Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: Marzo 2016

Comunicación no verbal en la negociación. Club Lenguaje No Verbal.

Comunicacion no verbal en negociacion - Club Lenguaje No Verbal

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, en esta ocasión les sugerimos un resumen del artículo “Comunicación no verbal en la negociación: la importancia de saber expresar lo que se dice”, de los autores Fernando Gordillo León, de la Universidad Camilo José Cela, Rafael López Pérez, de la Fundación Universitaria Behavior & Law, Lilia Mestas Hernández, de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Beatriz Corbi Gran, de la Universidad Camilo José Cela, que trata las aplicaciones del estudio sobre el comportamiento no verbal en el campo de la negociación.

La comunicación es el medio a través del cual las personas intercambian mensajes racionales y emocionales. Sin embargo, esta no está limitada al componente verbal, sino que se nutre a su vez de componentes no verbales que permiten transmitir una mayor cantidad de información complementaria al mero discurso. La transmisión del lenguaje es, en muchas ocasiones, por tanto, más importante que el contenido del propio mensaje.

Es por ello que no prestar atención a la comunicación no verbal en procesos aparentemente racionales, como son las negociaciones, puede suponer una pérdida de información y la imposibilidad de alcanzar un acuerdo que satisfaga a todas las partes. Durante una interacción comercial, si percibimos los mensajes no verbales de nuestro interlocutor y sabemos interpretarlos, podremos cambiar el rumbo de la negociación para adaptarnos a sus necesidades. Esto es posible porque el lenguaje no verbal refleja las emociones, motivaciones y actitudes de las personas. Y es precisamente la presencia de emocione positivas en el momento de la negociación un beneficio para la resolución de conflictos, mientras que las negativas generan competencia y disgregación.

¿Qué elementos no verbales deben ser tenidos en cuenta dentro del campo de la negociación? Como veremos a continuación, encontraremos varios elementos importantes: la distancia interpersonal, la imagen y el contacto físico, el contacto visual, la expresión facial, los gestos y la postura.

  • Distancia interpersonal: conocer la personalidad de los individuos, así como las distancias básicas interpersonales, pueden permitirnos cierta maniobrabilidad a la hora de afrontar una negociación. Así, las personas extrovertidas prefieren distancias menores que los introvertidos, por ejemplo. Esto puede resultar de vital importancia en una negociación, ya que mantener una distancia excesiva puede dar la impresión de desinterés, mientras que una excesivamente cercana puede representar una gran presión para el individuo.
  • Imagen y contacto físico: resultar atractivo tiene diversas consecuencias, como ser considerado más persuasivo, con más habilidades sociales, mejor adaptados, más deseables y exitosos, y más competentes. Esto, a su vez, puede también entenderse de nuestro modo de vestir, que puede afectar a nuestra credibilidad. Por otro lado, el contacto físico puede ser indicador de interés o de dominio, aunque también está sujeto al contexto cultural (por ejemplo, en Latinoamérica hay más contacto físico que en Europa).
  • Contacto visual: en una negociación, el contacto visual es un canal muy importante de comunicación. En términos generales, este elemento puede permitirnos detectar el interés (dilatación de las pupilas), nerviosismo (frecuencia de parpadeo), búsqueda de intimidad o intimidación (prolongación del contacto visual), etc.
  • Expresión facial: el interés de la emoción en el ámbito de la negociación está orientado a comprender como estas pueden favorecer a resolución de problemas en la interacción entre individuos. La expresión facial es uno de los canales más importantes para detectar la información. Por ejemplo, si un individuo muestra la emoción de la ira, por lo general realizará menos concesiones que otro individuo.
  • Los gestos y las posturas: uno de los gestos más importantes en las relaciones comerciales es el apretón de manos, que permiten determinar la actitud de los individuos (dominancia, igualdad, sumisión, etc.). Por otra parte, la postura también informa del estado emocional de las personas, y puede mostrar signos de indiferencia, respeto, agradecimiento, etc.

Arrepentimiento y Justicia. Club del Lenguaje No Verbal.

Arrepentimiento y Justicia. Club del Lenguaje No Verbal.

Arrepentimiento y Justicia. Club del Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta vez les sugerimos un resumen del artículo “Arrepentimiento y Justicia Penal”, de la autora Susan A. Bandes de la Universidad DePaul (EE. UU.), acerca de la influencia del arrepentimiento de un acusado en la sentencias judiciales.

El acusado no tiene que burlarse, reírse o quedarse dormido para que se juzgue su falta de arrepentimiento, los jurados deducen esa falta de arrepentimiento por su visible falta de emoción cuando durante el juicio se aportan como evidencias las “terribles descripciones de sus crímenes”. Las entrevistas con miembros del jurado revelan un denominador común: esperan que los acusados expresen una emoción visible, e interpretan su ausencia como arrogancia, indiferencia y falta de arrepentimiento. Percibir el arrepentimiento de un acusado o la falta de este, es uno de los factores más importantes en la decisión de los miembros del jurado para condenarlo a muerte. El análisis del arrepentimiento juega un papel crucial en una gran número de resoluciones penales (audiencias, libertad condicional, evaluaciones forenses, etc.). En la mayoría de estos contextos, el que toma la decisión está presente mientras el individuo verbaliza sus emociones y actitudes. Aun así, su comportamiento es considerado como un indicador fiable de su nivel de arrepentimiento. Aunque los jueces y los jurados a menudo creen que reconocen el arrepentimiento cuando lo ven, el término en sí rara vez se define en los procesos judiciales, y no hay consenso legal acerca de cómo identificarlo. Esta falta de consenso no se limita a los que tienen que tomar las decisiones. Existen evidencias de que quienes toman las decisiones evalúan el arrepentimiento a través de su propio punto de vista cultural y emocional, y que analizar el arrepentimiento a través de la conducta es particularmente problemático a causa de las diferencias culturales y raciales, o cuando el acusado es un menor de edad, discapacitado o enfermo mental o ha ingerido drogas. Todo esto conduce una serie de preguntas. ¿Se puede desarrollar un perfil completo del arrepentimiento que determine los signos externos que pueden ser identificados durante un juicio? La respuesta a esta pregunta depende en parte de una cuestión legal: ¿Es relevante el arrepentimiento para el Sistema Judicial Penal? Por ejemplo, se ha demostrado que los que toman las decisiones valoran el arrepentimiento porque consideran que los delincuentes arrepentidos tienen menos posibilidades de reincidir. Asimismo, se ha probado que ciertos tipos de remordimientos están relacionados con una mayor probabilidad de reincidencia. Por lo tanto, si el arrepentimiento tiene relación con la reincidencia, es fundamental identificar un perfil del arrepentimiento que lo distinga del remordimiento. Por otro lado, el sistema legal suele considerar como indicadores de arrepentimiento ciertos rasgos de personalidad más duraderos como la empatía o la compasión. Esto plantea la cuestión jurídica de si la sentencia debe depender de la personalidad o también es una cuestión de ciencia afectiva: ¿Pueden la empatía, la compasión o la personalidad analizarse a través de la conducta?

El arrepentimiento juega un papel importante en las decisiones judiciales en EE. UU. y en otros sistemas de derecho común, incluyendo Canadá, Reino Unido y Australia. El comportamiento y la apariencia del acusado durante el juicio es el factor más potente en la determinación del análisis del arrepentimiento en los miembros del jurado. No obstante, el arrepentimiento no es un término definido dentro de las ciencias, ciencias sociales y humanidades, o incluso dentro de cualquier campo concreto. Proeve y Tudor hacen referencia a un grupo de emociones denominadas “emociones de retracción”, que incluye la culpa, el remordimiento, el reproche, la contrición y el arrepentimiento. Que esta imprecisión taxonómica sea problemática o no depende del contexto. En el Derecho, es un problema serio. A pesar de la falta de definiciones legales, los que toman las decisiones a menudo creen reconocer el arrepentimiento cuando lo ven. Así, el arrepentimiento se considera un indicador de buena conducta y un predictor de futuro comportamiento respetuoso con la ley. Sin embargo, a pesar de este interés por el arrepentimiento y cómo analizarlo, no existe ningún tipo de orientación sobre cómo hacerlo. El problema depende, en primer lugar, de la información legalmente relevante que están descubriendo (o piensan que están descubriendo) los que toman las decisiones cuando tratan de analizar el arrepentimiento. También depende de si este análisis les conduce por el mal camino, por ejemplo, hacia decisiones influidas por un sesgo racial o cultural. Por otra parte, el arrepentimiento desempeña un papel fundamental en teorías y prácticas de castigo menos tradicionales, en particular en aquellas más centradas en las víctimas, como la justicia restaurativa.

Si el arrepentimiento va a seguir desempeñando un papel influyente en la justicia penal debe ser identificado con una precisión razonable. El proceso de identificación no debe aumentar la probabilidad de que los factores ilegítimos como la raza o la etnia influyan en los resultados de la justicia penal. Si no se pueden cumplir estos criterios, el arrepentimiento debe ser eliminado del proceso de deliberación. Sin embargo, la idea de desterrar el arrepentimiento tiene sus problemas ya que se relaciona con otras características que valoran los que toman las decisiones, como la empatía y la conciencia. Un conjunto más asequible de reformas consistiría en educar y guiar sobre cómo analizar el arrepentimiento. Si se determina que el arrepentimiento no se puede percibir de forma fiable por las expresiones faciales y el lenguaje corporal, los jueces podrían entonces instruir a los jurados, y los peritos testificar al efecto. El estudio del arrepentimiento durante un juicio ofrece una oportunidad para estudiar las emociones, ya que en realidad se desarrollan en el ámbito social, no en un entorno de laboratorio que no puede captar la dimensión social esencial de la expresión e interpretación emocional. La otra gratificación de estudiar el arrepentimiento en el sistema legal es que los resultados tendrán consecuencias reales para la reforma del sistema de justicia penal. La cuestión de si esta actitud compleja puede ser identificada a través de signos externos y además a través de señales exhibidas durante un procedimiento penal tiene que ser urgentemente orientada. Hasta que no se trate adecuadamente, el sistema de justicia penal procederá según el cuestionable supuesto de que el arrepentimiento se puede identificar de forma fiable a través de la actitud, y se tomarán decisiones sobre la vida y la libertad en base a esa suposición.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje No Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Alcohol, comunicación no verbal y relaciones de pareja. Club del Lenguaje No Verbal.

Alcohol, comunicación no verbal y relaciones de pareja

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Alcohol-Influenced Nonverbal Behaviors During Discussions About a Relationship Problem” de las autoras Jennifer A. Samp y Jennifer L. Monahan, de la University of Georgia, que evalúa la funcionalidad del consumo de alcohol respecto a la comunicación no verbal en relaciones de pareja.

El impacto de la comunicación no verbal en relaciones funcionales puede ser particularmente importante en contextos en los que existe consumo de alcohol. De hecho, el consumo de esta sustancia ha demostrado ser facilitadora de ciertas conductas en el ámbito de la comunicación, como la apertura a los demás, la demostración de interés sexual hacia extraños, etc. Las investigaciones utilizando a parejas casadas han mostrado, de hecho, que en algunas parejas el consumo de alcohol provoca un aumento de la expresividad en las conductas relacionales con el otro individuo. Sin embargo, ¿resulta este aumento de la expresividad de las conductas no verbales positivo, o por el contrario puede resultar negativo para ciertas parejas?

Atendiendo a esta cuestión, esta investigación trató de dilucidar cuál es la influencia exacta del alcohol en la puesta en práctica de conductas no verbales durante conversaciones entre individuos románticamente relacionados. Para ello, se invitó a una muestra de parejas a participar en el experimento, procediendo posteriormente a dividirlas en dos grupos: en ciertas parejas, se provocó que uno de los individuos bebiera alcohol, y en otras parejas se mantuvo a ambos totalmente sobrios (creando así un grupo control y un grupo experimental). Posteriormente, se procedió a proponer un tema de conversación (en este caso, una hipotética infidelidad, dada la importancia de esa temática en una relación de pareja), y se realizó una evaluación de la comunicación no verbal de todos los participantes.

Los codificadores analizaron la expresividad de los individuos, dividiéndola en animación facial, gestos y movimiento corporal, a través de vídeos sin sonido. Posteriormente, analizaron la expresividad verbal, poniendo sonido al vídeo, a través de tres variables: animación vocal, velocidad y variabilidad en el tempo del discurso. También se analizó el afecto positivo, a través de la medición de sonrisas, movimientos sociales placenteros y la apariencia de felicidad. También se utilizaron dos mediciones (movimientos corporales de adaptación y códigos del State-Trait Anxiety Index) para analizar la ansiedad de los individuos.

Los resultados mostraron, en primer lugar, los individuos que consumieron alcohol realizaron más gestos que los que no lo consumieron. Sin embargo, conforme avanzaba la conversación, los individuos sobrios mostraron mayor animación facial que los ebrios. Respecto a la expresividad vocal, se encontró que los individuos ebrios utilizaban mayor animación vocal que sus compañeros sobrios, aunque esto se igualó conforme avanzaba la conversación. Los ebrios hablaron más rápido también durante el principio de la conversación.

Por otra parte, se encontró que los individuos ebrios y sobrios no se diferenciaban en la conducta de sonreir o en los gestos faciales de placer. Sin embargo, a partir del minuto 3, los individuos ebrios comenzaron a sonreir significativamente menos, y a mostrar menos expresiones de placer. Con respecto a la ansiedad, también a partir del minuto 3 se encontró que los individuos ebrios mostraron más ansiedad generalizada, así como gestos de auto-adaptación.

Poniendo todos los resultados en común, se llegó a la conclusión de que los individuos ebrios y sobrios actuaban de manera bastante similar a nivel comunicativo en los primeros instantes, aunque conforme avanzaba la conversación los individuos ebrios exhibían conductas menos relacionales y más ansiosas. Esto mostraría, por tanto, que el alcohol no solo no mejoraría la comunicación dentro de la pareja, sino que en realidad provocaría falta de confort, aumento de ansiedad y de estrés del individuo, complicando por tanto la comunicación entre individuos.

 

 

Aspecto y movimiento en la percepción de vulnerabilidad ante una agresión. Club Lenguaje No Verbal.

La influencia del aspecto y el movimiento en la percepcion de vulnerabilidad ante una agresion - Club lenguaje no verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Victim selection and kinematics: a point-light investigation of vulnerability to attack” de los autores Rebekah E. Gunns, Lucy Johnston y Stephen M. Hudson, de la University of Canterbury, que analiza la relación entre la percepción de vulnerabilidad y ciertos elementos kinésicos y aspectuales de los individuos.

Al entrar en una sala llena de extraños, un individuo puede rápidamente detectar características de todos ellos, así como la naturaleza de sus interacciones (quien flirtea, quien discute, quien domina a otros, etc.). Además, también puede llegar a determinarse, de manera en ocasiones bastante precisa, elementos de la personalidad de los distintos individuos. Esto muestra, por tanto, lo importante que puede llegar a ser la comunicación no verbal a efectos de transmitir propiedades de los individuos observados.

La comunicación no verbal puede, sin embargo, llegar a transmitir elementos como la vulnerabilidad de un individuo. Esto cobra sentido si reflexionamos sobre cómo los lobos tienden a aislar a otros animales débiles, sin ser plenamente conscientes de estar llevando a cabo este proceso de selección. Si trasladamos este ejemplo al caso de los humanos, encontramos que en multitud de ocasiones un mismo individuo puede ser repetidamente víctima de ciertos delitos, sugiriendo que tal vez ciertas características del mismo estén demostrando que el mismo es más vulnerable que otros objetivos. Esta investigación se centró, precisamente, en analizar la naturaleza de esta información específica y las características que la transmiten, con el fin de ser capaz de predecir y prevenir ataques (o crímenes) físicos.

Para ello, una muestra de individuos fue grabada con una cámara mientras se desplazaban físicamente. A su vez, se crearon otros dos grupos: uno que codificaría el tipo de movimiento que llevaba a cabo cada uno de ellos (con el fin de establecer un perfil básico), y otro que debería evaluar con qué facilidad consideraba que podría asaltarse a los individuos del vídeo.

Los resultados indicaron que, tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres, eran considerados más vulnerables aquellos que se desplazaban con zancadas más cortas en relación a su altura, iban inclinados hacia delante, con un balanceo limitado de los brazos, desprendían una falta de energía en su modo de caminar (podrían ir mirando hacia abajo, con los hombros caídos, etc.) y, en general, andaban lentamente. También el peso de los individuos demostró ser importante a la hora de ser considerados vulnerables, más en el caso de las mujeres que en el de los hombres.

Finalmente, se analizó también la influencia de ropa y calzado que limitara de algún modo el movimiento, con el fin de determinar si también había una influencia de estos elementos al transmitir una sensación de vulnerabilidad. Los resultados indicaron, respecto al tipo de ropa, que aquellos individuos con falda eran considerados más vulnerables, frente a aquellos con leggins o pantalones normales. Por último, respecto al calzado, fueron determinados como más vulnerables aquellos individuos que andaban descalzo o llevaban tacones (por el contrario, aquellos con zapatos planos no fueron encontrados significativamente vulnerables).

Parpadeos y mentira. ¿Existe una relación? Club del Lenguaje No Verbal.

Relacion entre parpadeo y mentira - Club Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Blinking during and after lying”, de los autores Sharon Leal y Aldert Vrij, de la Universidad de Portsmouth (UK), que pone a prueba la creencia sobre si el acto de mentir altera el número de parpadeos en un individuo.

Mentir puede ser una acción más demandante cognitivamente hablando que decir la verdad, dado que muchos aspectos de la mentira provocan un aumento del procesamiento mental. Así, los mentirosos deben crear historias de manera que sean plausibles y que se adhieran a aquello que el observador ya conoce. A su vez, deben recordar los nuevos datos que se inventan, para resultar consistentes cuando se vuelva a narrar la historia, además de saber qué le ha dicho a cada individuo concreto. Por otro lado, también deben estar suprimiendo la verdad mientras están inventándose una nueva historia, lo cual requiere de un esfuerzo cognitivo extra. Estos son tan solo algunos de los motivos por los cuáles mentir resulta (normalmente) una acción más compleja a nivel mental que decir la verdad.

La investigación ha mostrado, por otro lado, que el parpadeo ocular disminuye cuando existe un aumento de las demandas cognitivas. Por el contrario, también se ha mostrado que una parada en estas demandas cognitivas provoca un aumento del parpadeo. Es precisamente esto lo que lleva a los autores a plantearse la relevancia que los parpadeos pueden tener durante la acción de mentir. Dado que se trata de una acción más demandante cognitivamente hablando que decir la verdad, debería representar una reducción del número de parpadeos. Una vez la mentira se ha dicho, una ruptura en la demanda cognitiva ocurre, lo cual provocaría un aumento de los parpadeos.

Para poner a prueba estas hipótesis, en el experimento participaron 26 individuos, los cuáles fueron divididos en un grupo de personas sinceras y otro de individuos mentirosos. A las personas sinceras se les pidió que actuasen de manera totalmente normal durante 10 minutos, mientras que a los mentirosos se les pidió que robasen un examen del despacho de un profesor, pero que luego no admitiesen haberlo hecho, inventándose por tanto qué habían estado haciendo ese tiempo.

Respecto a los resultados, no se encontraron diferencias en el ratio de parpadeos entre los dos grupos en el período base o en el período de realizar las mentiras. Sin embargo, sí que se encontró que en el período posterior los individuos sinceros llevaban a cabo menos parpadeos que los mentirosos. Sí que es cierto, sin embargo, que los mentirosos redujeron de manera significativa sus parpadeos al pasar de un estadio normal a un estadio de mentir, lo que luego resultó en un cambio brusco de parpadeos al terminar el proceso de mentir. En el caso de los individuos sinceros, hubo un aumento de parpadeos en ambos casos, pero ninguno de un modo significativo respecto a la línea base.

Este experimento demostró, por tanto, que en situaciones donde mentir requiere una alta demanda cognitiva, este proceso se relaciona con una disminución de parpadeos seguido por un efecto compensatorio de aumento tras terminar de explicar la mentira.