Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: diciembre 2018

Atribución de emociones en la comunicación vocal dirigida a bebes prematuros. Club de Lenguaje No Verbal.

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “Emotion Attribution in Nonverbal Vocal Communication Directed to Pretern Infants” de Filippa, Monaci y Grandjean. En este artículo hablan de la relación de las características no verbales de la comunicación vocal de las madres con los bebés prematuros.

Cuando un bebé nace las interacciones sociales más tempranas las tiene con sus progenitores, las cualidades dinámicas de la voz del adulto pueden modular las respuestas del bebé. A su vez el comportamiento que este adopta afecta a la manera que su madre les habla. Cuando el bebé es prematuro esto afecta al proceso de comunicación, ya que la prematuridad influye en la espontaneidad y la reciprocidad del intercambio socioemocional. Los progenitores tienen dificultades para leer el comportamiento y las emociones del bebé y éste tolera menos las interacciones cara a cara. Se ha demostrado que las madres de bebés prematuros tienen menos contactos sociales coordinados con ellos que las madres con bebés nacidos a término. Esto es problemático ya que se ha demostrado que los contactos piel con piel son importantes y tienen efectos a largo plazo.

Hay pocos estudios donde analicen los comportamientos de las madres con los bebés prematuros. Se ha demostrado que las madres modulan su voz de acuerdo con los comportamientos que ven en el bebé como que abra los ojos o sonría a partir de las primeras semanas de la vida del niño.

En el caso de los bebés a término los adultos instintivamente modifican sus expresiones y las características vocales cuando se dirigen a los bebés, ajustándolas a la edad y al estado subjetivo que le otorgan, que varia en tono, estructura temporal con la que se dirigen a los adultos.

Los bebés se sienten atraídos por las emociones positivas expresadas en el habla. Lo mismo ocurre con el canto, prefieren canciones que expresen un contenido emocional feliz. El canto le mantiene interesados y tiene importantes efectos sobre la excitación de los niños, es importante no solo para calmarle sino también para involucrarle en juegos que afectan a su desarrollo temprano.

Cuando las personas se dirigen a los niños utilizan una expresión más generalizada de sus emociones y no tan inhibida como cuando se dirigen a adultos. Se ha demostrado que las madres usan un tono más alto cuando ven que su bebé de cuatro meses produce expresiones de felicidad en una pantalla de video.

En este estudio se pretende investigar las cualidades emocionales de las voces de las madres cuando ven una expresión como una sonrisa o la apertura de los ojos en sus bebés prematuros. Se pretende determinar los niveles de emoción y la sonrisa de la madre a través de la observación de oyentes ajenos y no sólo a nivel acústico. Por tanto, se pretende combinar el análisis acústico con la calificación emocional. Los oyentes adultos pueden percibir las emociones en la voz con un alto grado de precisión. Al igual que, también, son capaces de detectar la sonrisa en la voz humana, ya que al sonreír se altera el tracto vocal y esto tiene efectos en la voz.

La hipótesis del estudio es que la voz materna se modula cuando ve a su bebé sonreír o abrir los ojos y se percibe como más emocional y sonriente. También se plantea que esto es más fácil de percibir cuando se habla que cuando se canta. Por último, se plantea la hipótesis de la existencia de una asociación entre el grado de emoción y la atribución de la sonrisa por parte de los adultos y los parámetros acústicos específicos asociados con comportamientos de los bebés prematuros.

El estudio contó con 31 participantes (20 mujeres y 11 hombres) con edades comprendidas entre los 23 y los 32 años. Ninguno de ellos entendía el idioma en el que se habla para evitar que pudiera interferir la comprensión del mensaje verbal.

Como materiales se utilizaron unas grabaciones recopiladas en la unidad de cuidados neonatales del Hospital de Aosta (Italia). Los oyentes juzgaron solo a través de las características acústicas presentes en el habla ya que no hablan el idioma (italiano). Por otro lado, se analizaron las conductas de los bebés, en este caso, abrir los ojos y sonreír, también se analizó acústicamente el audio de las madres.

Se identificaron 31 comportamientos infantiles específicos entre 10 bebés registrados. Por cada comportamiento se identificó una secuencia de audio que contenía tres muestras maternas extraídas en tres condiciones: en presencia del comportamiento facial del bebé, en ausencia del mismo y los cinco segundos anteriores. Los dos comportamientos del bebé (abrir ojos y sonreír) se dieron de manera simultánea.

Los participantes tenían que responder a algunas preguntas relativas a ellos mismos (edad, género, lengua, relación con el cuidado de bebés…) y después podían realizar unas escuchas de prueba que no eran incluidas en el experimento para familiarizarse con ellas, y posteriormente ya entraban en la prueba.  Tenían que clasificar el grado de emotividad transmitida por la voz y el grado de percepción de sonrisas en la voz.

Los resultados muestran que el habla y el canto materno dirigida a los recién nacidos prematuros presentan características acústicas cuando son concomitantes con una expresión facial particular (ojos abiertos o sonrisa) en el lactante prematuro. La calidad de la voz de una madre se coordina con la expresión infantil prematura.

Esto sugiere un efecto de la retroalimentación de los bebés sobre la calidad del habla. La expresión del bebé prematuro, pudiendo ser accidental o a consecuencia de lo percibido, aumenta la participación emocional materna y ayuda a crear lazos de sintonización emocional por la mayor interacción entre los progenitores y los bebés en los primeros meses de vida.

Se ha descubierto también que, aunque ocurre tanto cuando se habla como cuando se canta, es más fácil de percibir en el primero de ellos que en el segundo. Esto es así porque el canto viene limitado por la estructura melódica de la canción y por tanto no tiene tanta flexibilidad estructural como el habla.

En cuanto a la importancia se le asigna más al hecho de que el bebé abra los ojos a que sonría. El abrir los ojos es un indicador de interés por parte del bebé. La sonrisa en bebés prematuros se ha visto que se producen de manera endógenos, de manera espontánea mientras duermen, aún así los interlocutores las perciben como atractivas y relacionadas con emociones positivas y generalmente las madres tienen a imitarles.

En lo relativo al análisis acústico se concluye que el tono medio se puede considerar como un parámetro acústico clave para predecir la atribución de emociones. La atribución de la sonrisa a través de la voz se asocia al aumento en el tono y en la intensidad.

Se necesitan más investigación para determinar si el contacto temprano, el grado y precocidad de la imitación materna de las expresiones faciales de los bebés tienen repercusión en el desarrollo de las competencias sociales en los bebés prematuros.

Estilos de comunicación relacionados con la psicopatía y su influencia en las impresiones de los observadores (II). Club de Lenguaje No Verbal

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana continuamos con el artículo “An Examination of the Communication Styles Associated with Psychopathy and Their Influence on Observer Impressions” de Brinke, Porter, Korva, Fowler, Lilienfeld y Patrick. En este artículo hablan de cómo se comunican las personas con rasgos psicopáticos y cómo podemos usar su estilo de comunicación para detectarlos.

Hay razones para creer que la psicopatía está asociada a diferentes estilos de comunicación tanto verbal como no verbal. Sus diferentes características hacen que sus comportamientos sean distintos, por ejemplo, su déficit afectivo puede ir asociada con una menor intensidad de las expresiones faciales; pero también saben que son una buena manera de influir a los demás y por ello pueden intentar fingirlas. Esto puede servir para descubrir al psicópata, ya que a veces, por ejemplo, puede estar mostrando una expresión de felicidad, pero sus palabras sean de ira o enfado.

Se cree que las personas con psicopatía presentaran en mayor medida la sonrisa de Duchenne, ya que puede hacerles parecer más amables, encantadores y hacer creer al resto que no son peligrosos. Además, usarían más gestos con las manos lo que está asociado a una mayor influencia social. También, usarían menos palabras emocionalmente positivas debido a su agresividad y a su poca experiencia emocional y por ello utilizaran palabras más negativas u hostiles. Finalmente se cree que usarán menos pausas llenas.

Se utilizó el modelo de la lente de Brunswik para examinar cuales eran señales de comportamiento predictoras de los rasgos de la psicopatía y que correlacionaban con las percepciones de los rasgos psicopáticos de los observadores. También se examinó la combinación de dos canales de comportamiento incongruentes – el lenguaje emocional y la expresión facial emocional – y su asociación con los rasgos psicopáticos y con la observación de los mismos.

La muestra del estudio eran 100 reclusos masculinos voluntarios que estaban en una prisión de seguridad media en Florida. Cada recluso se sometió a una entrevista del PCL-R completa. Dos personas evaluaron a cada interno, dando puntuaciones altamente confiables. De los presos analizados 18 obtuvieron puntuaciones mayores de 30, cumpliendo con los criterios para el diagnóstico de la psicopatía.

Se codificaron 88 clips de video para al menos un tipo de comportamiento: expresiones faciales, lenguaje corporal o lingüística. Concretamente 50 vídeos fueron codificados para expresiones faciales, 51 para lenguaje corporal y 64 para análisis lingüístico. Treinta y cuatro de los vídeos fueron codificados para todos los comportamientos.

Las expresiones faciales fueron codificadas por un observador ajeno a la puntuación del PCL-R. Se clasificaron la expresión emocional en cada fotograma para la presencia y duración de la expresión, en las regiones superior e inferior de la cara por separado. La expresión de felicidad ocurrió con la frecuencia suficiente para ser sometida a análisis estadístico, las expresiones de tristeza, ira, miedo, disgusto, desprecio y sorpresa no fueron examinadas más en profundidad. En cuanto al lenguaje corporal se codificaron por un lado los ilustradores como índices de animación y los auto -manipuladores como índices de estrés. El contenido verbal se transcribió y se analizo con el software Word Count de Linguistic Inquiry (LIWC), concretamente se estudiaron las características de palabras emocionales positivas y negativas, palabras asociadas específicamente con la ira y expresiones no fluidas.

Uno de los hallazgos más destacados es que las puntuaciones más altas en psicopatía se asociaron con un estilo de comunicación distintivo. Las puntuaciones en el factor 1 del PCL-R estaban asociadas con un aumento de la sonrisa de Duchenne. Este tipo de sonrisa incluye la activación del orbicularis occuli, la aparición de patas de gallo alrededor de los ojos y está asociada con la felicidad genuina; pero investigaciones recientes han descubierto que el 71% de las personas pueden producirla sin sentir esa felicidad. Los psicópatas suelen simular las emociones, por tanto, se cree que serán capaces de producir esta sonrisa sin sentir la felicidad.  También es cierto que los psicópatas son personas que no se dejan llevar por la angustia, por tanto, se puede pensar que la aparición de esta sonrisa en situaciones donde la mayor parte de las personas estarían angustiadas puede reflejar sus bajos niveles de estrés en esa situación. Otra posible explicación es que los presos utilizan este tipo de sonrisa para aumentar su estatus o poder, ya que en los hombres son percibidas como señales de dominancia.

También se encontró que los rasgos asociados al Factor 1 estaban conectados con un mayor uso de ilustradores. Esto está relacionado con que los psicópatas son oradores animados y usan los gestos de las manos para controlar y dominar la conversación, así como para distraer de los mensajes verbales que son frecuentemente engañosos.

En relación al lenguaje verbal la psicopatía está asociada a un uso más abundante de palabras de emoción negativa, en particular con un lenguaje hostil y de enfado. Este lenguaje está asociado tanto al factor 1 como al 2 y refleja la tendencia de comportamiento agresivo y antisocial a la que son propensos los psicópatas. Este tipo de lenguaje también puede responder al placer que sienten estos individuos frente a la angustia psicológica del resto. Se tenía la hipótesis de que habría un uso reducido de las pausas llenas, pero no se puedo comprobar.

Se ha comprobado que presentan conductas contradictorias como las puntuaciones altas en el PCL -R con una mayor presencia de sonrisa de Duchenne y también un uso de lenguaje negativo y hostil. Esto se puede deber al prodigioso uso del engaño por parte de los psicópatas o al reflejo del placer que siente frente a la manipulación de los demás.

Se puede utilizar varias señales para identificar la psicopatía como son el lenguaje negativo y enojado, los ilustradores y las sonrisas de Duchenne. Concretamente las puntuaciones altas en el factor 1 utilizan la combinación de un lenguaje enojado y la sonrisa de Duchenne.

 

Estilos de comunicación relacionados con la psicopatía y su influencia en las impresiones de los observadores (I). Club de Lenguaje No Verbal

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “An Examination of the Communication Styles Associated with Psychopathy and Their Influence on Observer Impressions” de Brinke, Porter, Korva, Fowler, Lilienfeld y Patrick. En este artículo hablan de cómo se comunican las personas con rasgos psicopáticos y cómo podemos usar su estilo de comunicación para detectarlos.

La psicopatía, tal y como viene en el PCL – R, está dividida en dos factores. El primero de ellos recoge las características interpersonales y afectivas del trastorno, donde destaca el estilo manipulador y capacidades emocionales disminuidas, incluido la menor angustia emocional por el sufrimiento ajeno y menor culpa por el daño producido. El factor 2 esta relacionado con la impulsividad, un escaso control del comportamiento, la agresividad y un estilo de vida socialmente desviado. La psicopatía está relacionada con habilidades de conversación elevadas y una gran habilidad para mentir y manipular a los demás. Por ejemplo, los delincuentes sexuales psicopáticos son dos veces y media más propensos a obtener a la libertad condicional que los no psicopáticos.

Es cierto que las personas con rasgos psicopáticos tienen una mayor habilidad de manipulación, pero también es verdad que ésta no siempre pasa desapercibida a los demás. En un estudio anterior Fowler et al. (2009) comprobó que los observadores son capaces de distinguir los rasgos psicopáticos observando solo unos fragmentos de entre 5 y 10 segundos. Esto plantea la posibilidad de que los seres humanos llevemos incluido un “radar de depredadores” relativamente preciso que nos haga alejarnos de este tipo de personalidades.

Si bien es cierto que siempre se ha hablado del encanto de la personalidad psicopática hay poco estudio científico sobre el tema. Un estudio del año 1978, encontró que los jóvenes delincuentes con una personalidad psicopática hablaban más y realizaban más gestos con las manos. También, se inclinaban hacía delante, sonreían menos y hacían mayor contacto visual durante una conversación que las personas no psicopáticas. Otro estudio del año 1988 comprobó que los infractores psicopáticos realizaban más gesto con las manos mientras hablaban, pero tenían menos relación con lo que estaban diciendo que los agresores no psicopáticos. A parte de la antigüedad que presentan estos estudios, tienen otro problema, que en aquella época todavía no se había desarrollado el PCL-R y, por tanto, no se pudo realizar la medición.

A pesar de las limitaciones de los estudios mencionados anteriormente se puede decir que los psicópatas tienden a usar sus manos como una herramienta poderosa de comunicación y que de esa manera distraen la atención de los mensajes verbales que pueden ser engañosos. Además, otras investigaciones han confirmado que las personas que realizan más gestos con las manos son percibidas como más poderosas y con mayor influencia social. Por tanto, puede decirse que los psicópatas usan los gestos tanto para distraer de la posible mendacidad de su mensaje verbal como una manera de dominar la conversación. Otros estudios han descubierto que los delincuentes psicópatas tienen mayor tasa de automanipulaciones, mayor velocidad en el habla, un aumento de las dudas al hablar, mayor uso de ilustradores y un índice mayor de parpadeo. Se puede decir que las personas con niveles altos de rasgos psicopatológicos sufren un mayor estrés al mentir que las personas normales.

En cuanto a las expresiones faciales se cree que este tipo de personalidad es capaz de adoptar las expresiones faciales convincentes que faciliten la persuasión y la manipulación de los demás. Son capaces de imitar con precisión las expresiones de miedo y arrepentimiento. Las personas con niveles altos en el factor 1 del PCL-R tienen más éxito en producir una expresión emocional falsa frente imágenes con valencia emocional diferente. Las personas con mayores rasgos de psicopatía tienen menos posibilidades de involucrarse en fugas emocionales con respecto a la emoción que están intentando ocultar. Se puede concluir que a pesar de que tienen una escasa experiencia emocional genuina tienen una mayor capacidad para adoptar expresiones emocionales convincentes pero falsas.

En cuanto al contenido verbal de las interacciones, las investigaciones previas sugieren que la elección de determinadas palabras puede ayudar a revelar rasgos de personalidad patológicos, dentro de los cuales se incluiría la psicopatía. El análisis de las narrativas de los homicidios de los delincuentes psicopáticos frente a los no psicopáticos utilizaba descriptores más racionales de causa y efecto (“porque desde entonces”), se centraban más en las necesidades materiales (comida, bebida, dinero) y usaban menos referencias a las necesidades sociales (familia, amigos, religión). También tenían una mayor frecuencia de pausas llenas lo que puede implicar que les es dificultoso cognitivamente describir un evento emocional.

Además, usaron más verbos en pasado y en presente en sus narraciones, lo que correspondería con una menor intensidad emocional.  Esto guarda relación con la teoría de la interpretación emocional que dice que las personas para marcar una mayor distancia emocional narran sus eventos de manera más abstracta y en tiempo pasado. Esto aplicada a los delincuentes psicópatas nos dice que recuerdan de una manera más distante porque les afecta menos a su vida actual los crímenes que hayan podido cometer.

La semana que viene continuaremos con los resultados del presente estudio.

 

Creencias de policías y civiles sobre las señales faciales del engaño (II). Club de Lenguaje No Verbal.

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana continuamos con el artículo “Policemen’s and Civilian’s Beliefs About Facial Cues of Deception” de Delmas, Elissalde, Rochat, Demarchi, Tijus y Urdapilleta. En este artículo hablan de las creencias que tienen los policías y los civiles sobre las expresiones faciales que se presentan durante una mentira.

En estudios anteriores tanto civiles como policías coinciden en que la aversión en la mirada es el componente más decisivo para detectar una mentira. Los civiles, además, daban mucha importancia a las expresiones faciales, cosa que parece que no tenía tanta prevalencia entre los policías. A pesar de no darle la misma importancia que los civiles, sus ideas respecto a ellas eran similares, consideraban que durante el engaño estaban presentes fruncir el ceño (AU4), arrugar la nariz (AU9), morderse los labios (AD32), parpadear (AU45), tragar (80) y mirar hacía otro lado.

Los policías tenían muchas creencias irrelevantes sobre el engaño. Se probó que tenían un 24% y un 22% de precisión en sus creencias para señales paraverbales y no verbales. Un experimento con la policía de Texas demostró que sus aciertos no diferían del azar. Algunas creencias que presentan los policías son que durante el engaño está menos presente la elevación del mentón (AU17) que cuando se dice la verdad. Por el contrario, durante el engaño está más presente el movimiento de cabeza y el parpadeo, al igual que la presión en los labios (AU24). Se sonríe menos al engañar que al decir la verdad. Lo que consideraban más presente durante el engaño era tragar (80). Parece ser que la experiencia por sí sola no contribuye a que se mejore la comprensión sobre el comportamiento engañoso.

Los objetivos del presente estudio eran: primero identificar las creencias con respecto a las expresiones asociadas con el engaño y comparar las creencias de los oficiales de policía y los civiles con respecto a las señales faciales de engaño.

Se utilizó una muestra de 106 participantes (63 mujeres y 42 hombres) de los cuales 55 eran civiles con una media de edad de 29 años, y 51 policías con una media de edad de 38 años. En relación a la policía se contactó con 62 oficiales de policía de los cuales 51 aceptaron participar. Todos eran miembros de los servicios judiciales de la OCRVP (Oficina Central para la Represión de la Violencia contra las Personas), el SRPT (Servicio Regional de Policía en el Transporte) y la CSI (Compañía para la Seguridad y la Intervención) de París. Todos eran miembros de la policía judicial con experiencia en interrogatorios, siendo la media de experiencia de 14 años. El 22% admitió haber recibido formación en interrogatorio y recopilación de testimonios.  Los civiles fueron reclutados en la “Cité des Sciencies et de l’Industrie” en París, ninguno informó de haber recibido formación en detección de la mentira o trabajar en investigación judicial.

Se tomaron 54 fotografías de una misma persona representando las señales faciales descritas en el FACS, en total 26 AU, siete AD, 10 posiciones de los ojos y la cabeza, tres movimientos más comunes de las cejas, y una cara neutral. Las caras se mostraron sobre un fondo negro y la distancia de la toma era de dos metros.

La prueba se realizaba en una sala con un ordenador portátil en el que aparecía el siguiente texto: “Imagina que estás hablando con alguien. Esta persona comienza a mentirte. Aparecen algunas expresiones faciales. Para cada foto tienes que decir si, en tu opinión, la expresión, es más, ni más ni menos, o menos presente durante una mentira”. Después iban apareciendo cada una de las imágenes y tenían que ir evaluándola, al final del test tenían que responder a unas preguntas relacionadas con su edad, sexo, profesión…

Se consideran que están más presentes durante el engaño: la elevación de la comisura de los labios (AU12), afinar labios (AU23), apretar labios (AU24), succión de labios (AU28), mandíbula lateral (AD L30), mordisco (AD32), repasar labios (AD37), girar la cabeza hacía la izquierda (51), cabeza hacía arriba (53), cabeza hacía abajo (54), ojos miran hacía la izquierda (61), ojos miran hacía la derecha (62), ojos hacía arriba (63), ojos hacía abajo (64), Hoyuelo (AU L14). Se consideraron 21 señales ni más ni menos presentes durante el engaño: levantar ceja interior (AU 1), párpados tensos (AU7), levantamiento de labio superior (AU10), depresor de la esquina labio (AU15), depresor labio inferior (AU16), elevador barbilla (AU17), contracción labios (AU18), estiramiento horizontal labios (AU20), apretar cuello (AU21), labios en embudo (AU22), separar labios (AU25), caída de mandíbula (AU26), abrir la boca (AU27), soplar (AD33), hinchar (AD34), chupar (AD35), dilatador fosas nasales (AD38), cabeza hacía atrás (58) y pose neutral. Como menos engañosas se consideraron: Arrugar nariz (AU9), ira (AU4+AU5+AU23), asco (AU9+AU10) y miedo (AU2+AU4+AU5+AU20+AU21).

Hay tres expresiones que muestran diferencias estadísticamente significativas entre policías y civiles: soplar (AD33), cabeza hacía abajo (54) y ojos arriba (63). La AD33 y 54 se consideraron ni más ni menos presentes por los policías y no fueron objeto de creencia por los civiles. La 63 los policías la consideraron como más presente que los civiles. Estas diferencias podrían deberse al azar.

La exactitud de los policías sobre las expresiones faciales asociadas al engaño está un 0’6 por encima del azar. Los agentes tienen numerosas creencias correctas, no asociaron con la mentira: arrugar la nariz (AU9), contracción labios (AU18), separar labios (AU25), caída de mandíbula (AU26), cabeza hacía delante (57), cabeza hacía detrás (58). Consideraron que estaba más presente al mentir y es correcto, apretar los labios (AU24). Por el contrario, tienen la creencia errónea de que está presente pero no es así: levantar mejilla (AU6), elevar comisura de los labios (AU12), cabeza hacía arriba (53), cabeza hacía abajo (54), ojos mirar a la izquierda (61), ojos miran a la derecha (62), ojos arriba (63), ojos abajo (64). También consideraron como menos presente pero sí que está elevar la barbilla (AU17). Además, no tienen creencias respecto a las siguientes expresiones y en realidad no están relacionadas con el engaño: levantar ceja interior (AU1), levantar labio superior (AU10), levantar ceja exterior (AU2), estiramiento horizontal de labios (AU20), afinar labios (AU23), mordisco (AD32), bajar cejas (AU4), cierre de ojos (AU43), levantar mejilla + elevar comisura labios (AU6+AU12), cabeza girada hacía la izquierda (51), cabeza girada hacía la derecha (52).

Como se ha dicho más arriba solo un 6% de las expresiones mostraban una diferencia estadísticamente significativa entre los policías y los civiles y podrían haber sido producto de la casualidad. Es posible que las creencias sobre el comportamiento durante el engaño tengan una mayor relación con los estereotipos interculturales que con la experiencia profesional. La tasa de precisión de los profesionales es solo de un 39% por tanto no es lo suficientemente alta. Por ello habría que seguir aumentando en el conocimiento científico sobre las expresiones relacionadas con el engaño a la vez que se debería corregir las creencias erróneas que presentan los profesionales de la investigación judicial sobre que expresiones están presentes cuando se miente.

 

Creencias de policías y civiles sobre las señales faciales del engaño (I). Club de Lenguaje No Verbal.

Amigos del Club de Lenguaje No Verbal esta semana presentamos el artículo “Policemen’s and Civilian’s Beliefs About Facial Cues of Deception” de Delmas, Elissalde, Rochat, Demarchi, Tijus y Urdapilleta. En este artículo hablan de las creencias que tienen los policías y los civiles sobre las expresiones faciales que se presentan durante una mentira.

Las personas evaluamos la cara de nuestro interlocutor para descubrir movimientos que puedan ayudarnos a entender si lo que nos está diciendo es verdad o mentira. Un ejemplo de las creencias sería cuanto más aversión en la mirada y parpadeo presente, mayor será la percepción de mentira. Estas creencias que todas las personas presentan provienen tanto del sentido común como de las pseudociencias que transmiten los medios de comunicación y que en la mayoría de los casos carecen del respaldo de la investigación empírica. Las creencias presentadas por las personas, por tanto, no siempre están en línea con lo que la ciencia demuestra. Por ejemplo, las personas consideran que con el lenguaje no verbal es fácil distinguir cuando alguien miente a cuando alguien dice la verdad y la ciencia, por el contrario, considera que esa afirmación no es del todo correcta. El problema viene cuando estás creencias erróneas afectan no solo a las personas normales sino también a los profesionales del ámbito de la justicia, que aplican esas creencias durante sus investigaciones.

Uno de los métodos para estudiar las creencias es el CQM, que a través de un cuestionario escrito analiza las creencias de las personas sobre si determinadas señales son características de los mentirosos. En las últimas décadas ha sido una herramienta muy usada en estudios para comprobar esas creencias.

Se analizaron 22 estudios donde se analizaron 11 expresiones faciales, se descubrió que las creencias estaban organizadas en una heurística general sobre el rostro del mentiroso. A continuación, se muestran los resultados de los estudios analizados.

Las señales faciales que las personas asocian con el engaño son: fruncir el ceño, arrugar la nariz, presionar los labios, morder el labio, parpadear, tragar, mover la cabeza y mirar con aversión. Las personas esperan que los mentirosos muestren el nerviosismo en el rostro, lo cual es coincidente con los estereotipos sobre la mentira. Esto no es así, los mentirosos no tienen por qué mostrar nerviosismo en el rostro mientras que las personas que están diciendo la verdad puede ser que sí que muestren nerviosos por temas ajenos al que están hablando. Esto puede llevar a predecir erróneamente la mentira.

Otra creencia es que habrá mayor presencia de expresiones faciales, pero la ciencia no ha podido establecer una relación directa entre el aumento de expresiones faciales y la mentira, ya que está puede deberse a otras causas, como el nerviosismo y no estar relacionado con estar diciendo una mentira.

Las creencias que tienen las personas se pueden ver influidas por las características del propio mentiroso o por las de la mentira. Se han estudiado cuatro categorías, la población, el tipo de mentira, el comportamiento evaluado y las características de la persona evaluada. El tema más estudiado es la población, las características propias de las personas que juzgan a las demás. Aquí se ha estudiado si hay diferencias entre ser un profesional o no del sistema judicial, ser hombre o mujer, ser padre o no tener hijo, o ser jefe o subordinado y su relación con las creencias sobre las expresiones faciales de los mentirosos. Los resultados arrojados parecen confirmar que no hay grandes diferencias en las creencias teniendo en cuenta las variables antes mencionadas. Por tanto, se acepta que tanto los profesionales como los civiles tienen las mismas creencias sobre que expresiones faciales denotan engaño y cuáles no.

El contexto en el que aparece la mentira y su naturaleza tienen una gran influencia sobre las creencias que posee la gente. Las personas relacionan diferentes intereses con las mentiras según el contexto. Por ejemplo, el mentir sobre un crimen se considera de alto riesgo, sin embargo, mentir sobre una transgresión menor se considera de bajo riesgo. Por tanto, al asociar la mentira con el estrés, se considera que las mentiras de alto riesgo tienen una mayor relación con el estrés y, en consecuencia, con una mayor presencia de expresiones faciales.

Otra creencia es que las personas juzgan más severamente a los demás que a ellos mismos. Consideran que los demás se ponen más nerviosos que ellos mismos al mentir. Por ello, informan de un mayor número de expresiones de nerviosismo y vergüenza en los otros que en ellos cuando mienten.

En cuanto a la relación con las creencias de la mentira y las propias creencias, parece que el usar o no un velo o algo que cubra parte del rostro no tiene una influencia directa. Tampoco se encontraron diferencias en relación con la edad de la persona que mentía. Por tanto, se puede concluir, que en principio las características de la persona no tienen una influencia directa sobre las creencias de los demás en relación a sí están mintiendo o diciendo la verdad.

Estos estudios presentaban tres limitaciones importantes. La primera de ellas era que describir las expresiones faciales solamente a través de palabras hacía que se complicara su comprensión y visualización por parte de los sujetos. La segunda limitación guarda relación con la anterior, es que algunos términos pueden ser ambiguos y generar confusión, por ejemplo, el término sonrisa no especifica que tipo de sonrisa sería, pudiendo ser Duchenne o no, y cada una de estas sonrisas involucran músculos diferentes y estados emocionales distintos. La última limitación habla sobre el número de expresiones faciales analizadas, ya que en los estudios revisados sólo se analizaron 11 expresiones faciales y centrándose especialmente en cuatro de ellas, lo cual deja fuera un gran número de expresiones posibles.

En la siguiente entrada veremos el experimento que se realizó para comprobar las diferentes creencias entre oficiales de policía y civiles.