Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: enero 2019

Distrés auditivo, sesgo atencional y caras temerosas. Club de Lenguaje No Verbal.

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana concluimos el artículo “Auditory Distress Signals Potentiate Attentional Bias to Fearful Faces: Evidence for Multimodal Facilitation of Spatial Attention by Emotion” de Carlson, Conger y Sterr. En este artículo hablan sobre cómo el distrés auditivo potencia la captación de atención hacia caras temerosas.

En nuestro a día nos vemos atacados por un montón de estímulos que luchan por nuestra atención, de ahí que el cerebro haya diseñado métodos de selección de dichos estímulos ya que nos sería imposible atender a todos. Los estímulos con una carga emocional sobresalen del resto y capturan la atención rápidamente. Estos estímulos con carga emocional han sido ampliamente estudiados cuando se presentan en formato visual, se comprobó que las señales de amenaza como pueden ser las caras de miedo o de ira, así como las armas, los actos violentos o los animales peligrosos captan instantáneamente nuestra atención. También hay estímulos más relacionados con emociones positivas, como pueden ser caras felices o bebés, que captan la atención rápidamente. Pero, generalmente estos han sido estudiados desde un punto de vista unimodal, cuando por ejemplo se comprobó que las señales de amenaza auditiva mejoran el procesamiento visual y las señales de amenaza visual mejoran el procesamiento auditivo.

A día de hoy se desconoce cuanto mejoran las señales emocionales multimodales la atención en relación con las señales emocionales unimodales. Nosotros estamos programados para que tanto la señal auditiva como la visual se integren en una sola audiovisual por ello es razonable pensar que aquellas señales audiovisuales emocionales tengan un mayor efecto que las que se presenten sólo desde una perspectiva unimodal.

Una señal de peligro como puede ser una cara con una expresión de miedo, en el medio natural, por lo general, estará acompañada de una señal de distrés auditivo como sería unos gritos. Esto plantea dos posibilidades, que la presentación de ambas señales juntas provoque que se capten mejor o que la respuesta programada sea de “todo o nada” y por tanto sea indiferente el número de fuentes por las que se presente. La hipótesis que se maneja en este estudio es que, si se presenta el estímulo de una manera multimodal, auditivamente y visual, se captará más la atención que si se presenta de una manera unimodal.

Para comprobar la hipótesis se realizó un experimento 58 estudiantes (31 mujeres y 27 hombres; 53 diestros y 5 zurdos) con edades comprendidas entre los 18 y los 33 años, siendo la media de 20 años.

Para la realización del experimento se seleccionaron cuatro caras con expresiones neutras y de miedo en escala de grises y diez archivos auditivos que incluían sonidos de angustia humana (gritos), así como otros sonidos (risas, bostezos, silbidos). Los archivos de sonido tenían una duración de 6000 ms que fueron recortados quedado en segmentos de 1200 ms. Resultando en nueve archivos de angustia y nueve de no angustia, con los mismos decibelios, pero diferentes frecuencias fundamentales. Debido a esta diferencia de frecuencia fundamental se estudió previamente la relación entre la frecuencia y la atención y no se puedo encontrar ninguna relación consistente.

Cada prueba comenzaba con la fijación de un blanco sobre un fondo negro durante 1000 ms, después se presentaban dos caras simultáneamente durante 200 ms, la exposición era corta porque estudios anteriores afirmaban que los tiempos cortos y la asincronía en la presentación estímulos hacía que la atención fuera más fuerte. En un tercio de los ensayos no se presentaba ningún estímulo auditivo, otro tercio era con sonidos de angustia y otro con sonidos no relacionados con la angustia. Los sonidos se presentaban biauralmente durante 1200 ms, era más largo el estímulo auditivo porque la significación emocional es más compleja de transmitir por medios no visuales.  En total se realizaron 480 pruebas.

Se obtuvo que los sonidos de no angustia y angustia produjeron una facilitación no específica del tiempo de reacción, que fue mayor para los sonidos de angustia. Las caras temerosas atrajeron la atención siempre, pero fue mayor cuando se presentó con sonidos de angustia como predecía la hipótesis. Las respuestas más rápidas en los ensayos congruentes sugieren que el distrés auditivo facilita la captura inicial de la atención.

Estos resultados están en línea con las investigaciones existentes que afirmaba que la atención emocional opera en una naturaleza intermodal, de modo que las señales emocionales de una modalidad sensorial mejoran la atención y la percepción en otras modalidades.

Al encontrar una mejora inespecífica del tiempo de reacción con los sonidos humanos no verbales, y mayor para los sonidos de angustia, sugiere que el presentar multiples fuentes de señales sensoriales convergentes aumentan el nivel de alerta.

Estos resultados concuerdan con las investigaciones que afirmaban que los estímulos multimodales de voz y cara mejoran automáticamente el procesamiento emocional.

Hay que tener en cuenta que la utilización solo de caras con expresión de miedo y neutras así como el uso de audios con angustia y sin ella puede dejar limitada la generalización de los resultados a otros estímulos emocionales.

Cuestionario sobre la construcción y validación de experiencias y actitudes táctiles (TEAQ) (III). Club de Lenguaje No Verbal.

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana concluimos el artículo “Construction and Validation of the Touch Experiences and Attitudes Questionnaire (TEAQ): A Self-report Measure to Determine Attitudes Toward and Experiences of Positive Touch” de Trotter, McGlone, Reniers y Deakin. En este artículo hablan sobre la construcción y validación del cuestionario TEAQ, sobre las experiencias de contacto físico tanto en la infancia como en la edad adulta.

Este estudio ha descrito la construcción y validación del Cuestionario de Experiencias y Actitudes Táctiles (TEAQ), que es una medida de autoinforme de las experiencias de cada persona sobre el contacto positivo tanto en la infancia como en el presente y su actitud hacía ese tipo de contacto. Originalmente constaba de 117 ítems que abarcaban todas las circunstancias donde se podía producir un toque positivo, se diseño de una manera holística para evitar posibles sesgos por parte de los investigadores.

Finalmente se dejaron 57 ítems divididos en seis componentes: experiencias de contacto positivo en la infancia (ChT), contacto entre amigos y familiares (FFT), experiencia actual de contacto íntimo (CIT), actitud al contacto íntimo (AIT), actitud para tocar a personas desconocidas (AUT) y actitud hacía el autocuidado (ASC). Estos componentes obtuvieron una buena confiabilidad.

La importancia del contacto en la infancia es de sobra conocida por su influencia en el desarrollo saludable temprano del niño con mecanismos epigenéticos implicados. Era de esperar que fuera uno de los elementos identificados por el cuestionario. Como así ocurrió, destacando como la subescala de negligencia emocional en la niñez. Esto es de interés, ya que el toque positivo, especialmente las caricias, son importantes en la comunicación del amor y éstas activan las células aferentes, implicadas en la codificación como afectivo en vez de como discriminatorio.

Las experiencias actuales de contacto positivo promueven el bienestar y protegen contra la depresión, incluso cuando se recibe un masaje tiene beneficios terapéuticos emocionalmente, reduciendo la depresión, el estrés, la ansiedad, la agresión y el dolor. Es curioso que los componentes claves del contacto positivo en relación con el apoyo social se pueden relacionar más fuertemente con la escala CIT que con la FFT.

El componente de actitud de toque de personas desconocidas se asoció negativamente con el STQ de Wilhelm et al. El STQ se desarrolló para investigar la ansiedad social, donde las puntuaciones más elevadas estaban más desarrolladas con una mayor ansiedad social. Sería de interés un estudio futuro donde se relacionarán las puntuaciones de (AUT) con la ansiedad social.

La escala de actitud hacía el autocuidado fue la única no relacionada con el toque interpersonal. Sería de interés relacionar la puntuación de esta escala en relación a la psicopatología, especialmente la de la depresión, ya que la literatura existente relaciona un cuidado corporal más descuidado con los adolescentes suicidas y con las personas adultas que padecen enfermedades mentales. También se identificó que las mujeres tienen puntuaciones más altas que los hombres en esta subescala.

En lo referente a las limitaciones del estudio hay que destacar que la mayor parte de la muestra eran universitarios, por tanto, sería interesante investigar otros tipos de muestras que confirmen la validez. También, hay que señalar que la mayor parte de los participantes no tenían hijos, se cree que es muy probable que la paternidad puede alterar las experiencias y las actitudes táctiles pudiendo ser muy enriquecedor realizar una muestra con este tipo de población. Además, sería interesante realizar otro estudio con una muestra que hubiera tenido problemas en la infancia de abandono, para ver como reaccionaría el cuestionario ya que en el estudio 3 sólo hubo un 13.4% de participantes con traumas infantiles.

Otros estudios de interés podrían ser relacionarlos con la sensibilidad del procesamiento sensorial y ver que variaciones se producen en el TEAQ. También, sería interesante validarlo en otras culturas, ya que es sabido que las normas culturales influyen en el contacto físico y la muestra que se han barajado en los estudios eran mayoritariamente blancos británicos. Al igual que la mayoría de la muestra tenía menos de 30 años y también sería interesante validarlo en otras franjas de edad. Otro estudio interesante, sería ver las diferencias entre el toque del mismo sexo y el toque del sexo opuesto, hecho que especialmente se evitó en el presente estudio.

En conclusión, se ha demostrado que el TEAQ tiene buena validez aparente, consistencia interna, validez de construcción en términos de validez discriminante, validez de grupo conocido, validez convergente y validez predictiva y concurrente. Siendo el único cuestionario de contacto físico actual que evalúa tanto las experiencias como las actitudes hacía esas experiencias táctiles.

A continuación, se ofrece la lista de los ítems del TEAQ:

  1. No me gusta que las personas sean muy afectuosas conmigo.
  2. Me gusta usar lociones corporales.
  3. Tengo que conocer a alguien bastante bien para disfrutar de un abrazo.
  4. Me resulta natural saludar a mis amigos y familiares con un beso en la mejilla.
  5. Hubo mucho afecto físico durante mi infancia.
  6. Cuando era niño solía abrazar a los miembros de mi familia.
  7. Me gusta usar esencias cuando me baño.
  8. Me parece que acariciar el cabello a una persona que quiero es muy agradable.
  9. Mis padres no fueron muy afectuosos físicamente hacía mí durante mi infancia.
  10. Me gusta dormirme en brazos de alguien que es muy cercano a mí.
  11. A menudo me acurruco en el sofá con alguien.
  12. Disfruto de la intimidad física del juego sexual previo.
  13. Me gusta agarrar el brazo a mis amigos y familiares mientras caminamos.
  14. Normalmente abrazo a mis amigos y familia para despedirnos.
  15. Cuando era un niño y estaba triste mis padres me abrazaban y eso me hacía sentir más feliz.
  16. Es agradable cuando amigos y familiares me saludan con un beso.
  17. A menudo me doy la mano con alguien que conozco íntimamente.
  18. Cuando estoy molesto, generalmente hay alguien que puede consolarme.
  19. Besarse es una buena manera de expresar atracción física.
  20. Se siente realmente bien cuando alguien que me gusta pasa sus dedos por mi cabello.
  21. Normalmente abrazo a la gente cercana.
  22. De niño, mis padres me acostaban todas las noches y me daban un abrazo y un beso de buenas noches.
  23. Mi vida carece de afecto físico.
  24. Me gusta que me acaricien la piel.
  25. A menudo me baño con alguien.
  26. Me gusta tener sexo.
  27. A menudo tengo sexo.
  28. Estoy desanimado por la familiaridad física.
  29. Siempre puedo encontrar a alguien para consolarme físicamente cuando estoy molesto.
  30. Siempre saludo a mis amigos y familiares dándoles un abrazo.
  31. Disfruto de ser abrazo por alguien a quien amo.
  32. Mi madre me baña normalmente cuando era niño.
  33. De niño, mis padres siempre me consolaban cuando estaba molesto.
  34. Disfruto de la sensación de mi piel contra la de otra persona si la conozco íntimamente.
  35. De niño, mis padres me llevaban normalmente de la mano cuando caminábamos juntos.
  36. La mayor parte de los días consigo un abrazo o un beso.
  37. Si alguien a quien no conozco muy bien me pone la mano en el brazo me hace sentir incómodo.
  38. Normalmente tengo contacto físico con mis amigos y familiares cuando estoy con ellos.
  39. Me hace sentir incómodo si alguien a quien no conozco muy bien me toca de manera amigable.
  40. Disfruto de tomarme la mano con alguien que me gusta.
  41. A menudo comparto un beso romántico.
  42. De niño, mi madre me cepillaba regularmente el pelo.
  43. Me gusta exfoliar mi piel.
  44. Besar es la parte agradable de expresar sentimientos románticos.
  45. A menudo me acarician la piel.
  46. A menudo me tomo de la mano con alguien que me gusta.
  47. Me gusta acariciar la piel de alguien que conozco íntimamente.
  48. Estoy en condiciones “abrazable” con un buen número de personas.
  49. A menudo me duermo sosteniendo a alguien cercano.
  50. Acurrucarme en el sofá con alguien es genial.
  51. A menudo paso el brazo alrededor de un amigo cercano cuando caminamos juntos.
  52. Me gusta darme un baño con muchas burbujas.
  53. No me dan muchos abrazos últimamente.
  54. Normalmente doy un masaje de hombros.
  55. Me gusta usar mascarillas faciales.
  56. Me gusta cuando mis familiares y amigos me saludan con un abrazo.
  57. Normalmente cojo del brazo a mis familiares y amigos cuando caminamos juntos.

 

 

 

Cuestionario sobre la construcción y validación de experiencias y actitudes táctiles (TEAQ) (II). Club de Lenguaje No Verbal.

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana continuamos con el artículo “Construction and Validation of the Touch Experiences and Attitudes Questionnaire (TEAQ): A Self-report Measure to Determine Attitudes Toward and Experiences of Positive Touch” de Trotter, McGlone, Reniers y Deakin. En este artículo hablan sobre la construcción y validación del cuestionario TEAQ, sobre las experiencias de contacto físico tanto en la infancia como en la edad adulta.

El segundo estudio que realizaron los autores para desarrollar el cuestionario fue hecho para validar la estructura factorial a través de una segunda muestra de participantes y un análisis factorial. En este caso se les suministró el test con los 57 ítems y la muestra estaba compuesta por 704 participantes, siendo el 73% mujeres y la edad media de 27 años.

La confiabilidad del modelo de ecuaciones estructurales se reduce por un número excesivamente grande de variables. La estructura de seis componentes previamente identificados proporcionó un ajuste razonable de los datos de la muestra. Por tanto, quedó confirmada la estructura de seis componentes y el uso apropiado del TEAQ para calcular las puntuaciones de cada subescala para investigar las experiencias y actitudes positivas.

El tercer estudio que realizaron fue para comprobar la validez concurrente y la predictiva del TEAQ. Para la parte predictiva se usó el TEAQ junto con el Cuestionario de Trauma en la Infancia (CTQ-SF), ya que se esperaba que la subescala de contacto con la infancia del TEAQ fuera una predicción negativa del trauma infantil. Además, se utilizó el Cuestionario de Apoyo Social (SSQ6), ya que se creía que las escalas de Contacto entre familiares y amigos y la de Toque íntimo actual predijeran los valores de apoyo social percibido. Para la validez concurrente y discriminante se completó el TEAQ junto con otros cuestionarios existentes sobre el contacto físico que fueron: La Medida de Evitación del Toque (TAM), la Escala de Orientación del Toque Familiar (FTO), el Cuestionario TACTYPE, la Prueba del Tacto, el Cuestionario sobre la experiencia de contacto físico (QPCE), el Cuestionario de Evaluación de Contacto Físico y el Cuestionario de Contacto Social (STQ). Se consideraron un poco anticuados e inadecuados para el uso actual los cuestionarios TAM, el TACTYPE y la prueba táctil. Además, se intentó incluir el Cuestionario de Evaluación del contacto físico, pero no se puedo obtener una copia de los autores.

Para realizar este estudio se utilizó una muestra de 201 participantes en el cual el 80% fueron mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y los 81 años. Fueron principalmente estudiantes, y en menor medida trabajadores a tiempo completo. Complementaron en línea el TEAQ junto con preguntas generales, además se les facilitó los cuestionarios de La Orientación de contacto familiar de 16 ítems, que mide las experiencias de contacto físico positivo en la infancia; el cuestionario del toque social con 20 ítems, que estudia las actitudes al contacto físico; el Cuestionario Físico La Experiencia con 8 ítems, que puntúa el contacto físico en la infancia y en la actualidad. También se facilitó el CTQ que contiene cinco subescalas que están referidas al abuso sexual, físico y emocional en la niñez y al abandono físico y emocional. Por último, se les suministró una versión modificada del SSQ6.

Los resultados arrojaron que el TEAQ tenía una buena validez convergente y predictiva. Las puntuaciones se correlacionaban como se esperaba con las otras medidas existentes para el contacto físico.

El estudio 4 tenía como objetivo identificar las diferencias demográficas en las respuestas del TEAQ para investigar la validez de constructo en términos de validez de grupo conocido. Se hipotetizó que las habría diferencias de género ya que la literatura existente afirmaba que las mujeres se sienten más cómodas que los hombres con el contacto interpersonal, especialmente en términos iniciales. En estudios existentes se ha probado que las madres tienen más contactos positivos con las hijas que con los hijos y por ello las mujeres reportan un toque parental más positivo en la infancia que los hombres. También se había probado que tanto las adolescentes como las mujeres tienen más actitudes relativas al cuidado personal que los hombres.

Además, se predijo que las personas que estuvieran en una relación o casada reportarían mayores niveles de contacto físico actual que aquellas que estuvieran solteras. Previamente había sido identificado que es en la fase intermedia de la relación cuando hay mayor contacto físico. Estudios anteriores mostraban que las personas mayores se sentían más cómodos frente al contacto interpersonal que los jóvenes. También se ha comprobado que, en diadas de sexo diferentes, la iniciación al tocar disminuyó con la edad en hombres, pero aumentó en mujeres.

En este estudio se utilizaron los datos recogidos en los tres estudios anteriores y se analizaron para estudiar el estado civil, el género y la edad y su influencia en las puntuaciones de las subescalas del TEAQ. Por tanto, se tuvo un total de 1509 participantes de los cuales un 73.2% eran mujeres con una edad media de 27 años.

Los resultados mostraron que las mujeres obtuvieron mejores puntuaciones en las escalas de FFT, CIT y ChT que los hombres, lo que viene a decir que las mujeres tienen más contacto físico a lo largo de sus vidas que los hombres. Estos resultados coinciden con la literatura preexistente. También, se comprobó que las mujeres tienen una actitud más positiva hacía el cuidado personal que los hombres. En la edad adulta el uso de productos y el dinero invertido en el cuidado y la apariencia es mayor en mujeres que en hombres.

Otros resultados fueron que los hombres tenían una actitud más positiva ante el toque desconocido. La actitud hacía el toque íntimo fue comparables entre hombres y mujeres. La mayor evitación del contacto, sobre todo si provenía del sexo opuesto es por parte de las mujeres, especialmente si era de parte de un desconocido.

Se comprobó también que las personas que estaban en una relación tenían mayor contacto íntimo que aquellas que estaban casadas o vivían juntas.  Para acabar no se consiguieron resultados diferenciados por edad.

La semana que viene presentaremos las conclusiones generales del estudio, así como los ítems del cuestionario.

Cuestionario sobre la construcción y validación de experiencias y actitudes táctiles (TEAQ) (I). Club de Lenguaje No Verbal.

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “Construction and Validation of the Touch Experiences and Attitudes Questionnaire (TEAQ): A Self-report Measure to Determine Attitudes Toward and Experiences of Positive Touch” de Trotter, McGlone, Reniers y Deakin. En este artículo hablan sobre la construcción y validación del cuestionario TEAQ, sobre las experiencias de contacto físico tanto en la infancia como en la edad adulta.

Desde el descubrimiento de las células aferentes C- táctil ha habido un creciente interés por el papel que juegan las interacciones táctiles en nuestra vida. Estas células responden a las caricias humanas. Las caricias guardan relación con la temperatura de la piel y los estímulos son enviados a la región límbica del cerebro en vez de a la corteza somatosensorial.

Desde hace tiempo se conoce la importancia de las caricias para el desarrollo temprano de los niños, como vio Spitz en los niños de los orfanatos que a pesar de tener cubiertas sus necesidades básicas no prosperaban debido a la falta de cariño. Se comprobó también que las crías de ratas que recibían más cuidados por parte de su madre relacionados con el lamer y el aseo respondían con menos estrés en la etapa adulta que aquellas que tuvieron niveles más bajos. El efecto protector que producen las caricias maternas, tanto en términos de efectos epigenéticos como de comportamiento también ha sido replicado en humanos.

Este efecto protector también se da en la edad adulta, aquellas personas que tienen menos contacto social son más propensas a la depresión. En relación a la parte terapéutica, los masajes reducen la depresión, el estrés, la ansiedad, la agresión y el dolor. Incluso un leve contacto en el hombro antes de la hora de la comida a los residentes de una residencia de ancianos les hacía ingerir más calorías y más proteínas.

Está claro la importancia de los contactos físicos positivos a lo largo de la vida. Por ello, los autores de este estudio decidieron crear y validar un cuestionario que estudiase estas cuestiones, el Cuestionario de Experiencias y Actitudes Táctiles (TEAQ). Este cuestionario está diseñado para medir las experiencias táctiles positivas en la actualidad y en la infancia y medir las actitudes que se tiene frente a esos contactos. Se incluyeron preguntas tanto de contacto interpersonal como no interpersonal.

Para la construcción y validación del cuestionario se realizaron cuatro estudios independientes. El estudio 1 sirvió para construir el cuestionario original que tenía 117 ítems, que después se redujeron a 57 y se identificaron seis componentes diferentes. El estudio 2 confirmó la estructura del cuestionario. El estudio 3 describe la validez adicional del mismo, determinando la validez concurrente y predictiva. Por último, el estudio 4 examinó las diferencias de género, edad y estado civil en las respuestas del cuestionario.

 

El objetivo del estudio 1 era identificar todas las circunstancias en las que se experimenta un toque positivo. De ahí salieron los 117 ítems originales. Después se utilizó el análisis de componentes principales para determinar la estructura de componentes del cuestionario y eliminar los elementos superfluos.

El primer borrador fue completado por 618 personas (440 mujeres y 178 hombres). La edad media fue 26 años, la mayor parte de las personas eran estudiantes (58%), el 60% tenía pareja en ese momento y un 82% no tenía hijos.

En la elaboración del cuestionario participaron psicólogos y psiquiatras. Los principales tipos de contacto positivo interpersonal fueron abrazos, besos, piel con piel y pelo con piel. Las circunstancias en las que se producía el contacto fueron saludo, consuelo, intimidad y contacto infantil. Las relacionadas con el contacto positivo no interpersonal fueron el autocuidado (incluido el aseo personal), el contacto con animales y el contacto con tejidos. Se generó tres ítems por cada tipo de contacto, uno que determinase la frecuencia con la que se daba, otro para determinar la actitud del individuo sobre el mismo y el último para determinar la actitud de la persona cuando se lo da a otra. También había preguntas más generales sobre el contacto físico del tipo “la familiaridad física me desanima” o “Mi vida carece de afecto físico”. Las respuestas era una escala de Likert de 5 puntos siendo el 1 “bastante en desacuerdo” y el 5 “muy de acuerdo”. El cuestionario se aplicó online, junto con algunas preguntas demográficas.

Al final se quedaron 57 ítems, identificando 6 componentes. Cinco de los componentes eran en relación a los demás y uno guardaba relación con el cuidado personal (5 ítems). El componente más importante era el relacionado con los contactos con amigos y familia que tenía 11 ítems acerca de la cantidad y el gusto de recibir un toque cariñoso por parte de los familiares y amigos. Los demás componentes eran sobre el contacto en la relación íntima actual (14 ítems), que como su nombre indica se basa en el contacto que mantienen las personas que están emocionalmente cercanas o en una relación romántica. El tercer componente es el contacto en la infancia (9 ítems). El cuarto es el relacionado con el autocuidado, que se basa en cuanto les gusta a las personas llevar a cabo comportamientos de cuidado de la piel y el aseo personal. El quito es actitud afectiva al contacto con los demás en las relaciones íntimas (13 ítems), que es básicamente con cuantas personas disfrutan de esos contactos más íntimos tanto en una relación emocional cercana como en una relación íntima. Y, por último, el toque de un desconocido (5 ítems), como se sienten cuando una persona desconocida les toca.

Es interesante destacar que se eliminaron dentro de los toques no personales, los relacionados con el contacto con animales y con diferentes tejidos ya que no cumplieron los criterios de inclusión.

A pesar de presentar buena consistencia interna y validez aparente se decidió llevar a cabo el estudio 2 para comprobar la validación de la estructura de los componentes.

La semana que viene continuaremos con el resto de estudios que sirvieron para validar el cuestionario.