bebe_feliz-ecografia-4d-expresion-facial-emociones-lenguaje-no-verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Do Facial Expressions Develop before Birth?”, de los autores Nadja Reissland, Brian Francis, James Mason y Karen Lincoln, en un estudio conjunto de la Universidad de Durham, la Universidad de Lancaster y el hospital universitario de James Cook, que abordan el desarrollo de las expresiones faciales de las emociones en los fetos.

Como ya comentábamos en otra ocasión, los bebés al nacer ya son capaces de expresar emociones. Partimos de la base de la universalidad de las emociones y su expresión facial por este motivo, ¿pero en qué momento se desarrolla esa capacidad si ya desde el momento del nacimiento contamos con ella?

Para responder a esa pregunta se examinaron los movimientos faciales de fetos grabados en vídeo con máquinas del ultrasonido 4D en las últimas etapas del embarazo. Los fetos fueron de dos niñas sanas. Una de ellas fue observada en las semanas 24, 27 y 34, y la otra en las semanas 24, 28, 32 y 35. Cada una de las sesiones de observación duró veinte minutos. Las expresiones estudiadas fueron la cara de llorar y la de reír, ambas compuestas por un máximo de 7 movimientos faciales.

Se identificaron 19 movimientos faciales, algunos propios de cada una de las dos expresiones faciales, pero otros no pertenecían a ninguna o eran compartidos. Como resultado se encontró que el número medio de confluencia de tres o más movimientos faciales se incrementó del 7% al 69% entre las semanas 24 y la 35. Además, las expresiones pertenecientes a la cara de llorar se incrementaron de 0 a un 42%, y la de risa de 0 a un 35%.

Es decir, antes de nacer, encontramos que un feto puede mover la cara, por ejemplo separando los labios, arrugando la nariz o bajando una ceja, como ya sabíamos. Sin embargo, los investigadores observaron que a lo largo de las semanas los movimientos iban progresando y conformando combinaciones complejas asociadas a expresiones faciales reconocibles. En la semana 24, primera etapa de la observación, los fetos movían un solo músculo de la cara cada vez, como abrir la boca o estirar los labios, pero en la semana 35 podríamos verles ampliar los labios, bajar las cejas y profundizar el surco nasolabial, todo al mismo tiempo.

A pesar de que el feto no puede hacer ningún sonido, el desarrollo de las expresiones faciales significa que al nacer, el bebé ya ha desarrollado los movimientos faciales para acompañar el llanto y la risa. Sin embargo, los autores no creen que los fetos estén manifestando las emociones asociadas a esas expresiones faciales en el vientre. Lo comparan, sin embargo, con los movimientos respiratorios o la acción de chuparse el dedo que llevan a cabo y que son precursores de las acciones que llevarán a cabo tras nacer, como si se tratara de una práctica. De manera que el feto podría estar “practicando” esas muecas.

Es interesante la potencial aplicación a identificar problemas de salud de este descubrimiento, ya que existe relación entre los patrones de comportamiento del feto y su desarrollo cerebral. Y las diferencias en la evolución de la expresión facial podrían indicarnos problemas en el desarrollo. En futuras investigaciones pretenden averiguar si también podemos encontrar diferencias entre fetos cuyas madres fumen durante el embarazo y las que no lo hacen, y también el estudio de otras expresiones faciales como la ira.