Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Analizando la personalidad en base al lugar de trabajo. Club del Lenguaje No Verbal.

Analizando la personalidad en base al lugar de trabajo. Club Lenguaje No Verbal.

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículo “A Room With a Cue: Personality Judgments Based on Offices and Bedrooms”, de los autores Samuel D. Gosling y Sei Jin Ko, de la University of Texas, y Thomas Mannarelli, del INSEAD, que estudia la eficacia de los juicios de personalidad basados en las oficinas y dormitorios. Dada la longitud de la investigación, el resumen será presentado en dos partes, siendo la presente la primera (dedicada a las oficinas o lugares de trabajo de los individuos).

Mucho puede ser aprendido sobre los individuos estudiando el espacio que habitan. Las teorías interaccionistas sugieren que los individuos seleccionan y crean sus ambientes sociales (por ejemplo, sus amistades, sus actividades sociales, etc.), encajándolos y reforzando así sus disposiciones, preferencias, actitudes, etc. Así, por ejemplo, un individuo extravertido elegirá amigos y colegas que le permitan actuar tal y como es. De manera consistente a estos planteamientos, los autores de la investigación hipotetizan que los individuos también alteran y crean sus ambientes físicos para reflejar y reforzar quiénes son. Yendo incluso más allá, proponen que los observadores utilizan esta información de los contextos del día a día para formarse impresiones sobre cómo son los ocupantes de estos entornos.

En esta investigación, por tanto, se plantearon diversos supuestos de investigación: la relación entre el ambiente observado y la impresión de los observadores (tanto a nivel de precisión como de consenso entre ellos), la precisión de las impresiones en base a los elementos elegidos por los individuos, y la influencia de los estereotipos en el consenso y la precisión de los observadores. A esto, además, se le debe sumar que todas las hipótesis fueron estudiadas en dos contextos distintos: oficinas y dormitorios de los individuos.

En la primera investigación, centrada en los espacios de trabajo de los individuos, los resultados arrojaron datos especialmente interesantes: en primer lugar, y respecto al consenso, se encontró una correlación significativa y positiva entre las distintas opiniones de los observadores. Además, se demostró que el mayor consenso se encontraba en el rasgo Apertura a la Experiencia, seguido de Responsabilidad y Extraversión y, en menor medida, Cordialidad y Estabilidad Emocional (aunque las mismas variaron en función de si se trataba de una observación rápida, o había interactuación mínima con el individuo). También la precisión fue significativamente consistente, variando nuevamente entre los rasgos del mismo modo que en el consenso (exceptuando la Cordialidad, que no mostró relación significativa).

En el caso de las claves contextuales, se encontró que la Responsabilidad y la Apertura fueron los rasgos más relacionados con diversos elementos del entorno. Así, la Responsabilidad fue correlacionada con el buen uso del espacio, la limpieza y la organización de manera positiva, y con el desorden de manera negativa. Aquellos con una Apertura a la experiencia alta fueron relacionados con el distintivo uso de los espacios, el nivel de decoración, la cantidad de revistas y la cantidad y variedad de discos y CDs. En lo referente a la Extraversión, se encontró que existía correlación, más allá de otras claves, con la decoración, el colorido, el desorden y lo no convencional. Muy pocas de las claves encontradas fueron relacionadas con la Cordialidad o la Estabilidad Emocional.

Por último, en el estudio de las influencias de los estereotipos, se encontró que se percibía a las mujeres como significativamente más cordiales y menos estables emocionalmente que los hombres, interpretándose que los observadores, en función del sexo del sujeto evaluado, modificaban sus ratios de respuesta en el contexto de la Cordialidad y la Estabilidad Emocional. Esto, tras ser evaluado teniendo en cuenta la precisión, demostró ser efectivo para el rasgo Estabilidad Emocional como única diferencia significativa.

En conclusión, y para concluir con la investigación dedicada a las oficinas de los individuos, se encontraron diversos niveles de consenso y precisión entre los juicios de los observadores (especialmente en la Apertura a la Experiencia, la Responsabilidad y la Extraversión), lo cual, si tenemos en cuenta que los rasgos más consensuados fueron aquellos que utilizaban más características concretas del entorno, muestra que se podría extraer, de manera efectiva, ciertos rasgos de la personalidad del estudio de los entornos físicos de los individuos.

4 Comentarios

  1. MARCELO PERALTA

    5 Enero, 2016 at 16:35

    Hola como están.

    me parecio muy interesante el articulo y creo que estos indicadores son fundamentales para el desarrollo del sentido de la observación.
    En ocasiones, no reparamos en estos aspectos y a mi entender son fuertes indicadores de gustos, valores e incluso rasgos de personalidad.

    Muchas gracias por compartir estas publicaciones ya que para aquellos que como yo somos amantes del Lenguaje no Verbal contribuyen a nuestra formación y a nuestro aprendizaje.

  2. Francisco Javier Torregrosa López

    5 Enero, 2016 at 20:02

    Nos alegramos mucho de que te esté gustando nuestro trabajo, Marcelo, es un honor saber que ayudamos a difundir de una manera tan efectiva los conocimientos sobre Lenguaje No Verbal 🙂 ¡Esperamos no defraudarte!

    Un abrazo, ¡y Feliz Año!

    Francisco Javier Torregrosa López.
    Editor del blog.

  3. Jordi Salat

    7 Enero, 2016 at 7:59

    Interesante articulo.
    En las observaciones que comentáis, se ha tenido en cuenta la influencia de las Creencias y de las experiencias anteriores de los observadores ??
    Muchas gracias y feliz año

  4. Francisco Javier Torregrosa López

    12 Enero, 2016 at 20:58

    Hola Jordi,

    Te respondo: en todo momento, se ha procurado que los observadores no conociesen a las personas a las que tenían que evaluar. Los resultados que estos estimaban en la personalidad de los individuos que “decoraban” el lugar de trabajo se contrastó, por un lado, con la propia personalidad del individuo, y por otro, con la opinión de otra persona cercana al mismo sobre él.

    Además, se procuró que ninguno de los observadores pudiera discutir sus respuestas con ningún otro, para no condicionarlo en ningún sentido la respuesta, y se comparó entre ellos la precisión (similitud) de las respuestas que daban, para no tratar de quedarse con cada uno de los casos sino para sacar la media de respuestas.

    Espero que te haya gustado, y que puedas disfrutar de la segunda parte. Si tienes cualquier otra duda, no dudes en preguntarnos, y te atenderemos gustosos

    Un saludo, y feliz comienzo de año!!!

    Francisco Javier Torregrosa López.
    Editor del blog.

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