Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “Emotion Attribution in Nonverbal Vocal Communication Directed to Pretern Infants” de Filippa, Monaci y Grandjean. En este artículo hablan de la relación de las características no verbales de la comunicación vocal de las madres con los bebés prematuros.

Cuando un bebé nace las interacciones sociales más tempranas las tiene con sus progenitores, las cualidades dinámicas de la voz del adulto pueden modular las respuestas del bebé. A su vez el comportamiento que este adopta afecta a la manera que su madre les habla. Cuando el bebé es prematuro esto afecta al proceso de comunicación, ya que la prematuridad influye en la espontaneidad y la reciprocidad del intercambio socioemocional. Los progenitores tienen dificultades para leer el comportamiento y las emociones del bebé y éste tolera menos las interacciones cara a cara. Se ha demostrado que las madres de bebés prematuros tienen menos contactos sociales coordinados con ellos que las madres con bebés nacidos a término. Esto es problemático ya que se ha demostrado que los contactos piel con piel son importantes y tienen efectos a largo plazo.

Hay pocos estudios donde analicen los comportamientos de las madres con los bebés prematuros. Se ha demostrado que las madres modulan su voz de acuerdo con los comportamientos que ven en el bebé como que abra los ojos o sonría a partir de las primeras semanas de la vida del niño.

En el caso de los bebés a término los adultos instintivamente modifican sus expresiones y las características vocales cuando se dirigen a los bebés, ajustándolas a la edad y al estado subjetivo que le otorgan, que varia en tono, estructura temporal con la que se dirigen a los adultos.

Los bebés se sienten atraídos por las emociones positivas expresadas en el habla. Lo mismo ocurre con el canto, prefieren canciones que expresen un contenido emocional feliz. El canto le mantiene interesados y tiene importantes efectos sobre la excitación de los niños, es importante no solo para calmarle sino también para involucrarle en juegos que afectan a su desarrollo temprano.

Cuando las personas se dirigen a los niños utilizan una expresión más generalizada de sus emociones y no tan inhibida como cuando se dirigen a adultos. Se ha demostrado que las madres usan un tono más alto cuando ven que su bebé de cuatro meses produce expresiones de felicidad en una pantalla de video.

En este estudio se pretende investigar las cualidades emocionales de las voces de las madres cuando ven una expresión como una sonrisa o la apertura de los ojos en sus bebés prematuros. Se pretende determinar los niveles de emoción y la sonrisa de la madre a través de la observación de oyentes ajenos y no sólo a nivel acústico. Por tanto, se pretende combinar el análisis acústico con la calificación emocional. Los oyentes adultos pueden percibir las emociones en la voz con un alto grado de precisión. Al igual que, también, son capaces de detectar la sonrisa en la voz humana, ya que al sonreír se altera el tracto vocal y esto tiene efectos en la voz.

La hipótesis del estudio es que la voz materna se modula cuando ve a su bebé sonreír o abrir los ojos y se percibe como más emocional y sonriente. También se plantea que esto es más fácil de percibir cuando se habla que cuando se canta. Por último, se plantea la hipótesis de la existencia de una asociación entre el grado de emoción y la atribución de la sonrisa por parte de los adultos y los parámetros acústicos específicos asociados con comportamientos de los bebés prematuros.

El estudio contó con 31 participantes (20 mujeres y 11 hombres) con edades comprendidas entre los 23 y los 32 años. Ninguno de ellos entendía el idioma en el que se habla para evitar que pudiera interferir la comprensión del mensaje verbal.

Como materiales se utilizaron unas grabaciones recopiladas en la unidad de cuidados neonatales del Hospital de Aosta (Italia). Los oyentes juzgaron solo a través de las características acústicas presentes en el habla ya que no hablan el idioma (italiano). Por otro lado, se analizaron las conductas de los bebés, en este caso, abrir los ojos y sonreír, también se analizó acústicamente el audio de las madres.

Se identificaron 31 comportamientos infantiles específicos entre 10 bebés registrados. Por cada comportamiento se identificó una secuencia de audio que contenía tres muestras maternas extraídas en tres condiciones: en presencia del comportamiento facial del bebé, en ausencia del mismo y los cinco segundos anteriores. Los dos comportamientos del bebé (abrir ojos y sonreír) se dieron de manera simultánea.

Los participantes tenían que responder a algunas preguntas relativas a ellos mismos (edad, género, lengua, relación con el cuidado de bebés…) y después podían realizar unas escuchas de prueba que no eran incluidas en el experimento para familiarizarse con ellas, y posteriormente ya entraban en la prueba.  Tenían que clasificar el grado de emotividad transmitida por la voz y el grado de percepción de sonrisas en la voz.

Los resultados muestran que el habla y el canto materno dirigida a los recién nacidos prematuros presentan características acústicas cuando son concomitantes con una expresión facial particular (ojos abiertos o sonrisa) en el lactante prematuro. La calidad de la voz de una madre se coordina con la expresión infantil prematura.

Esto sugiere un efecto de la retroalimentación de los bebés sobre la calidad del habla. La expresión del bebé prematuro, pudiendo ser accidental o a consecuencia de lo percibido, aumenta la participación emocional materna y ayuda a crear lazos de sintonización emocional por la mayor interacción entre los progenitores y los bebés en los primeros meses de vida.

Se ha descubierto también que, aunque ocurre tanto cuando se habla como cuando se canta, es más fácil de percibir en el primero de ellos que en el segundo. Esto es así porque el canto viene limitado por la estructura melódica de la canción y por tanto no tiene tanta flexibilidad estructural como el habla.

En cuanto a la importancia se le asigna más al hecho de que el bebé abra los ojos a que sonría. El abrir los ojos es un indicador de interés por parte del bebé. La sonrisa en bebés prematuros se ha visto que se producen de manera endógenos, de manera espontánea mientras duermen, aún así los interlocutores las perciben como atractivas y relacionadas con emociones positivas y generalmente las madres tienen a imitarles.

En lo relativo al análisis acústico se concluye que el tono medio se puede considerar como un parámetro acústico clave para predecir la atribución de emociones. La atribución de la sonrisa a través de la voz se asocia al aumento en el tono y en la intensidad.

Se necesitan más investigación para determinar si el contacto temprano, el grado y precocidad de la imitación materna de las expresiones faciales de los bebés tienen repercusión en el desarrollo de las competencias sociales en los bebés prematuros.