Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Categoría: Educación

Uso de claves no verbales para estimular el aprendizaje online. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en ocasión les presentamos un resumen del capítulo “Loving this Dialogue!!!!  Expressing Emotion Through the Strategic Manipulation of Limited Non-Verbal Cues in Online Learning Environments”, de los autores Krystle Phirangee y Jim Hewitt, de la University of Toronto, que a su vez forma parte del libro “Emotions, Technology, and Learning”, y que analiza la transmisión de emociones a través de las limitadas herramientas “no verbales” de las redes sociales.

Desde los primeros días de las conferencias a través de ordenadores, las emociones han sido un tópico de interés en la investigación educativa. Esto es así debido a la dificultad para demostrar emociones a través de la comunicación online, así como a la priorización que ha tenido un estilo desapasionado de escritura (similar a los textos académicos), en detrimento de la transmisión de emociones.

Habitualmente caracterizada como aburrida, fría e impersonal, el aprendizaje online es frecuentemente visto como menos emocional comparado con las clases presenciales. Sin embargo, los estudios demuestran que, como las clases presenciales, los estudiantes viven emociones positivas y negativas derivadas de la interacción en la comunicación online (por ejemplo, tras recibir apoyos a una idea). Sentimientos de alienación y aislamiento pueden ser desarrollados si no se puede satisfacer una comunicación asertiva con los compañeros (incluyendo el apartado emocional). Sin embargo, es cierto que las maneras de demostrar emociones son, aparentemente, mucho más limitadas en la comunicación online que en la presencial. Derks et al. (2008) demostraron, por el contrario, que la carencia de contenido emocional verbal o visual en la comunicación online se suple con otros mecanismos compensatorios, como los emoticonos, con el fin de reducir la ambigüedad de sus mensajes.

El estudio que hoy analizamos se centró en evaluar los tipos de claves no verbales que los estudiantes utilizaban para expresar emociones en un curso online de una universidad norteamericana. Se analizó la comunicación de 45 estudiantes durante el curso de 12 semanas, entrevistándose además a 4 de ellos con el fin de proveer de claves sobre cómo los estudiantes expresaban emociones online, y cómo las interpretaban. Los resultados se dividen en tres grupos, en función del “aspecto no verbal” analizado:

  • Emoticonos: el análisis de contenido reveló que los estudiantes utilizaban emoticonos del mismo modo que una persona utilizaba expresiones faciales o entonaciones vocales: para acompañar ideas con emociones. Cuatro de ellos fueron utilizados habitualmente: el emoticono de la sonrisa (para expresar apoyo a otras ideas, para agradecer, etc.), el de tristeza (para afrontar un reto, para expresar dificultad, etc.), el de sacar la lengua y el de guiño (que se utilizaban para plasmar humor o sarcasmo). En general, además, los participantes indicaban que utilizaban los emoticonos para “suavizar” el contenido de sus mensajes.

A pesar de la utilidad que los emoticonos tenían en la expresión de las emociones, los alumnos indicaron que habían sido inicialmente reticentes a utilizarlos en sus notas online, argumentando que no sabían si procedería utilizarlos en un contexto académico (aun sabiendo que permitirían desarrollar el tono o la expresividad de su mensaje). También les preocupaba que el instructor del curso pudiera no aceptar el uso de los mismos, y tampoco conocían cómo utilizarlos en un contexto académico.

  • Signos de puntuación no convencionales: el análisis de contenido también reveló que los estudiantes en ocasiones utilizaban signos de puntuación de modos no convencionales para expresar emociones (específicamente, exclamaciones y puntos suspensivos).

Los participantes indicaban que el uso de varias exclamaciones les servía para mostrar entusiasmo, frustración, o la necesidad de más tiempo para analizar una idea. También les permitía poner de relevancia comentarios que les llamaban la atención.

Por otro lado, el uso de puntos suspensivos se relacionaba con reflexión, o para sugerir que una idea todavía se encontraba bajo consideración.

  • Uso del botón “Like”: Facebook creó y popularizó un botón llamado “Me gusta” o “Like”. Habitualmente es utilizado en redes sociales online para indicar cuando una persona aprecia, disfruta o apoya cierto contenido. En el curso realizado durante la investigación, un botón de “Me gusta” fue añadido para poder apoyar los comentarios de cada compañero. El análisis de contenido, en este caso, mostró que se utilizaba para varios fines: indicar aprecio por perspectivas afines, agradecer, mostrar apoyo a gente con problemas, reconocer el esfuerzo, mostrar aprecio para gente que contestaba a sus preguntas, etc.

En conclusión, esta investigación encontró que el uso de puntuación, emoticonos y botón de “me gusta” provocaba que los alumnos pudieran expresar con mayor facilidad sus emociones en clases online. Por tanto, el apostar por un apoyo a este tipo de comunicación no verbal en los distintos contextos por parte de los tutores, podría derivar en la creación de una “cultura de compañeros de clase” (en palabras de los autores) que provocaría una sensación de seguridad y apoyo entre los distintos compañeros de clase, así como una menor cantidad de malentendidos entre los mismos.

En última instancia, el uso de estas claves no verbales online se vería como un rol necesario y productivo en los distintos cursos, proveyendo al alumno con herramientas para transmitir sus emociones, y reduciendo la sensación de frialdad y aislamiento que (erróneamente) provoca la formación online.

Gestos y medios de transmisión en la enseñanza. Club Lenguaje No Verbal.

Gestos y medios de transmision en la enseñanza - club lenguaje no verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en ocasión les presentamos un resumen del artículo “Gesture in Instruction: Evidence from Live and Video Lessons”, de los autores Theodora Koumoutsakis, de la University of Chicago, Ruth Breckinridge Church y Saba Auman-Nolley, de la Northeastern Illinois University, Martha W. Alibali, de la University of Wisconsin-Madison, y Melissa Singer, de la Bridgewater State University, que analiza la influencia de gestos y medio de transmisión en la enseñanza.

Los profesores suelen utilizar gestos durante sus explicaciones, los cuales suelen consistir en movimientos de las manos que acompañan al discurso, como parte de su comunicación para la instrucción. Cuando los investigadores evaluaron si estos gestos influían en el aprendizaje de los estudiantes, encontraron que los resultados aportaban abundante evidencia sobre la influencia de los gestos en la comprensión del discurso. Por tanto, este influencia de los gestos en la comprensión de lo que estaban escuchando determinó, por tanto, que los alumnos veían mejorado su aprendizaje.

Sin embargo, y pese a todo el aporte científico que apuntaba que el aprendizaje mejoraba en presencia de gestos, muy pocas investigaciones se realizaron teniendo en cuenta otros elementos del proceso de transmisión de conocimientos. Estos podrían llegar incluso a afectar al aprendizaje como limitadores, provocando una reducción del aprendizaje incluso aunque se utilizasen gestos. Esta investigación, centrada en la posibilidad de influencia de variables externas al aprendizaje y a su mejora a través de los gestos, decidió introducir una nueva variable para conocer su influencia: la presencialidad o no del profesor durante el aprendizaje. Esto es debido a que el medio utilizado para trasladar información instruccional parece haber sido identificado como una variable importante por ciertos autores como variable de influencia en el aprendizaje. Si los gestos mejoran la transmisión de información, tal y como los datos demuestran, entonces deberían seguir mejorando la transmisión de información incluso aunque el medio sea distinto.

Para poner en práctica esta afirmación, se decidió crear cuatro grupos y compararlos. Los mismos fueron divididos según el medio utilizado para transmitir la información (transmisión presencial contra transmisión grabada) y según la presencia o no de gestos. 63 niños de tercer y cuarto grado (entre 7 y 10 años) fueron seleccionados como parte de la muestra, siendo divididos entre cada equipo de manera totalmente aleatoria. A través de un control muy estricto, los investigadores se aseguraron de que las variables de las clases fueran similares excepto por la condición experimental que cambiaba en cada caso.

Los resultados fueron sorprendentes para los propios investigadores: los gestos mejoraban el aprendizaje de los niños en general, pero al introducir la variable medio, tan solo mejoraban de manera significativa el aprendizaje a través de las clases grabadas. ¿A qué se debió esto? Los investigadores teorizaron que esto podría ser debido a que la introducción de gestos en el vídeo provocaría que los niños prestasen atención a los mismos, estando más atentos al discurso presentado y por tanto focalizándose en el mismo.

Dado el desarrollo que la educación online ha sufrido durante los últimos años (la cual ha aumentado, haciéndose cada vez más y más común), los resultados de esta investigación pueden resultar interesantes para analizar cómo los videos son procesados por las personas que aprenden de los mismos, con el fin de mejorar el impacto de la instrucción. Los investigadores plantearon, por último, que los diseñadores de los cursos no deberían limitarse a grabar a los profesores como “cabezas parlantes”, sino que deberían enseñarles a incorporar gestos a sus discursos.

Evaluación de profesores a través del lenguaje no verbal. Club del Lenguaje No Verbal.

 

Evaluacion de profesores a traves del lenguaje no verbal - Club del Lenguaje No verbal

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículo “Half a Minute: Predicting Teacher Evaluations From Thin Slices of Nonverbal Behavior and Physical Attractiveness”, de los autores  Nalini Ambady y Robert Rosenthal, de la University of Harvard, que estudia la precisión de las predicciones sobre individuos relacionadas con el lenguaje no verbal y el atractivo físico.

La habilidad para formar impresiones sobre otros es una cualidad crítica del ser humano. Nuestros juicios, incluso cuando se basan en observaciones muy breves de la conducta no verbal, pueden en ocasiones tener una precisión inesperada. Mucha de la investigación en la formación de impresiones y los juicios de personalidad se han centrado en evaluar el consenso interpersonal entre los individuos, con el fin de determinar hasta qué punto podemos conocer de manera precisa elementos sobre individuos extraños. La investigación que hoy veremos intenta, precisamente, aumentar el alcance de estas conclusiones.

Para ello, la investigación fue dividida en cuatro puntos: evaluar la precisión de los juicios consensuados basados en exposiciones cortas, contrastar la utilidad de estos juicios para predecir una variable criterio (en este caso, la evaluación a profesores por parte de alumnos), reflexionar sobre cómo estas predicciones pueden resultar pragmáticas para los individuos, y probar la influencia de dos variables sobre estos juicios: la conducta no verbal y el atractivo físico. A su vez, la investigación se dividió en 3 estudios distintos. En el primero, se evaluó la opinión sobre profesores universitarios. En el segundo, sobre profesores de instituto. Por último, se redujo la longitud de las exposiciones, para comprobar si las predicciones variaban.

En el primer estudio, se analizaron exposiciones de 13 profesores universitarios en base a videos sin sonido de 10 segundos de duración para cada uno. Los resultados del mismo indicaron los profesores con mejores evaluaciones fueron juzgados más favorablemente de media. Específicamente, los profesores con mejores puntuaciones fueron evaluados como más optimistas, confiados, dominantes, activos, entusiastas, apreciables, cálidos, competentes y amables en base al lenguaje no verbal de los mismos. Respecto a este último, se encontró una correlación negativa entre el ceño fruncido y las calificaciones positivas, así como la inquietud de las manos o la manipulación de un objeto. Mirar hacia abajo o inclinarse hacia delante también representaron puntuaciones menores. Respecto al atractivo físico, se encontró una pequeña (aunque significativa) relación entre este y la calificación de los estudiantes. En términos generales, se encontró una gran correlación entre los juicios emitidos por alumnos a profesores desconocidos y la puntuación que estos obtuvieron a final de sus respectivos cursos.

En el segundo estudio, se replicó el primero con 13 profesores de instituto. En este caso, en base al comportamiento no verbal, los mejores profesores fueron evaluados como más amables, apreciables, atentos, entusiastas, cálidos y optimistas. Aquellos profesores que sonrieron más fueron puntuados de manera significativamente más alta, así como aquellos que mostraron tener una actitud no verbal más activa y expresiva, con paseos por la clase, tocan su propio torso o sonreír. Los profesores peor evaluados fueron aquellos que se limitaban a sentarse, tocar sus cabezas, y negar enérgicamente. Por tanto, aquellos profesores con mejores puntuaciones mostraron una mayor expresividad no verbal que aquellos peor puntuados.

En el tercer y último estudio, se investigó la influencia de recortar las exposiciones de los profesores en los juicios y opiniones de los observadores. Así, los vídeos de 10 segundos se dividieron en vídeos de 2 y 5 segundos, siendo visionados cada uno por un grupo distinto. Como era de esperar, las correlaciones entre los juicios y los resultados finales de cada profesor fueron ligeramente más elevados en los vídeos de 5 segundos que en los de 2 segundos, aunque no hubo diferencias significativas entre ninguno de los tres tipos de vídeos.  Sin embargo, al introducir exposiciones de 30 segundos, tampoco hubo una precisión significativamente mayor en los juicios de los alumnos.

En conclusión, se demostró que la observación de la conducta no verbal (y en menor medida, del atractivo físico), aunque sea durante un tiempo de exposición breve, puede llegar a determinar los juicios de extraños hacia otros individuos, y que estos juicios son significativamente muy similares a los de individuos que conocen de más tiempo a estos individuos. Esto, a su vez, demostraría la gran utilidad y precisión de la formación de impresiones a la hora de analizar a individuos extraños.

Experiencias emocionales en las aulas. Club Lenguaje No Verbal.

Experiencias emocionales en las aulas. Club Lenguaje No Verbal.

Experiencias emocionales en las aulas. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta vez les sugerimos un resumen del artículo “Experiencias emocionales de los alumnos en el aula: Un estudio cualitativo multimétodo”, de los autores Wondimu Ahmed, Margaretha P.C. Van der Werf y Alexander Minnaert de la Universidad de Groningen (Países Bajos), que estudia las reacciones emocionales de los alumnos en el aula de clase.

Las recientes investigaciones sobre emociones en el contexto educativo han recibido mucha atención. Este aumento del interés se ha atribuido al reconocimiento de las emociones como importantes constructos psicológicos que fomentan el aprendizaje y el rendimiento. La emoción es un constructo hipotético compuesto de distintos componentes que generalmente, incluyen, pero no se limitan a, sentimientos subjetivos (estoy enfadado), expresiones (fruncir el ceño cuando se siente ira) y reacciones fisiológicas. Por lo tanto, la comprensión de la experiencia emocional hace necesario el conocimiento de los componentes emocionales subyacentes así como la forma en que funcionan mutuamente. Un tema muy relacionado con las manifestaciones emocionales son sus posibles antecedentes. La bibliografía sobre emociones destaca la viabilidad de las valoraciones cognitivas en la obtención de emociones. Las valoraciones determinan y diferencian las experiencias emocionales. El propósito de este estudio es examinar de qué manera el sistema de respuesta emocional (cambios en el ritmo cardíaco, expresiones no verbales y sentimientos subjetivos) funciona de forma simultánea para revelar las experiencias emocionales y cómo la valoración de situaciones específicas se relaciona con las emociones experimentadas de forma temporal. Se ha tratado de analizar estas cuestiones en las aulas, utilizando un enfoque cualitativo.

Un supuesto fundamental en la medición de emociones, es que las emociones son constructos hipotéticos que pueden inferirse a través de varios indicadores. Tales inferencias son: la experiencia subjetiva, los cambios fisiológicos, y las expresiones no verbales que acompañan a la experiencia. Por lo tanto, para entender el constructo psicológico de la emoción es necesario evaluar distintos sistemas de respuesta emocional a la vez. Otra de las cuestiones de interés en la exploración de las experiencias emocionales son los determinantes de las emociones. Las emociones son el resultado de la valoración cognitiva de eventos significativos para el individuo. La opinión acerca del suceso en el contexto es crucial para provocar emociones. Los contextos pueden variar en función de sus posibilidades y limitaciones, algunos comprenden tareas desafiantes y otros menos exigentes. La conclusión es, que las emociones se producen como resultado de las valoraciones cognitivas en un contexto por lo que no pueden analizarse por separado. Así pues, en el ámbito educativo, el estudio de las experiencias emocionales de los estudiantes en el contexto exige tener en cuenta el aula de clase. El objetivo de este estudio es triple. En primer lugar, se pretende explorar la correspondencia entre los sentimientos subjetivos, las expresiones emocionales no verbales y las reacciones fisiológicas asociadas al aula. Se evaluaron las emociones (ira, ansiedad, aburrimiento, placer, orgullo y vergüenza) en el aula de matemáticas de forma simultánea a través de múltiples modalidades de respuesta. El segundo objetivo, es examinar la relación entre las emociones de los estudiantes y las valoraciones de rendimiento y valor. Y el tercer propósito, es determinar si los patrones de experiencias emocionales en el aula dependen de la dificultad de la tarea y la capacidad de los participantes.

En cuanto al primer objetivo de este estudio, los resultados revelaron que las expresiones emocionales no verbales de la ira, la ansiedad y del placer son en cierto modo congruentes con la reacciones fisiológicas y con la propia confirmación retrospectiva de los estudiantes de experimentar las emociones simultáneamente. Las expresiones no verbales de aburrimiento, orgullo y vergüenza rara vez correspondieron con las respuestas de los estudiantes en la entrevista. La falta de expresión de emociones de orgullo y vergüenza podría explicarse de varias maneras. La experiencia y expresión de estas emociones requieren tres importantes habilidades cognitivas: conocer las normas y reglas, tener un concepto de sí mismo y ser capaz de valorarse en relación a esas normas. Otra explicación podría ser que informar acerca de las propias emociones es embarazoso, especialmente en contextos como éste. En relación al segundo de los objetivos, los resultados sugieren que las funciones lineales sencillas no son aptas para explicar las relaciones. Las valoraciones de rendimiento y valor parecen funcionar de manera interactiva. Un examen más detenido de las emociones dominantes experimentadas por cada estudiante y su correspondientes evaluaciones, sugiere que el bajo rendimiento y el bajo valor de la tarea percibidos puede provocar ira y/o ansiedad, mientras que las valoraciones de bajo valor y alto rendimiento pueden llevar al aburrimiento. Por otra parte, las valoraciones de alto rendimiento y alto valor pueden provocar placer. La explicación más plausible para estos diferentes patrones de relaciones entre las valoraciones y las emociones tiene que ver con las características de medición. Otra posible explicación es que las valoraciones de rendimiento y valor podrían no haber sido suficientes para obtener las distintas emociones. Respecto al tercer objetivo, no se ha hallado una clara asociación entre el nivel de dificultad de la tarea y las emociones de los estudiantes.

A pesar de que el enfoque multimétodo cualitativo utilizado en el presente estudio ha servido para analizar las experiencias emocionales de los estudiantes de manera más eficaz que con un solo método, existen algunas limitaciones que deben ser consideradas. En primer lugar, aunque el diseño del estudio de casos múltiples ha permitido explorar la experiencia emocional de un número limitado de casos con mucho más detalle que con métodos de encuesta, los resultados no se pueden generalizar. Segundo, no se puede asegurar que las emociones manifestadas durante la entrevista sean representaciones precisas de cómo los individuos se sienten en una situación real. En tercer lugar, las reacciones fisiológicas pueden deberse a simples movimientos de la mano y pueden haber interferido en el registro de datos de la frecuencia cardíaca. Por último, las expresiones emocionales no verbales son a priori muestras de esquemas de codificación existentes. Por lo tanto, la aplicación de tales instrumentos para codificar las emociones en un contexto natural como las aulas puede requerir el muestreo de emociones intensas, que no suelen darse con frecuencia. Teniendo en cuenta estas limitaciones, las futuras investigaciones podrían recurrir al uso de cámaras de vídeo ocultas para registrar las expresiones emocionales no verbales de los participantes. A pesar de estas limitaciones, los resultados del actual estudio tienen importantes implicaciones para la docencia y los procesos de aprendizaje. Los resultados muestran que hay cierta correspondencia entre los sistemas de respuesta emocional en el contexto del aula. La sincronización de los sistemas emocionales de respuesta moviliza los recursos del organismo para afrontar un reto importante. Por lo tanto, un sistema emocional de respuesta coordinado puede ayudar a los estudiantes a afrontar o evitar las tareas de clase. Por otra parte, las expresiones emocionales no verbales de los estudiantes permiten a los profesores inferir las experiencias subjetivas y las tendencias de acción de los estudiantes. Los resultados revelan asimismo que atendiendo al rendimiento y al valor de las valoraciones de los estudiantes en el aula, se puede mejorar la experiencia de emociones de adaptación. En conclusión, el enfoque multimétodo plantea que la evidencia convergente de múltiples métodos puede facilitar la comprensión del impreciso constructo de la emoción. En consecuencia, es necesario pasar de los métodos únicos a los multimétodos y de los autoinformes retrospectivos a las evaluaciones online.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje No Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Usando gestos de apoyo al discurso en tareas espaciales. Club Lenguaje No Verbal

Usando gestos apoyo discurso tareas espaciales - Club Lenguaje No Verbal

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículo “Using and Seeing Co-speech Gesture in a Spatial Task”, de los autores Alexandra Suppes, de la Columbia University, Christina Y. Tzeng, de la Emory University, y Laura Galguera, de la Universidad de Oviedo, que analiza la utilidad que el uso de gestos de apoyo al discurso posee a la hora de facilitar la comprensión del interlocutor en tareas espaciales.

Las personas suelen producir gestos de apoyo al discurso mientras están comunicándose. Investigaciones previas han indicado que estos gestos apoyan el proceso comunicativo, pero a quién apoyan exactamente los mismos (si al oyente o al comunicador) es todavía objetivo de debate. Mientras que una postura defiende que los gestos aumentan la comprensión del oyente conforme complementan el discurso verbal, otra defiende que en realidad es al comunicador a quien realmente ayuda la inclusión de gestos (ayudándole a clarificar el mensaje que quiere transmitir).

En esta investigación, dividida a su vez en dos situaciones experimentales distintas, los autores tratan de discernir, partiendo de ambas bases teóricas, tres planteamientos distintos: en primer lugar, qué gestos se utilizan para explicar una tarea espacial según aumenta la complejidad de la misma. En segundo lugar, hasta qué punto los gestos del anterior experimento sirven para mejorar el entendimiento del oyente. Y por último, hasta qué punto es importante o útil que los oyentes vean los gestos que acompañan al lenguaje verbal. Para ello, se pediría a participantes que describiesen diseños de apartamentos para que un grupo de oyentes pudiera copiarlos. A estos participantes se les entregó aleatoriamente un diseño “fácil” o “complejo” de describir.

Los resultados de la primera situación experimental, que analizaba las dos primeras hipótesis, mostraban que no había una diferencia significativa en el tipo de gestos utilizados en función de la dificultad de definir el diseño del apartamento. Los únicos gestos que mostraron un aumento fueron los icónicos, por lo cual la hipótesis de que un aumento de la complejidad de la narración implicaba un aumento de la cantidad de gestos quedó demostrada tan solo parcialmente.

Los resultados de la segunda situación experimental son más sorprendentes si cabe: un aumento de gestos icónicos por parte de los “narradores” implicaba un dibujo menos preciso del diseño del apartamento por parte de los oyentes.  Esto choca directamente con el planteamiento de que los gestos en el mensaje son dirigidos a facilitar la comprensión por parte del oyente, y da fuerzas a la teoría de que realmente son utilizados por el comunicador como medio para apoyar su proceso comunicativo.

En conclusión, y tal y como indican los autores de esta investigación, se demuestra así que el uso de lenguaje icónico no implica necesariamente un aumento en la comprensión de los individuos de un mensaje, particularmente en tareas que implican un uso de la memoria espacial.