Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: Marzo 2015

La formación de primeras impresiones a través de la Web. Club Lenguaje No Verbal.

La formación de primeras impresiones a través de la web. Club Lenguaje No Verbal.

La formación de primeras impresiones a través de la Web. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, esta semana les presentamos un resumen del artículo “Caer bien en la Web y en el “mundo real”: Consistencia de las primeras impresiones a través de páginas web personales y comportamiento espontaneo” de los autores Max Weisbuch, Zorana Ivcevic y Nalini Ambady de la Universidad de Tufts (EE.UU.) que trata sobre la formación de primeras impresiones en las interacciones a través de la Web.

Durante la última década, los países industrializados han observado un cambio importante en cómo las personas se conocen e interaccionan. Ahora se usan las páginas web personales para valorar de quién hacerse amigo, con quién salir e incluso a quién contratar. La premisa es que el análisis de las páginas web personales permite a los amigos, citas, y empleadores potenciales prever cómo se comportará realmente una persona. Se ha analizado si y por qué la gente considerada agradable en base a su página de Facebook podría también serlo en la vida real. Aunque probablemente nunca se renuncie por completo a la interacción social cara a cara, muchas de las actividades sociales importantes que antes estaban relegadas al “mundo real” se están produciendo en Internet. Lo que antes era “sabido” acerca de la formación de impresiones, la percepción de la persona, la auto presentación y otros temas, deberían ser reconsiderados en esta nueva realidad social. Algunas investigaciones recientes han demostrado que en las páginas web personales se reflejan incluso rasgos de personalidad auto informados. Si bien este tipo de estudios informan sobre los procesos sociales y psicológicos que ocurren online, existen pocas evidencias sobre hasta que punto el comportamiento espontáneo (y directamente observado) que tiene lugar en el “Mundo real” está fielmente representado online.

En este artículo se pretende analizar la correspondencia entre la percepción social en la Web y la percepción social en el “mundo real” con la creencia de que estos medios pueden producir diferentes impresiones. Por tanto, mientras que las impresiones formadas a partir de la interacción social pueden basarse en una mezcla de comportamiento decisivo y espontáneo, las impresiones formadas a partir de páginas web personales pueden estar basadas en objetivos totalmente estratégicos o comportamientos de auto presentación. En consecuencia, podría existir una limitada correspondencia entre las impresiones formadas a través de la Web y las impresiones formadas durante las interacciones. Por el contrario, los diferentes tipos de información proporcionados por los dos medios todavía pueden producir impresiones bastante similares. Por último, si bien existen diferencias entre la interacción inicial cara a cara y la interpretación a través de una página web, ambas situaciones incluyen presuntamente un aspecto del manejo de impresiones. Por ello, se prevé cierta consistencia entre las impresiones formadas a partir de la interacción cara a cara y las formadas a partir de las páginas web personales. Aquí se han analizado las impresiones acerca de la simpatía, en parte, debido a las claras implicaciones que tienen para decisiones importantes como las citas, la amistad, y el empleo. De este modo, la gente tiende a hacer inferencias sobre la simpatía visitando las páginas web personales. En la medida en que las personas hacen inferencias acerca de la simpatía es probable que lo hagan en base a señales observables. A pesar de que existen diferencias significativas en las señales disponibles para los perceptores en los dos medios de comunicación social, los factores conceptuales que sustentan las señales en las páginas web personales pueden tener alguna similitud con los factores que sustentan las señales disponibles en la interacción cara a cara. En ambos medios, se examinaron las señales observables teóricamente sostenidas por la expresividad social y la auto revelación, las cuales se piensa tiene un papel en la creación de proximidad y simpatía. En general, ya que las personas parecen mostrar consistencia en el comportamiento a través de los canales de comunicación, se prevé que los que son valorados positivamente en la interacción social también lo sean en base a sus páginas de Facebook, incluso cuando es más probable el manejo consciente de impresiones en los sitios web personales. Se prevé que las señales observables apoyen dicha correspondencia en la percepción social.

La actual investigación es la primera en demostrar que existe correspondencia entre las primeras impresiones formadas a partir de observaciones de la propia conducta en el mundo real y las formadas a través de páginas web. Más allá de la relación entre las variables de auto evaluación, se observó que las primeras impresiones formadas a través de las páginas web personales proporcionan a los perceptores información válida sobre la espontánea simpatía del autor de la página web en la “vida real”. La expresividad juega un papel fundamental en la creación de las primeras impresiones positivas online así como en el “mundo real”; curiosamente, la expresividad no verbal y la auto revelación verbal están relacionadas con la expresividad y la revelación en la página web respectivamente. De este modo, el mundo social capturado en páginas web personales, en relación a la formación de impresiones (valoraciones sobre la simpatía) y al manejo de impresiones (expresividad y revelación), tiene importantes analogías con el mundo social reflejado en una primera interacción interpersonal. Esta investigación tiene implicaciones importantes para el conocimiento científico actualizado acerca de la formación de impresiones. A todas luces, los perceptores sociales tienen información cualitativamente diferente para emitir una opinión cuando se les enseña una página web que al encontrarse en una interacción social cara a cara. Es probable que los perceptores sociales se apoyen en los mismos procesos y heurísticos que se usan en la Web para la emisión de juicios basados en primeras impresiones, incluso teniendo en cuenta las diferencias sustanciales del medio en que se basan estas valoraciones. Una de las señales relevantes para las impresiones formadas en tiempo real y en la Web es la expresividad social; aunque hay, por necesidad, diferencias cualitativas en cómo se expresa en los dos entornos sociales, las personas que exhiben expresividad no verbal en la interacción social en tiempo real también la exhiben en sus páginas web personales. Por lo tanto, pese a que entre las interacciones sociales y las páginas web personales hay diferencias cualitativas, por lo general, existen importantes analogías sociales entre las dos fuentes de información social. En conclusión, el mundo social online no puede ser tan diferente de la interacción social en tiempo real. Sin duda existe cierta utilidad en la valoración de las páginas web personales con el fin de elegir citas, amigos y empleados que nos parezcan agradables.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Los músculos de la cara revelan el engaño. Club Lenguaje No Verbal.

Los músculos faciales revelan el engaño. Club Lenguaje No Verbal.

Los músculos de la cara revelan el engaño. Club Lenguaje No Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión les ofrecemos un resumen del artículo “Darwin el detective : contracciones observables de los músculos faciales revelan mentiras emocionales trascendentes” de los autores Leanne ten Brinke, Stephen Porter y Alysha Baker de la Universidad de Columbia Británica (Canadá) que nos acerca una vez más al apasionante tema de la detección de mentiras.

Entre algunas de sus afirmaciones, Darwin (1872) argumentó que las expresiones emocionales se heredan, manifestaciones involuntarias de nuestro estado interior. Además, de todos los canales a través de los cuales las señales emocionales pueden expresarse, consideró el rostro como el principal. En promedio, las personas mienten dos veces al día; las razones más comunes incluyen el altruismo, el manejo de impresiones, o el beneficio personal del mentiroso. Tal engaño a menudo tiene éxito; los observadores son capaces de determinar si una persona dice la verdad o si una expresión facial particular es verdadera o falsa. Sin embargo, la poderosa motivación por parecer creíble, junto con la complejidad de crear y mantener una mentira consecuente, puede conducir a una mayor filtración de señales conductuales y a la probabilidad de detección en contextos determinantes. Darwin sugirió que algunos movimientos de los músculos faciales asociados con la emoción no pueden ser completamente inhibidos a pesar de los esfuerzos realizados por el poseedor de la emoción. Propuso además que el intento de contraer ciertos músculos faciales durante la simulación emocional sería un fracaso. En conjunto, estas proposiciones forman la hipótesis de la inhibición. Porter y ten Brinke (2008) revelaron que es más probable que ocurran filtraciones sutiles de emociones en las expresiones simuladas. Asimismo, un reciente estudio de seguimiento descubrió que la verdadera emoción es particularmente difícil de suprimir, y es más probable que se manifieste a través de la cara cuando es fuerte, en relación con estados emocionales más débiles. Dados los limitados recursos cognitivos existentes y la dificultad para realizar las múltiples tareas necesarias durante el engaño, se plantea que la filtración emocional ocurre probablemente cuando la mentira es compleja y/o relacionada con una emoción fuerte que se oculta o falsea. Concretamente, se prevé que los músculos faciales menos sometidos al control voluntario tenderán a fallar. Por lo tanto, serán los músculos faciales superiores los primeros en fallar durante el engaño emocional.

En el primer estudio que examina las señales faciales de engaño en la vida real, engaño emocional trascendente, se han analizado los comportamientos grabados en vídeo de una gran muestra internacional de individuos implorando públicamente el regreso de un familiar desaparecido, la mitad de los cuales se determinó más tarde habían asesinado al familiar antes del llamamiento público. Sin embargo, los resultados de este estudio no permitieron alcanzar conclusiones definitivas precisamente sobre qué músculos fallaron en los imploradores que mentían. El estudio actual investiga por primera vez los músculos faciales que son menos susceptibles al control voluntario durante el engaño emocional trascendente. Se analizó la activación muscular asociada con tristeza, felicidad y sorpresa (frontalis, corrugator supercilii, orbicularis oculi, zygomatic major, y depressor anguli oris) en los llamamientos en televisión por el regreso de un familiar, un nuevo paradigma en el estudio del engaño trascendente.

La expresión de las emociones a menudo se manipula conscientemente para facilitar el engaño y puede tener importantes consecuencias cuando no se detecta. A pesar de que a veces se logra el engaño emocional, las señales conductuales pueden desenmascarar la falsa cara en situaciones cognitivamente exigentes. La hipótesis de la inhibición de Darwin, junto con el conocimiento de la inervación facial y las limitaciones cognitivas, parece ser un conciso resumen de la conducta facial de engaño en este contexto. En particular, se previó que el “fallo muscular”de la frente, bajo un control cortical limitado, revela la falsa cara. De este modo, cuando los asesinos que mentían intentaron replicar los gestos faciales de tristeza de la parte superior, su activación del frontal fue con frecuencia exagerada. Los imploradores que mentían también eran más propensos a mostrar una activación del cigomático mayor que los imploradores verdaderamente afligidos. A diferencia de los asesinos embusteros, los imploradores auténticos mostraron una activación de los músculos asociados con la aflicción innata interculturalmente relacionados con la tristeza y sobre los que se planteó la hipótesis de que servían para algún beneficio funcional así como para facilitar la comunicación humana. Por otra parte, este hallazgo revela que los imploradores que mentían fueron incapaces de mantener la activación del músculo superior de la cara, supuestamente debido a su reducida conectividad cortical y a otros estímulos que limitan el control cognitivo sobre esta contracción. En resumen, la presencia de gestos faciales innatos relacionados con la tristeza es un indicador fiable de auténticos sentimientos de aflicción y sinceridad en llamamientos públicos. Por lo tanto, mientras que la cara no representa la “panacea” en la detección de mentiras, el análisis de los gestos faciales puede combinarse con otros indicadores de engaño para documentar las predicciones de credibilidad. Este estudio utilizó un nuevo paradigma para afrontar la falta de investigación sobre el engaño trascendente en la vida real, para apoyar el enfoque de la filtración emocional bajo una carga cognitiva. De hecho, estos hallazgos sostienen la idea de que el rostro humano está marcado por su propia historia y los intentos de ocultar las emociones en un acto engañoso probablemente fracasen.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Comunicación táctil, Cooperación y Rendimiento. Club Lenguaje No Verbal.

Comunicación Táctil, Cooperación y Rendimiento. Club Lenguaje No Verbal

Comunicación Táctil, Cooperación y Rendimiento. Club Lenguaje No Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, esta semana les proponemos el resumen del artículo “Comunicación táctil, Cooperación y Rendimiento: Un Estudio etológico de la NBA” de los autores Michael W. Kraus, Cassy Huang y Dacher Keltner de la Universidad de California (EE.UU.) que trata sobre la comunicación a través del contacto físico.

El tacto es el sentido más desarrollado al nacer, y es lo que precede al lenguaje en la evolución de los homínidos. Con un breve toque de 1 segundo en el antebrazo, se pueden comunicar emociones prosociales esenciales para la cooperación dentro de los grupos; gratitud, simpatía y amor, con tasas de precisión siete veces mayores al azar. El contacto también promueve la confianza, un componente esencial de los lazos de cooperación a largo plazo. En este artículo se han probado dos hipótesis. En primer lugar, que el contacto al principio de la temporada es un predictor tanto del rendimiento individual como del equipo más adelante en la temporada. En segundo lugar, que el contacto es un mejor predictor del rendimiento del equipo gracias al incremento de conductas de cooperación entre los compañeros de equipo.

Una de las principales funciones del contacto es que promueve la confianza y la cooperación. La confianza es un elemento fundamental de las relaciones interpersonales, y el contacto es un poderoso facilitador de la confianza entre los miembros del grupo. Así pues, el contacto entre jugadores conduce al aumento de la cooperación y la confianza mutua. El contacto reduce igualmente la sensación de amenaza. En vista de cómo el contacto asegura y promueve inferencias de cooperación y confianza, se deduce que el contacto incrementa las conductas cooperativas dentro de los grupos, que a su vez permite un mejor rendimiento del grupo. Por lo tanto, el contacto debería predecir mayores acciones interdependientes y de cooperación entre compañeros de equipo que son esenciales para el funcionamiento del grupo. Respecto al contexto de este estudio, rendimiento de equipos de la NBA, se prevé que el aumento del contacto entre compañeros de equipo es predictor de un mayor rendimiento, y que la asociación entre contacto y rendimiento podría estar mediada por el alcance de la implicación de los compañeros de equipo en conductas de cooperación. En la presente investigación, se ha probado este enunciado a través un estudio etológico longitudinal del contacto y rendimiento de equipos de la NBA. Más concretamente, se examinó si el contacto observado durante un partido al principio de la temporada será predictor de una mayor cooperación y rendimiento individual y de equipo a lo largo de la temporada. Para documentar con más precisión la relación entre contacto, cooperación y rendimiento del grupo, se controlaron el nivel del jugador, las expectativas de pretemporada, y el rendimiento al principio de temporada.

De acuerdo con la primera hipótesis planteada, el incremento de contacto observado al inicio de la temporada sería un predictor del aumento del rendimiento individual y de equipo durante toda la temporada. Para probar esta hipótesis, se examinó primero la relación entre contacto y rendimiento teniendo en cuenta el nivel del jugador, las expectativas de pretemporada, y el rendimiento al inicio de la temporada. En primer lugar, se analizó la relación entre contacto individual y rendimiento considerando el salario del jugador, ya que los individuos más ricos y poderosos tienden a tocar más. En general, el contacto al inicio de temporada predice el desempeño independientemente del salario del jugador. También es posible que la asociación entre contacto al principio de la temporada y rendimiento total de la temporada se deba a las expectativas sobre el probable éxito del equipo antes del comienzo de la temporada. Según la hipótesis planteada, el contacto sigue siendo predictor del rendimiento del equipo, incluso después de tener en cuenta las expectativas de pretemporada de los ejecutivos de la NBA y de los analistas de TV. Asimismo, es posible que el contacto al inicio de temporada varíe según el rendimiento durante el partido en el que se codificó el contacto, y que la asociación entre contacto y rendimiento en la totalidad de la temporada sea simplemente un subproducto de la asociación de este único partido. El contacto es un predictor del desempeño individual durante toda la temporada, incluso después de considerar el rendimiento al inicio de temporada. Por lo tanto, se prevé que el contacto siga siendo un predictor del rendimiento del equipo incluso después de tener en cuenta el nivel, las expectativas de pretemporada y el rendimiento. En este análisis, el salario del equipo y las expectativas de los ejecutivos de la NBA siguen siendo asimismo predictores del rendimiento del equipo.

El principal problema de esta investigación fue determinar si el contacto es predictor de un mayor rendimiento promocionando la cooperación entre compañeros de equipo. En este análisis de mediación, se prevé que la cooperación entre los compañeros de equipo explique por completo la relación entre contacto y rendimiento del equipo durante toda la temporada. En general, los resultados muestran que el contacto indica cooperación entre compañeros de equipo, que a su vez, predice el rendimiento de la temporada. Otra manera de mostrar que el contacto es un predictor de mayor rendimiento, y que esta relación se explica por el comportamiento cooperativo, es examinando el rendimiento en los partidos inmediatamente posteriores al partido en el que se codificó el contacto. Con ese fin, se analizó el contacto en los equipos con un historial de victorias frente a equipos con un historial de derrotas en los siguientes cinco partidos inmediatamente posteriores al partido codificado. Los equipos que registraron victorias tras el partido codificado tuvieron más contacto que los equipos derrotados.

En este estudio etológico del contacto físico en los partidos de la NBA, se ha demostrado que el contacto es crucial para predecir el rendimiento en grupos competitivos. Asimismo, en consonancia con la teorización acerca de la función cooperativa del contacto, los análisis de mediación mostraron que el contacto es un predictor del desempeño fomentando la cooperación entre compañeros de equipo. Es importante tener en cuenta que este estudio evaluó los patrones de contacto físico en grupos competitivos concretos, equipos de la NBA. En una línea similar, el enfoque etológico de la presente investigación deja abierta la posibilidad de interpretaciones alternativas de los resultados, no consideradas en el presente análisis. Esta investigación plantea que el contacto puede potenciar el rendimiento del grupo durante la competición aumentando la cooperación y el rendimiento. Además de asegurar y comunicar emociones, la presente investigación proporciona alguna de las primeras evidencias empíricas que muestran que el contacto mejora el rendimiento grupal mediante la cooperación. El acto de chocar las manos y los puños dice mucho acerca del estilo de cooperación de un equipo, y si ese equipo gana o pierde.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno