Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: Febrero 2016

Cambios en la voz ante individuos atractivos. Club Lenguaje No Verbal.

Cambios en la voz ante individuos atractivos - Club Lenguaje no Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Vocal and Physiological Changes in Response to the Physical Attractiveness of Conversational Partners”, de los autores Susan M. Hughes y Bradley C. Rhodes, del Albright College, y de Sally D. Farley, de la University of Baltimore, en el cuál se analiza la influencia de encontrarse frente a un individuo atractivo en los cambios fisiológicos y vocales.

El sonido de la voz de un individuo puede comunicar una gran riqueza de información biológica y social a potenciales compañeros. El atractivo de la voz también está significativamente correlacionado con el status hormonal y los marcadores físicos, además de predecir numerosas conductas sexuales. La frecuencia fundamental de la voz y el tono son medidas del atractivo de la misma, habiendo sido extensamente examinados, aunque sin un consenso sobre qué constituye una voz atractiva.

Existe, además, un largo cuerpo de evidencias que sugieren que los individuos manipulan sus voces cuando hablan a distintos individuos en distintos contextos. Así, las mujeres suenan más competentes cuando hablan con sus jefes respecto a cuando se refieren a sus subordinados, mientras que las voces de los hombres suenan más competentes cuando hablan con sus iguales. Esto implica que los individuos adecúan su voz dependiendo de la situación en la que se encuentran. A su vez, la atracción interpersonal puede cambiar no solo las características vocales, sino que pueden hallarse evidencias indirectas en las respuestas fisiológicas. De este modo, muchos individuos opinan que debería haber un aumento del arousal en presencia de aquellas personas a las que se sienten atraídas.

Si ponemos estas afirmaciones en común, resulta razonable llegar a pensar que tal vez los hombres y las mujeres también puedan alterar su tono de voz cuando se encuentren ante individuos que les resultan atractivos. Aquí, sin embargo, las investigaciones son limitadas, y con resultados en ocasiones contradictorios. Dada por tanto esta situación, y con el fin de confrontar hasta qué punto hay cambios en la voz y en las variables fisiológicas, esta investigación fue puesta en marcha para determinar cuántas variables se ven modificadas en presencia de individuos considerados atractivos o no atractivos. Así, fueron grabadas en total 45 muestras de distintas voces, tanto de hombres como mujeres, y posteriormente fueron clasificadas por una muestra imparcial en orden de atractivo (con el fin de consensuar qué voces eran atractivas y cuáles no lo eran). Finalmente, se invitó a una muestra a que mantuvieran una breve conversación con los emisores de las voces, y se les pidió que dijesen qué tono era el más y menos atractivo.

Los resultados se dividieron en dos niveles: objetivos y subjetivos. A nivel objetivo, la frecuencia fundamental de la voz y el tono, fueron significativamente menores ante individuos considerados atractivos frente a los no atractivos. Este efecto fue más pronunciado en hombres ante la presencia de mujeres atractivas. A nivel subjetivo, se encontró que los individuos consideraban más placenteras aquellas voces con un tono más reducido.

Por último, para medir los cambios fisiológicos se realizó una medición de la respuesta galvánica en la piel. Esto permitió comprobar que cuando hablaban a un individuo con voz más atractiva, había un mayor cambio fisiológico en la piel que cuando se hablaba a individuos no atractivos (sin encontrarse ninguna diferencia por sexos).

Percepción de la sonrisa en distintos contextos culturales. Club Lenguaje No Verbal.

Percepcion de la sonrisa en diferentes contextos culturales - Club Lenguaje No Verbal

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículoBe Careful Where You Smile: Culture Shapes Judgments of Intelligence and Honesty of Smiling Individuals”, que investiga la diferente percepción que se tiene de individuos sonrientes según la cultura. Dado el elevado número de autores, en esta ocasión dejaremos un enlace mediante el cuál podéis consultarlos en la página web de la revista que publica el artículo. Podéis acceder al mismo aquí. 

Es comúnmente reconocido que es bueno sonreir. Diversas investigaciones muestran que los individuos sonrientes son percibidos como más felices, atractivos, competentes, y amistosos, prometiendo una interacción satisfactoria. Son utilizadas para transmitir un amplio abanico de signos psicológicos, incluyendo emociones positivas, intenciones sociales, o incluso jerarquía. Sin embargo, y pese a que estas conclusiones parecían resultar universales, hay otros estudios que muestran que podría haber diferentes percepciones respecto a los individuos sonrientes en función de la cultura en la que tenga lugar la observación.

Con el fin de poner a prueba esta hipótesis (¿Difiere la opinión sobre las personas sonrientes según la cultura?), en este estudio se investigaron un total de 44 culturas distintas, con el fin de poder comparar entre las mismas (y entre los distintos países) hasta qué punto podía variar la percepción hacia la expresión de la sonrisa. Para esto, además, se planteó una comparación entre individuos sonrientes y no sonrientes, valorándose por parte de la muestra la inteligencia de los mismos. Por último, también se puso en práctica la comprobación, en base a distintos enfoques teóricos, de que en aquellos países con mayor índice de corrupción, una sonrisa podría no provocar la misma confianza que en otros países menos azotados por este problema.

Para poner a prueba las hipótesis, se formó una muestra con 4519 individuos de 44 culturas distintas de todos los continentes. Se tomaron medidas de 42 culturas distintas dentro del proyecto GLOBE, además de Noruega (debido a las diferentes mediciones en este país) y de Pakistán (por las tasas de corrupción). Todos los individuos tuvieron que puntuar 8 caras, 4 sonrientes y 4 serias, divididas en distintas etnias, en dos escalas Likert: una de inteligencia y otra de honestidad.

Los resultados indicaron que, como se esperaba, la sonrisa no fue consistentemente percibida como una señal de inteligencia en todas las culturas. Tan solo en 18 de las 44 culturas se atribuyó la sonrisa a la inteligencia, mientras que en otras 6 se encontró lo contrario. En las 20 restantes, no se encontró ninguna relación significativa. Además, se encontró que las mujeres encontraban a las personas más inteligentes cuando sonreían que los hombres.

También se encontró apoyo para la hipótesis sobre la sonrisa en sociedades más corruptas. Aunque en 37 culturas se encontró que los individuos que sonreían eran más honestos que aquellos que no lo hacían, hubo variabilidad cultural en la significación de estos resultados que dependían de los niveles de corrupción de la sociedad. Por tanto, se demostraba así que la percepción sobre la honestidad de individuos sonrientes podía verse influida por la corrupción del país. Por último, se encontró que las mujeres que no sonreían eran puntuadas como más honestas que los hombres que tampoco lo hacían.

En conclusión, tras realizar este estudio intercultural, quedó demostrado que la percepción de una sonrisa podía variar dependiendo del contexto en el que la misma se diera, demostrando así que existían excepciones a la regla de que los individuos más sonrientes siempre eran considerados poseedores de cualidad más positivas, como la honestidad o la inteligencia.

Reconocimiento de emociones en las relaciones jerárquicas. Club Lenguaje No Verbal.

Reconocimiento de emociones en las relaciones jerárquicas. Club Lenguaje No Verbal.

Reconocimiento de emociones en las relaciones jerárquicas. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les proponemos un resumen del artículo “Exactitud en el reconocimiento de las emociones en las relaciones jerárquicas”, de las autoras Marianne Schmid Mast y Annick Darioly de la Universidad de Neuchatel (Suiza), que trata sobre la precisión en el reconocimiento de emociones.

En un ambiente de trabajo con una gran demanda de productividad, los empleados suelen quejarse de que sus superiores no les tienen en cuenta y les consideran simplemente un medio para un fin. Pero en realidad no todos los superiores valoran a sus subordinados únicamente por su función laboral, y los que muestran interés y se preocupan por ellos tienen mucho que ganar: la importancia de la consideración del individuo para un liderazgo efectivo ha sido ampliamente demostrada. Como superior, ser capaz de detectar con precisión las emociones que sienten los subordinados, o los compañeros de interacción social en general, es una habilidad fundamental que produce efectos positivos en los resultados de la interacción. La investigación revela que la precisión en la detección de emociones está positivamente asociada al éxito en el caso de vendedores, así como a la satisfacción de los pacientes y al cumplimiento con la cita en el caso de los médicos. La capacidad de evaluar correctamente las emociones de otras personas (precisión en el reconocimiento de emociones) ha sido identificada como un importante predictor de la conducta de liderazgo transformativo. Dada la importancia de una buena precisión en el reconocimiento de emociones para los superiores, cabe preguntarse si están especialmente cualificados en el reconocimiento de emociones, ya sea porque esta habilidad les ayudó a ascender con mayor facilidad o porque el hecho de tener el poder les hace percibir con más precisión las emociones de los demás, o ambas cosas. Para aclarar los términos, los superiores y sus subordinados se encuentran en una relación jerárquica que se define por las diferencias en el control sobre los demás: los superiores tienen más control que los subordinados. Existen evidencias que indican que un estilo de procesamiento más global se relaciona con un mejor reconocimiento de las emociones. De ser así, entonces los individuos poderosos deberían ser mejores en el reconocimiento de emociones que los individuos con poco poder. Por otra parte, el modelo de poder de aproximación-inhibición de Keltner y cols. (2003) postula que los individuos poderosos están más motivados hacia el acercamiento, y que, por lo tanto, entre otras cosas, experimentan más emociones positivas y menos negativas. En base a estas consideraciones teóricas, los individuos poderosos deberían ser mejores que los individuos menos poderosos midiendo las emociones de los demás. Tomando como muestras parejas jerárquicas que realmente trabajan juntas, ha sido posible controlar algunos de los posibles factores de confusión. Además, se reclutaron parejas de diferentes organizaciones con el fin de aumentar la validez externa de los resultados. Se prevé que los superiores muestren una mayor precisión en el reconocimiento de emociones que sus subordinados. Para ello se ha utilizado el Analysis of Nonverbal Accuracy-Adult Faces (DANVA-AF-2) para medir la precisión. El DANVA-AF-2 consta de 24 imágenes de caras de adultos, cada una representa una de estas cuatro emociones: miedo, felicidad, ira o tristeza. Cada imagen se muestra durante 2 segundos, después de lo cual el participante elige una de las cuatro opciones de respuesta.

Se predijo y se ha descubierto que los superiores son más precisos en el reconocimiento de emociones que sus subordinados. La capacidad de inferir correctamente las emociones de los demás está relacionada con el liderazgo transformativo. Esto puede significar que las personas con gran precisión son particularmente hábiles en abrirse camino en el mundo social y ganarse una buena reputación como líderes, lo que les ayuda a ascender en la jerarquía de la organización. Por otro lado, la experiencia de ser un superior y tener poder podría aumentar la precisión en el reconocimiento de emociones de una persona. Es más, la experiencia de ser un superior podría ser la causa de una mayor precisión. Si los superiores tienen una ventaja sobre sus subordinados en el reconocimiento de emociones porque esta habilidad fue decisiva para alcanzar su posición de alto estatus o si alcanzar esa posición y/o la experiencia de ser un superior, resultó en una mejoría en la precisión en el reconocimiento de emociones (o ambas cosas), sigue siendo un interrogante. Al analizar la precisión en el reconocimiento de emociones de los superiores y subordinados que están en una relación jerárquica real, el presente estudio va más allá de los estudios existentes que se centran en las correlaciones entre el rango jerárquico en la organización y la precisión en el reconocimiento de emociones. Dado que cada superior reclutó a uno de sus subordinados directos, lo más probable es que la distancia de poder entre superiores y subordinados fuera relativamente constante. El estudio no evaluó la precisión de los superiores en el reconocimiento de las emociones de sus subordinados o viceversa. Se empleó una prueba estandarizada de precisión en el reconocimiento de emociones que mide la capacidad de evaluar correctamente las emociones de los demás (pero no necesariamente del compañero de interacción). Esto permitió medir la precisión en el reconocimiento de las emociones de cada uno de los superiores y subordinados independientemente de la expresividad del otro. En consecuencia, los hallazgos revelan que los superiores podrían ser mejores que los subordinados en la interpretación de las emociones en general, no sólo las de sus subordinados, sino también las emociones de socios y clientes. Esta habilidad es fundamental para ser un buen superior porque se relaciona con mejores resultados en las interacciones. No obstante, existe una considerable variabilidad individual en los niveles de precisión. Para los superiores que poseen niveles bajos de precisión en la lectura de emociones, la formación podría ayudarles a desarrollar sus habilidades. Se utilizó el DANVA-AF-2, que no cubre todo el espectro de emociones y tampoco cubre todos los posibles canales de expresión de emociones (cuerpo, voz y cara). Sin embargo, se empleó este instrumento debido a que es una de las pruebas estandarizadas más comúnmente utilizadas, y porque se ha demostrado que predice resultados del mundo real. En resumen, el estudio muestra que los superiores son más precisos en el reconocimiento de emociones que sus subordinados. Contrariamente a la imagen a menudo negativa de los superiores de ser corruptos o abusadores, este estudio plantea que, en las jerarquías reales, los superiores son hábiles interpretando las emociones de los demás y la investigación muestra que esta habilidad afecta a los subordinados de forma positiva. Desafortunadamente, sigue siendo un interrogante si esta cualidad les permite convertirse en superiores o si la adquieren una vez que están en una posición de liderazgo.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje No Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Evaluación de profesores a través del lenguaje no verbal. Club del Lenguaje No Verbal.

 

Evaluacion de profesores a traves del lenguaje no verbal - Club del Lenguaje No verbal

 

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje No Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículo “Half a Minute: Predicting Teacher Evaluations From Thin Slices of Nonverbal Behavior and Physical Attractiveness”, de los autores  Nalini Ambady y Robert Rosenthal, de la University of Harvard, que estudia la precisión de las predicciones sobre individuos relacionadas con el lenguaje no verbal y el atractivo físico.

La habilidad para formar impresiones sobre otros es una cualidad crítica del ser humano. Nuestros juicios, incluso cuando se basan en observaciones muy breves de la conducta no verbal, pueden en ocasiones tener una precisión inesperada. Mucha de la investigación en la formación de impresiones y los juicios de personalidad se han centrado en evaluar el consenso interpersonal entre los individuos, con el fin de determinar hasta qué punto podemos conocer de manera precisa elementos sobre individuos extraños. La investigación que hoy veremos intenta, precisamente, aumentar el alcance de estas conclusiones.

Para ello, la investigación fue dividida en cuatro puntos: evaluar la precisión de los juicios consensuados basados en exposiciones cortas, contrastar la utilidad de estos juicios para predecir una variable criterio (en este caso, la evaluación a profesores por parte de alumnos), reflexionar sobre cómo estas predicciones pueden resultar pragmáticas para los individuos, y probar la influencia de dos variables sobre estos juicios: la conducta no verbal y el atractivo físico. A su vez, la investigación se dividió en 3 estudios distintos. En el primero, se evaluó la opinión sobre profesores universitarios. En el segundo, sobre profesores de instituto. Por último, se redujo la longitud de las exposiciones, para comprobar si las predicciones variaban.

En el primer estudio, se analizaron exposiciones de 13 profesores universitarios en base a videos sin sonido de 10 segundos de duración para cada uno. Los resultados del mismo indicaron los profesores con mejores evaluaciones fueron juzgados más favorablemente de media. Específicamente, los profesores con mejores puntuaciones fueron evaluados como más optimistas, confiados, dominantes, activos, entusiastas, apreciables, cálidos, competentes y amables en base al lenguaje no verbal de los mismos. Respecto a este último, se encontró una correlación negativa entre el ceño fruncido y las calificaciones positivas, así como la inquietud de las manos o la manipulación de un objeto. Mirar hacia abajo o inclinarse hacia delante también representaron puntuaciones menores. Respecto al atractivo físico, se encontró una pequeña (aunque significativa) relación entre este y la calificación de los estudiantes. En términos generales, se encontró una gran correlación entre los juicios emitidos por alumnos a profesores desconocidos y la puntuación que estos obtuvieron a final de sus respectivos cursos.

En el segundo estudio, se replicó el primero con 13 profesores de instituto. En este caso, en base al comportamiento no verbal, los mejores profesores fueron evaluados como más amables, apreciables, atentos, entusiastas, cálidos y optimistas. Aquellos profesores que sonrieron más fueron puntuados de manera significativamente más alta, así como aquellos que mostraron tener una actitud no verbal más activa y expresiva, con paseos por la clase, tocan su propio torso o sonreír. Los profesores peor evaluados fueron aquellos que se limitaban a sentarse, tocar sus cabezas, y negar enérgicamente. Por tanto, aquellos profesores con mejores puntuaciones mostraron una mayor expresividad no verbal que aquellos peor puntuados.

En el tercer y último estudio, se investigó la influencia de recortar las exposiciones de los profesores en los juicios y opiniones de los observadores. Así, los vídeos de 10 segundos se dividieron en vídeos de 2 y 5 segundos, siendo visionados cada uno por un grupo distinto. Como era de esperar, las correlaciones entre los juicios y los resultados finales de cada profesor fueron ligeramente más elevados en los vídeos de 5 segundos que en los de 2 segundos, aunque no hubo diferencias significativas entre ninguno de los tres tipos de vídeos.  Sin embargo, al introducir exposiciones de 30 segundos, tampoco hubo una precisión significativamente mayor en los juicios de los alumnos.

En conclusión, se demostró que la observación de la conducta no verbal (y en menor medida, del atractivo físico), aunque sea durante un tiempo de exposición breve, puede llegar a determinar los juicios de extraños hacia otros individuos, y que estos juicios son significativamente muy similares a los de individuos que conocen de más tiempo a estos individuos. Esto, a su vez, demostraría la gran utilidad y precisión de la formación de impresiones a la hora de analizar a individuos extraños.