con otros a través del espacio. La proxémica también se refiere a la forma en que el espacio personal está estructurado, incluyendo el espacio dentro de las habitaciones, edificios, recintos y ciudades, o la distancia entre las personas durante una conversación o interacción. Hall ha distinguido cuatro distancias en la proxémica, teniendo cada una de ellas fases cercanas y lejanas:

  1. Distancia íntima, desde 15 cm en la fase cercana y de 15 a 45 cm en la fase lejana. Esta distancia se utiliza generalmente con amigos cercanos y familiares.
  2. Distancia personal, que puede variar de 45 a 76 cm en la fase cercana y de 76 a 121 cm en la lejana. Dicha distancia se puede observar normalmente en conversaciones informales con amigos.
  3. Distancia social/socio-consultiva, que varía de 1,21 a 2,13 m en la fase cercana y de 2,13 hasta 3,65 m en la lejana. Se utiliza principalmente para los negocios y las reuniones sociales.
  4. Distancia Pública, que puede variar desde 3,65 hasta 7,62 m en la fase cercana y de 7,62 m o más en la fase lejana. Se suele establecer alrededor de figuras públicas importantes o durante actos públicos.

Cuando las personas no son conscientes de estas distancias y de sus significados, las transgresiones pueden ocurrir como resultado de la tensión y la desconfianza. Las preferencias espaciales varían cuando las personas son de diferentes edades, generación, clase social, género, etc. Por otra parte, se ha podido observar que la gente de las ciudades tiene tendencia a arrimarse a los demás a fin de acortar las distancias, mientras que la gente del campo se mantiene tan separada que debe inclinarse hacia adelante para poder estrechar las manos. El temperamento de los interlocutores también influye en la distancia entre ellos. Así, los extrovertidos suelen mantener distancias más cortas que los introvertidos. Estudios recientes han demostrado que el espacio entre interlocutores puede relacionarse directamente con la interpretación o el significado de los mensajes procedentes del emisor.

Las cuatro distancias proxémicas varían dependiendo de la cultura. Por ejemplo, cuanto más de contacto es una cultura, menor distancia se requiere en la comunicación y cuanto menos de contacto es, mayor sera la distancia en la comunicación. Los árabes, los latinoamericanos, y los italianos, como representantes de las culturas de alto contacto están acostumbrados al alcance de la distancia personal en la comunicación, que equivale a la distancia íntima en las culturas de bajo contacto tales como la americana, la canadiense, la norte-europea y la asiática. No es de extrañar, por tanto, que durante una comunicación un argentino se vaya acercando cada vez más para sentirse cómodo, y un noruego inconscientemente se aleje. En Arabia Saudita, una persona puede encontrarse prácticamente nariz con nariz con un socio de negocios porque el espacio social árabe equivale al propio espacio íntimo. La proxémica también se aplica a todas las cosas materiales que nos rodean, a la forma en la que esas cosas están dispuestas tanto en el exterior como en el interior, reflejando nuestras actitudes culturales, preferencias y posibilidades. Por ejemplo, para los japoneses cuyo territorio es relativamente pequeño, el espacio es un bien escaso. El otro problema en la proxémica entre las culturas es como de estricta es una cultura hacia las relaciones íntimas en público. Mientras que en Estados Unidos, Canadá, y Europa es aceptable que un hombre y una mujer establezcan entre ellos un contacto íntimo en público, sin embargo en algunos países de Oriente, como la India y Pakistán, las mujeres no pueden comportarse tan libremente con los hombres.

La interacción entre la proxémica y la comunicación es bastante compleja. Al variar enormemente entre culturas, el uso del espacio es una fuente continua de malas interpretaciones en la comunicación intercultural. Los comunicadores hábiles saben cómo utilizar el espacio para su beneficio influyendo en el comportamiento de los demás y descodificando los mensajes que les envían los demás a través de su uso del espacio. La transgresión de las reglas de la proxémica hace que los demás se sientan incómodos impidiendo de este modo la comunicación. Al advertir y reconocer estas diferencias culturales se mejora el entendimiento intercultural y se ayuda a eliminar el malestar, se puede sentir de esta manera si la distancia interpersonal es demasiado grande (“distante”) o demasiado pequeña (invasiva). Hoy en día, todavía es complicado seguir firmemente las “leyes” de la proxémica en la comunicación entre culturas, porque las definiciones del espacio varían mucho entre los representantes de las diferentes culturas, y pueden asimismo ser malinterpretadas por los individuos que comparten una misma cultura, pero que tienen diferentes edades, creencias y experiencias.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Comportamiento no verbal ante una persona extraña atractiva: ¿es diferente si se está enamorado? Club del Lenguaje no Verbal.

Comportamiento no verbal ante una persona extraña atractiva: ¿es diferente si se esta enamorado? . Club del Lenguaje no Verbal

Comportamiento no verbal ante alguien atractivo. Club del Lenguaje no Verbal.

Queridos seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, nos grata  poder acercarnos hoy a las reacciones que nos despierta ese sentimiento tan importante y necesario como es el amor, el interés romántico  a través del estudio realizado por Sally D. Farley de la  Universidad de Baltimore.  El presente estudio se realizó para determinar el grado en que los diferentes comportamientos no verbales se asocian a la muestra de un interés romántico hacia una persona desconocida muy atractiva, así como, si estos comportamientos difieren en función del amor que se sienta hacia el propio cónyuge. El mimetismo inconsciente se asoció positivamente a un interés romántico hacia la persona extraña, por lo que la mímica se asociaría negativamente a la percepción subjetiva de amor hacia el cónyuge. Además, surgieron sonrisas y tonos de voz muy agradables que suponen importantes comportamientos no verbales de afiliación.

Aunque la llama del amor romántico se vaya apagando con el paso del tiempo, ya que su intensidad fisiológica disminuye, la pasión, el compromiso y la intimidad se mantienen como los componentes centrales y sólidos que sustentan las relaciones. Las personas altamente comprometidas experimentaron un sesgo positivo en sus relaciones románticas, percibiendo atributos más positivos en su pareja. Las personas que sentían fuertes sentimientos de amor por sus parejas mostraron falta de atención selectiva hacia objetivos de distinto sexo muy atractivos, lo que llevó a los investigadores a concluir que el amor sirve para potenciar el compromiso y disminuir la tentación.

En este estudio se analizó la mímica inconsciente, que refleja atracción por el interlocutor, además de una serie de comportamientos no verbales que permitieron comparar la predicción del interés romántico hacia un desconocido y el amor hacia el cónyuge. La investigación que aquí se presenta se basa en la obra y teorías de antropólogos, psicólogos evolutivos, psicólogos sociales, investigadores de la comunicación y científicos y arroja luz sobre un canal de comunicación no verbal que ha recibido relativamente poca atención empírica fuera de la psicología evolutiva: la voz.

Una gran cantidad de literatura apoya la tendencia general por la que los individuos imitan gestos, posturas, expresiones idiomáticas, acentos, estilo vocal y hasta el tono de voz de sus compañeros de interacción. Estos efectos se han incluido en la coordinación del comportamiento, el reflejo postural, el juego del comportamiento, la interacción, la sincronía y la convergencia de la voz. La mímica indica el deseo de una mayor cercanía psicológica o afiliación y la disminución de la mímica comunica un deseo de distancia o falta de interés.

Históricamente, los comportamientos no verbales se han examinado en dos dimensiones: una basada en la intimidad o la afiliación y otra, en la dominación. Existe abundante investigación sobre comportamientos no verbales que connotan atracción, gusto y deseo de intimidad. La primera dimensión, la afiliativa objeto de nuestro estudio, se asocia con un aumento de la mímica, con tocar a otros, asentir con la cabeza, inclinarse hacia adelante, aproximarse, sonreír y reír. Por ello, las personas más amigables, coquetas y seductoras pueden ser claramente diferenciadas por sus comportamientos no verbales. Parejas que intentan ligar también demostraron algunas tendencias de comportamiento únicas, como la inclinación de la cabeza, el mohín de sus bocas o el cruce de piernas en la dirección de su interlocutor.  Además, los individuos modulan su voz al hablar con personas atractivas, alterándola para que suene más agradable y atractiva. Estos hallazgos, junto con investigaciones que muestran que las voces de las mujeres tienen un sonido más agradable cuando están ovulando, sugieren que la agradabilidad vocal actúa como señal de disponibilidad. Como resultado de ello, para distanciarse de alguien de una manera sutil una alternativa potencialmente eficaz es disminuir la agradabilidad de la voz de uno y, viceversa, una manera de hacerse más atractivo es aumentar la simpatía de la propia voz.

Los individuos con noviazgos que fueron expuestos a una persona muy atractiva tuvieron un comportamiento dirigido a proteger su relación, disminuyendo las conductas que comunicaran interés, afecto y coqueteo. Los comportamientos que más se dieron como señales de acercamiento fueron la mímica, la sonrisa y la modulación de la voz. La relativa escasez de apoyo a los correlatos verbales de atracción fue, al principio, sorprendente. Ha quedado clara la complejidad del papel que juegan los hombres a la hora del coqueteo. Varios investigadores sostienen que los hombres manifiestan una forma no verbal “tranquila” en las primeras etapas de noviazgo y coqueteo, esperando hasta estar más seguros del interés romántico de una mujer para pasar a ser más activos. Las mujeres actúan como selectoras en las primeras etapas de la coquetería, la atención y el reconocimiento: miran brevemente hacia un compañero de interacción, a continuación miran hacia abajo, ladean la cabeza, sonríen con frecuencia o fruncen los labios de modo presumido, provocando así la escalada de comportamientos coquetos en los hombres.

Este estudio tiene sus limitaciones, ya que se centra exclusivamente en los hombres y sus reacciones ante una presencia femenina atractiva debido a la literatura que implican a las mujeres como selectoras e iniciadoras de la danza de cortejo. Como resultado, deben llevarse a cabo más investigaciones para determinar la posibilidad de generalizar los resultados incluyendo a mujeres participantes.

El presente estudio es uno de los primeros que ha evaluado el grado en que los comportamientos no verbales tienen funciones de relación e interacción personal con una persona atractiva. Las investigaciones futuras deberán utilizar una metodología más potente incluyendo diferentes niveles de personas atractivas y evaluando el grado en que las señales no verbales tienen significado para personas tanto solteras como comprometidas.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

Parpadear o no parpadear, recurso peripersonal defensivo. Club del Lenguaje no Verbal.

Parpadear o no parpadear, recurso peripersonal defensivo. Club del Lenguaje no Verbal.

El parpadeo como recurso peripersonal defensivo. Club del lenguaje no Verbal.

Estimados seguidores del Club del Lenguaje no Verbal,  hoy los autores de este artículo nos invitan a aprender algo más sobre el  acto reflejo de parpadear. Dichos investigadores son G. D. Iannetti de la Universidad College de Londres (UK), B. Forster de la Universidad de la Ciudad de Londres (UK), C. F. Sambo perteneciente a las dos Universidades anteriores y S. C. Williams del King’s College de Londres (UK).
El parpadeo provocado por la estimulación eléctrica del nervio mediano en la muñeca es un reflejo subcortical, una respuesta defensiva que se ve reforzada cuando se estimula el espacio peripersonal de la cara. El experimento presente se desglosó en 3 partes:

1.- Se demostró que la especificidad somatotópica de la mejora del HBR (reflejo de parpadeo de la mano) es parcialmente homosegmental, es decir, es mayor para el HBR  provocado por la estimulación de la mano cerca de la cara en comparación con la otra mano, siempre mantenida lejos de la cara.

2.- Se demostró que el HBR se mejora sólo cuando los participantes esperan recibir los estímulos en la mano cerca de la cara y por lo tanto depende en gran medida de las expectativas cognitivas.

3.- Se demostró que la mejora del HBR con la mano próxima a la cara se suprime cuando se coloca una pantalla de madera fina entre la cara de los participantes y su mano. Por lo tanto, la pantalla reduce la extensión del espacio peripersonal defensivo, de modo que la mano no está nunca en el interior del espacio peripersonal de la cara, incluso estando cerca de ella.

Estos hallazgos indican una afinación somatotopical y cognitiva producto de la excitabilidad de los circuitos del tronco cerebral que inervan el HBR, cuya fuerza se ajusta en función del contexto de una manera intencionada.

En este experimento participaron diez voluntarios sanos (cinco de ellos mujeres) y diestros, de edades comprendidas entre los 25 y los 37 años. Fueron reclutados a partir de una base de datos de 15 “respondedores”, es decir, que mostraran un HBR reproducible.  El estudio fue aprobado, previamente, por el comité de ética local. Se aplicaronestímuloseléctricos en el nervio mediano de la muñeca empleando un estimulador bipolar unido a la muñeca de los participantes con una tira de velcro. Es importante destacar que el estimulador proporciona pulsos de corriente constante y que la intensidad del estímulo se ajustó para cada uno de los participantes, con el objetivo de obtener un HBR claro en tresensayos consecutivos. Ninguno de los participantes sufrió dolor alguno durante la estimulación, incluso ante altas intensidades de dicho estímulo. La duración de éste fue de 200 ms y el intervalo entre estímulos sucesivos fue de 30 s. La actividad electromiográfica (EMG) se registró  a  partir del músculoorbicular de los párpadosempleando dos pares de electrodos de superficie.En este estudio se caracterizó la especificidad somatotopical de la mejoradel HBR, atribuible a la proximidad espacial entre el lado estimulado y la cara. También se investigó el efecto de las expectativas cognitivas y de la presencia de objetos que protegen la cara en tal situación.

¿Cuál podría ser el mecanismo neural responsable de los efectos observados? Se plantean dos hipótesis. En primer lugar, la modulación cortical podría ser dirigida a ambos circuitos del tronco cerebral que median el HBR, provocados por la estimulación de la mano que se encuentra en el espacio peripersonal de la cara, y los que median en el HBR, provocados por la estimulación de la mano contralateral, aunque la modulación de este último sería menos fuerte. Esta hipótesis asume que las interneuronas de los circuitos del tronco cerebral que median en el HBR, provocadas por la estimulación de las dos manos, son totalmente independientes e implicarían dos modulaciones distintas. Alternativamente, la modulación cortical podría ser dirigida únicamente a las interneuronas del tronco cerebral que median el HBR provocado por la estimulación de la mano colocada en el interior del espacio peripersonal de la cara, mientras que la mejora más pequeña del HBR provocado por la estimulación de la mano contralateral sería un subproducto resultante de la arquitectura neuronal de los circuitos del tronco cerebral que inervan ambas respuestas. Esta segunda hipótesis supondría que los circuitos del tronco cerebral que median el HBR provocados por la estimulación de las dos manos comparten un subconjunto de sus interneuronas.

 La modulación reportada y reproducida depende de manera crucial de las expectativas de los sujetos. Cuando los participantes no tenían un conocimiento a priori sobre que una de sus manos recibiría los estímulos eléctricos, la mejora del HBR provocado por la estimulación de la mano que entró en el espacio peripersonal de la cara fue menor que la obtenida anteriormente. Estos hallazgos indican que la corteza es capaz de ajustar con precisión el nivel de la excitabilidad de los circuitos del tronco cerebral como una función de la probabilidad de que ocurra el estímulo.

 Cuando se colocó una pantalla de madera fina cerca de la cara de los participantes, que la separaba así de la mano, la mejora del HBR desapareció. Este resultado sugiere que la presencia de la pantalla cambia los límites del espacio peripersonal de la cara y la mano ya no entra en el espacio peripersonal, aunque esté cerca del mismo. Por lo tanto, la falta de modulación del HBR por la posición de la mano se puede producir debido a que en las condiciones de lejos y cerca la mano permanece fuera del espacio peripersonal facial, reducida en extensión por la existencia de la pantalla. La extensión del espacio peripersonal se modula drásticamente por la presencia de objetos. Es importante destacar que la falta de modulación del HBR ante la presencia de la pantalla no puede ser explicada por el efecto de la no visualización de la mano. De hecho, la modulación cerca/lejos del HBR no se ve afectada en absoluto cuando los ojos están cerrados, lo que indica que la información propioceptiva es suficiente para determinar una mejora del HBR de magnitud similar a la observada cuando los ojos están abiertos.

Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

¿Más vale prevenir que curar? El margen de seguridad que rodea el cuerpo se incrementa por la ansiedad. Club del Lenguaje no Verbal.

¿Más vale prevenir que curar? El margen de seguridad que rodea el cuerpo se incrementa por la ansiedad. Club del Lenguaje no Verbal.

Aumento del espacio peripersonal defensivo a causa de la ansiedad. Club del Lenguaje no Verbal.

Es un placer, queridos amigos del Club del Lenguaje no Verbal, poder ofrecerles el artículo realizado por  Chiara F. Sambo y Gian Domenico Iannetti miembros de la Universidad College de Londres (UK), que estudia otro de los efectos producidos por la ansiedad.

El espacio peripersonal defensivo representa un “margen de seguridad” muy importante para la supervivencia. Su extensión espacial y la posible relación con los rasgos de personalidad no han sido aún investigados. En el experimento presente participaron 15 personas que mostraron que el espacio peripersonal defensivo tiene un límite muy definido, a una distancia de la cara de entre 20 y 40 cm, así como que dentro de dicho espacio existe una delgada “área de mayor riesgo” más próxima a la cara, es decir, un “ultracercano” espacio defensivo.

Con solo analizar a un sujeto ya se revelaron diferencias interindividuales claras en la extensión de dicho espacio peripersonal. Estas diferencias se relacionan positivamente con la variabilidad individual en relación al rasgo de ansiedad. Los resultados apuntan a la posibilidad de poder medir una serie de comportamientos defensivos en relación a los distintos niveles de ansiedad. Tales medidas permitirán el desarrollo de procedimientos para poner a prueba las capacidades de evaluación de riesgos, sobre todo en profesionales que requieren reaccionar con rapidez a los estímulos aversivos que suceden cerca de su cuerpo, tales como bomberos, policías y oficiales militares. Esto también puede dar lugar a posibles intervenciones para mejorar su rendimiento bajo presión.

El espacio peripersonal defensivo (DPPS) es un “margen vital de seguridad” que rodea el cuerpo. El DPPS ha sido recientemente identificado en humanos mediante el registro de la potencia del reflejo corneal provocado por la estimulación manual (abrir y cerrar la mano cuando se encuentra cerca de la cara). El DPPS tiene un papel crucial para la supervivencia: cada vez que un estímulo potencialmente peligroso se acerca o entra en la zona, el individuo se involucra en acciones más eficaces orientadas a la auto-protección. Tales acciones defensivas son moduladas en función de la magnitud del peligro percibido que el estímulo representa. Esta magnitud se determina de manera crucial, no sólo por la naturaleza del estímulo sino también por la distancia entre el estímulo y el cuerpo. Por lo tanto, los estímulos más cercanos al cuerpo se perciben como más amenazantes y dan lugar a respuestas defensivas mejoradas. Por otra parte, la magnitud de la amenaza que se percibe también está determinada por la ansiedad y el miedo. Individuos ansiosos y temerosos pueden tergiversar la ubicación espacial del estímulo amenazador, juzgándolo más cerca del cuerpo de lo que realmente está.Por lo tanto, pueden mostrar comportamientos defensivos mejorados en comparación con individuos normales, aunque el estímulo amenazador esté situado a la misma distancia del cuerpo en ambos sujetos.

 Quince voluntarios sanos y diestros (siete de ellos mujeres) de entre 20 y 37 años de edad participaron en este experimento.El estudio fue aprobado por el comité de ética local. En este estudio se definió la extensión de los DPPS que rodean la cara y se han investigado los factores de personalidad que contribuyen a las posibles diferencias interindividuales en su tamaño. El DPPS de la cara tiene un límite claro que la separa del espacio lejos. Dentro de dicho espacio peripersonal existe un “área de más alto riesgo” mucho más próxima al cuerpo. Además, la extensióndel DPPS muestradiferenciasinterindividuales claras. Tales diferencias, en el tamaño del espacio peripersonal, se refieren a la variabilidad individual en la ansiedad, pero no en el miedo claustrofóbico, por ejemplo.

Todos estos estudios investigaron la extensión del espacio peripersonal relacionada con la integración multisensorial y la ejecución motora. La extensión de la DPPS de la cara es variable según los participantes.  Debido a que el DPPS representa un “margen de seguridad” con el propósito de proteger a nuestro cuerpo de los estímulos potencialmente peligrosos, este resultado sugiere que los individuos difieren en lo que ellos consideran que es la distancia crítica ante la que un estímulo amenazador requiere respuestas defensivas más eficaces. Esto también es apoyado por la evidencia de que la proximidad percibida de los estímulos que amenazan aumenta cuando la magnitud del peligro es mayor y que este efecto es variable entre los individuos.

 La variabilidad individual en el tamaño de la DPPS de la cara fue sistemáticamente relacionada con las diferencias individuales en el rasgo de ansiedad. El funcionamiento de los sistemas defensivos humanos se refiere a los rasgos de personalidad, sobre todo a la ansiedad y al miedo. Más específicamente, los resultados indican que los individuos más ansiosos aumentaron sus respuestas defensivas cuando los estímulos amenazantes se presentaron a la misma distancia del cuerpo en comparación con los individuos menos ansiosos. Es decir, en individuos más ansiosos, el “margen de seguridad” se encuentra a una distancia del cuerpo mayor que en los individuos menos ansiosos. Esto podría ser debido a que estos individuos perciben los estímulos amenazantes como más cercanos a su cuerpo de lo que realmente están. Esta hipótesis está apoyada por la evidencia en modelos animales, en los que los fármacos ansiolíticos aumentan la “distancia defensiva”, es decir, la distancia a la que el animal responde al estímulo potencialmente mortal.  Por el contrario, la variabilidad individual en el tamaño de la DPPS no está relacionada con las diferencias individuales en el miedo claustrofóbico. Este hallazgo podría parecer contradictorio con la observación de que los individuos con mayor miedo claustrofóbico tienen un espacio peripersonal grande que rodea la mano. Sin embargo, este estudio utilizó una tarea de bisección línea visual para medir la extensión del espacio peripersonal multisensorial, mientras medimos una respuesta defensiva (la HBR) en relación con la percepción de amenazas y la evaluación del riesgo, es decir, dos procesos relacionados con la ansiedad más que a rasgos claustrofóbicos.

 Estos resultados apuntan a la posibilidad de medir claramente una serie de comportamientos defensivos en relación a los distintos niveles de ansiedad. La disponibilidad de estas medidas permitirá el desarrollo de procedimientos para poner a prueba las capacidades de evaluación de riesgos, sobre todo en profesiones que requieren reaccionar rápidamente a los estímulos aversivos que se producen cerca de su cuerpo, como bomberos, policías u oficiales militares. Esto también puede dar lugar a posibles intervenciones con el objetivo de mejorar su rendimiento bajo circunstancias de presión.

Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

Apoyo (verbal y no verbal) de los padres a sus hijos con cáncer. Club del Lenguaje no Verbal.

APOYO (VERBAL Y NO VERBAL) DE LOS PADRES A SUS HIJOS CON CANCER. CLUB DEL LENGUAJE NO VERBAL.

Importancia del contacto físico de los padres con sus hijos enfermos de cáncer. Club del Lenguaje no Verbal.

Estimados seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, el artículo fruto de Amy M. Peterson, Christine M. Keller, Michael C. Naughton, Tanina S. Foster (Instituto del Cáncer Barbara Ann Karmanos, Detroit, EE.UU.); Rebecca J. W. Cline, Louis A. Penner, Terrance L. Albrecht (Instituto del Cáncer Barbara Ann Karmanos y Departamento de Medicina Familiar y Ciencias de la Salud Pública, de la Universidad Estatal de Wayne, Detroit, EE.UU.); Roxanne L. Parrott (Departamento de Artes de Comunicación y Ciencias de la Universidad Estatal de Pennsylvania, EE.UU.); Jeffrey W. Taub (División de Hematología / Oncología Pediátrica del Hospital de Niños de Michigan y Departamento de Pediatría de la Universidad Estatal de Wayne, Detroit, EE.UU.) y John C. Ruckdeschel(Instituto del Cáncer Barbara Ann Karmanos y División de Medicina Interna de la Universidad Estatal de Wayne, Detroit, EE.UU.), que hoy presentamos aborda un tema que no nos deja impasibles, ya que alude al doloroso y difícil camino que tienen que recorrer los niños que sufren cáncer. Reconforta y es de agradecer el hecho de que el presente artículo se centre en el estudio e investigación de vías de apoyo (verbal y no verbal) especialmente de los padres a sus hijos que permitan paliar la angustia de estos pequeños y hacerles, en la medida de lo posible, más fácil de llevar la pesada mochila que esta enfermedad les ha endosado.

Aproximadamente 12.400 menores de 20 años, en Estados Unidos, son diagnosticados de cáncer cada año, y 3 de cada 4 sobreviven, al menos 5 años. Con todo, a pesar de esta mejora en la tasa de supervivencia, el 25-30% de los sobrevivientes tienen problemas psicosociales significativos (Patenaude y Kupst, 2005). Los niños enfermos de cáncer muchas veces consideran que el tratamiento es más doloroso que el cáncer en sí mismo. Así, el comportamiento de los padres antes y durante el tratamiento médico influye considerablemente en la capacidad de los niños para afrontarlo. Poco se sabe en relación al comportamiento no verbal de padres y cuidadores y a su influencia como apoyo directo a los menores enfermos de cáncer.

En este artículo se analiza la distancia interpersonal de los cuidadores con los niños así como la importancia del contacto físico con estos durante los procedimientos de oncología pediátrica especialmente dolorosos. Se analiza, también, la relación entre las conductas de los cuidadores y el dolor y angustia experimentado por los niños.

Cline y colaboradores (2006) en una reciente investigación, concluyó que el estilo de comunicación, con apoyo verbal y no verbal de al menos uno de los padres, minimizaba el dolor del niño enfermo. A pesar de esto, la literatura actual nos lleva a dos hipótesis opuestas:

La primera posición es que el apoyo social del cuidador aumenta la angustia del niño. Al centrar el apoyo y la atención por parte de los adultos en los momentos de mayor dolor, aumenta la angustia del niño, que siente a su vez la angustia de los adultos.
La segunda posición asegura que el apoyo social reduce la angustia del niño, comprendiendo su dolor y asociándote con el menor para abordar el procedimiento, juntos.

Estas contradicciones, según los autores de esta investigación, se deben a una falta de marco conceptual claro (en las definiciones de empatía o confianza, por ejemplo) y a un enfoque poco teórico, de los análisis realizados. Así, el apoyo social incluye tanto los mensajes verbales como los no verbales, que en todo caso ayudan a los demás a manejar la incertidumbre, a aumentar la percepción de control y, por lo tanto, reducir el estrés. Estos mensajes pueden expresar cariño, preocupación o manifestarse a través de la propia presencia (estar a su lado), a través de un abrazo, etcétera. La comunicación de cercanía física o psicológica y la disponibilidad inmediata entre las personas, también en el ámbito no verbal, es uno de los mensajes de apoyo emocional más importantes. Esta inmediatez se puede expresar, en el contexto de la comunicación no verbal, a través de una postura de compromiso, con una inclinación hacia delante, hacia nuestro interlocutor, disminuyendo la distancia interpersonal al mínimo, usando el tacto y la mirada, para transmitir interés, implicación y calor (Andersen, 1985; Andersen y Andersen, 2005). Por el contrario, la falta de contacto físico y la calidad del mismo, se ha asociado en la literatura, con problemas de salud mental de los niños. Con todo, la presencia de los padres en el momento de realizar los procedimientos más invasivos, es una de las herramientas más útiles para disminuir la angustia de los niños. Así, en ausencia de sus padres, los esfuerzos de los niños para reprimir las emociones solamente añaden más estrés al proceso o tratamiento.

Por otra parte, ser tocado por un adulto puede ayudar a un niño a sentirse seguro, cuidado y consolado durante un procedimiento médico doloroso, y disminuir su angustia (Vannorsdall, Dahlquist, Pendely y Power, 2004). En este caso, es importante que sean sus padres o personas de confianza de los niños, ya que Vannorsdall y colaboradores (2004) encontró que el uso del tacto por parte del personal médico durante una intervención, se asociaba con un aumento de la angustia del niño.

En el estudio realizado por los autores de este artículo, se analizaron los comportamientos de 29 niños (17 chicos y 12 chicas) de edades comprendidas entre los 3 y los 12 años, que se encontraban recibiendo tratamiento por cáncer. 4 hombres y 25 mujeres fueron analizados en su papel de cuidadores, siendo 21 madres, 4 padres, 2 abuelas y 1 prima. Se grabaron las sesiones de tratamiento en vídeo, sesiones de duración variable (desde 11 minutos hasta casi 4 horas). La codificación de los comportamientos se realizó, en el caso de la distancia interpersonal, según la tipología de Hall (1969) adaptada a una habitación pequeña. Las distancias personales se basaron en una distancia interpersonal en relación a la cabeza del niño. Así, por ejemplo, una distancia íntima se consideraba si la cabeza del cuidador estaba a menos de 12 centímetros de la cabeza del niño. En relación al tacto, se codificó en 3 categorías: táctil (cualquier contacto), no táctil (el cuidador está a una distancia con la que podría tener lugar el contacto, pero no se produce) y desconocido (no se observa, obstruido, no codificable). Se codificaron en dos funciones relevantes, contacto instrumental, cuando estaba asociado a una tarea (por ejemplo, sujetar al niño) y contacto de apoyo (potencialmente reconfortante o de apoyo emocional).

Los resultados obtenidos se observó que los niños más pequeños fueron tocados más que los mayores, sobre todo diferenciados por el contacto instrumental. Esto es debido a que cuanto más pequeño sea el niño, los cuidadores tienen la seguridad de que van a estar más angustiados. Sí se observó en todos los casos que el apoyo no verbal (contacto físico) no aumenta la angustia del niño, sino que lo que ocurre es que muchas veces el contacto físico se produce sobre un niño previamente angustiado.

Así, podemos observar que tanto el comportamiento verbal como no verbal es fundamental para afrontar de manera más segura un proceso doloroso, tanto para un niño como para un adulto. Con todo, se abren interesantes vías de investigación en relación a la presencia de familiares de apoyo para los menores, durante los tratamientos hospitalarios, y también de los trabajadores médicos en su relación con los niños enfermos.

Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

El lenguaje no verbal en terapia: el papel del contacto físico. Club del Lenguaje no Verbal.

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El contacto físico en terapia como medio de comunicación no verbal

Apreciados lectores, el artículo que hoy presentamos aborda el interesante papel del contacto físico en la terapia como complemento importante de la comunicación no verbal entre el terapeuta y el paciente, de los autores Beverly G. Willison de la Universidad de Pensilvania (California, Estados Unidos)  y Robert L. Masson de la Universidad de Virginia Occidental (Morgantown, Estados Unidos)

El contacto físico, el tacto, a pesar de ser un poderosísimo estímulo no verbal (y por lo tanto de comunicación), no ha recibido hasta hoy mucha atención desde el mundo académico. Se trata de un aspecto de la comunicación  con fuertes tabúes asociados, sobre todo provenientes de la época psicoanalítica. Los autores de este estudio analizan qué papel juega el contacto físico, el tacto, en la relación existente entre el terapeuta y el paciente. Así, en este artículo se analiza, basándose en una adecuada revisión sistemática y en datos clínicos, tanto los efectos positivos como negativos del contacto físico a la hora de establecerlo en el ámbito profesional terapéutico.

A día de hoy los resultados publicados no son concluyentes, aunque si podemos contar con indicios de que, si utilizamos el contacto físico de manera adecuada, este tiene un efecto positivo en el paciente y su evolución. Además, hay que tener en cuenta que en todo caso no contamos con evidencia en sentido contrario, de posibles efectos negativos (o si existe, esta es muy pequeña).  A pesar de estos resultados en relación con la revisión de la literatura, muchos son los investigadores que mantienen una posición conservadora a la hora de utilizar el contacto físico en el ámbito profesional. Por ello, los autores de este artículo proponen algunas directrices de gran interés para el uso adecuado del contacto físico, recomendando siempre que, antes de su uso generalizado, dispongan de formación previa.

En la revisión de la literatura realizada por estos autores, encontramos que el contacto terapéutico puede abarcar desde el simple contacto de las manos, hasta un gran abrazo. Bacorn y Dixon (1984) definieron el tacto como el contacto físico entre las manos, los brazos, los hombros, las piernas o la parte superior de la espalda, entre el terapeuta y el paciente. En relación a la intensidad, duración y frecuencia de este contacto físico, Wheaton y Dixon (1984) dijeron que debe ser lo suficientemente largo para establecer un contacto firme, pero no tan largo como para crear una sensación incómoda. Los resultados del análisis de investigación en relación al contacto físico realizado por Whitch y Fisher (1979) desvelaron que la respuesta al mismo es diferente en el caso de hombre y de mujeres. En un análisis realizado en un entorno preoperatorio hospitalario, por parte de enfermeras, se observó que los hombres percibían el contacto físico como una amenaza y las mujeres como un gesto de seguridad. En un entorno pediátrico hospitalario, con niños desde 3 días hasta 44 meses se observó que el contacto físico tenía un impacto muy significativo en el cambio positivo de comportamiento en niños y lactantes.

Como hemos comentado con anterioridad, los autores también revelan estudios en los que no se apoya el uso del contacto físico entre terapeutas y pacientes.  Si bien es cierto que las mujeres terapeutas son más favorables al contacto físico que los hombres terapeutas y que aquellos profesionales que tienen una nivel académico de doctor, utilizan más el contacto físico en sus rutinas profesionales. Asimismo, se detectó mayor utilización del contacto físico por parte de terapeutas que trabajan en centros públicos que en privados, siendo los trabajadores sociales y psicólogos los que más lo utilizan, en detrimento de los psiquiatras, que no son proclives a su uso.

Así, Fisher y sus colaboradores (1976) analizaron tres factores que influyen en el grado en el que el contacto es experimentado de manera positiva, determinándose según si era apropiado a la situación y contexto, si no impone un mayor nivel de intimidad del que el paciente puede manejar y si no comunica un mensaje negativo al paciente. De esta manera, el contacto físico ha sido usado con eficacia con pacientes que experimentan dolor, trauma, depresión, o que han sido abusados, víctimas de negligencia, etcétera. Por el contrario, los autores nos revelan que existen situaciones en las que el contacto físico no es recomendado. Older (1982) así nos lo disponía si el terapeuta no quiere tocar al paciente, siente que el paciente no quiere ser tocado, cree que el paciente quiere ser tocado pero no cree que el contacto sea eficaz, el terapeuta se siente manipulado o coaccionado en su contacto físico o es consciente de sus sentimientos, tendientes a la manipulación o coacción al paciente, a través de este contacto.

Finalmente, los autores nos recomiendan que los profesionales deben ser claros acerca de sus propias actitudes en relación al contacto físico y en que medida este contacto puede hacer variar su relación con el paciente. Corey, Corey y Callahan (1984), concluyen que la duración y naturaleza del contacto físico no debe generar malestar ni en el terapeuta ni en el paciente y que, siempre, el contacto físico debe ser adecuado a las necesidades del paciente en ese momento concreto del tratamiento. En ningún caso debe ser utilizado para precipitar la reacción del paciente.

Traducción y resumen: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcazar

La expresión de las emociones a través del comportamiento no verbal en la relación médico-paciente. Club del Lenguaje no Verbal.

lenguaje_no_verbal_medicopaciente_2El siguiente extracto corresponde a un artículo más extenso publicado en la revista del Departamento de Salud y Gestión de la Universidad de Baltimore, en el año 2005. Los autores resaltan la importancia de rescatar los vínculos emocionales que se generan en la interacción médico-paciente a través de la comunicación no verbal. Afirman que  aunque se ha estudiado mucho menos el comportamiento no verbal que otros procesos asistenciales, las actuales  revisiones sostienen que tiene fuerza en las relaciones  del tratamiento terapéutico y mucha influencia en aspectos como la satisfacción, la adherencia al tratamiento y los resultados clínicos de la atención.

Las relaciones que se establecen entre los médicos y los pacientes incluyen conocimiento y sentimiento: el conocimiento del médico y el que aporta el paciente desde su respectivo ámbito de competencia, y las experiencias del médico y del paciente, así como la expresión y la percepción de las emociones durante el encuentro médico. Estos procesos se transmiten en la atención sanitaria mediante la comunicación verbal y no verbal. En la reflexión que hacen los autores del artículo se resalta que el contexto emocional de la atención está especialmente relacionado con la comunicación no verbal y que las emociones se asocian con habilidades de comunicación.

Hay varias maneras en las que las emociones juegan un papel importante en el proceso de la atención médica. Una de ellas es que los médicos y los pacientes tienen emociones. Están influenciados por las emociones que han experimentado en el pasado, las emociones que experimentan en la interacción actual con los demás, y las emociones que anticipan que ocurrirán en el futuro. Las emociones ejercen una profunda influencia en el comportamiento de la persona que las experimenta, incluidos los actos sociales, la memoria, toma de decisiones, la persuasión, el procesamiento de la información, y actitudes interpersonales. Aunque la mayoría de la investigación realizada en esta área ha sido en contextos fuera del ámbito clínico, un estudio realizado por estudiantes del tercer año de medicina demostró que su estado de ánimo influía en la toma de decisiones médicas así como el esfuerzo y la preocupación que mostraban en el cuidado del paciente.

Debido a que las ciencias puras como la química fueron el centro de atención del paradigma médico en el siglo XX, los historiadores de la medicina moderna han detectado una escasez innegable en la comunicación cara a cara en la atención sanitaria.

Usando los términos de cultura de alto y bajo contexto que acuñó el antropólogo Edward T. Hall, se puede considerar que la medicina ha experimentado un cambio en la naturaleza de su cultura desde un alto a un bajo contexto en el esfuerzo de comunicación.  La comunicación de contexto alto es muy sensible a comportamientos no verbales y a señales ambientales para descifrar el significado, mientras que la comunicación de contexto bajo es verbalmente explícita, con poca dependencia de otros indicadores no verbales.

En la medicina actual ha disminuido la atención que se presta a la emoción y su papel en el proceso de atención sanitaria. La tesis que apoyan los autores es que la relación médico-paciente es un fenómeno de contexto alto en el que la comunicación del conocimiento del experto y sus emociones es primordial. Tanto el médico como el paciente son expertos, aunque los dominios de su experiencia suelen ser muy diferentes. Los médicos son expertos en la técnica y el conocimiento respaldado por su formación. Los pacientes son expertos en su historia y la experiencia de su enfermedad, la personalidad, estilo de vida, valores y expectativas. Según la definición de Beach et al., la relación en la atención sanitaria se basa en varios principios fundamentales: (a) las relaciones en materia de salud deben incluir la personalidad de los participantes, (b) el afecto y la emoción son componentes importantes de las relaciones, y (c) todas las relaciones que se establecen en el ambiente sanitario se dan en un contexto de influencia recíproca.

Teniendo en cuenta que en la atención médica interactúan personas-aunque se produzca en un medio muy especial – se pueden aplicar todos los procesos que caracterizan la interacción en general. Estos incluyen procesos emocionales y cognitivos. Y debido a que las emociones y fenómenos relacionados tales como los deseos, estados de ánimo y los sentimientos pueden ser revelados a través de comportamiento no verbal, éste juega un papel importante en la atención médica.

Atendiendo a esta última consideración, es sorprendente comprobar que el comportamiento no verbal ha recibido una atención  escasa en las publicaciones y los estudios médicos. En un intento de contribuir en esta área, el análisis del artículo se centra en la expresión de las emociones a través del comportamiento no verbal.

La gente juzga con cierta precisión las emociones de los demás basándose en información de comportamiento sorprendentemente insignificante, a menudo llamado “pequeñas porciones de comportamiento”. A veces, estas pequeñas porciones duran 1 segundo, pero principalmente varían de algunos segundos a varios minutos de duración. Existen varias correlaciones de sensibilidad no verbal que son potencialmente relevantes para el proceso de atención médica. Los hallazgos encontrados relacionan el género con un ajuste personal y social más adecuado. Las mujeres juzgan mejor las señales no verbales y son más hábiles en la transmisión de emociones a través del comportamiento no verbal. Es muy probable, entonces, que las mujeres médico presenten mayores niveles de sensibilidad no verbal que los médicos de sexo masculino, y que los médicos menos sensibles al comportamiento no verbal sean menos propensos a sufrir un desgaste profesional.

La importancia de esta investigación reside en su aplicabilidad al mundo cotidiano de los pacientes y los médicos. Los autores sostienen que este trabajo importa porque tiene el potencial de mejorar el proceso pero también los resultados de la atención médica entre pacientes y médicos. La conferencia dedicada a la relación centrada en la atención sanitaria a la que se dedica este número de la revista sugiere que el poder curativo que se genera por medio de la conexión emocional entre los pacientes y los médicos puede proporcionar significado y fuerza a la relación terapéutica. Tal vez el más importante de los retos del futuro está en traducir eficazmente lo que se aprende sobre la optimización de las relaciones de atención a la práctica diaria y la rutina de la medicina.

 

El lenguaje no verbal en los negocios (2ª parte)

Como ya os avanzamos la semana pasada esta es la 2ª parte del artículo “El lenguaje no verbal y los negocios”. En este fragmento los autores Hui Zhou y Tingquin Zhang nos desvelan cómo podemos usar el lenguaje no verbal para hacer negocios y también cómo entender a las otras partes que intervienen en el proceso.

Lo que nos cuentan estos investigadores es que los buenos negociadores saben cómo utilizar el lenguaje corporal a su favor y también saben leer el código no verbal de los demás para llevárselos a su terreno. Brazos cruzados, cejas levantadas, mirada errática – todo significa algo. Si prestamos atención nos sorprenderemos de lo que podemos aprender acerca de lo que realmente está pasando en la negociación independientemente de lo que se dice con palabras.

En cuanto a la lectura de los gestos,  Hui Zhou y Tingquin Zhang dicen que hay que tener especial cuidado en interpretarlos y usarlos. Un gesto que significa una cosa en una cultura puede significar algo completamente diferente en otra. Hay muchas probabilidades de encontrarse con diferentes interpretaciones cuando se está negociando con alguien de otra parte del mundo. Por ejemplo, la señal de OK uniendo el pulgar con el dedo índice de uso común en Estados Unidos es  un gesto obsceno en algunos países.

Durante una relación comercial, una vez que nos damos cuenta de los mensajes no verbales de la otra persona,  podemos modificar nuestra propia comunicación no verbal.  Con tan solo colocar nuestras notas encima de la mesa, inclinarnos hacia delante en la silla, y descruzar las piernas, podemos cambiar nuestra posición y mostrarnos mucho más receptivos. Una vez que comenzamos a manejar nuestro comportamiento no verbal y el de nuestro interlocutor,  empezaremos a cosechar los beneficios de “hablar el idioma.” El lenguaje no verbal refleja los verdaderos sentimientos de las personas. Cuanto mejor comprendamos este lenguaje, más capaces seremos de utilizarlo en nuestro propio beneficio.

En una negociación, podemos utilizar el conocimiento del lenguaje no verbal de varias maneras: mientras preparamos el discurso de la negociación, debemos revisar brevemente los elementos fundamentales del lenguaje corporal con el resto de miembros del equipo. Lo más importante que podemos observar en una sala llena de gente es el espacio personal que cada persona ocupa. La naturaleza humana dicta que las personas consideradas con más poder suelen adjudicarse más espacio personal que el resto de gente que se encuentra en la sala. El uso de la silla dominante (generalmente la que se sitúa en la cabecera de la mesa) puede ser el signo más evidente de poder. Una vez que las relaciones espaciales están establecidas, no son fáciles de cambiar. Es aconsejable pensar qué tipo de relación queremos establecer con los demás asistentes y sentarnos en el lugar que más se adecúe a nuestros intereses.

Para iniciar la primera toma de contacto los autores del artículo recomiendan empezar cada reunión con una buena comunicación no verbal. Aconsejan mostrar entusiasmo y energía, mirar directamente a los ojos si hablamos con alguien y a la hora de saludar que el apretón de manos sea firme y contundente (sin estrujar la otra mano).

Dicen que, cuanto antes prestemos atención al lenguaje corporal en una reunión de negocios, antes  podremos detectar señales de lo receptivo que pueda estar la otra parte (es decir, si está preparado para escuchar y si se muestra abierto a nuestras ideas). Las personas receptivas se muestran  relajadas con las manos abiertas, mostrando las palmas de las manos, lo que indica apertura a la negociación. Se inclinan hacia adelante, ya sea estando sentadas o de pie. Los negociadores receptivos se desabrochan sus abrigos. Por el contrario, las personas que no están dispuestas a escuchar se inclinan hacia atrás en la silla o se cruzan de brazos protectoramente.

El aprendizaje de la comunicación no verbal es casi tan difícil como hablar con fluidez un idioma extranjero. Leer el lenguaje corporal es tal vez la más poderosa forma de comunicación humana. Y ser capaz de leer el lenguaje corporal, significa que casi se puede leer la mente de las personas. Además de estudiar nuestros propios gestos y el significado que estamos transmitiendo, también debemos ser conscientes de lo que nuestra contraparte transmite.

Volviendo otra vez a los gestos, muchos escépticos argumentan que es difícil saber lo que alguien está pensando teniendo en cuenta solo un gesto, y están en lo correcto. Un solo gesto es como una sola palabra, su significado verdadero es difícil de entender fuera de contexto. Sin embargo, cuando los gestos son abundantes, su significado se hace más claro. Por ejemplo, si una persona está inquieta puede que no signifique nada, sin embargo, si esa persona evita el contacto visual, pone las manos alrededor de su boca, se toca la cara constantemente y está inquieta, hay  buenas razones para pensar que quiere ocultar algo.

Los movimientos involuntarios de las manos pueden ser especialmente reveladores. La gente a menudo se toca la nariz, la barbilla, la oreja, el brazo o la ropa cuando están nerviosos. Respecto al uso de las piernas, cuando a la gente se la pregunta por qué cruzan las piernas, la mayoría dicen que lo hacen por comodidad. Aunque sea verdad, esta información es parcialmente correcta. Cruzar las piernas durante mucho tiempo es una posición muy incómoda. El estudio de lo que las personas en una reunión con fines comerciales se están diciendo es fundamental para lograr un buen resultado.

En el artículo los autores destacan que un aspecto potente del lenguaje corporal que podemos controlar es la cercanía entre nosotros mismos y el comprador. Al terminar un acuerdo es necesario que haya un sentimiento de conexión. Si el comprador está situado lejos de nuestra mesa o sentado inclinado hacia atrás, deberíamos colocar algunos papeles sobre la mesa lo suficientemente lejos como para que tenga que acercarse a nosotros. A continuación, hay que imitar su acción y acercarnos nosotros también. El resultado final es que estaremos en una mejor posición para llegar a un acuerdo.

Tratar de leer el lenguaje corporal, escuchar lo que dice y decidir cuál es el próximo movimiento requiere práctica y paciencia.

El lenguaje no verbal en los negocios

Cómo se transmite un mensaje es, a veces, más importante que su contenido. El artículo que hoy os mostramos pone el acento en la importancia de la comunicación no verbal en las negociaciones y nos presenta unas pinceladas de cómo usar esta poderosa herramienta para aprender a ser más eficaces a la hora de cerrar un trato, ya sea para negociar el sueldo en una oferta de trabajo, fijar la hora de llegada de una fiesta de nuestro hijo adolescente o concretar el acuerdo de alianza entre dos empresas.

Esperamos que este artículo publicado por el Centro canadiense de Ciencia y Educación en “International Journal of Business and Managament” y cuyos autores son Hui Zhou y Tingqin Zhang os sea de mucha utilidad. Esta semana os presentamos una primera parte en la que se habla de los tipos de lenguaje no verbal en la negociación y la semana que viene  publicaremos las ideas que estos autores aportan sobre cómo usar y entender esta herramienta en el proceso de negociación.

Mucha gente puede pensar que en una negociación con éxito las partes que intervienen deben dominar a la perfección las habilidades lingüísticas de la negociación, y hasta cierto punto, tienen razón. Sin embargo muchos negociadores  no prestan atención a la comunicación no verbal y pasan por alto que la mayoría de los mensajes no verbales se lanzan involuntariamente.

Debemos pues tener muy presente la importancia de aprender el lenguaje no verbal en la negociación porque puede mejorar notablemente nuestra vida de muchas maneras. Con paciencia, persistencia y práctica podemos utilizar patrones de comportamiento no verbal para detectar más fácilmente la verdad y la mentira, proyectar una mayor confianza, transmitir una imagen más consolidada, persuadir, influir y vender mejor, conseguir que la gente se encuentre a gusto ante nosotros, hacer amigos. Y es especialmente importante en los acuerdos comerciales. Si sólo somos conscientes del mensaje verbal en un acuerdo, es probable que nos perdamos la mayor parte de la comunicación general. Ser consciente de los dos mensajes, verbales y no verbales nos dará una ventaja importante.

Los autores del artículo destacan seis aspectos importantes del lenguaje no verbal:
1. Distancia entre personas durante una conversación
Las personas tienen diferentes opiniones acerca de cuál es la distancia adecuada en una conversación. Según estudios realizados, parece que hay cuatro distancias principales: íntima, personal, social y pública (sobre este tema ya publicamos un artículo más extenso “Definición de Proxémica o Proxemia”).En situaciones de negocio, es la distancia social la que utilizamos para comunicarnos y se traza desde 1, 30 metros a 3 metros. Hay que tener muy en cuenta que también varía en función de la personalidad y de la cultura.

2 La imagen y el contacto físico
Con la apariencia física también enviamos mensajes. Juega un papel muy importante en la primera impresión. Necesitamos ser conscientes del efecto que nuestra imagen tiene en la comunicación no verbal. Ser conscientes de este aspecto nos permite potenciar nuestras ventajas naturales, sin embargo, es más importante darnos cuenta de aquellos puntos que debemos  mejorar.

Hay estudios que han demostrado que el atractivo físico afecta la manera en la te percibes a ti mismo y la forma en la que te perciben los demás. La ropa que usamos afecta a la percepción de credibilidad, simpatía, atractivo y dominación pero los investigadores están de acuerdo en que el efecto más potente está en la credibilidad. Desgraciadamente, excelentes negociadores pasan por alto la importancia de la vestimenta personal durante las negociaciones, y esta ignorancia afecta negativamente a su capacidad para alcanzar resultados satisfactorios.

3 Contacto visual
Este es un aspecto importante del lenguaje no verbal. Se podría elaborar una lista de “reglas” sobre el contacto visual:  mirar o no mirar, cuando  mirar y durante cuánto tiempo, y a quién mirar o a quién no hacerlo. En conversaciones en las que las personas se conocen, la cultura americana exige que debe haber contacto visual. Esto se aplica tanto para el que habla como para el que escucha. Para cualquiera de los dos no mirar a la otra persona podría implicar desprecio, impaciencia, entre otras cosas, incluso en un discurso público debería haber mucho contacto visual. Si un ponente se dedica solo a leer el documento sin ser capaz de levantar la cabeza tan solo unos instantes para mirar a la audiencia estaría muy mal visto.

La diferencia en la interpretación de un gesto visual aparentemente sencillo es una lección de diversidad cultural que no es fácil de olvidar.
Por ejemplo, la cultura china evita el contacto visual directo para mostrar cortesía o respeto, mientras que  los estadounidenses consideran que mirar a los ojos es síntoma de sinceridad y, no hacerlo, signo de falsedad.

A pesar de hablar el mismo idioma, los británicos, a diferencia de los estadounidenses, creen que mirar a alguien directamente a los ojos es desafiante hasta que no se establezca una relación más cercana. Una empresaria estadounidense en una reunión de trabajo con ingleses se sintió como si estos estuvieran ocultando algo, porque ninguno de ellos le miró a la cara durante toda la presentación. Este hecho casi arruina la relación comercial. La empresaria dijo. “Lo entiendo ahora, pero sigue sin gustarme”.

Como podemos comprobar las reglas sobre el lenguaje de la mirada son muy complejas.

4 La expresión facial
La cara es probablemente la fuente más importante de la comunicación no verbal. Es capaz de transmitir varias emociones al mismo tiempo. La cara no sólo es el canal más expresivo, sino que también parece ser el tipo de comportamiento no verbal que a la gente le cuesta más controlar. Sin embargo, las expresiones faciales se tienen que interpretar en cada contexto cultural y con precaución.

5 Gestos
Los gestos son el movimiento expresivo de una parte del cuerpo, especialmente de las manos y la cabeza. La gente habla con sus manos, pero lo que significa depende de cada cultura. Al igual que con el lenguaje verbal, el código del lenguaje no verbal no es universal. Los mismos gestos tienen diferentes significados en diferentes culturas.

Sisear con el dedo índice en los labios significa silencio en el Reino Unido, Estados Unidos y en España, pero este mismo gesto significa desaprobación si se hace en China.

Los especialistas del estudio del lenguaje no verbal destacan que un solo gesto no tiene significado por sí mismo. Para entender por completo a una persona, hay que prestar atención a todas las señales que está enviando y el contexto en el que las señales se producen, y no sólo centrarnos en un gesto aislado.

6 La postura
La forma en que una persona se mueve aporta mucha información. Personas de diferentes culturas aprenden a sentarse, y a caminar de manera diferente. El impacto de la cultura sobre la comunicación no verbal es tan fuerte que incluso las personas con gran experiencia en la comunicación entre  culturas podrían no ser conscientes de cómo el significado de un acto no verbal varía de una cultura a otra. La esposa de un ex presidente de los Estados Unidos se dice que dejó boquiabiertos a sus anfitriones árabes cruzando las piernas durante una reunión pública, puesto que esta postura se considera muy indecente en la cultura árabe.

Aunque también podemos hablar de similitudes. En general, caminar erguido, con los hombros hacia atrás, con la cabeza alta demuestra confianza, energía y seguridad en sí mismo, y se consigue mayor atención por parte de nuestra audiencia. Por el contrario una postura relajada, los brazos sin cruzar, y con falta de rigidez indican apertura y sin obstáculos de comunicación. Por otro lado, los movimientos bruscos, brazos y piernas cruzadas pueden ser señal de desafío, de desinterés o falta de actitud de escucha.

Reconocer las relaciones familiares a través de la proxémica

Estimados amigos del Club del Lenguaje no Verbal, hoy tenemos la oportunidad de compartir con todos vosotros un estudio realizado por Ángel Cuñado, psicólogo y terapeuta familiar. En concreto este trabajo se centra en las relaciones observadas de lejanía o cercanía que se establecen entre los diferentes miembros familiares que acuden a la consulta para recibir terapia.

Antes de seguir avanzando con el estudio, es necesario hacer mención a la proxémica. El término proxémica está íntimamente ligado al antropólogo estadounidense Eduard T. Hall y con él se refiere al empleo y a la percepción que el ser humano hace de su espacio físico, de su intimidad personal; de cómo y con quién lo utiliza.

Hall propone cuatro tipos de distancias (cada distancia tiene una fase cercana y una lejana) que varían con las diferencias de personalidad, los factores ambientales y la cultura.

Distancia Íntima: está comprendida entre unos 15 y 45 cm. Es la distancia de amor y lucha, de protección y del confortamiento. Es el perímetro de la pareja, la familia, los amigos, también de alguien que quiere agredirnos físicamente o a quien queremos agredir…

Distancia Personal: se corresponde con un perímetro de entre unos 45 y 120 cm. Es una especie de burbuja protectora que mantiene la distancia entre sí y los demás. Es la distancia que se suele mantener cuando estás en la oficina, reuniones, asambleas, fiestas, conversaciones amistosas o de trabajo.

Distancia Social: entre 120cm a 3,5 m. Es la separación correspondiente a las personas desconocidas.

Distancia Pública: es aquella que dista entre 3,5 m y 9 m. Es la distancia que se utiliza para dirigirse a un grupo de personas durante coloquios, charlas, conferencias, empleando un tono de voz alto para comunicarse.

El objetivo del estudio de Ángel Cuñado es observar la relación que existe entre los miembros de un sistema familiar, en cuanto a la proximidad vs. lejanía que presentan en interacciones grabadas en vídeo en entrevistas realizadas en terapia familiar o de pareja en relación de interacción en contexto terapéutico. Para realizar este trabajo utiliza las grabaciones hechas por la Escuela Vasco Navarra de Terapia Familiar (EVNTF)5, y sigue la teoría y propuestas de Edward T. Hall (2003).

Las interacciones de familias o parejas son observadas desde un prisma proxémico, en el que una distancia más cercana nos indicaría una proximidad psicológica mayor y una distancia más lejana lo contrario. En total fueron catorce las familias observadas en la consulta y sobre las que se realizaron las grabaciones para su posterior análisis.

Desde aquí consideramos muy ilustrativo poner un par de ejemplos extraídos literalmente del estudio para que los lectores tengáis una idea más clara de cómo se llevó a cabo el estudio:

Familia 8 – dificultades de pareja (ver anexo1, modelo 4): este es un ejemplo claro de las distancias entre las parejas con dificultades. En estos casos los participantes mantienen distancias “social cerca”, dejan un espacio como si fuese a sentarse alguien entre los dos miembros de la pareja.

 

Intervención: en esta ocasión la intervención parece de Perogrullo, tenemos que eliminar la barrera psicológica que hay entre los dos acortando las distancias físicas.

 

Familia 9 – puntuación discordante (ver anexo1, modelo 5): es una variante de las relaciones de pareja en que el asiento o hueco que dejan entre los dos, lo ocupa el hijo de una forma virtual y lo que apreciamos es la distancia física representando las diferentes posturas que mantienen sobre las normas que se deben seguir.

 

Intervención: intervenimos exactamente como en la anterior eliminando barreras.

Los hallazgos encontrados en base a este estudio  se basan en la importancia de la proxémica mostrada por las familias en las diferentes sesiones que puede servir de ayuda para la realización de posibles líneas de trabajo. Las intervenciones realizadas en esta área están dirigidas a establecer límites claros, promover normas y reglas, fomentar el desarrollo del ciclo vital en que se encuentran las personas participantes en los sistemas. Estas observaciones apoyan la idea de la que parte la investigación; la proxémica de las relaciones muestra la cercanía psicológica de los miembros de un sistema o de los subsistemas entre sí. Aunque todavía son necesarias investigaciones con un enfoque más cuantitativo y no tan observacional.

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El Club del Lenguaje no Verbal ….crece

Estimados lectores y miembros del Club del Lenguaje no Verbal. Es para nosotros un placer comunicarles que nuestra organización, día a día, con mucho esfuerzo y una gran dosis de humildad, va creciendo. Queremos dar la bienvenida públicamente a nuestros nuevos compañeros de viaje, Gianna Virginia Tassara de la República del Perú, Ana Paula Díaz de la República de México, Elda Marzo de República Dominicana, y Lucio Guberman de la República Argentina, personas que con sus aportaciones enriquecerán nuestro Club y otorgarán una mayor cercanía a los miembros que, desde numerosos países, nos siguen. En la pestaña “quienes somos” de esta web tienen a su disposición sus datos de contacto.

 Por último, sólo comentarle que si está interesado en formar parte de nuestra organización como delegado del Club del Lenguaje no Verbal no dude en ponerse en contacto con nosotros en los datos que aparecen en   << contacto >>

Libros Club Lenguaje no Verbal

Estimados amigos, debido a la acogida que tuvo el pasado año nuestro libro de recopilación de artículos publicados en el Club del Lenguaje no Verbal, este año volvemos a editar un ebook con la recopilación de todos nuestros post publicados durante el 2011. Puedes descargarlo en este link

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Y si tu llegada al Club es reciente y aun no tienes el libro del 2010, también puedes descargarlo en este link

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La proxémica en nuestra forma de caminar

La proxémica o proxemia, es una disciplina que estudia la manera en que los espacios afectan al ser humano, cómo nuestras forma de relacionarnos dentro de un espacio expresa y genera emociones. Aunque es una materia de gran interés, es difícil encontrar estudios que actualmente se estén llevando a cabo en esta materia por universidades. Por suerte, hoy le podemos mostrar uno de ellos.

Cuando caminamos por la calle acompañados de alguien, es muy extraño que nos percatemos sobre la forma en que lo estamos haciendo, la alineación que manejamos, la velocidad a la que vamos y el espacio que se guarda con la otra persona, sin embargo, todos estos aspectos comunican y simbolizan algo.

Según un estudio de Marco Costa del departamento de psicología de la Universidad de Boloña, existen varias cosas que analizar en un fenómeno como este. En su estudio, él apunta que el tamaño del grupo, la composición de éste y las similitudes entre sus miembros intervienen en su estructura espacial. Algunas de las observaciones del estudio son que los grupos mayores de 4 personas se dividen en pequeñas unidades de una, dos y tres personas, que parecieran ser las unidades básicas de estructura de los grupos al caminar. Los grupos de hombres que caminan juntos lo hacen de una forma mas separada uno del otro que los grupos de mujeres. Esto desaparece en  grupos más grandes y mixtos, haciendo parecer que cuanto mayor sea el grupo menor presión existe en los hombres de guardar cierta distancia con respecto a los otros. Otro aspecto interesante es que en grupos, tanto de hombres como de mujeres, en los cuales existe un miembro significativamente más alto, el grupo camina más desalineado a comparación de grupos donde los miembros guardan estaturas muy similares, esto lo explica citando estudios previos que señalan el rol que juegan las semejanzas y diferencias dentro de un grupo a la hora de negociar su espacio personal, por ejemplo, grupos que caminan más alineados y cercanos unos de los otros generalmente comparten algún rasgo en común, ya sea sexo, edad, estatura, status o incluso raza. En grupos mixtos, el hombre tiende a caminar un poco más adelantado, una conducta que se podría interpretar como un signo de dominio. En cuanto a la velocidad, los grupos de hombres tienden a caminar más aprisa que los grupos de mujeres sin importar el tamaño del grupo. También menciona que parejas o triadas que, de alguna manera, tienen una conexión afectiva más profunda, la velocidad tiende a bajar, mientras que cuando la relación es un tanto más superficial, la velocidad sube. Finalmente Marco Costa apunta que en futuros estudios sería importante analizar en qué medida permanece constante el orden espacial que guardan estos grupos al caminar, ya que las regularidades encontradas podrían arrogar información no verbal importante sobre las relaciones sociales y afectivas de los miembros del grupo.

Feliz 2011

Queridos amigos del Club del Lenguaje No Verbal.

Hemos querido felicitaros el nuevo año haciéndoos partícipes de un ebook en el cual hemos recopilado todos los artículos publicados durante el año 2010. Desde que abrimos nuestra web, cerca de 15.000 personas, de más de 30 nacionalidades,   han pasado por nuestras páginas. Por ello, y con el objeto de que podáis leer aquellos artículos que os hayais perdido, os enviamos nuestra recopilación del año 2010.

Os deseamos de corazón que el año 2010 os lleve a cumplir vuestros objetivos personales y profesionales, y sobre todo, ¡qué disfrutéis en el camino!

NOTA: Haced click en la imagen para descargar el ebook

Benedicto XVI, Obama, Zapatero y Belén Esteban

Seguro que ha comenzado a leer este artículo invadido por la curiosidad que le ha suscitado el título. Tranquilo, no tienen nada que ver. El único punto de confluencia de estos personajes es que fueron objeto de evaluación en la entrevista que recientemente nos realizaron en Radio Kanal Barcelona. Entre otras cosas, hablamos de su comunicación no verbal. Le dejamos a continuación un enlace para que pueda escuchar la entrevista.

Entrevista lenguaje no verbal

Esperamos que haya sido de su agrado.

Proxémica: clave de la supervivencia.

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Lo que más me ha llamado la atención del mundo del lenguaje no verbal desde hace años, y aún hoy en día me continúa fascinando, sin lugar a dudas, es la proxémica. El tremendo impacto que tiene el uso del espacio en la generación de emociones y el hecho de ver día a día cómo el espacio influye en nuestras vidas.

Las emociones y la expresión de éstas a través de la comunicación no verbal es algo que desde el ámbito científico ha sido ampliamente estudiado. Sin embargo, la proxémica es un campo al cual no se le ha dedicado, bajo mi punto de vista, la atención que se merece.

Es evidente, tal y como hemos mencionado en artículos anteriores, que el mayor exponente es el autor Edward T. Hall. En 1966, este antropólogo, publica un excepcional libro llamado “La dimensión Oculta”, en el cual acuña el término proxémica refiriéndose a él como “las observaciones y teorías interrelacionadas del empleo que el hombre hace del espacio, que es una elaboración especializada de la cultura”.

Casi 45 años después de su publicación la definición las diferentes zonas espaciales del hombre (que mencionamos en diferente artículos en nuestra web)  siguen totalmente vigentes.

Pero en este artículo, a petición de uno de nuestros lectores, queremos hacer especial mención al origen de su teoría. Edward T. Hall plantea su constructo teórico a partir de la observación del uso del espacio en animales, basándose en las aportaciones de Hediger. De esta manera establece que existen una serie de “distancias” que, de una manera u otra, emplean la mayoría de los animales:

–          Las usadas cuando un animal se encuentra con otro animal de diferente especie:

  • Distancia crítica. Es aquella distancia, que al ser superada por un miembro de otra especie el animal, marca el momento en el cual comenzaría a huir, salvo que encuentre un obstáculo infranqueable, ante lo cual atacará. Muchos animales salvajes en libertad no son peligrosos pero al ser enjaulados se convierten en un gran peligro para otras especies ya que al entrar en su zona crítica no tienen vía de escape. Esta distancia de huida parece tener relación con el tamaño del animal. Cuanto mayor es, mayor es esta distancia. Las especies más pequeñas dejan que otros individuos de especies diferentes se acerquen más antes de salir huyendo.
  • Distancia de vuelo. Sería la aplicada para huida en especies voladoras.

 –          Las usadas cuando se encuentran con otro animal de su misma especie.

  • Distancia personal. Distancia normal de relación de dos animales “de no contacto” de la misma especie entre los que no existe un contacto íntimo: “ámpula invisible que rodea el organismo”.
  • Distancia social. Aparece en especies “de contacto” que tienen la necesidad de mantenerse unidos como grupo. La distancia social sería aquella hasta la que puede retirarse un individuo de la especie sin perder el contacto con el grupo. Más que una medida física es una medida psicológica que depende de la situación.

 Un ejemplo claro que menciona Hall en su libro es el del domador de leones. Cuando el domador entra en la distancia crítica del león y éste se ve acorralado en la jaula sin poder huir, procederá a acercase lentamente al domador. En ese momento el domador sitúa una silla entre si y el animal. El avance del león hacia el domador será imparable y en su acercamiento subirá a la silla. En ese momento se puede observar cómo el domador retrocede rápidamente saliendo de la distancia crítica de la fiera, ante lo cual el león cesará su avance y quedará subido a la silla.

Me gustaría, por último, destacar en este artículo un aspecto contemplado por el autor en su libro, que sin lugar a dudas es espeluznante. Según Hall, la extinción de las especies tiene mucho más que ver con el espacio que con cualquier otra causa.

Schäfer, director del Museo de Historia Natural de Frankfurt en la década de los 50, fue el primer autor que estudio el modo que tienen los seres vivos de manejar el espacio. Schäfer planteó el término de “densidad crítica” como el nivel de densidad de población a partir de la cual se desencadena un mecanismo mediante el cual la propia especie comienza a eliminar a sus congéneres. Hall plantea ejemplos con diferentes especies como el cangrejo o los ciervos en las cuales al aumentar la población llega un momento en el cual la falta de espacio hace que ellos mismo se supriman, bien devorándose, bien mediante mecanismos de difícil explicación como dejar de reproducirse hasta reducir el nivel de densidad de la especie.

Lo verdaderamente interesante a la vez que preocupante es la aplicación de estas teorías al ser humano: ¿cuándo llegará el ser humano a la densidad crítica? ¿qué ocurrirá entonces?

Definición de proxémica o proxemia

Estimados amigos, os dejo en esta ocasión con la definición del Centro Virtual Cervantes del término proxémica. Es una definición muy clarificadora para todos aquellos que no hayáis oido hablar del término y queráis realizar un primer acercamiento.

Se conoce como proxémica la parte de la semiótica (ciencia que estudia el sistema de signos empleado en la comunicación) dedicada al estudio de la organización del espacio en la comunicación lingüística; más concretamente, la proxémica estudia las relaciones -de proximidad, de alejamiento, etc.- entre las personas y los objetos durante la interacción, las posturas adoptadas y la existencia o ausencia de contacto físico. Asimismo, pretende estudiar el significado que se desprende de dichos comportamientos.

La competencia proxémica permite a las personas crear un marco de interacción acorde con unas coordenadas espaciotemporales que expresan determinados significados y que, en ocasiones, obedecen a un complejo sistema de restricciones sociales que pueden observarse en relación con el sexo, la edad y la procedencia social y cultural de las personas. A veces, la distribución del espacio está establecida de antemano, por ejemplo, en la sala de un juicio o en una ceremonia religiosa.

El origen de la proxémica está relacionado con los estudios que los etólogos habían realizado acerca de la importancia de la distribución espacial en las interacciones entre animales. En los años sesenta del siglo XX, un grupo de estudiosos de las ciencias sociales, entre ellos el antropólogo Edward T. Hall, aplicaron el modelo que etólogos como Huxley o Lorenz habían diseñado para el mundo animal al estudio de la comunicación en las sociedades humanas. Hall identificó varios tipos de espacio, entre ellos el denominado espacio personal o informal. Este espacio no es otro que el creado por los participantes de una interacción y que varía en función del tipo de encuentro, la relación entre los interlocutores, sus personalidades y otros factores. Diseña un modelo en el que clasifica el espacio personal en cuatro subcategorías:

  1. Espacio íntimo, que va desde el contacto físico hasta aproximadamente 45 cm. Esta distancia podría subdividirse en dos intervalos distintos: entre 0 y 15 cm, distancia que presupone el contacto físico y que tendría lugar en situaciones comunicativas de máxima intimidad (por ejemplo, durante el mantenimiento de relaciones afectivas); y entre 15 y 45 cm, que se corresponde con una distancia menos íntima pero inserta en un marco de privacidad.
  2. Espacio casual-personal, que se extiende desde 45 cm a 120 cm. Es la distancia habitual en las relaciones interpersonales y permite el contacto físico con la otra persona.
  3. Espacio social-consultivo, que abarca desde los 120 cm hasta los 364 cm y aparece en situaciones donde se intercambian cuestiones no personales.
  4. Espacio público, que va desde esta última hasta el límite de lo visible o lo audible. A esta distancia los participantes tienen que amplificar recursos como la voz para posibilitar la comunicación. Por ejemplo, durante una conferencia.

El propio E. T. Hall señala que este modelo está basado en sus observaciones de una muestra particular de adultos y por tanto, no es generalizable a todas las sociedades.

Es evidente que existen normas diferentes en cada cultura para el lugar y la distancia que se deben mantener en determinadas situaciones y que transmiten información sobre la relación social entre los participantes. Existe una distancia adecuada para cada situación de acuerdo a unas reglas establecidas por la comunidad que los participantes conocen, o deben aprender, para moverse con éxito en las relaciones interpersonales y evitar conflictos o interpretaciones erróneas.

Es, por tanto, necesario que los aprendientes reconozcan y utilicen los diferentes códigos proxémicos utilizados en la cultura de la lengua que aprenden para evitar conflictos durante los intercambios comunicativos. Puede resultar interesante presentar visualmente modelos de comportamiento proxémico en diversos grupos sociales y durante diferentes situaciones comunicativas en sociedades donde se habla español.

Otros términos relacionados

Comunicación no verbal; Cinésica; Etnografía de la comunicación; Cortesía; Competencia sociocultural.

Bibliografía básica

  1. Casalmiglia, H. y Tusón, A. (1999). Las cosas del decir. Barcelona: Ariel.
  2. Crystal, D. (1987). Enciclopedia del lenguaje de la Universidad de Cambridge. Madrid: Taurus: 1994.
  3. Greimás, A. J.; Courtés, J. (1982). Semiótica. Diccionario razonado de la teoría del lenguaje. Madrid: Gredos,1990.
  4. Poyatos, F. (1994). La comunicación no verbal I. Cultura, lenguaje y conversación. Madrid: Istmo
  5. Poyatos, F. (1994). La comunicación no verbal II. Paralenguaje, kinésica e interacción. Madrid: Istmo.

Bibliografía especializada

  1. Hall, E. T. (1959). The silent language. Nueva York: Doubleday y Co.
  2. Knapp, M. L. (1980). La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno. Barcelona: Paidós,1992.

Como utilizar los espacios en nuestro beneficio

 

proxemica

Fuente: Revista Manager

Autor: Rafael López – Director del CLub del Lenguaje No Verbal

Desde que nacemos toda nuestra vida sedesarrolla en torno a territorios. Vivimosen nuestro planeta, en nuestro continente, en nuestro país, en nuestra comunidad, en nuestro municipio, en nuestro barrio, en nuestra casa, tenemos nuestra habitación, nuestra cama, y por supuesto, en nuestro trabajo, tenemos también nuestro propio espacio.Todos nos sentimos en posesión de un territorio, legítimo o no, en el que nos encontramos más a gusto y actuamos con mayor seguridad. Cualquier criatura en la faz de la tierra tiende a definir y defender un territorio como propio; el ser humano no es menos en este aspecto, su comportamiento frente a la propiedad y defensa de un espacio es de hecho análogo al de animales irracionales como pueden ser el rinoceronte o el puma. El instinto de supervivencia es el trasfondo de la territorialidad, por lo que ante cualquier sentimiento de invasión del territorio ……

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En la sala de reuniones

sala_reuniones_no_verbalEn el mundo empresarial y ejecutivo una de las aportaciones más interesantes de la PROXEMIA la encontramos en el terreno de la negociación y de la gestión de reuniones. Debemos tener en cuenta que la forma en la que manejemos el espacio influirá definitivamente en la percepción que los demás tengan de nosotros.

En la sala de reuniones podremos utilizar el espacio para transmitir superioridad, igualdad, o subordinación. De la misma manera podremos hacer que los participantes experimenten una de estas sensaciones. En función de nuestra posición en la mesa de reuniones distinguimos diferentes puestos:

Puesto enfrentado. Nos sentamos frente a nuestro interlocutor estando una a cada lado de la mesa y mirando los defectos. Con esta posición reflejamos firmeza nuestra posición en la negociación con el asunto que se esté tratando. Mantenemos las distancias. No ofrecemos excesiva confianza. Si la reunión es con miembros del mismo equipo, se establece una relación de superior-subordinado.

Puesto cooperativo. Nos sentamos en el mismo lado de la mesa que nuestro interlocutor y conversamos con él formando un ángulo de 45°. Reflejamos confianza, cordialidad y cooperación. Es muy útil cuando queremos acercar posturas. En el puesto cooperativo la percepción de que estamos escuchando activamente a la otra persona es muy superior a la que se genera mediante un puesto enfrentado. Esta posición nos permite interpretar perfectamente la comunicación no verbal.

Puesto de esquina. Nos situamos junto a nuestro interlocutor pero con una esquina entre ambos. Esta posición nos permite percibir las señales no verbales. Genera cercanía, pero a su vez, mantiene una pequeña barrera entre ambos que nos proporciona seguridad. Si queremos generar cercanía y cordialidad con la persona que no es la primera vez que mantenemos una reunión con ella, sería más adecuado una posición de esquina que una posición cooperativa. Si ya existe una pequeña confianza con otra persona podríamos pasar al puesto cooperativo.

Unos días antes escribir este artículo, un amigo y cliente que asistía a uno de nuestros seminarios, el cual es director comercial de una empresa española, me planteaba el siguiente caso:

“Normalmente con carácter semanal, mantengo una reunión con mis jefes de departamento, los cuales a su vez tienen varias personas a su cargo que también están presentes en la reunión. El 99% de las veces, cuando nos reunimos, yo me siento en la cabecera de la mesa, en la presidencia. A continuación y en la zona más cercana a mí se sientan los jefes de equipo y después de éstos, sus subordinados. Actualmente no me siento muy conforme con el desempeño de los jefes de equipo. ¿Puede utilizar la PROXEMIA para reflejar mi descontento para con ellos?”

Al acabar el seminario, después de conocer el impacto que la utilización del espacio puede tener sobre las emociones, él mismo llegó a la conclusión de que en la próxima reunión iba a situar a sus jefes de equipo en la zona más alejada a él, y al resto de colaboradores situados en la zona más cercana a él.

El efecto fue muy intenso generando fuertes emociones en su equipo. Éste hecho fue el punto de partida para iniciar un acercamiento de puntos de vista.

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Rafael López Pérez – Socio director PotenZiaT – Director Club Lenguaje No Verbal

Las distancias se extienden a nuestros sentidos

no_verbal_mp3Nuestro espacio íntimo y personal, es decir, nuestra burbuja de aire, viene delimitada por nuestros sentidos. Aspectos prácticos podemos generalizar la medida para todos los individuos de una determinada cultura. Pero realmente esa medida será específica e individual para cada persona. Una persona puede sentir que su espacio está siendo violado cuando experimenta un sonido estridente, un olor desagradable o una mirada inapropiada. Este hecho se ve reflejado en la manera mediante la cual muchas personas en situaciones cotidianas de invasión de su espacio personal se protegen, siendo la más significativa actualmente el uso de los auriculares y reproductores MP3. Es una manera de bloquear nuestro sentido auditivo para evitar la sensación de nerviosismo producida por la invasión de nuestro espacio personal.

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Rafael López Pérez – Socio director PotenZiaT – Director Club Lenguaje No Verbal

El maestro

hall

Edward T. Hall, en el año 1966 acuñó el término PROXEMIA para designar el conjunto de teorías y observaciones interrelacionadas acerca del uso del espacio por los hombres como muestra de una especializada elaboración cultural. Este autor es el referente en PROXEMIA y no existe en la actualidad ninguna obra con mayor trascendencia en este terreno que su libro “La dimensión oculta”. Las dos claves de la aportación de Hall son por una parte el establecimiento y concreción de las distancias del ser humano y por otra el concepto de que el espacio es entendido por las distintas culturas de diferentes maneras.

La distancia íntima. Es el espacio de aire existente a nuestro alrededor. Entrar en este espacio sólo es aceptable para las personas con relación más íntima. La medida dependerá de cada cultura. En Norteamérica este espacio abarcaría 45 centímetros alrededor de nuestro cuerpo. Las culturas latina o mediterránea ven reducidas a distancia en unos 5 ó 10 centímetros. Es la distancia del acto de amor y de la lucha, de la protección y el confortamiento. Dentro de la distancia íntima podremos distinguir la fase cercana y la fase lejana. En la fase cercana a cualquier parte de nuestro cuerpo puede tocar el cuerpo de la otra persona. En la fase lejana difícilmente podremos alcanzar a la otra persona con alguna parte de nuestro cuerpo pero sí podremos hacerlo fácilmente con las manos. Debido al gran abanico de estímulos sensoriales recibidos, penetrar en esta zona incrementa los niveles de adrenalina y las pulsaciones, causa nerviosismo y hace cambiar a la persona su forma habitual de comportamiento.

La distancia personal. Podemos asimilar este espacio como nuestra esfera o burbuja protectora. Para la población norteamericana es el espacio existente a partir de 45 cm y hasta 1,2 m. En nuestra cultura este espacio también se reduce de manera proporcional. En esta distancia igualmente podremos distinguir entre una fase cercana y una fase lejana. Una fase cercana estirando el brazo podríamos tocar a la persona y en la fase lejana ya estaría fuera de nuestro alcance. Sólo nos sentiremos cómodos si la persona que penetra en nuestra burbuja de aire es de confianza.

La distancia social. Es la zona de las relaciones interpersonales. En Norteamérica se extiende desde los 1,2 m hasta los 3 m. En nuestra cultura también se verá proporcionalmente reducida esta distancia. En una cultura mediterránea o latina mantener una conversación con una persona a una distancia superior a 2 m no es una situación muy habitual.

La distancia pública. En esta distancia las personas están fuera de su círculo de implicación, compromiso o envolvimiento. Para los estadounidenses hablaríamos la distancia superior a los 3 m.

Es evidente que en el terreno de las emociones las distancias que toman mayor importancia son la íntima y la personal. Actuando sobre estas distancias estaremos actuando sobre las emociones.

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Rafael López Pérez – Socio director PotenZiaT – Director Club Lenguaje No Verbal

Proxemia Real

proxemica_realFuente: El Pais.com

Fecha: 17/02/2010

Desde que nacemos toda nuestra vida se desarrolla en torno a territorios. Vivimos en nuestro planeta, en nuestro continente, en nuestro país, en nuestra comunidad o provincia, en nuestro municipio, en nuestro barrio, en nuestra casa, tenemos nuestra habitación, tenemos nuestra cama, y por supuesto, en nuestro trabajo, tenemos también nuestro espacio.

Cualquier criatura sobre la faz de la tierra tiende a definir y defender un territorio como propio dentro del cual actúan con mayor seguridad (Konrad Lorenz, 1963 y Desmond Morris, 1967) El comportamiento del ser humano frente a la propiedad y defensa del territorio que considera como suyo, es análogo a la actitud de otros animales irracionales como la hiena y el león (Robert Ardrey, 1966). El hecho de forzar a los seres a disponer de un espacio, un ambiente y unas condiciones bastante diferentes de las que acostumbra, origina una perturbación de sus normas de conducta, que pueden llegar a producir una gran ansiedad (John B. Calhoun, 1962). La territorialidad tiene como trasfondo la necesidad de supervivencia, así que, cualquier incursión en el territorio que otro ser humano considera como propio generará la activación de un mecanismo de defensa (Héctor Gómez, 1994).

El espacio que nos rodea genera fuertes emociones en nosotros, tanto positivas como negativas. No es de extrañar, por tanto, que manejando el concepto de espacio asociado con diferentes disciplinas como el marketing, los recursos humanos, o nuestra propia vida personal, podamos incidir directamente sobre las emociones de las personas que nos rodean y como sabemos, la emoción es el punto de partida para la motivación.

En la fotografía que nos ocupa, comprobamos cómo existen varios elementos clave en la utlización de la proxemia aplicada a la getión de reuniones, pero todo ello dentro de una situación especial en la cual quieren ofrecer la imagen de cordialidad y hospitalidad pero… nosotros somos los que mandamos. La persona de mayor rango se sentará en la presidencia pero siempre de cara ala puerta. Tener una puerta en la espalda (directa o en diagonal) es incomodo para cualquiera. Desde nuestro punto de vista en una reunión de negocios, si queremos adquirir una postura “dura” utilizaremos estas situación. Si queremos optar por una posición más relajada y de colaboración situar a nuestro invitado de espaldas a la puerta no será lo más adecuado.

Por otro lado vemos como las personas de mayor rango de cada país están situadas en las presidencias de la mesa.  A su derecha la siguiente en escalafón de rango y a su izquierda la siguiente. Obama y el Rey Juan Carlos están dispuestos en una posición enfrentada, tal y como manda el protocolo, pero esta posición nunca será la que nos ayude a conseguir un acuerdo, a conseguir colaboración por parte de nuestro interlocutor. En una reunión comercial o de negocions, habría que valorar si nos interesa más romper el protocolo y situar a los interlocutores en posición de cooperación o de esquina.

Otro detalle que podemos comprobrar es cómo ambos mandatarios se sientan en sillas con brazos mientras que el resto lo hacen en sillas sin estos cómodos apéndices. Siempre ha habido clases.

En cuanto al territorio de la mesa, está perfectamente marcado por el centro de mesa y por unos saleros situados entre las personas de los laterales. Esto divide la mesa en seis cuadrantes o espacios de cada una de las personas.

En este artículo hemos analizado diferentes aspectos de la proxemia y no es de nuestro interés entrar en el terreno de los gestos o posturas, pero no debemos dejar pasar otro aspecto muy interesante: la postura de Obama. ¿Piernas cruzadas sentado a la mesa? ¿rechazo inconsciente a la figura del Rey? ¿rechazo consciente? ¿es de extrañar este hecho en el representante del país paradigma de la democracia? ¿entrará en la cabeza de Obama que una persona ocupe un puesto por designación divina? ¿será una manipulación inconsciente que refleja relajación y coridialidad? Todo esto es harina de otro costal.

En definitiva, la división de los espacios o territorios personales tienen un efecto en el mundo empresarial y personal mucho más fuerte que lo que puede parecer a simple vista. Os invitamos a suscribiros a nuestro Club para descubrir en sucesivos artículos los misterios de la proxemia.

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Rafael López Pérez – Socio director PotenZiaT – Director Club Lenguaje No Verbal

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NOTA: El presente artículo es un artículo de opinión. La interpretación de la Comunicación no Verbal debe ajustarse a dos reglas fundamentales: intepretar los gestos como parte de una “frase” , es decir, de manera correlativa, e intepretar los gestos en función del contexto. Cuando analizamos una fotografía estamos carentes, en cierto modo, del contexto y la correlación de gestos. Ello puede inducirnos a error. En cualquier caso, tan solo pretendemos que éste sea un ejercicio de decodificación de los mensajes subliminales que a nivel subconsciente podemos enviar y recibir a través del lenguaje no verbal. Siempre con el objetivo último de difundir la importancia de la Comunicación No Verbal entre nuestros lectores.