Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Categoría: Política

Lenguaje no verbal aplicado al mundo de la política

Comportamiento No Verbal y Liderazgo: Factores individuales y contextuales. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Nonverbal Elements of Leadership Behaviour” de los autores Birgit Schyns y Fisela Mohr, que analizan aquellos elementos relativos al comportamiento no verbal de los líderes hacia sus seguidores. Terminamos este conjunto de artículos relativos al comportamiento no verbal en el liderazgo resumiendo la influencia de los factores contextuales y de las características individuales de los líderes y seguidores en el comportamiento no verbal.

En el presente se explicará, continuando la explicación del anterior, como influyen las características individuales de los líderes y seguidores y los factores contextuales en el comportamiento no verbal en el liderazgo. Antes de entrar en detalles sobre qué características de los líderes y seguidores juegan un papel en la decodificación y codificación del comportamiento no verbal, consideraremos algunos principios generales en el contexto de la interacción no verbal.

Del lado del codificador, podemos hacer una distinción entre expresividad y habilidades de comunicación. La expresividad en sí misma no implica necesariamente habilidades para enviar y decodificar mensajes. Las habilidades si responden a la capacidad de enviar mensajes relevantes claramente cuando una situación social lo requiere. Las habilidades de envío incluyen inhibir los sentimientos que no son relevantes para el mensaje que se enviará, incluso puede ser necesario simular sentimientos que realmente no se sienten en el momento dado.

Del lado del decodificador, la investigación sobre la percepción social ha demostrado que la capacidad de decodificar señales no verbales es asombrosamente buena. Se ha demostrado  que, incluso después de una presentación muy breve (milisegundos) de escenas de video que cubrían cinco dominios diferentes de interacción social (parentesco, engaño, estado, intimidad y competencia) que contenían expresiones de emociones no verbales, las personas no capacitadas podían dar una interpretación precisa, incluso cuando el sonido estaba apagado. Estos resultados en ausencia de sonido nos permiten suponer que la mayoría de la información se basó en claves no verbales.

¿Qué características particulares juegan un papel en la decodificación y codificación? En primer lugar, debemos tener en cuenta que las características individuales desempeñan un papel en la exhibición del comportamiento no verbal. Para nombrar un ejemplo, las mujeres son más expresivas y, como se muestra en el contexto del matrimonio, dan señales no verbales más específicas para los mensajes negativos y positivos, y por lo tanto, desempeñará un papel importante en la interacción no verbal del liderazgo. La importancia del género aumenta cuando tenemos en cuenta que las diferencias sexuales se han encontrado en el proceso de decodificación de la comunicación no verbal. Como generalmente se considera que la decodificación es la tarea principal del seguidor, la composición de género particular de la díada de líder-seguidor debería ser extremadamente importante. Con respecto a las diferencias de género en el proceso de decodificación, los estudios que usan las escenas de video mencionadas más a menudo encuentran que las mujeres obtienen una puntuación más alta en sensibilidad interpersonal. Su capacidad para realizar evaluaciones correctas de los comportamientos no verbales que se muestran en escenas de video es más alta que la de los observadores masculinos.

En el proceso de decodificación del comportamiento no verbal, los estereotipos de género también juegan un papel. Por ejemplo, sobre el contacto visual, las mujeres tienden a mostrar menos dominio visual que los hombres. Para los hombres, el alto dominio visual está relacionado con la influencia efectiva, mientras que para las mujeres, el bajo dominio visual se correlaciona con una gran influencia social. Ambos estudios muestran que el género y el estado del líder deben tenerse en cuenta como una variable de contexto importante al analizar la decodificación del comportamiento del liderazgo no verbal.

La decodificación del comportamiento no verbal también depende de la reciprocidad de los comportamientos mostrados por los actores. Por ejemplo, el contacto visual y el tacto tienen diferentes significados para los observadores cuando estos comportamientos se intercambian mutuamente o cuando se muestran solo por uno de los actores. También se demostró que el comportamiento idéntico recibe diferentes significados de un observador dependiendo de si se muestra o no hacia un superior o un seguidor. El mismo comportamiento se considera más agradable cuando se muestra hacia un seguidor que cuando se muestra hacia un líder.

Otras características individuales también pueden ser relevantes, como las capacidades de autocontrol. Las personas con altas capacidades de autocontrol muestran una mayor precisión en el juicio al decodificar el comportamiento de los demás y están en mejores condiciones para influir en sus propias expresiones. Por lo tanto, este factor puede ser relevante tanto en la decodificación como en la visualización de comportamientos no verbales.

Además de los factores individuales, los factores contextuales juegan un papel en la decodificación del comportamiento no verbal. Los factores contextuales en las interacciones son numerosos (como la cultura, la duración de la interacción, la complejidad de la situación y la familiaridad de las personas con las que uno interactúa). Aunque algunas expresiones no verbales de las emociones parecen ser las mismas en todas las culturas, las dimensiones culturales como el individualismo, el colectivismo y la diferenciación de estatus parecen crear diferencias. Con respecto a los estereotipos en el contexto de la interacción, la duración de la relación líder-seguidor y la complejidad de la situación son variables contextuales adicionales de importancia. Como se utilizan estereotipos en situaciones en las que hay poca información sobre una persona disponible, parece probable que los estereotipos surjan más a menudo al comienzo de una relación líder-seguidor.

El rol que desempeña la complejidad situacional puede ser obvio cuando consideramos las interacciones del líder en el contexto del procesamiento de la información. La mayoría de las interacciones seguidores-líderes hacen demandas cognitivas complejas a los participantes: una tarea se delega al seguidor o se da retroalimentación; se está llevando a cabo un proceso de resolución conjunta de problemas o, incluso más complejo, se debe resolver un conflicto. Estas situaciones complejas (y a menudo nuevas) normalmente exigen un procesamiento de información cognitiva complejo. De acuerdo con varias investigaciones, el procesamiento de la información incluye el procesamiento consciente y automático, donde el procesamiento automático “libera” la capacidad cognitiva para las demandas más complejas que necesitan ser resueltas de manera consciente. Existe amplia evidencia que sugiere que la decodificación de señales no verbales es un proceso altamente automático. En situaciones cognitivas tan complejas como las interacciones líder-seguidor, la decodificación automática de señales no verbales es un medio de recopilar información adicional. Sin embargo, precisamente la poca atención dada a esta decodificación permite que los estereotipos se vuelvan particularmente efectivos.

Con respecto al despliegue del comportamiento no verbal y las relaciones de poder particulares, se encontró que, en las discusiones, las mujeres y los hombres de alto poder / alto estatus mostraron diferencias en sus expresiones no verbales, dependiendo de si estas discusiones tienen lugar o no un grupo de personas conocidas o en un grupo de extraños. Las mujeres y hombres de alto poder y alto estatus hablaron más en discusiones con extraños que en discusiones con sus pares; los hombres de alto poder y alto estatus sonreían menos en las discusiones con extraños que en las conversaciones con personas conocidas. Esta investigación enfatiza aún más la importancia del contexto para comprender el comportamiento del líder no verbal.

Sabiendo que el comportamiento no verbal se muestra y se decodifica en las interacciones de liderazgo y que las características individuales y los factores contextuales conforman este proceso, ahora pasamos a las funciones y los resultados del comportamiento no verbal en general y en el contexto del liderazgo. El artículo muestra las siguientes funciones del comportamiento no verbal en la interacción social: (a) proporcionar información, (b) regular la interacción, (c) expresar intimidad, (d) control social, (e) presentar identidades e imágenes, (f) afectando la gestión y (g) facilitando el servicio y los objetivos de la tarea.

La investigación sobre la decodificación de la interacción social ha demostrado que los estados emocionales y la calidad o tipo de relación (que involucran cuestiones como la confianza, la intimidad, el engaño, el estado, la competencia) se transmiten de forma no verbal. Esta idea es respaldada por investigaciones que examinan el comportamiento de los líderes políticos. Se puede demostrar, por ejemplo, cómo las demostraciones faciales de los líderes políticos pueden evocar emociones en los espectadores. Además, la percepción del poder está relacionada con el comportamiento no verbal. En un estudio en el que los participantes calificaron a una empleada con respecto a seis bases de poder (recompensa, coercitivo, legítimo, experto, referente y credibilidad), se encontró que el contacto visual directo aumenta la percepción de poder coercitivo. mientras que una expresión facial relajada disminuye las percepciones de poder. La postura del cuerpo tuvo un efecto solo en la percepción del poder referente. La investigación sobre la distancia de asiento indica que una distancia menor está relacionada con un mayor grado de intimidad. Además, la orientación lado a lado indica un mayor grado de intimidad que la orientación cara a cara, aunque no en la misma medida que la distancia.

Además, el comportamiento no verbal puede transmitir apoyo. Como Remland, Jacobson y Jones (1983) encontraron en un estudio experimental, inclinarse hacia adelante, tocar al subordinado, hablar en voz baja, sonreír comprensivamente, mirar y asentir están relacionados con la percepción de apoyo mientras se inclinan hacia atrás, manteniendo la distancia, hablar con voz firme, rehusarse a sonreír, interrumpir, mirar hacia otro lado y alejarse significa no ser comprensivo. El comportamiento no verbal representó un grado considerable de varianza (32%) en la calificación de la consideración del líder. En menor medida (13%), explicó la orientación de la tarea.

Otro resultado, derivado de la investigación sobre el efecto Pigmalión, es que los comportamientos de los líderes no verbales tienen un efecto en la autoeficacia de los seguidores y en su desempeño. Se ha demostrado que un mayor nivel de expresividad está relacionado con el éxito profesional. Por lo tanto, podemos concluir que el despliegue del comportamiento no verbal también está relacionado con los resultados del lado de los líderes.

Resumiendo, se ha demostrado que el comportamiento no verbal tiene diferentes funciones y está relacionado con diferentes tipos de resultados. Todas las investigaciones citadas subrayan la importancia del comportamiento no verbal en los procesos de interacción.

Comportamiento No Verbal y Liderazgo: ¿Qué conductas son las más relevantes e influyentes?. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Nonverbal Elements of Leadership Behaviour” de los autores Birgit Schyns y Fisela Mohr, que analizan aquellos elementos relativos al comportamiento no verbal de los líderes hacia sus seguidores. En esta entrada analizaremos la influencia de la manipulación del comportamiento no verbal por parte del líder sobre los seguidores para comprobar qué conductas son las más influyentes en el liderazgo. 

A continuación, veremos estudios en los que se manipuló el liderazgo o en los que se enfocó el comportamiento no verbal de los líderes existentes a fin de descubrir qué conductas son relevantes en el contexto del liderazgo transformacional o carismático. Para ello, es interesante primero prestar atención a qué conductas han sido propensas a ser examinadas y si se han incluido comportamientos no verbales. En un experimento se investigaron las percepciones de carisma. Se presentaron discursos grabados en video en los que se manipuló la entrega de la visión y el contenido de la visión. El actor que transmitió el liderazgo carismático fue “entrenado para mantener el contacto visual, exhibir fluidez vocal, usar expresiones faciales (por ejemplo, sonrisas) y participar en gestos dinámicos de manos y cuerpo”. Como era de esperar, además del efecto de los contenidos de la visión en la percepción del carisma, se descubrió que los participantes percibían que los líderes eran más carismáticos cuando los líderes mostraban las conductas no verbales antes mencionadas.

En otro experimento, se manipuló el comportamiento de los líderes creando un guión carismático, en el que los líderes exhibieron algunas conductas no verbales, como alternar entre caminar y sentarse en el borde del escritorio, inclinarse hacia el participante, mantener un contacto visual directo y tener una expresión facial animada. En su verificación de manipulación, se demostró que los participantes atribuyeron mayor carisma a los líderes que mostraron estos comportamientos que a los líderes que fueron entrenados para comportarse de manera neutral, para mantener un contacto visual intermitente, un tono de voz neutral y un facial neutral expresión. En resumen, los subordinados percibieron más carisma cuando los líderes mostraron los siguientes comportamientos no verbales: una gran cantidad de sonrisas, una alta intensidad de sonrisas y una asistencia visual prolongada y frecuente del público. Estos comportamientos también fueron relevantes en la percepción del liderazgo carismático en los líderes políticos. Por lo tanto, podría ser interesante tener una visión más cercana de la investigación en liderazgo político. El liderazgo político se refiere al comportamiento de liderazgo que muestran los políticos hacia el público. La investigación en este campo a menudo se concentra en las apariciones públicas dadas por los líderes políticos, por ejemplo, al dar discursos o entrevistas. Aunque no estamos hablando de liderazgo directo en el resumen de este artículo, algunos resultados de la investigación en esta área también pueden transferirse a la situación de liderazgo directo.

Se analizaron igualmente las expresiones faciales de los líderes políticos y se identificaron tres categorías funcionales de la expresión facial: ira, miedo-evasión y felicidad-tranquilidad (y se asignaron las expresiones faciales respectivas). Estas categorías funcionales se muestran utilizando las siguientes partes faciales: párpados (abiertos / cerrados), cejas (bajadas / elevadas), orientación del ojo (mirando / evitada / enfocada), esquinas de la boca (hacia adelante / retraídas / elevadas), mostrando los dientes, movimiento de la cabeza y orientación de la cabeza. La investigación ha demostrado que cada tipo de visualización no verbal produce diferentes patrones de respuesta emocional en el espectador. Se observó que la homogeneidad o pureza percibida, es decir, el grado de visualización no mixta de la conducta no verbal con respecto a las funciones expresadas, tiene un impacto en la reacción de los perceptores.

En el artículo, en resumen, se explica que los comportamientos de liderazgo no verbal incluyen usar una voz cautivadora, pasear, sentarse en el borde del escritorio, acercarse físicamente e inclinarse hacia el seguidor, usando contacto visual, mostrando expresiones faciales animadas, sonriendo, etc. Sin embargo, algunos puntos importantes de discusión permanecen. Con respecto a la investigación y la teoría de Pigmalión, tenemos información sobre cómo el comportamiento no verbal conduce a un mejor rendimiento con la condición de que el líder realmente crea que su seguidor tiene un alto potencial. Sin embargo, estos estudios no permiten inferencias sobre qué comportamiento no verbal puede ayudar si un líder desea desarrollar el potencial de una persona a un alto nivel, pero está convencido de que el seguidor aún no ha alcanzado un alto nivel. En otras palabras, ¿cómo debe comportarse el líder si la información dada y la expectativa relacionada con ella son diferentes? Esto puede considerarse como un caso clásico de inconsistencia en los canales de comunicación. Como hemos visto en otros casos de inconsistencia, donde el comportamiento no verbal se considera más informativo que el contenido real de un enunciado, el efecto del elogio verbal puede verse reducido por una expresión facial que no se ajusta. La investigación sobre liderazgo transformacional / carismático, líderes políticos y líderes emergentes nos permite suponer que, a diferencia de la investigación de Pigmalión, donde el comportamiento no verbal se muestra inconscientemente, el comportamiento no verbal puede ser influenciado conscientemente.

Al considerar el liderazgo como un proceso interactivo, debemos tener en cuenta los factores que tienen un impacto en esa interacción. El comportamiento de liderazgo no verbal no ocurre independientemente, sino que es influenciado por las características individuales de los líderes y seguidores y por los factores contextuales que enmarcan la interacción entre el líder y el seguidor. Estas características individuales y factores contextuales serán resumidos en la siguiente entrada finalizando así esta serie de artículos relativos al comportamiento no verbal en el liderazgo.

Comportamiento No Verbal y Liderazgo: Elementos comunes. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Nonverbal Elements of Leadership Behaviour” de los autores Birgit Schyns y Fisela Mohr, que analizan aquellos elementos relativos al comportamiento no verbal de los líderes hacia sus seguidores. Dividiremos el contenido del artículo en el comportamiento no verbal de los líderes (en la presente entrada), la influencia de la manipulación del comportamiento no verbal por parte del lider sobre los seguidores, y por último la influencia de los factores contextuales y de las características individuales de los líderes y seguidores en el comportamiento no verbal en el liderazgo en las siguientes entradas.

Este artículo investiga la importancia del comportamiento no verbal en el contexto del liderazgo. La investigación sobre la decodificación de las interacciones sociales ha demostrado que la calidad o el tipo de relación, así como los estados emocionales relevantes se transmiten de forma no verbal. Con esto en mente, revisamos la literatura existente sobre el comportamiento del liderazgo no verbal. Los comportamientos no verbales examinados en estas áreas de investigación muestran una consistencia notable y, por lo tanto, concluimos que es posible deducir comportamientos efectivos de liderazgo no verbal.

El comportamiento no verbal es de interés en la investigación del liderazgo porque la interacción es una de las principales actividades de los líderes. Gran parte de la investigación existente se ha centrado en los “resultados” de las interacciones sociales, como la satisfacción de los subordinados con los líderes, su compromiso con los objetivos de la organización, la realización de tareas, la calidad de las relaciones entre líderes y seguidores, etc. Rara vez, sin embargo, se han examinado los medios utilizados en estas interacciones. En este artículo, nos enfocaremos precisamente en estos medios, específicamente, en el comportamiento del liderazgo no verbal.

Las señales no verbales son un elemento importante en la interacción social. Los elementos importantes de la comunicación no verbal son los gestos, los movimientos corporales, las posturas, las expresiones faciales, la mirada, etc. Sin embargo, la comunicación no verbal también puede incluir señales auditivas como prosodia, volumen, tempo, tono, ritmo, pausas, etc. En la psicología social, el papel de la expresión facial en la formación de impresiones es bien conocido. Los estudios muestran que la impresión general hecha por una persona está conformada por los siguientes componentes: contenido del mensaje, tono de voz y expresión facial. Se sabe además que en los casos de inconsistencia entre el comportamiento verbal y el no verbal, la información no verbal es la que tiene mayor importancia. Estos resultados de investigación respaldan la noción de que la comunicación no verbal es un medio importante para enviar y recibir información y que la expresión facial es una parte importante de este proceso.

Para entender el comportamiento no verbal en el liderazgo, el artículo se apoya en las investigaciones sobre el liderazgo realizadas por Pigmalión, quien sostiene que los líderes actúan de acuerdo con sus expectativas y, por lo tanto, se comportan de manera diferente con cada seguidor en línea con sus expectativas. Este comportamiento, a su vez, conduce a diferencias en el rendimiento de los seguidores. La investigación de Pigmalión se basa en investigaciones realizadas en aulas, en donde se encontró que los profesores trataban a sus alumnos de forma diferente según sus expectativas (evocadas experimentalmente) sobre el rendimiento de los alumnos. Con esta idea se asumió que las expectativas de los líderes sobre sus seguidores podrían estar influenciadas por información (verdadera o falsa) tal como las expectativas de los maestros en el estudio mencionado anteriormente. Por lo tanto, en un contexto organizacional, los líderes adaptarán su comportamiento hacia sus seguidores de acuerdo con sus expectativas. Esto, a su vez, influye en las creencias de eficacia de los seguidores (es decir, su sensación de competencia en la ejecución de ciertos comportamientos) y, por lo tanto, su rendimiento. Esto significa que las expectativas del líder se vuelven autocumplidas a través de las diferencias en su comportamiento con respecto a cada seguidor. Es importante tener en cuenta que los líderes cambian su comportamiento más o menos inconscientemente cuando se alteran sus expectativas.

La pregunta central es saber qué exhiben los líderes del comportamiento y, especialmente, qué tipo de conductas no verbales han demostrado ser relevantes en el contexto del liderazgo. Como se mencionó anteriormente, la investigación original sobre el efecto Pigmalión se realizó en el aula. Se revisaron varias conductas no verbales que están conectadas con altas expectativas y que fueron exhibidas por los profesores: parece que los profesores sonríen más a los alumnos de los que tienen mayores expectativas; mantienen el contacto visual con más frecuencia y más tiempo con estos alumnos; se acercan físicamente a ellos y muestran diversas formas de postura y lenguaje corporal transmitiéndoles calidez, aceptación y aprobación. Se sabe además que los profesores que se inclinan por sus alumnos son evaluados como mejores profesores. Una disminución en el contacto visual entre el maestro y los alumnos se correlaciona con un aumento en las interrupciones. El comportamiento conmovedor solo se relaciona con un mejor rendimiento de los alumnos cuando este comportamiento fue acompañado por una sonrisa. La investigación también ha demostrado que los maestros mantienen una mayor distancia de los alumnos rechazados que de los demás. Por lo tanto, es evidente que las actitudes de los profesores hacia sus alumnos se muestran de forma no verbal.

El comportamiento no verbal en el liderazgo se ha investigado usando los términos de “liderazgo transformacional” y “liderazgo carismático”. Los conceptos de liderazgo transformacional / carismático se han usado durante mucho tiempo para describir a los líderes extraordinarios. Mientras que originalmente, el carisma se refería a los atributos de los líderes, las investigaciones más recientes se centran en el lado conductual del carisma, es decir, en el liderazgo transformacional. A continuación, se hace referencia a los conceptos tal como se usan en los estudios revisados en el artículo, pero se debe de tener en cuenta que ambas etiquetas, ya sea que se usen como atributo (carisma) o comportamiento (liderazgo transformacional), se refieren al mismo fenómeno.

El liderazgo transformacional es un término que resume el comportamiento de liderazgo excepcional, por lo que se aparta de las teorías más tradicionales orientadas a los rasgos sobre el carisma. La concepción del liderazgo transformacional incluye cuatro dimensiones: (1) influencia idealizada, (2) motivación inspiradora, (3) estimulación intelectual y (4) consideración individualizada. Los líderes transformacionales se caracterizan por el uso de visiones para influenciar a sus seguidores. Motivan a través de la inspiración y estimulan a sus seguidores intelectualmente. Los líderes transformacionales hacen uso de la consideración individualizada, lo que significa que consideran las necesidades individuales de cada uno de sus subordinados.

En la siguiente entrada se mostrarán estudios en los que se manipula el comportamiento no verbal de los líderes para descubrir qué conductas son relevantes en el contexto del liderazgo transformacional o carismático.

La influencia del Comportamiento No Verbal de los oponentes en los debates. Club Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “The Role of Background Behavior in Televised Debates: Does Displaying Nonverbal Agreement and/or Disagreement Benefit Either Debater?” de los autores John Seiter, Harry Weger y Andrea Jensen Harold, que analizan los efectos del comportamiento no verbal de fondo que muestran los oradores de los debates televisados con el propósito de debilitar al oponente.

Es un hecho que las personas intentan controlar sus conductas comunicativas, especialmente las señales no verbales, para crear las impresiones deseadas de sí mismas, y también de los demás. Estos intentos pueden ser más frecuentes en algunos contextos que en otros. Por ejemplo, en las campañas políticas, los candidatos a vicepresidente pueden gastar más energía promoviendo imágenes favorables de sus compañeros de carrera que de ellos mismos. Al mismo tiempo, los candidatos pueden tratar de retratar a sus oponentes bajo una contexto negativo. Dada la naturaleza altamente competitiva de las campañas políticas, la mayoría de los candidatos entienden lo importante que es aprovechar las oportunidades para gestionar las impresiones de ellos mismos y de los demás. Aunque se puede pensar que se presta más atención a lo que los candidatos dicen durante las campañas que a sus gestos, las oportunidades para gestionar las impresiones no se limitan al mundo de las palabras. Por ejemplo, en los últimos años, las transmisiones de debates políticos han seguido utilizando tecnología como pantallas divididas y subpantallas, proporcionando a los espectadores acceso a señales no verbales que de otro modo no verían (por ejemplo, las señales no verbales del hablante y el oponente en el fondo). Como tal, a los que debaten se les ha brindado la oportunidad de influir en sus audiencias incluso cuando no están hablando. Una forma en que los polemistas televisados ​​podrían verse tentados a participar en tales intentos persuasivos implica expresar el desacuerdo de manera no verbal durante el turno de su oponente al hablar. Dadas las limitaciones de tiempo inherentes a los medios televisados, intentar responder al argumento de un oponente de forma no verbal podría parecer una táctica atractiva cuando las oportunidades de respuestas verbales son limitadas.

Sin embargo, este comportamiento no siempre es agradable para los espectadores. Por ejemplo, los pesados ​​suspiros, las sacudidas de cabeza y las expresiones faciales doloridas del vicepresidente Al Gore durante las respuestas de George W. Bush en la campaña de 2000 dieron como resultado la percepción de que Gore era menos agradable. En la campaña de 2004, las expresiones faciales, muecas y contorsionadas del presidente Bush durante las respuestas del candidato John Kerry redujeron su atractivo para los votantes indecisos.

El desacuerdo no verbal parece disminuir las percepciones de credibilidad, las percepciones de lo apropiado, y las percepciones de simpatía hacia el polemista que expresa desacuerdo. Teniendo en cuenta tales críticas junto con la investigación empírica que apunta a las consecuencias negativas del comportamiento de fondo antagónico (lo explicaremos más adelante), una pregunta importante sigue siendo: ¿cómo podría un candidato obtener una ventaja al mostrar desacuerdo no verbal durante el turno de palabra de un oponente y al mismo tiempo evitar el efecto negativo de dicho comportamiento? El propósito del estudio que resumimos a continuación es examinar la suma de comportamientos no verbales que expresan el acuerdo junto con los signos de desacuerdo no verbal como una táctica para mitigar las posibles consecuencias negativas de expresar únicamente el desacuerdo. Además, este estudio amplía el trabajo existente al explorar si el comportamiento de fondo mostrado por los participantes en el debate afecta las percepciones de la audiencia sobre el resultado del debate.

Hay al menos dos razones por las cuales una combinación de acuerdo y desacuerdo podría ser una táctica efectiva. En primer lugar, en lugar de ser percibido como una acción intencional de frustrar al que habla, un equilibrio entre el acuerdo y el desacuerdo podría simplemente verse como una reacción natural abierta a lo que el hablante está diciendo. Como resultado, el comunicador no verbal podría ser visto como menos antagónico y, a su vez, más creíble y apropiado. En segundo lugar, la investigación sobre conflictos maritales sugiere que la influencia de conductas negativas sobre las percepciones mutuas de los socios y la relación puede reducirse cuando los socios también muestran comportamientos positivos. Uno de esos comportamientos positivos identificados en la investigación conyugal es el acuerdo de comunicación.

Eso si, hay que estudiar si cuando el oponente (que no tiene turno de palabra) realiza comportamientos de estar de acuerdo, la audiencia puede llegar a percibir que el hablante es especialmente creíble y persuasivo. Para analizar todo esto, el estudio toma las siguientes hipótesis:

Hipótesis 1: un polemista será percibido como significativamente (a) menos creíble, y (b) menos apropiado cuando muestre un desacuerdo no verbal moderado o constante durante el discurso de un oponente que cuando muestre una expresión neutral durante el discurso del oponente.

Hipótesis 2: un polemista será percibido como significativamente (a) más creíble, y (b) más apropiado cuando el oponente del hablante muestra un desacuerdo no verbal moderado o constante que cuando el oponente del hablante muestra una expresión neutral.

Cuestión 1: ¿Se considerará que el polemista es más o menos creíble, apropiado y / u objetivo cuando un polemista muestra tanto el acuerdo no verbal como el desacuerdo durante el discurso del oponente en comparación con mostrar solo un desacuerdo no verbal?

Cuestión 2: ¿Se verá al polemista como más o menos creíble, apropiado y / u objetivo cuando un polemista muestra tanto el acuerdo como el desacuerdo durante el discurso del oponente en comparación con mostrar una expresión facial neutral?

Cuestión 3: ¿El comportamiento no verbal de un polemista televisado durante el discurso de un oponente afecta las percepciones de la audiencia acerca de las habilidades de debate de los debatientes?

Cuestión 4: ¿El comportamiento no verbal de un polemista televisado durante el discurso de un oponente afecta las percepciones de la audiencia sobre quién ganó el debate?

Cuestión 5: ¿El comportamiento no verbal de un polemista televisado durante el discurso de un oponente afecta las percepciones de la audiencia de la medida en que se ganó un debate?

Cuestión 6: ¿La percepción de sesgo media la asociación entre el comportamiento no verbal y la credibilidad percibida?

Para resolver todas estas cuestiones, se consiguió la participación de 151 alumnos (72 hombres y 79 mujeres, rango 18-36 años, edad media: 22 años) de cursos universitarios de comunicación. Cada participante recibió 1 crédito por ser voluntario para juzgar un debate televisado y completar un cuestionario después.

Dos estudiantes femeninas (ambas de 21 años), que habían completado un curso de argumentación en el semestre anterior y que eran aproximadamente equivalentes en sus habilidades de debate, se ofrecieron como oponentes en cuatro versiones de un debate grabado en vídeo. Las cuatro versiones contenían la misma toma de introducción de 7 segundos que mostraba a ambos debatientes sentados en lados opuestos de una tribuna. Las cuatro versiones también compartieron las mismas imágenes de ambos debatientes hablando. El primer polemista abogó por una legislación que exija que las estaciones de televisión cumplan con sus responsabilidades educativas con los niños; su oponente argumentó en contra de este plan. Debido a consideraciones prácticas (por ejemplo, queríamos dejar suficiente tiempo para que los participantes vean el debate y completen cuestionarios), cada participante debatió una sola vez. El discurso del orador 1 duró 6 min 47 s. El orador 2 duró 6 min 59 s. Con el fin de proporcionar a la audiencia vistas de ambos debatientes al mismo tiempo, este estudio utilizó subpantallas, mostrando al polemista en un formato de pantalla completa, mientras que el oponente que no hablaba se mostró en subpantallas más pequeñas que aparecían en la esquina inferior izquierda o derecha de la pantalla completa. Cada vez que el Orador 2 aparecía en la pantalla secundaria, no mostraba ninguna reacción no verbal (es decir, mostraba una expresión neutral denominada “cara de piedra”).  En contraste, cada versión del debate difería en el papel que le otorgaba el Orador 1. Una de las versiones no mostró desacuerdo de fondo por su parte, dos mostraron diferentes grados de desacuerdo de fondo, y una mostró una combinación de acuerdo y desacuerdo. Específicamente, las versiones del debate representaban las siguientes cuatro condiciones: (1) subpantallas mostraban que el Orador 1 permanecía impactado durante el discurso de su oponente; (2) subpantallas mostraron al Orador 1 demostrando un nivel moderado de desacuerdo no verbal durante el discurso de su oponente; (3) subpantallas mostraron al Orador 1 demostrando un desacuerdo no verbal casi constante durante el discurso de su oponente; y (4) subpantallas mostraron al Orador 1 demostrando tanto el acuerdo no verbal como el desacuerdo no verbal durante el discurso de su oponente.

El Orador 1 comunicó el desacuerdo con el Orador 2 mediante el uso de comportamientos silenciosos, como sacudir la cabeza de izquierda a derecha, poner los ojos en blanco, sonreír y pronunciar palabras (por ejemplo, “¿Qué?” Y “No”). En la cuarta condición, el Orador 1 expresó su acuerdo con el Orador 2 ya sea por un simple asentimiento con la cabeza o expresando consideración reflexiva usando una expresión facial contemplativa que termina con una mirada hacia arriba seguida de un leve movimiento de cabeza y apretando los labios como diciendo ” Ok, estoy de acuerdo con eso “.

En las cuatro condiciones, las subpantallas que muestran al Orador 1 aparecieron cinco veces durante el discurso de su oponente (a aproximadamente 35 s, 1 min 56 s, 2 min 53 s, 5 min 15 s, y 6 min 33 s en el discurso) y duraron un promedio de 36 s.
En condición 2 (desacuerdo moderado), el presentador 1 mostró desacuerdo no verbal (durando unos 6 s) mientras se mostraba en las dos primeras y dos últimas subpantallas apareció durante el discurso de su oponente. Ella permaneció con cara de piedra durante el resto de su aparición en las subpantallas.
En la Condición 3 (desacuerdo constante), el Orador 1 mostró un desacuerdo no verbal en las cinco subpantallas durante casi toda la duración de cada subpantalla.
En la Condición 4 (acuerdo más desacuerdo), el Orador 1 mostró un desacuerdo no verbal (que duró unos 6 s) en la primera y última subpantalla y acuerdo no verbal (que duró unos 6 s) en la segunda y cuarta subpantallas.

Los estudiantes seleccionaron uno de cuatro períodos de tiempo para ver un debate. Cada versión de debate fue asignada aleatoriamente a una de las cuatro sesiones. Los estudiantes, en grupos de aproximadamente 12 a 20, vieron una de las cuatro versiones del debate (cara de piedra = 19 hombres, 17 mujeres y 2 que no informaron el género; desacuerdo moderado = 18 hombres y 22 mujeres; desacuerdo constante = 15 hombres y 25 mujeres, acuerdo más desacuerdo = 18 hombres y 15 mujeres). Cada versión de debate se proyectó en color en una pantalla grande (178 cm2). A los estudiantes solo se les dijo que debían juzgar el debate. Después del debate, completaron un cuestionario que contenía las medidas dependientes, y luego se les agradeció por participar.

Los factores medidos fueron los siguientes:

Credibilidad del orador. La credibilidad de los debatientes se midió utilizando un instrumento cuya escala está compuesta por 15 elementos diferenciales semánticos de 7 puntos que miden cinco dimensiones de credibilidad: Carácter, Sociabilidad, Competencia, Composición y Extroversión. La escala para cada dimensión se calculó sumando los ítems.

Oportunidad. Se utilizó una herramienta capaz de evaluar las percepciones de la audiencia acerca de la idoneidad de los debatientes. La medida incluye cinco ítems semánticos diferenciales de 7 puntos (por ejemplo, el comportamiento del polemista fue apropiado / inapropiado o apropiado / impropio).

Habilidad de debate. Las percepciones de los participantes sobre las habilidades de debate de los oradores se evaluaron con elementos del “Cuestionario de Debates de la Asociación Americana de Medicina Forense” utilizada comúnmente por los jueces en los torneos de debate intercolegial. El cuestionario incluye una serie de ítems con escalas de 5 puntos, cada una de las cuales evalúa Análisis, Razonamiento y Evidencia.

Objetividad. El grado en que un polemista parecía objetivo se evaluó mediante respuestas a dos ítems semánticos diferenciales de 7 puntos (sesgado / imparcial y unilateral / considera otros puntos de vista). Debido a que esta variable es interesante para aplicaciones prácticas, aunque las escalas con solo dos ítems generalmente tienen puntuaciones de confiabilidad más bajas, la variable se mantuvo para el análisis.

Resultado del debate. Finalmente, los participantes informaron sus percepciones sobre el resultado del debate al indicar a quién creían que habían ganado (Orador 1 o 2) y al indicar en una escala de 7 puntos el grado en que acordaron que un debate fue el ganador del debate ( 1 = ganó el primer orador, 7 = ganó el segundo orador).

Los resultados fueron los siguientes:

Las hipótesis 1a y 1b predijeron que mostrar un desacuerdo no verbal de fondo (a diferencia de una expresión neutral, es decir, “con la cara de piedra”) llevaría a percepciones menos favorables de la credibilidad y adecuación del Orador 1. Para probar esta hipótesis, los análisis de contraste se calcularon comparando la combinación de calificaciones en las condiciones de desacuerdo moderado y constante con las de la condición de “cara de piedra” enfrentada para cada una de las variables dependientes. Los análisis de contraste indicaron que el Orador 1 recibió valoraciones significativamente más bajas sobre la adecuación y las dimensiones de credibilidad de sociabilidad, competencia y carácter cuando mostraba desacuerdo durante el discurso de su oponente que cuando permanecía con cara de piedra.

Las hipótesis 2a y 2b predijeron que el Orador 2 se percibiría como más creíble y apropiado cuando su oponente mostrara un desacuerdo moderado o constante en comparación con el oponente que permanecía con la cara de piedra. No se encontraron efectos significativos para las percepciones de sociabilidad, compostura, competencia o carácter del Orador 2. Contrario a la predicción inicial, el desacuerdo no verbal mostrado por parte del polemista que no hablaba redujo la percepción del público de la extroversión del Orador 2. Y también, contrariamente a la predicción, el desacuerdo del Orador 1 no aumentó las percepciones de la idoneidad del Portavoz 2.

En cuanto a las cuestiones 1 y 2, preguntan si el acuerdo más la condición de desacuerdo, en comparación con las condiciones de desacuerdo y la condición de piedra, aumentarían o disminuirían las calificaciones de la credibilidad del orador y/o oponente. Para responder la primera pregunta de investigación, los análisis indicaron que mostrar tanto el acuerdo como el desacuerdo no dio lugar a diferencias en las percepciones de la credibilidad para cualquier debate en relación con las condiciones de desacuerdo. Para abordar la segunda pregunta de investigación, se calcularon los contrastes que comparaban el acuerdo más la condición de desacuerdo con la condición de “cara de piedra”. Los resultados indicaron que mostrar acuerdo más desacuerdo se asoció con percepciones de menor sociabilidad, menos carácter y menos adecuación para el Orador 1 en comparación con cuando permaneció con cara de piedra. Para el Orador 2, los resultados indicaron que la muestra de acuerdo de su oponente más desacuerdo, en comparación con el resto de la “cara de piedra”, no afectó las percepciones de su credibilidad. Sin embargo, el análisis de contraste planeado reveló que la conveniencia del Orador 2 se consideró mayor cuando su oponente mostró una mezcla de acuerdo y desacuerdo que cuando su oponente permaneció con cara de piedra.

La tercera pregunta de investigación preguntó si el comportamiento no verbal del Orador 1 estaría asociado con las percepciones de la audiencia acerca de la habilidad del argumento de los debatientes. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre las condiciones en los juicios sobre las habilidades de argumentación del Orador 1. Sin embargo, la presentación de acuerdo más desacuerdo del Orador 1 se asoció con un aumento percibido en las habilidades de argumentación de su oponente (es decir, el Orador 2) en relación con cuando el Orador 1 mostró desacuerdo moderado. Las diferencias entre el acuerdo más la condición de desacuerdo, la cara de piedra y las constantes condiciones de desacuerdo se aproximaron, pero no alcanzaron, los niveles de significancia convencionales para las percepciones de la habilidad de debate del Orador 2 (p = .081 y .079 respectivamente)

La cuarta pregunta de investigación pregunta si el comportamiento no verbal mostrado por el Orador 1 estaba relacionado con las percepciones de quién ganó el debate. Las percepciones de quién ganó el debate son independientes de las condiciones experimentales. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que, si bien el valor crítico no alcanzó los niveles convencionales de importancia, el público tuvo 10 veces más probabilidades de juzgar al Orador 2 como el ganador del debate en el comportamiento de acuerdo más desacuerdo, mientras que en las tres condiciones restantes, el Orador 2 tenía solo tres veces más probabilidades de ser juzgado como el ganador del debate.

La quinta pregunta de investigación preguntó si la conducta de fondo del Orador 1 estaba asociada con las percepciones de la audiencia acerca del grado en que el debate fue ganado por cualquiera de los debatientes. El público percibió que el Orador 2 ganó el debate por un margen mayor en la condición de acuerdo y desacuerdo en comparación con el desacuerdo moderado y las condiciones de constante desacuerdo. La condición de la cara de piedra no difirió significativamente de ninguna de las otras condiciones en este análisis.

Para responder a la sexta pregunta de investigación, para probar el efecto del comportamiento no verbal de fondo sobre la credibilidad del hablante, la variación del orador 1 en el comportamiento no verbal de fondo predijo las percepciones de la audiencia sobre su sociabilidad, carácter y adecuación. Las condiciones de desacuerdo moderado y constante se asocian con percepciones de objetividad de la audiencia significativamente más bajas que las condiciones de enfrentamiento y acuerdo más desacuerdo. Sin embargo, las condiciones de cara de piedra y acuerdo más desacuerdo no difieren entre sí. La sociabilidad, el carácter y la idoneidad percibidos están todos asociados positivamente con la objetividad percibida.

Teniendo en cuenta estos resultados concluimos que es desaconsejable expresar demasiados desacuerdos no verbales mientras un oponente tiene la palabra. Los resultados e investigaciones previas indican que una pequeña cantidad de desacuerdos no verbales podría ser aceptable para la mayoría de los miembros de la audiencia, pero el uso frecuente de comportamientos como sacudidas de cabeza, suspiros, y similares empeoran las percepciones de la audiencia sobre la propia credibilidad a lo largo de muchas dimensiones. Peor aún, un desacuerdo no verbal fuerte y frecuente puede aumentar las percepciones de la audiencia sobre algunas dimensiones de la credibilidad del oponente. También encontramos que agregar algunas expresiones de acuerdo no verbales al tiempo que expresaba desacuerdo no parecía crear una ventaja para el polemista que participaba en tales conductas. De hecho, agregar expresiones de acuerdo no verbal parece ser contraproducente y, en algunos casos, empeorar la reacción de la audiencia hacia el polemista.

Los gestos de manos de los líderes y la influencia en sus seguidores. Club Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “How leaders influence followers through the use of nonverbal communication”, de los autores Samuel Temple, y Linda Talley de la Universidad de Houston, que muestran cómo los líderes pueden influir en los seguidores a través del uso de la comunicación no verbal (en concreto, a través de los gestos de sus manos).

Los expertos, los bloggers y los medios de comunicación han comentado sobre el significado de la comunicación no verbal para las figuras políticas, y los líderes empresariales de todo el mundo utilizan la comunicación no verbal en sus discursos. Los observadores son capaces de interpretar la comunicación no verbal, percibiendo así al comunicador con ideas atractivas o distanciadoras, por lo que se entiende que la atracción entre un líder y su seguidor está determinada por la comunicación no verbal que muestra el líder, y la percepción e interpretación del seguidor del significado de estos mensajes no verbales.

 Algunos investigadores han demostrado que la comunicación no verbal juega un papel más importante que la comunicación verbal debido a la naturaleza espontánea de esta comunicación, mostrando estados emocionales involuntariamente comunicativos o fugaces a través de pantallas o gestos. Por ejemplo, los gestos de las manos de los líderes pueden afectar a los seguidores sin que los líderes sepan en ocasiones lo que transmiten sus gestos, en términos de significado e impacto (aunque cuando los líderes conocen qué significados pueden transmitir, pueden aprovecharlo y así tener una mejor oportunidad de transmitir sus mensajes en función de sus objetivos).

El presente estudio se basa en el significado e impacto de los gestos con las manos, la inmediatez no verbal y la interacción social. Algunas investigaciones sugieren que cuanto más inmediatez no verbal usa una persona, más personas la evaluarán de manera positiva y preferirán estar cerca de él o ella. Aunque este trabajo se basó en evaluaciones de docentes y estudiantes, la misma teoría debería ser válida para una evaluación de líder y seguidor ya que ambos estudios muestran un desequilibrio de poder.

El estudio busca probar las siguientes hipótesis:

H1. Los gestos positivos con las manos tendrán un mayor efecto en la capacidad de los participantes de percibir la inmediatez no verbal en los líderes en comparación con los gestos defensivos de las manos en presencia de un canal de sonido verbal.

H2. Los gestos defensivos de las manos que incluyen un canal de sonido verbal tendrán un efecto menor en la capacidad de los participantes para percibir la inmediatez no verbal en los líderes, en comparación con los gestos que no incluyen gestos manuales que incluyen un canal de sonido verbal.

Para probar ambas hipótesis, se realizó el siguiente experimento: Se prepararon 3 vídeos que muestran a un líder que presenta un mensaje positivo a los seguidores. La variable independiente, gestos con las manos, consta de tres niveles: gestos positivos con las manos, gestos defensivos con las manos, y gestos neutros con las manos.

Se consideran “gestos positivos con las manos” los siguientes gestos: Manos comunitarias (la posición de las manos muestra la palma hacia arriba o vertical al suelo), manos de humildad (las manos se juntan frente a la persona a la altura de la cintura), y manos en pendiente (las manos forman un campanario con las yemas de los dedos tocando).

Se consideran “gestos defensivos con las manos” los siguientes gestos: Manos en los bolsillos (una o ambas manos), brazos cruzados, y manos detrás de la espalda.

Los gestos neutrales con las manos se refieren a los gestos en los que el líder mantiene las manos a su lado durante todo el discurso.

Cada uno de los tres vídeos de un minuto de duración usa uno de los tres tipos de gestos. Todos los vídeos usaron al mismo actor que retrata a un líder de una organización que realiza el mismo discurso de un minuto y que varía solo en el uso de los niveles de gestos de la mano definidos por el experimento. La premisa básica del discurso fue positiva ya que el mensaje verbal usó palabras y mensajes inspiradores, y el contenido del discurso fue la entrega de buenas noticias a la audiencia. El actor memorizó el discurso para que cada tratamiento proporcionara el mismo mensaje verbal y pareciera natural para el actor. El actor se vistió igual para todos los videos.

Los participantes (89 hombres y 121 mujeres) son profesionales comerciales, ya sean empleados o por cuenta propia. Cada participante vio uno de los vídeos (asignado al azar) y respondió a las preguntas de la encuesta. Después, el participante completó el Informe de Observación de la Escala de Inmediación No Verbal (NIS-O), que utiliza una escala de cinco puntos como respuestas, que va de nunca (1) a muy seguido (5), y una puntuación total que van de -52 a 52. Este instrumento mide la atracción o distancia de una persona hacia la otra (este instrumento se utilizó previamente en estudios de liderazgo y comunicación no verbal).

El instrumento NIS-O incluye 26 preguntas que brindaron al participante la oportunidad de evaluar los gestos con las manos de un líder y luego hacer una evaluación. Las preguntas se usaron para determinar el grado de inmediatez de los participantes y cómo los participantes perciben los gestos de la mano del líder.

Los resultados del experimento mostraron que el grupo de gestos manuales positivos obtuvo una puntuación de atracción significativamente más alta que los gestos neutrales o defensivos. En cuanto a los gestos neutrales y defensivos, los resultados no difirieron significativamente los unos de los otros. Por tanto, esto establece que los gestos manuales positivos crean atracción en  los espectadores.

Se concluye por tanto que, debido a que los gestos con las manos en la comunicación se pueden observar fácilmente desde el principio hasta el final de una interacción por parte de un seguidor, si un líder quiere ser más eficaz en la creación de una conexión emocional con los seguidores para crear un cambio, entonces, comprender el significado de los gestos de la mano es fundamental para el éxito. Este estudio revela lo que un líder puede hacer con sus manos para crear más inmediatez con los seguidores simplemente usando gestos positivos específicos y minimizar los sentimientos de falta de inmediatez al no regular los gestos con las manos ni los gestos defensivos de las manos. Al centrarse en gestos específicos de las manos, los líderes pueden ver cómo un pequeño cambio puede tener un impacto positivo en su relación con los seguidores para su aceptación en lugar de rechazo.

¿Salud o inteligencia? La elección de un líder según sus rasgos faciales. Club Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “A face for all seasons: searching for context-specific leadership traits and discovering a general preference for perceived health”, de los autores Brian R. Spisak, Nancy M. Blaker, Carmen E. Lefevre, Fhionna R. Moore y Kleis F. B. Krebbers, de la Universidad de Amsterdam, que estudian la preferencia por rasgos faciales saludables antes que intelectuales en la elección de un líder.

Nuestra cara muestra una cantidad significativa de datos que los demás pueden leer incluso a nivel subconsciente. Por ejemplo, altos niveles de estrógeno se asocian tanto con una cara más femenina como con comportamientos más amigables, de manera que cuando buscamos personas amistosas inconscientemente buscamos ese tipo de señales en los demás.

Una de las utilidades de evaluar los rasgos faciales es la elección de un líder. A todos nos gusta ver fotos de nuestros políticos, sentir la confianza que transmiten unos y otros y evaluamos aspectos de ellos que ni siquiera sabríamos explicar pero que tenemos bien aprendidos. El rostro puede darnos información de la aptitud genética y de rasgos del carácter y otros experimentos ya han mostrado que la simple exposición a una fotografía permite evaluar el liderazgo de una persona por encima del azar. Estos resultados se repitieron con niños de tan sólo cinco años, una edad en la que se tiene total ignorancia de conocimiento político o de liderazgo, por lo que estos estereotipos por los que juzgamos a los demás parecen tener que ver con un sesgo cognitivo más instintivo y menos relacionado con el aprendizaje.

Saber elegir adecuadamente un líder aumenta la eficiencia y eficacia de la acción colectiva, mientras que elegir mal puede obstaculizar seriamente el progreso del grupo. Es por ello que en el siguiente experimento se evaluó la forma de valorar a un líder en función de distintos aspectos faciales y situaciones de cooperación y competición, en un intento de aumentar el conocimiento sobre el liderazgo y la elección de líderes.

Para este estudio se contó con 148 participantes (79 hombres y 69 mujeres) con una media de edad de 33 años, que completaron el experimento de manera online. El diseño consistía en hacerles imaginar que estaban eligiendo al nuevo CEO de una empresa y para ello debían evaluar varias caras de hombre en función de la salud percibida, la inteligencia, la masculinidad y el atractivo en diversas situaciones (de competición o de cooperación, entre otras).

Los resultados mostraron que las caras saludables frente a las no saludables, también eran más vistas como inteligentes, atractivas y masculinas, a pesar de ser la misma cara con pequeñas modificaciones. Ocurría lo mismo con las caras más y menos inteligentes, salvo en la masculinidad, donde ser muy inteligente se veía como poco masculino. Pero a la hora de elegir, los participantes anteponían que su líder fuera saludable antes que inteligente independientemente del contexto.

Es posible que estos resultados muestren un sesgo subconsciente de aquella época en la que un líder saludable equivalía a un líder fuerte y era el factor físico lo más importante para el éxito de la especie. Sin embargo, ahora se traduce en interés por los políticos que dedican tiempo y esfuerzo a cuidar su aspecto. Al parecer aún nos queda mucho que evolucionar para empezar a dar importancia a la mente de nuestro líder por encima de su fuerza o su belleza.

En el ojo del espectador: el contacto visual aumenta la resistencia a la persuasión. Club del Lenguaje No Verbal.

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Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “In the Eye of the Beholder: Eye Contact Increases Resistance to Persuasion”, de los autores Frances S. Chen, Julia A. Minson, Maren Schöne y Markus Heinrichs, en un estudio conjunto de la Universidad de Freiburg, la Universidad de Columbia y la Universidad de Harvard, que aborda la posibilidad de que mirar a los ojos al interlocutor aumente la resistencia a ser persuadidos.

Existe la creencia popular de que mirar a los ojos a otra persona es la mejor forma de hablar con ella y que es un punto a favor a la hora de hacerles llegar nuestro punto de vista, especialmente cuando no están de acuerdo con nosotros. Sin embargo, el estudio de Chen y sus compañeros ha demostrado que se produce un efecto contraproducente: el oyente se hace más resistente a la persuasión.

Para llevar a cabo dicho estudio, se realizaron dos experimentos. En el primero, los investigadores recurrieron a tecnología de seguimiento ocular y les pidieron a los participantes que viesen un vídeo de una persona que hablaba sobre determinados temas políticos. Encontraron que mientras más prolongado era el contacto visual, menos convincentes resultaban los argumentos a los participantes. Mantener la mirada únicamente se asoció positivamente con los participantes que ya estaban de acuerdo con el orador previamente.

Para confirmar el efecto de la mirada en la persuasión, se llevó a cabo un segundo experimento. En esta ocasión a un grupo de participantes se le pidió que mirara directamente a los ojos del orador mientras que al otro grupo se le indicó que evitarán el contacto visual y se centraran en los movimientos de la boca.

Curiosamente, quiénes establecieron el contacto visual se mostraron menos convencidos con el discurso político y menos abiertos a la interacción con los oradores, por tanto, eran más difíciles de persuadir.

En conclusión, estos resultados nos muestran el hecho de que el contacto visual puede enviar diferentes tipos de mensajes, que varían en dependencia de la situación. Por un lado, mirar directamente a los ojos puede ser un signo de conexión y confianza y ayudar al orador, pero otras veces se puede asociar al dominio y la intimidación, sobre todo cuando existe una confrontación. Como resultado, las personas reaccionarían retrayéndose a su propia postura con más convicción y cerrándose a argumentos diferentes.

La Conducta de Voto. Club Lenguaje No Verbal.

La Conducta de Voto. Club Lenguaje No Verbal.

La Conducta de Voto. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “La imitación convierte en votantes prosociales”, de las autoras Mariëlle Stel y Fieke Harinck de la Universidad de Leiden (Países Bajos.), acerca del impacto que tiene la conducta de los votantes en el ámbito de la política.

La conducta de voto tiene un gran impacto en el gobierno y en la ruta política que se toma. La influencia de la imitación, definida como el acto de imitar el comportamiento no verbal de otra persona, es un importante factor que no ha sido investigado de forma empírica. La investigación ha demostrado que la imitación facilita los pensamientos y comportamientos prosociales, por lo tanto es posible que afecte a las opiniones de las personas sobre los partidos políticos prosociales e incluso a su conducta de voto. En este artículo se aborda esta cuestión mediante la investigación de los efectos de la imitación sobre la conducta de voto.

Generalmente, el hecho de imitar es inconsciente y se ha podido demostrar en varios ámbitos del comportamiento, como la imitación vocal, facial y de la postura. Esta imitación influye inconscientemente y de manera positiva tanto en las opiniones y comportamientos de los imitadores como de los imitados hacia su compañero de interacción y otras personas en general. Una de las consecuencias de la imitación es que conlleva una visión más prosocial de uno mismo y un comportamiento más prosocial hacia los demás. Así pues, del mismo modo la imitación dará lugar a un voto más prosocial. Se prevé que las personas prosociales se sientan más atraídas hacia partidos de izquierdas o liberales en lugar de hacia partidos de derechas o conservadores. Las personas prosociales se preocupan por la igualdad y la armonía interpersonal, lo que está relacionado con políticas de izquierdas. En investigaciones anteriores se ha demostrado que las personas cuyo razonamiento moral tiene una inclinación más prosocial son igualmente más liberales en sus actitudes políticas. En resumen, se espera que el hecho de ser imitado suponga más votos de izquierdas que de derechas. En un experimento de laboratorio, se ha podido determinar la relación causal entre la imitación y la hipotética conducta de voto. Para poner a prueba las hipótesis mencionadas, los participantes debían interactuar con un cómplice entrenado para imitar o para no hacerlo. Tras la interacción, se midió la inclinación de los participantes hacia los demás. Presentada como una parte sin relación con el experimento, se preguntó a los participantes por que partido votarían si las elecciones políticas se celebrasen en ese momento. Asimismo, para comprobar otros posibles mediadores, se midieron la conexión empática que habían sentido los participantes hacia el compañero de interacción y la actitud de los participantes hacia una cuestión prosocial.

Esta investigación ha revelado que el porcentaje de votantes de izquierdas fue significativamente mayor en los que acababan de ser imitados en una conversación en comparación con los que no estaban siendo imitados. Es este cambio en la visión de uno mismo como más conectado con los demás, y no la conexión con el compañero de interacción, el responsable de los efectos. Por lo tanto, debido a la sensación de estar más conectado con los demás en general, tal y como se planteaba en la hipótesis inicial, los participantes votaron de una manera más prosocial y de izquierdas. El análisis de los participantes que cambiaban el voto parece sugerir que los resultados se deben a que los no imitados cambian con más frecuencia de una tendencia de voto de izquierdas a una de derechas en comparación con los imitados. Normalmente un voto político es la elección deliberada de un partido con el que uno se identifica, o que corresponde con los valores que se han interiorizado a lo largo de la vida. La investigación muestra que el hecho de ser imitado, lo cual se percibe de manera inconsciente, puede incluso influir en este tipo de comportamientos deliberados resultado de nuestras propias normas y valores. Una de las limitaciones del estudio podría ser que la muestra es predominantemente femenina. Los resultados son estables al analizar únicamente a mujeres. No obstante, no se prevé que los resultados sean distintos si la muestra fuera principalmente masculina. En primer lugar, no existen evidencias de que hombres y mujeres difieran en su orientación hacia los demás y en su conducta de voto. En segundo lugar, la investigación previa ha demostrado que no existen diferencias en los resultados entre hombres y mujeres en relación a los efectos que tiene el hecho de ser imitado en las actitudes prosociales o en el comportamiento. Se podría criticar que el hecho de que la imitación tenga lugar justo antes de emitir el voto es una situación excepcional y artificial. Sin embargo, la gente imita de manera inconsciente y es imitada continuamente en su día a día, incluso cuando los demás son desconocidos. Por lo tanto, aunque el marco experimental pueda considerarse artificial, la situación puede generalizarse al mundo real. En futuras investigaciones se podría analizar la duración de éstos efectos de la imitación sobre la conducta de voto. Es posible que los efectos de la imitación sobre la conducta de voto sólo se produzcan cuando la votación se emite durante un periodo de tiempo limitado tras la imitación. Sería interesante, y de interés práctico, investigar cuando empiezan a desaparecer los efectos de la imitación y después de cuanto tiempo los efectos ya no aparecen. En este sentido, el estudio muestra que la imitación afecta incluso a la conducta que no sigue directamente a la imitación, la que se manifiesta después de realizar otras breves tareas. Sería igualmente interesante investigar si la fuente de la imitación influye en la aparición de los efectos. Se podría plantear si el hecho de ser imitado por una persona abiertamente de derechas afectaría a la tendencia prosocial de izquierdas o de derechas en la conducta de voto. La investigación, al demostrar que el hecho de ser imitado despierta la simpatía por el imitador, indicaría que cuando se está siendo imitado por una persona de derechas, esta simpatía que se genera puede cambiar la conducta de voto hacia una tendencia más de derechas. Sin embargo, los resultados actuales parecen suponer que el acto de ser imitado conduce a una visión más prosocial de uno mismo, lo que influye en que la conducta de voto tenga una inclinación más prosocial. En conclusión, los resultados presentes muestran que la imitación no sólo conlleva que las personas estén más orientadas hacia los demás, sino que el hecho de ser imitadas las convierte incluso en votantes más prosociales.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Posturas de poder frente a roles de poder. Club Lenguaje No Verbal.

Posturas de poder frente a roles de poder. Club Lenguaje No Verbal.

Posturas de poder frente a roles de poder. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, esta semana les proponemos el resumen del artículo “Posturas de poder frente a roles de poder: ¿Cuál es la correlación aproximada entre pensamiento y comportamiento?” de los autores Li Huang y Adam D. Galinsky de la Universidad Northwestern (EE.UU.) y, Deborah H. Gruenfeld y Lucía E. Guillory de la Universidad de Stanford (EE.UU.) que versa sobre los roles y la postura corporal.

En este estudio se han llevado a cabo tres experimentos que exploran el impacto de la postura corporal y el rol jerárquico en las demostraciones de poder. El rol jerárquico y la postura corporal han sido manipulados de forma independiente y se han examinado sus efectos en dos de las consecuencias más importantes a nivel individual del poder, la acción en el comportamiento y la abstracción en el pensamiento. El poder puede definirse como el control asimétrico sobre los recursos valorados en las relaciones sociales. Puede derivarse de muchas fuentes y puede determinarse en cualquier situación dada por las relaciones interpersonales específicas y los recursos valorados. Una fuente de poder es el papel o rango de un individuo dentro de la jerarquía de una organización; a menudo denominado poder legítimo. El rol jerárquico se asocia con el poder de premiar o castigar. La investigación ha indicado que desempeñar un rol de poder tiene efectos dramáticos sobre el pensamiento y la conducta. Tener asignado el rol de directivo en una organización simulada o real conduce a la gente a actuar y tomar riesgos, a esforzarse en las tareas, y a pensar de manera más abstracta y optimista. Por otra parte, las tendencias cognitivas y conductuales asociadas con el poder se activan cuando las personas desempeñan roles de alto poder o incluso cuando simplemente recuerdan una experiencia de rol de poder.

Investigaciones recientes sugieren que el estado psicológico de poder radica no sólo en los roles jerárquicos, sino también en el cuerpo. De hecho, la receptividad corporal en adultos se relaciona positivamente con la dominación. Entre las especies, el poder se expresa e infiere a través de posturas expansivas. Con respecto a los seres humanos, la investigación ha encontrado asimismo que las posturas expansivas provocan sentimientos relacionados con el poder, la cognición y la conducta, así como con cambios en niveles hormonales que normalmente se asocian con un alto cargo. Los hallazgos plantean que la adopción de una postura expansiva conduce a percepciones, comportamientos, e incluso a respuestas fisiológicas que son normalmente observados en individuos que poseen un rol de poder.

Numerosos hallazgos muestran que el rol de poder y las posturas expansivas van generalmente de la mano: desempeñar un rol de alto poder conduce a posturas corporales expansivas, y los individuos que adoptan estas posturas a menudo actúan como si estuvieran al mando o son percibidos por los demás como poseedores de poder. Sin embargo, el rol de poder y la postura física pueden diferir. De hecho, las expresiones corporales de los jefes no siempre corresponden con sus roles jerárquicos. El hecho de que las posturas físicas y los roles jerárquicos no se correspondan siempre ha llevado a cuestionarse si el rol de poder y la postura tienen que ser congruentes entre sí para influir en el pensamiento y la conducta, o si tienen efectos independientes. En consecuencia, la postura del cuerpo puede ser uno de los correlatos más aproximados de comportamiento y por lo tanto puede tener una influencia más directa que el rol en conductas relacionadas con el poder. Parece plausible que la expansividad del cuerpo tiene un efecto directo sobre el comportamiento igual que otras sensaciones corporales (por ejemplo, el dolor). Así pues, se plantea que la expansividad del cuerpo es uno de los correlatos más aproximados de comportamiento y en consecuencia activa la conducta de poder de forma rápida y directa. En los tres experimentos que se han realizado, en concreto, se ha puesto a prueba la hipótesis de que la postura tiene un efecto más significativo que el rol jerárquico en dos de las consecuencias más importantes de poder, tendencias de acción y pensamiento abstracto. En los dos primeros experimentos se manipuló el rol de poder a través de tareas de dirección-subordinación así como el poder representado a través de posturas expansivas y constreñidas. En el último estudio, se comparó el poder recordado con el poder representado haciendo que los participantes recordaran verbalmente una experiencia en la que tenían un alto o bajo poder, mientras variaba su postura.

En el experimento 1 se examinó si la postura (expansiva frente a constreñida) y el rol jerárquico (alto poder frente a bajo poder) activaban implícitamente el constructo de poder y afectaban a la sensación explícita de poder. Finalmente, se estableció que afectan de forma independiente a la sensación de poder, y que solo la postura afecta a la activación implícita de poder. El experimento 2 fue diseñado para probar los efectos que la postura y el rol podrían tener en el pensamiento y la conducta. Para ello se examinaron dos grandes tipos de efectos que posee el poder: la abstracción en el pensamiento y la acción en comportamiento. Tal y como se ha mencionado anteriormente, el poder no sólo se encuentra en roles y posturas, sino también en la mente, a través de los recuerdos y experiencias pasadas. El recuerdo de la experiencia de desempeño de un papel de alto poder lleva a pensar y a comportarse como si se desempeñara actualmente ese rol. El experimento 3 fue diseñado para replicar el efecto diferencial de la postura en la acción pero con el rol de poder manipulado mediante el recuerdo de una experiencia pasada de rol de poder.

En los tres experimentos, la postura importó más que el rol en la determinación del pensamiento y del comportamiento. Al comparar el desempeño con el recuerdo de la experiencia de un rol de alto poder, el rol representado tuvo efectos más fuertes en dos de las consecuencias clave mencionadas antes. La investigación reciente sugiere que la expansividad de la postura puede producir cambios neuroendocrinos, activar la sensación de poder, y provocar cambios en el comportamiento. Los experimentos amplían significativamente estos hallazgos al mostrar que la postura en realidad tiene un efecto más relevante que el rol de poder en las demostraciones conductuales y psicológicas de poder. Para pensar y actuar como una persona con poder, no es necesario poseer un rol de poder o recordar el desempeño de ese rol. Por lo tanto, teniendo en cuenta los resultados anteriores sobre los efectos del rol de poder en la acción y la abstracción, es sorprendente que no se hayan encontrado efectos directos de estas variables. La estrecha relación entre la postura de expansión y el poder puede estar fuertemente relacionada con individuos que “silencian” el efecto del rol cuando las posturas están suficientemente destacadas. Las investigaciones anteriores en otras áreas también parecen apoyar el predominio del cuerpo. Los resultados de este estudio plantean asimismo que el cuerpo tiene una conexión más estrecha con muchos procesos psicológicos importantes. El cuerpo parece ser el correlato más aproximado de comportamiento de poder. Estos experimentos son los primeros en comparar los efectos de diferentes fuentes de poder en la acción y la abstracción. A pesar de los hallazgos consistentes sobre los mayores efectos de la postura, las investigaciones futuras deberían analizar los contextos en los que el rol pueda superar a la postura. Además, dado que la postura y el rol suelen ser coherentes entre sí, las investigaciones futuras deberían explorar si la adopción de posturas expansivas en roles de bajo poder lleva a reaccionar de forma negativa por no saber cual es su sitio y si las interacciones entre un jefe con una postura de constricción y un subordinado con una postura expansiva son embarazosas. Los resultados actuales sugieren que si se quiere predecir cómo actuarán las personas en un momento dado, puede tener sentido observar su postura en lugar de su cargo.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

¿Pueden predecirse los aplausos que recibirá un orador por sus movimientos corporales? Lenguaje no verbal y política. Club del Lenguaje no Verbal.

Movimientos corporales y aplausos

Movimiento corporal y aplausos. Club del Lenguaje no Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión os ofrecemos un extracto del artículo “¿Pueden predecirse los aplausos que recibirá un orador por sus movimientos corporales?” de los autores Markus Koppensteiner, Pia Stephan y Johannes Paul Michael Jäschke de la Universidad de Viena (Austria) que nos aproxima al interesante mundo de la política y la formación de impresiones.

Las señales de apariencia y las breves muestras de comportamiento están relacionadas con la personalidad de los individuos, con su rendimiento en el trabajo y con los resultados en las elecciones. De esa manera las personas se presentan ante otras por medio de distintos canales de comunicación, mientras que sus compañeros de interacción forman sus primeras impresiones en base a las manifestación de señales. Este estudio trata de examinar si las personas son capaces de leer información del movimiento corporal de los políticos.

Las señales de apariencia y las breves muestras de comportamiento son una fuente de información suficiente para formar impresiones bastante acertadas sobre otras personas. Hasta cierto punto la medición de esas primeras impresiones puede predecir el rendimiento laboral, el rendimiento financiero de empresas, la eficacia del liderazgo y la personalidad de un extraño. Dada la evidencia no es sorprendente que el aspecto y otras señales no verbales tengan asimismo un papel en la esfera de la política. Además, las personas pueden fácilmente atribuir confianza, competencia, dominio, y otros rasgos de personalidad a través de fotografías de candidatos políticos y algunas de esas valoraciones son indicadores fiables de la intención de voto actual y de la hipotética.

Este estudio ha extendido la investigación a la formación de las primeras impresiones sobre los políticos. Han analizado si las valoraciones de los individuos sobre rasgos socialmente relevantes pueden ser indicadoras de las respuestas conductuales que puede recibir un político en el pleno del parlamento. Para ello, se convirtieron vídeos cortos de políticos en animaciones con muñecos hechos con palitos para crear representaciones abstractas de los movimientos corporales de los oradores con el fin de disminuir la influencia de variables como el aspecto o el género. Después esas animaciones eran evaluadas en dominio, competencia, confianza y en las dimensiones de personalidad del Big Five.

Estudios anteriores ya han revelado que las personas atribuyen rasgos de personalidad a los movimientos corporales de los oradores. El estudio actual investiga si las valoraciones de rasgos de los movimientos corporales de los oradores se asocian con la cantidad de aplausos o protestas que reciben durante su discurso. Otros estudios de este tipo ya han relacionado el rendimiento en el trabajo o los resultados en las elecciones con ciertos comportamientos o con el aspecto de la persona. Aunque estas variables no ofrecen información sobre el impacto directo de las señales no verbales en la comunicación humana. Se ha podido evidenciar que las señales de movimiento, de hecho, reflejan información social relevante que afecta a la aparición de respuestas conductuales en los procesos de comunicación interpersonal. En resumen, con el uso de evaluaciones de rasgos como indicadores de resultados en la vida real (reacciones de las audiencias) se puede mostrar que las personas no solo leen el significado en el movimiento corporal si no que además infieren de el información social relevante.

Los hallazgos indican que algunas de las valoraciones de rasgos recogidas son más que meras atribuciones. Las demostraciones abstractas de los movimientos corporales de un orador pueden ser una fuente de información suficiente para hacer predicciones de resultados en la vida real. Lo cual destaca que los individuos son sensibles a las señales de movimiento y son capaces de usarlas para realizar juicios rápidos en encuentros sociales. Por tanto, era posible esperar que el dominio y la extraversión tuvieran impacto en las reacciones de la audiencia. Además, se ha podido demostrar que las calificaciones de amabilidad están negativamente relacionadas con la cantidad de aplausos que recibía el orador. Para concluir, los hallazgos sugieren que los movimientos corporales percibidos como dominantes fueron asimismo percibidos como extravertidos y como hostiles o agresivos. No ha sido posible determinar si los aplausos eran el detonante de “ciertas muestras” o que “ciertas muestras” eran el detonante de los aplausos. Del mismo modo, no se ha podido revelar de que manera el contenido verbal y la información de otros canales de comunicación están relacionados con el movimiento corporal. Es muy plausible que los movimientos corporales “agresivos” estén asociados con un lenguaje “agresivo” que se dirigen a los oponentes políticos.

Como ya se ha podido demostrar en trabajos anteriores, el movimiento corporal parece ser un importante canal de comunicación no verbal que transmite información afectiva y social. En el presente estudio se ha descubierto que el dominio, la extraversión y la amabilidad que la gente atribuye a los movimientos corporales del orador pueden aportar suficiente información para predecir la cantidad de aplausos que recibirá a lo largo de su discurso. Las muestras no verbales que expresan cualidades como el dominio podrían ser importantes para los que luchan por los puestos de liderazgo mientras que los seguidores potenciales podrían beneficiarse de la facilidad en el reconocimiento de quien tiene la capacidad de ser un líder. Consecuentemente semejante información de relevancia social debería ser legible por medio de diferentes canales de comunicación tanto verbales como no verbales incluido el movimiento corporal.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

¿Sabes distinguir las sonrisas falsas de las verdaderas?

Estimados amigos, os dejamos con otro artículo especial para nosotros, por su contenido  y porque disponemos de él gracias al esfuerzo de nuestras compañeras y delegadas del Club del Lenguaje no Verbal en México, Ana Paula Díaz y Pilar Lozano.

Pudiera ser que no resulte tan sencillo diferenciar una sonrisa falsa de una auténtica a pesar de que la mayoría de nosotros confiamos bastante en nuestra propia habilidad para ello.

Una de las razones principales es la variedad de tipos de sonrisa que se han identificado. Para hacernos una ligera idea Paul Ekman (2001) reconoció 18 tipos de sonrisas, todas con un significado social diferente a la expresión espontánea de felicidad. Reducir la tensión, ocultar la expresión de otras emociones y manipular o engañar son solo algunas de las funciones que podemos desempeñar cuando sonreímos. Este mismo autor sugirió que puede haber alrededor de 50 tipos de sonrisa en total y que, además,  es una expresión facial que tienen todas las culturas a lo largo y ancho del planeta.

De aquí se plantea un reto para el perceptor: ser capaz de discriminar con exactitud entre los diferentes tipos de sonrisa con el objetivo de conocer el significado de una sonrisa en particular, que va a influir, a su vez, en la interacción social. Necesitamos ser sensibles a la diferencia entre las sonrisas que indican una experiencia emocional positiva de aquellas que sirven a otras funciones comunicativas. Imaginemos por un momento la importancia de las consecuencias que se pueden derivar si confundimos una sonrisa que pretende ocultar enfado, y la malinterpretamos como una expresión de alegría.

Cada vez más, un creciente cuerpo de investigación sugiere que existe información facial que revela el tipo de sonrisa. Duchenne (1862/1990) y más recientemente Ekman y colaboradores (1998) han informado de distinciones fisonómicas entre las sonrisas de disfrute y no disfrute. En las sonrisas genuinas además de los músculos que intervienen en el movimiento de las comisuras de los labios, también se activan otros músculos situados alrededor de los ojos que cuando se contraen generan arrugas. De esta manera, lo que vulgarmente conocemos como patas de gallo es un indicador de sonrisa verdadera.

Las psicólogas Lynden Miles y Lucy Johnston de la Universidad de Aberdeen y Canterbury respectivamente, conscientes del poder de la sonrisa en la interacción humana pusieron en marcha una investigación para dar a conocer precisamente la capacidad que tenemos para diferenciar una sonrisa auténtica de una deliberadamente fingida. Para ello 37 estudiantes de la universidad de Canterbury se ofrecieron como voluntarios para participar en dos experimentos, y se les mostró una serie de fotografías de las que tenían que juzgar si cada persona era feliz o no. Tenían que realizar un doble juicio por cada expresión facial, una vez juzgando la emoción mostrada y otra la emoción sentida.

Los resultados de esta investigación demuestran que los perceptores son sensibles al tipo de sonrisa y existe una evidencia clara de saber diferenciar las sonrisas falsas de las auténticas.  Aunque las autoras sugieren la importancia de seguir investigando para descubrir la información que usan los perceptores  para determinar el significado de una sonrisa.

El presente estudio ha demostrado que en líneas generales, podemos detectar el estado emocional de una persona sonriente, lo que es importante para garantizar unas relaciones sociales eficaces.

Por último, para aquellos que deseen comprobar su habilidad a la hora de reconocer sonrisas falsas, os dejamos el enlace de un test gratuito que figura en la pagina web de la BBC <hacer test>

El Club del Lenguaje no Verbal ….crece

Estimados lectores y miembros del Club del Lenguaje no Verbal. Es para nosotros un placer comunicarles que nuestra organización, día a día, con mucho esfuerzo y una gran dosis de humildad, va creciendo. Queremos dar la bienvenida públicamente a nuestros nuevos compañeros de viaje, Gianna Virginia Tassara de la República del Perú, Ana Paula Díaz de la República de México, Elda Marzo de República Dominicana, y Lucio Guberman de la República Argentina, personas que con sus aportaciones enriquecerán nuestro Club y otorgarán una mayor cercanía a los miembros que, desde numerosos países, nos siguen. En la pestaña “quienes somos” de esta web tienen a su disposición sus datos de contacto.

 Por último, sólo comentarle que si está interesado en formar parte de nuestra organización como delegado del Club del Lenguaje no Verbal no dude en ponerse en contacto con nosotros en los datos que aparecen en   << contacto >>

Cuantos más gestos tuyos, menos gestos míos

Las autoras Cutica y Bucciarelli del Centro de Ciencia Cognitiva de la Universidad de Turín nos acercan hoy al mundo de los gestos. Cuando una persona habla, lo más habitual es que despliegue ciertos movimientos corporales, ademanes, gestos, señas, etc., acompañando así lo que dice verbalmente. Para nosotros parece una conducta totalmente normal pero las últimas investigaciones sobre este fenómeno revelan que hay una función bastante interesante que tiene que ver con la correcta o incorrecta formación de modelos mentales. Un modelo mental es una representación analógica de una situación descrita o percibida, conformada por elementos que representan estas entidades descritas o percibidas, los cuales se interconectan entre ellos y crean así relaciones entre las entidades.

Numerosos estudios han señalado que la profunda comprensión de un discurso involucra la construcción y manipulación de representaciones mentales que reproducen la situación descrita. También han revelado que los ademanes desplegados por un orador favorecen la construcción del modelo mental del discurso en los oyentes o espectadores, y además ayudan al orador a organizar su línea de pensamiento a la hora de hablar.

Basándose en estas ideas, se realizó un estudio para corroborar la hipótesis de que una persona que escucha un discurso acompañado de gestos, desplegará menos gestos a la hora de recordarlo y contarlo que una persona que ha escuchado un discurso, que no va acompañado de ademanes de ningún tipo, puesto que lo que se piensa es que una persona que ha sido expuesta a un mensaje verbal acompañado de gestos, ha sido capaz de formular un mejor modelo mental del discurso y por lo tanto ha tenido una mejor comprensión del mensaje, por lo que no requiere de acompañar su relato con ademanes a la hora de reproducirlo o recordarlo.

Para ello se realizaron dos experimentos, uno donde se reclutaron 38 estudiantes (32 mujeres y 6 hombres) de 23 años a los que se expuso a dos vídeos de aproximadamente 6 minutos en los cuales un actor narraba una serie de sucesos ocurridos en un carnaval. El actor relataba el mismo discurso en ambos vídeos, sólo que en uno lo hacía acompañado de ademanes espontáneos y en el otro lo narraba sin hacer ningún gesto. Los estudiantes se dividieron en dos grupos y cada grupo vio uno de los vídeos.

Los resultados arrojados por este experimento confirmaron la hipótesis sostenida por los investigadores quedando demostrado que los estudiantes que habían observado el vídeo con la narración acompañada de gestos, a la hora de recordar lo visto lo hacían produciendo menos gestos (41% de los relatos acompañados de gestos), que el otro grupo que vio el vídeo sin gestos lo relataba con más gestos (56% de los relatos acompañados de gestos).

Debido a su tema, el contenido del discurso narrativo de este experimento sugiere descripciones espaciales y de movimiento, y según algunos estudios, existe un nexo particular entre la producción de gestos espontáneos y los contenidos que involucran imaginaciones visuales o dinámicas, es decir espaciales y de movimiento, por lo que para el segundo experimento lo que se hizo fue reclutar a otros 30 estudiantes (24 mujeres y 6 hombres) de 23 años y hacer una replica del primer experimento sólo que para éste se manejo un contenido mucho más técnico, hablando sobre la percepción del color, un tema de menor “espacialidad y motricidad”.

Los resultados de este experimento también confirmaron la hipótesis, los participantes que vieron el vídeo con ademanes hicieron menos gestos al recordarlo (45% de los relatos acompañados con gestos) mientras que los participantes expuestos al vídeo sin ademanes recurrieron a más gestos a la hora de recordarlo (78% de los relatos acompañados con gestos).

Como conclusiones generales, el estudio nos dice que el propósito de los gestos que acompañan al lenguaje verbal, desde ambas perspectivas, tanto del oyente como del orador, sirven para apoyar la organización de los pensamientos a través de la construcción de un modelo mental del discurso.

También es evidente que la comprensión profunda del discurso por parte del escucha y la buena organización de las ideas por parte del orador, recaen en la creación de modelos mentales completos y correctamente articulados, integrando tanto información lingüística como los gestos que acompañan al discurso.

Quizás lo que queda pendiente es investigar más a fondo la forma en que los gestos pueden dirigir la atención del receptor  hacia la información verbal que acompañan.

Libros Club Lenguaje no Verbal

Estimados amigos, debido a la acogida que tuvo el pasado año nuestro libro de recopilación de artículos publicados en el Club del Lenguaje no Verbal, este año volvemos a editar un ebook con la recopilación de todos nuestros post publicados durante el 2011. Puedes descargarlo en este link

<< descargar libro 2011 >>

Y si tu llegada al Club es reciente y aun no tienes el libro del 2010, también puedes descargarlo en este link

<<descargar libro 2010>>

 

Clasificación de Gestos – Universidad de Columbia (Nueva York)

Nos ocupamos en esta ocasión de un artículo publicado por Robert M. Krauss, profesor de la Universidad de Columbia (Nueva York), y posiblemente una de las personas con mayores conocimientos sobre el comportamiento no verbal en las personas. La extensa publicación incluye una clasificación de los gestos que se realizan con las manos al hablar, la cual hemos considero muy interesante de cara a completar anteriores artículos publicados en nuestro blog.

Todos los gestos realizados con la mano son movimientos de la mano, pero no todos los movimientos de la mano son gestos. A pesar de las numerosas clasificaciones gestuales que abundan en la literatura, hay poco acuerdo entre los investigadores. Según el autor, los gestos realizados con la mano podríamos clasificarlos en:

  • Adaptadores
  • Gestos simbólicos
  • Gestos de conversación (movimientos motores y movimientos léxicos)

1.- Los Adaptadores (a los que Paul Ekman denomina manipuladores) suponen la manipulación de la persona o de algún objeto (por ejemplo, ropa, lápices, gafas), del tipo de arañar, frotar, tocar, etc. Ellos no son percibidos como comunicación, ni se perciben de manera significativa en relación con el discurso que acompañan, a pesar de que puedan servir de base para las inferencias de disposición (por ejemplo, que el orador está nervioso, incómodo , aburrido, etc) Se ha sugerido que los adaptadores pueden revelar los pensamientos o sentimientos inconscientes o los pensamientos y sentimientos que el orador está tratando conscientemente de ocultar, pero poca investigación sistemática se ha dirigido a esta cuestión.

2.- Los gestos simbólicos (denominados emblemas por Paul Ekman) son signos gestuales convencionales de la mano con un significado específico. A diferencia de los adaptadores, los gestos simbólicos se utilizan intencionalmente y cumplen una función comunicativa clara. Cada cultura tiene un conjunto de gestos simbólicos familiar para la mayoría de sus miembros adultos, y gestos muy similares pueden tener diferentes significados en diferentes culturas. A pesar de que los gestos simbólicos a menudo se utilizan en ausencia del mensaje verbal, de vez en cuando le acompañan, ya sea haciéndose eco de una palabra o una frase o sustituyendo algo que no se dijo.

3.- Gestos de Conversación.

Desde una óptica léxica, los movimiento vistos anteriormente se sitúa en los dos extremos, los que no significan nada y los que sustituyen al mensaje verbal. Sobre estos hay poca polémica. Sin embargo, hay desacuerdo acerca de los movimientos que ocupan la parte central de la continuidad de lexicalización, los movimientos que no son como la palabra ni son tan carentes de sentido como los adaptadores. Nos referimos a este conjunto heterogéneo de movimientos de las manos como gestos de conversación (denominados ilustradores por Paul Ekman). En primer lugar, a diferencia de los gestos simbólicos, los gestos de conversación no se producen en ausencia de expresión, y en las conversaciones se realizan únicamente por la persona que está hablando. En segundo lugar, estos gestos están temporalmente coordinados con el habla. Y en tercer lugar, a diferencia de los adaptadores, por lo menos algunos gestos de conversación están relacionados con el contenido semántico de la palabra que acompañan.

Nos parece útil distinguir entre dos tipos principales que difieren en su forma y, creemos, también en su función.

3.1 Movimientos motores. Un tipo de gesto de conversación consiste en movimientos repetitivos y rítmicos, que no tienen ninguna relación obvia con el contenido semántico del discurso de acompañamiento. Por lo general la forma de la mano se mantiene fija durante el gesto que puede repetirse varias veces. Los movimientos motores se producen en coordinación con la prosodia del habla y la cadencia de las sílabas tónicas, aunque la sincronía está lejos de ser perfecta.

3.2. Movimientos léxicos. La otra categoría principal de los gestos de conversación consiste en movimientos de la mano, que varían considerablemente en longitud, son repetitivos, complejos y cambiantes en su forma, y parecen estar relacionados con el contenido semántico de la palabra que acompañan.

Existe un interés común en aprender a mentir mejor

Estimados amigos, os dejamos hoy en este post el enlace a una entrevista realizada a Rafael López por Juan Diego Sánchez Martínez, periodista malagueño de gran proyección. Es una entrevista cargada de contenido donde se realiza una revisión general de diferentes aspectos del lenguaje  no verbal.

Esperamos que os guste.

 

<< Leer entrevista >>

 

Análisis no verbal campaña El Mundo – IV

Presentamos el último vídeo de análisis de comunicación no verbal de nuestros políticos. Con Camps y Alarte nos despedimos de la campaña electoral 2011.

 

http://www.elmundo.es/elecciones/elecciones-2011/mienteme/04.html

 

Análisis no verbal campaña El Mundo – Vídeo III

Tercer vídeo. En esta ocasión, analizamos a los candidatos por Castilla La Mancha. Hay aspectos realmente curiosos en estos dos candidatos que hemos intentado reflejar en un breve vídeo que os presentamos directamente desde el enlace del diario El Mundo.

 

http://www.elmundo.es/elecciones/elecciones-2011/mienteme/03.html

 

 

 

Análisis de campaña en El Mundo -II

Después del éxito obtenido por nuestro primer vídeo en el que analizamos a los líderes del PSOE y PP, os dejamos hoy con el vídeo aparecido el pasado sábado en El Mundo, el cual ocupó el PUESTO Nº 1 en  el ranking de las páginas más vistas sobre las elecciones en este diario (elmundo.es posee una audiencia según OJD de aproximadamente 35 millones de visitnates únicos al mes).

Esto es una muestra más de la importancia de la comunicación no verbal en nuestras vidas y del interés que la mayoría de personas otorgan a esta materia.

Os dejamos con el vídeo.

http://www.elmundo.es/elecciones/elecciones-2011/mienteme/02.html

Analizamos la campaña electoral en el diario El Mundo – I


Es un honor para nosotros que uno de los diarios más prestigiosos de nuestro país haya contado con la colaboración de Rafael López para analizar, desde la óptica del lenguaje no verbal, la campaña electoral que se está llevando a cabo en España.

Os dejamos a continuación el enlace para que podáis acceder al vídeo.

http://www.elmundo.es/elecciones/elecciones-2011/mienteme/01.html

Y TÚ, ¿VOTAS DESDE LA RAZÓN O LA EMOCIÓN? I

¿Nuestra intención de voto nace de nuestro cerebro límbico (donde se generan las emociones) o de nuestra corteza cerebral (donde se generan los procesos racionales)?

 Para todos, los que penséis que nuestro voto nace de la emoción, para aquellos que penséis que nuestro voto nace de la razón o para aquellos que penséis que votamos movidos por ambos componentes de nuestra persona, os traemos un artículo que resume la investigación de dos científicos de las universidades de Londres y Princeton. Un artículo que seguro os llevará a la reflexión, sobre todo a los que residáis en España ya que nos encontramos inmersos en campaña electoral para elegir a nuestros representantes municipales y autonómicos.

 Estos autores, de los que recientemente ya hemos hablado, nos traen una nueva investigación aplicada al mundo político que recogen en su artículo “Elegido en 100 milisegundos: Las inferencias sobre características de personalidad y el voto”

 Olivola, C.Y. de la Universidad de Londres y Todorov, A. de la Universidad de Princeton muestran como determinados juicios elaborados por los votantes respecto de la personalidad de los candidatos políticos, pueden predecir su éxito electoral. Esto sugiere que los votantes dependen profundamente de las apariencias al elegir el candidato al que votarán. Los investigadores analizan los datos existentes para demostrar que lo que ellos denominan la “competencia facial” es un elemento predictor de las preferencias políticas. Finalmente, crean un modelo informático que usan para derivar algunas de las características faciales asociadas con estos juicios.

 “Los hombres, por lo general, juzgan más las apariencias que la realidad”

 Maquiavelo.

 Los modernos economistas y expertos en ciencia política de los últimos años, asumen que los votantes son actores racionales cuyas elecciones están libres de condicionantes predisposicionales. Se supone que un sistema democrático debe partir de votantes razonables, ya que la elección de las personas que conduzcan el futuro de su estado, dependerá de su sano juicio. La elección del candidato adecuado supone tener en cuenta multitud de aspectos tales como consideraciones religiosas, económicas, morales, de seguridad, sociales y de aspectos domésticos e internacionales. Los votantes son inundados con información procedente de prensa escrita, televisión, radio e internet, ofreciéndoles rumores, entrevistas, noticias, etc. que deberán ser retenidas, codificadas, y posteriormente recuperadas para realizar la elección individual del candidato.

 Sin embargo, la psicología cognitiva nos enseña que cuando nos enfrentamos a una cantidad ingente de información, las personas tendemos a simplificar. Por ello, dada la complejidad de la votación, no debe sorprendernos que los votantes tomen atajos mentales para llegar a sus decisiones finales.

Y TÚ, ¿VOTAS DESDE LA RAZÓN O LA EMOCIÓN? II

La investigación en el terreno de la política ha identificado varios caminos que los votantes usan para simplificar el proceso de decisión. Muchos votantes parecen depender enormemente de la cercanía ideológica del partido al escoger candidatos. Otras estrategias suponen el uso de señales no verbales que nos inclinan a votar a una u otra persona, como puede ser la frecuencia de voz. Gregorio y Gallagher (2002) analizaron las frecuencias de voz de los candidatos en 19 debates televisados e las elecciones presidenciales americanas, encontrando cómo un candidato, a través de su frecuencia de voz puede demostrar la dominación social relativa dentro de un debate.

 En los últimos años, en materia política, las señales visuales han adoptado un primer plano. Varios estudios han demostrado una relación entre varias señales visuales no verbales y la intención de voto. El comportamiento no verbal de los políticos carismáticos es mucho más imitado por sus votantes que el de los políticos que no lo son. Se considera también de gran importancia la reacción no verbal del político ante determinadas noticias importantes para la sociedad. Diversos estudios inciden incluso en la influencia que tiene la expresión facial de los locutores de televisión cuando se refieren a un candidato concreto. Se demostró que los votantes parecieron favorecer al candidato para quién el locutor expuso las expresiones faciales más positivas. Igualmente en entrevistas, el comportamiento no verbal de un entrevistador pudo impactar en cómo los espectadores percibieron al político. En particular, la imagen de un político sufrió un menoscabo considerable cuando el entrevistador era hostil.

 En esta investigación los autores se enfocan en juzgar las características de personalidad que se extraen de un candidato a través de su apariencia facial. Principalmente analizan lo competentes que pueden llegar a parecer a través de su apariencia facial, independientemente de que lo sean realmente o no. Analizan la correlación entre las variables “competencia percibida” y “éxito electoral”. Sus resultados muestran que la inferencia de competencia está estrechamente ligada a la madurez facial y la atracción. Por último aportan que la apariencia, supuestamente, influye más en los votantes menos inteligentes que consumen una gran cantidad de programas televisivos.

Las inferencias que realizamos respecto de la personalidad de nuestros interlocutores, a través de su apariencia facial, son rápidas y espontáneas, dejando un pequeño espacio para procesos racionales que inhiban o corrijan esos juicios iniciales. La naturaleza rápida y fácil de las inferencias basadas en apariencia hace que supongan un condicionante importante en terrenos tan importantes como la elección de amigos, los negocios, la ciencia forense o el ámbito militar. Por ejemplo, una persona con apariencia madura, empíricamente, tendrá que pagar en un juicio una indemnización mayor que una persona con apariencia joven. Parecer extravertido y abierto a nuevas experiencias está positivamente relacionado con encontrar amigos o amigas, mientras que para las mujeres, parecer ambiciosas, competentes y auto-disciplinadas tiene el efecto contrario.

 Por último, a nivel general, podríamos decir que la percepción relativa a la expresión facial del estado emocional puede ser percibida como un rasgo de personalidad de nuestro interlocutor, y no sólo como un estado emocional temporal. Es decir, una persona que ofrezca, en un momento dado una expresión emocional de miedo, se considerará por las personas que vean esa expresión como una persona con personalidad temerosa.

Y TÚ, ¿VOTAS DESDE LA RAZÓN O LA EMOCIÓN? III

La variable “competencia” se entiende como lo competente que es un candidato para el trabajo de dirigir un gobierno. Todos los votos se realizan en función de lo competente que parece ser un candidato. Ahora bien, habrá personas que infieran esa competencia en función de un análisis objetivo de los hechos y otras que lo infieran simplemente por la apariencia de los candidatos, aunque ni ellos mismo sean conscientes de ello. Se producen una serie de señales que, en cierto modo, introducen “ruido” en el juicio final. Está demostrado que las impresiones de competencia pueden ser formadas rápida y fácilmente, sin ningún tipo de deliberación. Una vez se formen las impresiones, éstas influyen en las decisiones de voto, siendo esta influencia inconsciente y no pudiendo ser reconocidas por el propio votante. Los juicios de competencia con base en la apariencia predicen los resultados electorales.

 Por otro lado parece evidente que la inferencia sobre la competencia de una persona partiendo de su apariencia se desarrolla a una edad bastante temprana y es sorprendente estable a lo largo de la vida de una persona. De una colección de fotografías, tanto niños como ancianos eligieron mayoritariamente a la misma persona como la más competente para ser el capitán de un hipotético barco.

 Lo políticos que fueron observados como más competentes lo fueron también como más familiares y más atractivos y en general los votantes preferían votantes que se les asemejasen. En suma, el más competente, confiable, atractivo, más maduro y familiar de los políticos, pareció ser el que más intención de voto podría atraer.

 Si vamos directamente a los rasgos de mayor competencia, podemos decir que las personas percibidas como más competentes poseen caras poco redondas, la distancia entre las cejas y los ojos es menor a la media, los pómulos son más altos, y la mandíbula es más angular.

 Respecto a las diferencias de las caras masculinas y femeninas, la investigación previa ha mostrado que las características faciales femeninas son típicamente asociadas con menor competencia y poder que sus contrapartes masculinos y también con mayor emotividad y accesibilidad. Las mujeres percibidas como más competentes eran también percibidas como más masculinas, aunque diversas investigaciones ofrecen que la apariencia de competencia no es tan importante para la intención de voto a favor de las candidatas femeninas que para los masculinos.

Como conclusión, podemos decir que las primeras impresiones basadas en la apariencia son notablemente influyentes, difíciles de superar, y además ocurren con asombrosa velocidad. Parece evidente que esto pueda extenderse al campo político y en concreto a la intención de voto. El impacto de la apariencia será especialmente importante sobre aquellos votantes que tengan un bajo nivel de información objetiva sobre los candidatos, siendo este grupo el más numeroso. Por tanto, aunque la ciencia política y la economía generalmente han asumido que los votantes pasan por procesos de decisión sofisticados y racionales que no están influidos por señales superficiales, la investigación que os hemos ofrecido sugiere lo contrario.

Estereotipos no verbales

Es evidente que la imagen que tenemos de las personas que nos rodean es una de las claves principales que nos hacen encasillarlas, es decir que nos hacen incluirlas en determinados estereotipos. Un reciente estudio realizado por Dana R. Carney y Judith A. Hall de las universidades de Harvard y Boston respectivamente, analiza determinadas creencias sobre la expresión no verbal de lo que ellos denominan el “poder social”. El poder lo definen dentro de una doble dimensión por un lado una característica propia de la persona, es decir, de su personalidad y por otro lado un rol social, es decir, el papel que desempeña dentro de una organización. En función de esta doble dimensión se establecerían las personas con un nivel alto de poder social (personalidad y rol) frente a las personas con un bajo poder social. Establecidos estos dos grupos se demostró que existen comportamientos diferenciados entre ambos a nivel no verbal. En general las personas con un alto poder social se perciben como personas que no prestan atención a su equipo y se consideran en el derecho de invadir el espacio de los demás. Existe la creencia de que las personas con un alto nivel de poder miran a su interlocutor a los ojos mientras hablan, pero no lo hacen mientras escuchan. El estereotipo marca que las personas consideradas con un alto poder se enojarán mucho más que las personas con un bajo poder. Por el contrario los segundos serán más tendentes al miedo y a la tristeza. En cuanto a la postura corporal, se percibe como personas con un alto nivel de poder a aquellas con una postura erguida del cuerpo y ligeramente inclinada hacia adelante. Existe la creencia de que una persona con un alto nivel de poder se expresará más libremente, y por tanto, su expresión corporal será más acentuada que en el resto de la población. En cuanto a la forma de expresarse verbalmente, se piensa que las personas con un mayor nivel de poder interrumpirán más las conversaciones y hablarán con mayor confianza. Cabe destacar que el estudio arroja que los comportamientos en función del género no difieren, es decir, que el estereotipo de persona socialmente poderosa es el mismo tanto para mujeres como para hombres.

Feliz 2011

Queridos amigos del Club del Lenguaje No Verbal.

Hemos querido felicitaros el nuevo año haciéndoos partícipes de un ebook en el cual hemos recopilado todos los artículos publicados durante el año 2010. Desde que abrimos nuestra web, cerca de 15.000 personas, de más de 30 nacionalidades,   han pasado por nuestras páginas. Por ello, y con el objeto de que podáis leer aquellos artículos que os hayais perdido, os enviamos nuestra recopilación del año 2010.

Os deseamos de corazón que el año 2010 os lleve a cumplir vuestros objetivos personales y profesionales, y sobre todo, ¡qué disfrutéis en el camino!

NOTA: Haced click en la imagen para descargar el ebook

Benedicto XVI, Obama, Zapatero y Belén Esteban

Seguro que ha comenzado a leer este artículo invadido por la curiosidad que le ha suscitado el título. Tranquilo, no tienen nada que ver. El único punto de confluencia de estos personajes es que fueron objeto de evaluación en la entrevista que recientemente nos realizaron en Radio Kanal Barcelona. Entre otras cosas, hablamos de su comunicación no verbal. Le dejamos a continuación un enlace para que pueda escuchar la entrevista.

Entrevista lenguaje no verbal

Esperamos que haya sido de su agrado.

Lenguaje no verbal y liderazgo 1/8

Independientemente de las aptitudes y actitudes que pueda tener un gran líder, es evidente que el liderazgo es algo que está en la mente de los demás. Todos los grandes líderes lo son o han sido porque el resto de la humanidad les hemos otorgado ese galardón. Hay una serie de elementos que nos hacen decir “esta persona es un líder” y la gran mayoría de estos son elementos que se perciben a través de la vista. La clave estará en lo que digan y hagan, pero siempre canalizado a través del “cómo lo digan y cómo lo hagan”, es decir, a través de las señales no verbales.

Cuando una persona es un líder, su comportamiento es diferente al de los demás. Algo se ve o se siente en él que es diferente. Pero este hecho no es único en el hombre, algunas especies de peces cambian de color una vez que se conviertan en los líderes del grupo y en el mono, el macho dominante tiene una mayor formación de nuevas células cerebrales.

En los seres humanos, a menudo se dice, “los líderes viven más tiempo” y también se observan cambios en su lenguaje corporal.

En esta serie de pequeñas perlas sobre el lenguaje no verbal del líder vamos a ofrecerte cuales son los signos no verbales que denotan el liderazgo.

No es de extrañar que algunos de los líderes más carismáticos de nuestro tiempo, como Barak Obama o Steve Jobs, son maestros del lenguaje corporal. Han dominado la capacidad de sincronizar su lenguaje verbal y los mensajes no verbales. Controlan sus gestos corporales, y en consecuencia, su capacidad de influir en su audiencia y transmitir su mensaje con eficacia.

Lenguaje no verbal y liderazgo 2/8 – Preparando una reunión

Uno de los elementos imprescindibles a la hora de preparar un reunión es evidentemente la definición clara del objetivo que pretendemos conseguir. Es algo obvio que en muchos casos deberíamos recordar. ¿Qué quiero conseguir?

Ahora bien, la diferencia entre un líder y alguien que no lo es la utilización de las emociones. Las emociones se transmiten como la pólvora. Cuando alguien tensa una negociación, la respuesta por la otra parte suele ser también tensa. Cuando ofrecemos un trato cordial, solemos encontrarnos con el mismo trato por parte de la otra persona. Por tanto, el ejercicio que todo líder realiza, en  muchos casos sin darse cuenta, es utilizar las emociones para conseguir el objetivo.

A partir de ahora ya sabe que a la pregunta ¿qué quiero conseguir? debe unirle ¿qué emociones me van a ayudar a conseguirlo?

El uso y la expresión de las emociones es algo con lo que el ser humano nace. Viene de serie. Sin embargo muy pocos de nosotros sabemos interpretar esa expresión de manera consciente. Interpretar el lenguaje no verbal consistirá en educar a nuestra mente para decodificar estos mensajes y utilizarlos como herramienta del liderazgo.

Una vez establecido el objetivo y las emociones a utilizar, el siguiente paso es saber cómo expresarlas.

Lenguaje no verbal y liderazgo 3/8 – La postura del líder

¿Te imaginas a un líder andando con desgana? ¿arrastrando los pies? ¿encorvado? ¿con la cabeza baja?

Tu mismo de estás respondiendo. El líder camina como si fuese a dirigirse al podio a recibir su premio. Grandes, rápidos y firmes pasos hacia el éxito. Evite desplazar el cuerpo hacia los lados al andar, dé pasos firmes.

El líder mantiene una postura erguida, ampliando su cuerpo. En cualquier especie animal cuando el macho quiere demostrar su liderazgo separa los brazos del cuerpo, saca pecho, se posiciona erguido, mostrando su cuerpo, diciendo “aquí estoy” “no tengo miedo”. Esta es la misma postura del líder humano.

Mantenga su cuerpo abierto, muestre las palmas de la mano, no cierre los puños. Además de demostrar la tranquilidad inequívoca del líder, transmitirá sinceridad, “no tengo nada que ocultar”.

Los grandes líderes salen de detrás del atril, son cercanos, muestran su cuerpo, transmiten sinceridad y honestidad.

Lenguaje no verbal y liderazgo 4/8 – Contacto visual

Los ojos son la ventana del alma, y no hay mayor poder de liderazgo que mostrar su más profunda y verdadera esencia de sí mismo.

¿El líder es guapo o feo? ¿alto o bajo? ¿rubio o moreno?  ¿hombre o mujer? ¿joven o mayor? La verdad es que todas estas características carecen de importancia. Lo que verdaderamente es coincidente en todos los grandes líderes es su transparencia. Son personas auténticas. Se muestran tal y como son.

Por tanto, dado que los ojos son la ventana del alma, un líder mira siempre a los ojos de sus interlocutores. Mirar a los ojos de tu interlocutor incrementa notablemente la escucha activa por su parte, te prestarán más atención.

En un auditorio el líder se dirige a todas las zonas. Evidentemente no podrá mirar a todos sus interlocutores uno por uno, pero mirando a todas las zonas del auditorio, las personas allí sentadas percibirán que el líder les miran personalmente a cada uno de ellos.

Lenguaje no verbal y liderazgo 5/8 – Señales de acuerdo

El líder es transparente, y así lo hace saber. Cuando esté de acuerdo con una idea transmítalo a través de gestos de acuerdo.

Si está en una conversación con pocas personas asienta con la cabeza. Apóyelo repitiendo parte de la última frase mencionada por su interlocutor.

Utilice las manos. Si está en un auditorio y alguien del público realiza un comentario con el que está de acuerdo dígaselo con un breve aplauso. Muéstrele el signo de “OK”.

Lenguaje no verbal y liderazgo 6/8 – El poder del silencio

Un líder no se precipita. Un líder reflexiona. El líder sabe hablar en la medida justa, ni poco ni mucho y en el momento clave maneja el silencio como un arma poderosa. Mientras hablamos bombardeamos a nuestros interlocutores con nuestras palabras. Cuando el líder calla ofrece tiempo para pensar sobre sus últimas palabras. Refuerza su último mensaje.

Imagínese el silencio como una tecla, cuando la pulsamos grabamos los datos en el disco duro de su interlocutores.

Practique el silencio.

Lenguaje no verbal y liderazgo 7/8 – El gesto de la torre

El líder reflexiona, y esto también se muestra en sus manos. Un gesto muy común entre los grandes líderes será el gesto de “la torre”. Se realiza uniendo las puntas de los dedos de una mano con los de la otra, situándolos hacia arriba.

Significa escucha activa mientras está tomando una postura crítica. Está prestando atención y analizando cuidadosamente la información.

No se deberán cerrar el espacio interdigital ya que esto mostraría una falta de confianza en la exactitud de la respuesta.

Lenguaje no verbal y liderazgo 8/8 – Estrecha la mano.

El líder da la mano con firmeza, pero no aprieta como si de un quebrantahuesos se tratase. El líder ofrece una presión adecuada y en ningún momento parece tener una sardina escurridiza por mano.

El líder da la  mano de manera vertical ya que no desea estar ni por encima ni por debajo de ti. No es sumiso ni autoritario.

Un líder no parece una bomba de extraer agua. Un par de meneos es suficiente para el líder, él no necesita robarte la mano y estar agitándola durante varios minutos.

La expresión facial y nuestra herencia filogenética

Sencillamente hay imagenes que hablan por sí solas. Os dejamos una recopilación de imagenes para la relfexión. ¿Los gestos son aprendidos o heredados?

Proxemia Real

proxemica_realFuente: El Pais.com

Fecha: 17/02/2010

Desde que nacemos toda nuestra vida se desarrolla en torno a territorios. Vivimos en nuestro planeta, en nuestro continente, en nuestro país, en nuestra comunidad o provincia, en nuestro municipio, en nuestro barrio, en nuestra casa, tenemos nuestra habitación, tenemos nuestra cama, y por supuesto, en nuestro trabajo, tenemos también nuestro espacio.

Cualquier criatura sobre la faz de la tierra tiende a definir y defender un territorio como propio dentro del cual actúan con mayor seguridad (Konrad Lorenz, 1963 y Desmond Morris, 1967) El comportamiento del ser humano frente a la propiedad y defensa del territorio que considera como suyo, es análogo a la actitud de otros animales irracionales como la hiena y el león (Robert Ardrey, 1966). El hecho de forzar a los seres a disponer de un espacio, un ambiente y unas condiciones bastante diferentes de las que acostumbra, origina una perturbación de sus normas de conducta, que pueden llegar a producir una gran ansiedad (John B. Calhoun, 1962). La territorialidad tiene como trasfondo la necesidad de supervivencia, así que, cualquier incursión en el territorio que otro ser humano considera como propio generará la activación de un mecanismo de defensa (Héctor Gómez, 1994).

El espacio que nos rodea genera fuertes emociones en nosotros, tanto positivas como negativas. No es de extrañar, por tanto, que manejando el concepto de espacio asociado con diferentes disciplinas como el marketing, los recursos humanos, o nuestra propia vida personal, podamos incidir directamente sobre las emociones de las personas que nos rodean y como sabemos, la emoción es el punto de partida para la motivación.

En la fotografía que nos ocupa, comprobamos cómo existen varios elementos clave en la utlización de la proxemia aplicada a la getión de reuniones, pero todo ello dentro de una situación especial en la cual quieren ofrecer la imagen de cordialidad y hospitalidad pero… nosotros somos los que mandamos. La persona de mayor rango se sentará en la presidencia pero siempre de cara ala puerta. Tener una puerta en la espalda (directa o en diagonal) es incomodo para cualquiera. Desde nuestro punto de vista en una reunión de negocios, si queremos adquirir una postura “dura” utilizaremos estas situación. Si queremos optar por una posición más relajada y de colaboración situar a nuestro invitado de espaldas a la puerta no será lo más adecuado.

Por otro lado vemos como las personas de mayor rango de cada país están situadas en las presidencias de la mesa.  A su derecha la siguiente en escalafón de rango y a su izquierda la siguiente. Obama y el Rey Juan Carlos están dispuestos en una posición enfrentada, tal y como manda el protocolo, pero esta posición nunca será la que nos ayude a conseguir un acuerdo, a conseguir colaboración por parte de nuestro interlocutor. En una reunión comercial o de negocions, habría que valorar si nos interesa más romper el protocolo y situar a los interlocutores en posición de cooperación o de esquina.

Otro detalle que podemos comprobrar es cómo ambos mandatarios se sientan en sillas con brazos mientras que el resto lo hacen en sillas sin estos cómodos apéndices. Siempre ha habido clases.

En cuanto al territorio de la mesa, está perfectamente marcado por el centro de mesa y por unos saleros situados entre las personas de los laterales. Esto divide la mesa en seis cuadrantes o espacios de cada una de las personas.

En este artículo hemos analizado diferentes aspectos de la proxemia y no es de nuestro interés entrar en el terreno de los gestos o posturas, pero no debemos dejar pasar otro aspecto muy interesante: la postura de Obama. ¿Piernas cruzadas sentado a la mesa? ¿rechazo inconsciente a la figura del Rey? ¿rechazo consciente? ¿es de extrañar este hecho en el representante del país paradigma de la democracia? ¿entrará en la cabeza de Obama que una persona ocupe un puesto por designación divina? ¿será una manipulación inconsciente que refleja relajación y coridialidad? Todo esto es harina de otro costal.

En definitiva, la división de los espacios o territorios personales tienen un efecto en el mundo empresarial y personal mucho más fuerte que lo que puede parecer a simple vista. Os invitamos a suscribiros a nuestro Club para descubrir en sucesivos artículos los misterios de la proxemia.

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Rafael López Pérez – Socio director PotenZiaT – Director Club Lenguaje No Verbal

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NOTA: El presente artículo es un artículo de opinión. La interpretación de la Comunicación no Verbal debe ajustarse a dos reglas fundamentales: intepretar los gestos como parte de una “frase” , es decir, de manera correlativa, e intepretar los gestos en función del contexto. Cuando analizamos una fotografía estamos carentes, en cierto modo, del contexto y la correlación de gestos. Ello puede inducirnos a error. En cualquier caso, tan solo pretendemos que éste sea un ejercicio de decodificación de los mensajes subliminales que a nivel subconsciente podemos enviar y recibir a través del lenguaje no verbal. Siempre con el objetivo último de difundir la importancia de la Comunicación No Verbal entre nuestros lectores.

Un emblema en toda regla: la peineta de Aznar

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Fuente: elperiodico.com

Foto: EFE

Una de las clasificaciones más interesantes realizadas por Paul Ekman a lo largo de sus númerosos años de estudio y publicaciones en el ámbito del lenguaje no verbal es la de los gestos en tres tipos: los emblemas, las ilustraciones y las manipulaciones.

Los emblemas son signos realizados con el cuerpo que tienen un significado concreto en una cultura concreta. Por lo general se hacen de manera intencionada, pero en ocasiones pueden ser realizados de manera inconsciente. Cuando se pretende hacer de manera consciente, este signo será muy marcado y evidente. Cuando el signo se realice de una manera velada o parcial, estaremos ante una realización inconsciente. Además, el emblema realizado de manera consciente se le presentará claramente al interlocutor, ya que lo que pretendemos, es sustituir el lenguaje verbal y nuestra intención es que nos entiendan a través de ese signo. Si es un emblema inconsciente no se lo presentaremos a nuestro interlocutor de una manera clara, será como decirnos a nosotros mismos lo que nos gustaría decirle a él. La realización de este tipo de signos de manera inconsciente será un fiel reflejo de que la persona intenta ocultar parte del mensaje.

Las ilustraciones son un conjunto de gestos que intentan subrayar y amplificar el mensaje verbal. Habitualmente se realizan con las manos, pero también podemos enfatizar el mensaje mediante el uso de los músculos faciales y en menor medida del resto el cuerpo. El uso de las ilustraciones dependerá de cada individuo, siendo lo verdaderamente importante para nosotros la variación que se produzca de dicho uso durante el discurso. Una persona que no utilice este tipo de indicadores no verbales y en un momento concreto del discurso aparezcan, estará demostrando que, en ese momento concreto, presenta un incremento emocional.

Las personas utilizamos las ilustraciones cuando nos resulta difícil encontrar la manera de explicarnos verbalmente o cuando creemos que a nuestro interlocutor le costará entender lo que estamos diciendo. Bajo nuestro punto de vista, estos indicadores serán muy importantes en el discurso político, por su carácter visual, porque pueden ayudar a que el mensaje sea entendido por un público heterogéneo y porque demuestra el compromiso del político con el contenido de su discurso. Cuando una persona demuestra un entusiasmo o interés que realmente no siente, lo expresará verbalmente pero no irá acompañado de ilustraciones. Éste será el principal indicador de engaño mostrado a través de las ilustraciones. Cuando una persona mide sus palabras no aparecen tantas ilustraciones, ya que su discurso verbal está excesivamente pasado por el filtro de la razón. Cuando impartimos sucesivamente el mismo discurso, en las primeras ocasiones aparecerán más ilustraciones que en las sucesivas ya que conforme nos acostumbremos a repetirlo la carga emocional disminuirá drásticamente. Este punto será también importante en el discurso político.  Cuando se repite sucesivamente el mismo discurso deberá prestarse especial atención a no disminuir la carga emocional aplicada a éste para conseguir transmitir siempre con la misma intensidad.

Las manipulaciones (Ekman 1992) serán aquellos movimientos en los cuales una parte del cuerpo “masajea, frota, rasca, agarra, pincha, estruja, acomoda o manipula de algún otro modo a otra parte del cuerpo”. Este tipo de indicadores pueden ser breves o prolongarse durante una buena parte del discurso. Las de tipo breve parecen indicar alguna acción concreta como rascarse alguna parte del cuerpo y las más prolongadas parecen no tener finalidad alguna. Este tipo de indicadores puede extenderse también a los objetos que la persona tenga a su alcance. Se interrumpen o disimulan cuando la persona se percata de que está siendo observada. Cada individuo tiene su manipulación favorita. Las manipulaciones aumentan ante la presencia de emociones negativas, siempre y cuando la persona se encuentre en una situación formal tal y como nos ocupa en este análisis. En ambientes familiares y gran confianza las manipulaciones pueden ser un signo de relajación. Según Ekman (1992) los sujetos que muestran muchas manipulaciones son considerados mentirosos, independientemente de que éstos diga la verdad o no.

Como indicamos en el título del post, Aznar nos ofreció el pasado diecinueve de febrero un emblema consciente en toda regla. Un gesto utilizado como sustitución de un mensaje verbal.

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Rafael López Pérez – Socio director PotenZiaT – Director Club Lenguaje No Verbal

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NOTA: El presente artículo es un artículo de opinión. La interpretación de la Comunicación no Verbal debe ajustarse a dos reglas fundamentales: intepretar los gestos como parte de una “frase” , es decir, de manera correlativa, e intepretar los gestos en función del contexto. Cuando analizamos una fotografía estamos carentes, en cierto modo, del contexto y la correlación de gestos. Ello puede inducirnos a error. En cualquier caso, tan solo pretendemos que éste sea un ejercicio de decodificación de los mensajes subliminales que a nivel subconsciente podemos enviar y recibir a través del lenguaje no verbal. Siempre con el objetivo último de difundir la importancia de la Comunicación No Verbal entre nuestros lectores.

Visita Zapatero a Obama en el despacho oval

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Fuente: laverdad.com

Fecha: 13-octubre-2009

1.- Zapatero muestra una posición de cierre frente a la conversación mantenida con Obama. Mantiene las piernas cruzadas, pero con el condicionante de que el cruce de piernas es totalmente opuesto a la persona de Obama. Si tuviese las piernas cruzadas en el otro sentido, es decir la derecha sobre la izquierda, la posición de cierre mantendría una puerta abierta al dialogo. En la posición que se refleja en la fotografía se demuestra un cierre en grado alto a los argumentos expresados por Obama o hacia su persona. El porqué de esta posición de cierre es la clave. Posiblemente sea debido a que se encuentra en el terreno de Obama, quizá sea porque la figura del presidente de Estados unidos impone incluso a nuestro presidente, quizá sea por el idioma en el que se desarrolla la conversación o por el uso de intérpretes, cosa que siempre dificulta la comunicación, en cualquier caso la situación de tensión y cierre es patente por parte de nuestro presidente.2.- En esta postura de cierre, el pie flotante (el que no aguanta el peso) apunta hacia el lugar donde el subconsciente desearía ir (posiblemente la puerta).
3.- Si se observan varias fotografías de esta reunión, se comprueba como la postura de piernas cruzadas es casi permanente por parte de Zapatero, observandose tan sólo un breve espacio de tiempo en el cual Obama tuvo cruzadas las piernas en orientación hacia Zapatero, es decir con la cara interna del muslo hacia Zapatero. Esta posición es mucho mas abierta al dialogo.

4.- La mayor parte del tiempo Obama mantiene la postura de esta fotografía: piernas y brazos sin cruzar y además con las piernas ligeramente abiertas. Esta posición demuestra autoridad y seguridad. Cuando dejamos nuestros puntos débiles al descubierto (garganta, pecho, genitales) estamos realizando una demostración de autoridad. Véase la postura de un militar o policía de “plantón” con brazos a la espalda, piernas abiertas y cabeza ergida. Se da el caso de que muchos policías cuando van armados no adoptan esta postura, pero cuando van desarmados la adoptan continuamente para contrarrestar la sensación de seguridad que proporciona el arma.

5.- Continuando hacia arriba, vemos las manos de Obama totalmente relajadas y las de Zapatero con una notable tensión. Intenten poner las manos de Zapatero, con dedo meñique y anular juntos y estirados y el corazón e índice encogidos, ¿difícil verdad?

6.- Obama luce un “peluco” bien gordo, lo cual también desprende una imagen de autoridad. A los ejecutivos que desean transmitir autoridad y son de baja estatura se les recomienda llevar un reloj grande.

7.- La posición del cuerpo también transmite una imagen de gran seguridad por parte de Obama (totalmente ergido) y no tanto por parte de Zapatero (ligeramente hundido en el asiento).

8.- Respecto a los brazos, Obama, tanto en esta foto como en otras de la misma sesión, se muestra con los brazos separados del cuerpo. Otra muestra de autoridad y seguridad dejando los flancos al descubierto. Zapatero en esta fotografía así como en el resto que hemos analizado aparece con los brazos totalmente pegados al cuerpo.

9.- La sonrisa, aunque sincera en ambos casos, también demuestra la tensión que les provoca la reunión a cada uno de los mandatarios. En el caso de Obama, luce una espléndida dentadura, cosa que no ocurre en caso de ZP. Aunque ambos muestran signos de sonrisa verdadera (pómulos elevados, arrugas en lateral de los ojos,…) las personas que enseñan los dientes al sonreír transmiten mucha más sinceridad.

10.-En cuanto a la proxemia (disciplina que estudia las distancias), se muestra un espacio protocolario entre ambas sillas que es transgredido por Obama en varias ocasiones como una muestra de acercamiento. El anfitrión penetra en su burbuja de intimidad y le está dando permiso para responderle en el mismo sentido, sin embargo ZP se mantiene replegado. Una mayor relajación por parte de Zapatero podría haber propiciado una mayor confianza y la creación de un mejor “feeling” entre ellos.

Según fuentes del PSOE, la reunión transcurrió en un clima “de igual a igual”, la interpretación desde el punto de vista del lenguaje corporal la dejamos en manos de nuestros lectores.

Rafael López – Socio director de PotenZiaT – Director del Club del Lenguaje No Verbal

 
 

 

 

NOTA: El presente artículo es un artículo de opinión. La interpretación de la Comunicación no Verbal debe ajustarse a dos reglas fundamentales: intepretar los gestos como parte de una “frase” , es decir, de manera correlativa, e intepretar los gestos en función del contexto. Cuando analizamos una fotografía estamos carentes, en cierto modo, del contexto y la correlación de gestos. Ello puede inducirnos a error. En cualquier caso, tan solo pretendemos que éste sea un ejercicio de decodificación de los mensajes subliminales que a nivel subconsciente podemos enviar y recibir a través del lenguaje no verbal. Siempre con el objetivo último de difundir la importancia de la Comunicación No Verbal entre nuestros lectores.