Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les presentamos un resumen del artículo “Is This Seat Taken? The Importance of Context During the İnitiation of Romantic Communication”, de los autores Kerry Anne McBain, Lena Hewitt, Teagan Maher, Melinda Sercombe, Shannon Sypher y Grace Tirendi, de la Universidad James Cook (Australia), que investiga sobre la relación entre el flirteo y el contexto en el que tiene lugar.

“¿Qué tal? ¿Puedo invitarte a una copa?” A veces el flirteo es obvio y otras veces es sutil. Cuando alguien coquetea está comunicando a la otra persona señales de atracción y por lo general son estrategias indirectas, de manera que se pueda sortear un rechazo directo si la otra persona no corresponde el deseo. Sin embargo, no solo podemos encontrar distintas formas de flirteo sino que también podemos mostrar propensión a hacerlo en diferentes sitios según nuestro estilo y nuestro sexo.

Sabemos que existen cinco estilos de flirteo: el tradicional, el cortés, el sincero, el físico y el juguetón. El estilo tradicional, a grandes rasgos, cumple las expectativas de género convencionales para cada sexo y se espera que sea el hombre quien haga el primer movimiento; siendo además propio de gente introvertida. El estilo cortés es más cauteloso; quiénes usan este estilo dirigen su coqueteo a menos posibles parejas, utilizan una comunicación no sexual (evitando ser abiertamente sexuales o inapropiados) y prefieren una conexión emocional y segura; por ello son personas que se toman su tiempo para conocer a la otra persona y su coqueteo es sutil e incluso imperceptible en ocasiones.

Para el estilo sincero desarrollar una conexión emocional y un interés sincero es la clave central para iniciar el coqueteo. Aquellos a los que se les atribuye este estilo son más propensos a acercarse a una pareja potencial, consideran los flirteos como un halago y creen que continuamente están coqueteando con ellos. Este estilo se asocia con el desarrollo de conexiones emocionales fuertes, alta química sexual y relaciones significativas y duraderas. No es propio de ellos coquetear para una sola noche. El estilo físico es el más competente expresando sus deseos físicamente y se siente cómodo con ello. Buscan una conexión emocional y una forma juguetona de iniciar el coqueteo. Estas personas tienen poca dificultad en hacer saber su interés a la otra persona y están ansiosos por participar en conversaciones personales y privadas. Por último, el estilo juguetón es visto como divertido y no va necesariamente vinculado al desarrollo de una relación romántica. Para las personas que tienen este estilo el objetivo es divertirse, no están interesados en relaciones profundas y no están particularmente preocupados por ser malinterpretados por los demás.

También se ha estudiado que el contexto puede ser importante a la hora de flirtear, aunque menos ampliamente. Es por ello que es el objetivo de este estudio adentrarse en la relevancia del ambiente y para ello se analizó el estilo de flirteo junto al coqueteo en diversos contextos: bar, contexto educativo, supermercado, gimnasio, oficina, transporte público, fiesta y citas rápidas.

Para esta investigación se utilizaron a 697 personas (206 hombres y 491 mujeres) con edades entre 18 y 73 años, de los cuales el 43,5% estaban solteros, el 34% en una relación y el 22,5% casados. Además, el 52% eran estudiantes universitarios y el 48% población general. La participación se llevó a cabo de manera online y tomaba unos 20 minutos aproximadamente. Además de los datos demográficos, debían rellenar dos cuestionarios: el Inventario de Estilos de Flirteo (FSI) y el Cuestionario de Comportamientos de Flirteo en Contexto (FBCQ).

Encontramos que cuando se pedía a los participantes que eligieran qué estilo de flirteo encajaba más con ellos, el 40% eligió el físico, el 43% el sincero, un 7% el juguetón, otro 7% el tradicional y el 3% restante el cortés. Para cada uno de estos estilos encontramos lo siguiente:

  • Estilo tradicional: Como decíamos al principio, son introvertidos y no están abiertos a nuevas experiencias ni se sienten cómodos en un papel social. Son más propensos a encontrarse en clubs que en bares, porque no consideran que en un bar pueda surgir una relación comprometida. Las mujeres de este estilo carecen de confianza, tienen dificultades para identificar el potencial de una relación y les cuesta desarrollar una conexión emocional dado que les resulta complicado tener conversaciones privadas y personales incluso estando interesadas en la persona. Por otro lado, los hombres son más propensos a conocer a la persona antes de acercarse de forma romántica. Cuando flirtean en una fiesta, un bar, el trabajo o un ambiente educativo es poco probable que usen el lenguaje corporal para señalar interés; y es muy poco probable verles flirteando en lugares como un supermercado.
  • Estilo físico: Son confiados, extrovertidos y abiertos a nuevas experiencias. Es gente que se siente cómoda flirteando en fiestas, bares, entorno educativo, en el gimnasio, en el supermercado o en citas rápidas. En cuanto al género, los hombres además eran más propensos a flirtear también en el transporte público que las mujeres.
  • Estilo juguetón: Este estilo busca subir el autoestima de quienes lo tienen. Son personas extrovertidas, despreocupadas con los demás y no muy educados ni cautelosos en sus acercamientos para coquetear. Los resultados muestran que pueden flirtear en cualquier ambiente indiscriminadamente pero evitarán situaciones diseñadas para mostrar un interés sincero. En cuanto a género, los hombres se mostraron más propensos que las mujeres a adoptar este enfoque lúdico en el ambiente de trabajo, en un entorno educativo, en el transporte público y en el supermercado.
  • Estilo sincero: Es un estilo extrovertido y más común en mujeres y se relaciona bien con personas de estilo educado o físico, aunque no con el juguetón y el tradicional. Son personas cautelosas pero sin problema para interrelacionarse en cualquier contexto. En una fiesta, ellos preferirían ser presentados (al igual que en el estilo tradicional) pero harían uso del lenguaje corporal (como el estilo físico) para demostrar interés a su interlocutor. El uso de lenguaje físico también sería común en contextos como el gimnasio. Sin embargo, analizando por sexos, los hombres utilizan generalmente este estilo en el supermercado o en el transporte público más que las mujeres.
  • Estilo cortés: Son siempre cautelosos en todos los entornos y por lo general prefieren entablar conversación con alguien en lugar de usar el lenguaje corporal para demostrar interés. Sin embargo, harán uso del lenguaje corporal (estilo físico) cuando flirtean en un entorno educativo. No se encontraron diferencias de género en el uso de este estilo para ninguno de los entornos evaluados.

En general, los datos del estudio son interesantes pero deben tenerse en cuenta las limitaciones de la muestra: el 80% eran menores de 25 años y la mayoría de ellos solteros, imposibilitando así la generalización. Además de que no todos los estilos estaban en la misma proporción. Sería relevante replicar los resultados subsanando esos puntos para poder generalizar las conclusiones.