Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: Diciembre 2014

¿Las mujeres interpretan mejor las emociones? Club del Lenguaje no Verbal.

¿Las mujeres interpretan mejor las emociones? Club del Lenguaje no Verbal.

¿Las mujeres interpretan mejor las emociones? Club del Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión os presentamos el artículo “¿Son las mujeres más acertadas que los hombres interpretando las emociones?” de la autora Kyra Trimble de la Universidad de Colorado del Norte (EE.UU.) que nos introduce de nuevo en el mundo de las emociones.

Existen diversos meta-análisis que han concluido que las mujeres son más acertadas leyendo las emociones que los hombres, especialmente en el reconocimiento del comportamiento no verbal reflejado en las expresiones faciales. El objetivo de este estudio es explorar más profundamente este efecto de congruencia entre el género del blanco (el estímulo) y el género del que percibe (el participante), y la precisión en la lectura del comportamiento no verbal.

El reconocimiento de las emociones a través de las expresiones faciales es el medio destacado por el que los humanos se comunican de manera no verbal para inferir el estado emocional de otra persona. El ser humano tiene la necesidad de obtener información de las caras. Desde que se analizan este tipo de expresiones, se han desarrollado patrones de precisión en los géneros. La bibliografía anterior ha demostrado que las mujeres aventajan a los hombres identificando emociones sobre todo cuando ejecutan diferentes tareas de reconocimiento emocional. Este artículo revelará las habilidades que el ser humano ha adquirido entre géneros y culturas. Reddy, Wilken y Koch señalaron la preferencia del reconocimiento facial por encima del de los objetos. Finkbeiner y Palermo sugieren que las caras se procesan incluso cuando no prestamos conscientemente atención a ellas. El ser humano utiliza esta preferencia por las caras para obtener el máximo de información de ellas, incluyendo el reconocimiento específico de emociones. Estudios meta-analíticos han confirmado la superioridad de las mujeres en la identificación de emociones durante tareas de reconocimiento facial. En cuanto a la actividad cerebral, las mujeres muestran igualmente una mayor actividad cuando realizan este tipo de tareas que los hombres. Aunque existe una pequeña evidencia de que los hombres podrían tener la misma habilidad que las mujeres cuando identifican a sujetos de su respectivo género.

Los investigadores han encontrado una correlación entre la cultura en la que un individuo nace y su habilidad para reconocer emociones faciales. La cultura podría ser un indicador de cuan acertado se puede ser describiendo emociones. Cabe mencionar que la estructura patriarcal puede haber influido en como las mujeres parecen interpretar mejor las emociones que los hombres. Existen estereotipos socialmente reforzados que han sido formados y aceptados como habilidades sociales de hombres y mujeres. Los hallazgos han revelado que se da por hecho que las mujeres tienen mejores habilidades de contacto social cercano, incluyendo observar caras y emociones. Los hombres, por el contrario tienen menos habilidades sociales de ese tipo. Demtl et al., investigaron si había una mayor activación de la amígdala al realizar una tarea de reconocimiento de emociones. Participantes de culturas occidentales y orientales visionaban imágenes tanto de individuos culturalmente “cruzados” como de sus respectivas culturas. Los resultados evidenciaron que no existían diferencias significativas en la activación de la amígdala entre los géneros del grupo étnico de cada individuo. Lo cual indica cierta dificultad en la identificación de emociones de otras culturas que no sean la propia. Un estudio llevado a cabo por Merten indicó como la cultura puede influir en el reconocimiento facial entre géneros. El estudio contaba con participantes de países de todo el mundo. Los investigadores concluyeron que en la mayoría de los países las mujeres acertaban más en el reconocimiento de emociones que los hombres. Esto evidencia que no importa de que cultura provenga una persona, las mujeres siguen teniendo más probabilidades que los hombres de identificar correctamente las emociones.

Ahora veremos la influencia que tiene cada tipo de estímulo en el género a la hora de describir correctamente una emoción. Se ha demostrado en estudios previos mencionados en este artículo la superioridad de las mujeres identificando emociones generalmente en condiciones invariables. Estas tienen igualmente ventaja identificando las emociones de estímulos femeninos. Los estudios revelan asimismo que cuando las caras se muestran a través de fotografías, el estímulo es eficaz representando esos patrones consistentes. Sin embargo, no hay estudios que evidencien esta diferencia de acierto en la identificación de emociones a través de vídeos. Este experimento pretendía ver si existía una patrón de congruencia de género que apareciera tanto con vídeos como con estímulos.

El presente estudio tiene como propósito identificar si los datos obtenidos son consistentes con los hallazgos de la bibliografía anterior. Las principales cuestiones examinadas son: (1) ver si los resultados de este estudio demuestran que las mujeres son más acertadas identificando emociones en general y (2) obtener una congruencia de géneros donde las mujeres son capaces de identificar emociones femeninas con más frecuencia de la que los hombres identifican estímulos masculinos. El objetivo de este estudio es descubrir una posible relación entre el género de los estímulos presentados y el género de los participantes en relación a la precisión con la que identifican las emociones correctas en tareas de reconocimiento facial. Se planteó la hipótesis de que las mujeres generalmente lo harían mejor identificando emociones en todas las tareas propuestas. Se planteó asimismo la hipótesis de que las mujeres tendrían una tendencia de género al identificar mejor emociones femeninas de lo que los hombres identifican emociones masculinas. Sin embargo, los resultados no apoyan esta hipótesis y no han mostrado una diferencia significativa.

El resultado de este proyecto no confirma plenamente las conclusiones de la bibliografía anterior. No existen diferencias significativas en el hecho de que las mujeres sean más aventajadas identificando emociones en distintas condiciones. En cuanto a las limitaciones, podría decirse que no ha habido una representación precisa de la población y solo una cantidad limitada de gente ha tenido acceso al grupo de estudio. Por otro lado, los participantes tenían conocimiento previo acerca de los objetivos del estudio lo cual podría haber influido en sus respuestas y, las sesiones al ser largas podrían haber provocado cansancio. En cuanto a futuras investigaciones, para mejorar el estudio la muestra debería aumentarse significativamente, especialmente los participantes masculinos, para controlar la validez. Con el fin de obtener una variedad más amplia de estímulos utilizados, se podría incorporar el uso de técnicas de transformación o “metamorfosis”. Si este estudio fuera replicado, sería interesante ver si con estas técnicas se repite el patrón de superioridad de las mujeres al identificar emociones y la misma tendencia sexual hacia las mujeres.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Uso de señales no verbales de coqueteo en mujeres hispanas. Club del Lenguaje no Verbal.

Señales no verbales de coqueteo en mujeres hispanas. Club el Lenguaje no Verbal.

Señales no verbales de coqueteo en mujeres hispanas. Club del Lenguaje no Verbal.

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión os ofrecemos un resumen del artículo “El uso de señales no verbales de coqueteo en mujeres hispanas” de los autores Jeffrey S. McQuillen, Marcolfa Zamora McQuillen y Rubén D. Garza de la Universidad Panamericana de Texas (EE.UU.) en el que se aborda el interesante tema de la seducción.

Este estudio ha sido diseñado con el fin de identificar las señales no verbales que emplean las mujeres hispanas cuando coquetean. Para lo cual se seleccionó una muestra de 175 sujetos de edades comprendidas entre los 18 y 62 años.

El coqueteo puede definirse como cualquier acción física, movimiento, postura, o gesto usado con el propósito de atraer y/o mantener la atención de un hombre, o demostrar interés en él. Eibl-Eibesfeldt descubrió ya en los años 70 que las mujeres usaban sorprendentemente señales no verbales similares a las del sexo opuesto para medir la disponibilidad sexual o el interés del sexo opuesto. Sonrisas, miradas tímidas, arqueos de cejas, risas nerviosas y roces, todos se han podido observar en mujeres de diferentes culturas.

Con el empleo de estrategias tanto verbales como no verbales las mujeres adquieren un papel activo con el fin de influir sexualmente en los hombres. A pesar de la creencia generalizada de que las mujeres dependen de los hombres para iniciar el sexo, se ha demostrado lo contrario. Los hombres dan el primer paso, aunque las mujeres inician esos encuentros dando señales con sus movimientos y gestos. Givens (1978) descubrió que el habla parece jugar un papel menos importante en el coqueteo, el cortejo y la seducción, ya que estos intercambios sociales dependen más bien de señales no verbales (expresiones faciales, posturas, gestos, miradas y tono de voz). Según Moore (1985), a pesar de que los hombres son los que dan el primer paso, las mujeres realmente provocan el acercamiento a través de sus señales no verbales. De acuerdo a su investigación, las mujeres son responsables de los acercamientos en el 65% de las ocasiones. Identificó y catalogó 52 comportamientos no verbales de cortejo diferentes usados por mujeres. Únicamente se documentaron como señas de coqueteo las señales exhibidas que llamaban sistemáticamente la atención de los hombres.

Este tipo de investigación acarrea ciertas limitaciones. En primer lugar, la mayor parte de los estudios previos se basan fundamentalmente en la observación. Este método a pesar de tener muchas ventajas también tiene grandes desventajas (la dificultad de la observación discreta en ambientes abiertos, las circunstancias impredecibles en el comportamiento de los sujetos observados y en de los individuos que les rodean, etc.). Para abordar estas limitaciones, el presente estudio utilizó la metodología de encuesta usando como herramienta de compilación de datos primarios un cuestionario de 52 ítems basados principalmente en las 52 señales no verbales catalogadas por Moore (1985).

El cuestionario (tipo Likert) para este estudio también incluye seis variables demográficas: edad, estado civil, fumadora, bebedora, estilo de la vestimenta, y nivel de atractivo percibido del sujeto. Se eligieron estas variables ya que supuestamente debería existir una correlación entre estas y la frecuencia con la que las mujeres coquetean. Se ha encontrado alguna evidencia de la relación entre la edad y los comportamientos de coqueteo. Las adolescentes de 13 a 16 años utilizan muchas de la señales que se han observado en mujeres de 31 a 52 años, pero de una forma menos elegante y más exagerada, y hacen menos señas. El estado civil puede ser igualmente un factor que influye en la frecuencia del coqueteo. Duberman (1974) descubrió que la mayoría de la gente ve el matrimonio como un estado más deseable y natural que la soltería. Esta preferencia puede llevar a que las mujeres coqueteen más. Cargan (1981) señaló asimismo, que es más probable que las personas solteras tengan sentimientos de soledad. Esos sentimientos pueden actuar como combustible para el deseo de coquetear de una mujer con el fin de atraer a un compañero. Por otro lado, fumar incrementa los comportamientos sexuales en adolescentes y adultos jóvenes. Por lo que existe una correlación entre ser fumador y el coqueteo. En cuanto al alcohol, un estudio de Abbey, Zawacki y McAuslan (2000) reveló que después de consumirlo, tanto mujeres como hombres se comportaban de manera más sexual y se mostraban más desinhibidos. Además, otros estudios han evidenciado que mujeres y hombres son percibidos como sexualmente más disponibles cuando están bebiendo. La manera en la que se viste una persona puede decir mucho de como se siente consigo misma y de lo que intenta transmitir a los demás. Por lo tanto, existe una gran posibilidad de que el estilo de vestir de una mujer juegue un papel determinante en las preferencias del coqueteo. Por último, el nivel de atractivo percibido del sujeto puede causar un fuerte impacto en la disposición a la hora de iniciar el cortejo. Nezlek (1999) descubrió que los individuos que se encuentran a si mismos atractivos y que piensan que los demás también los ven de ese modo tienen más interacciones íntimas con individuos del sexo opuesto que los que no se ven atractivos. En cuanto al cortejo, las mujeres que se sienten atractivas tienen más seguridad cuando coquetean.

Este estudio investigó las señales no verbales que las mujeres hispanas emplean más frecuentemente cuando están coqueteando y describió la potencial relación entre las variables demográficas seleccionadas y la frecuencia con la que se presenta la conducta de coqueteo. Los hallazgos aportan evidencias de que los elementos no verbales más importantes en el cortejo implican la cara en general, pero más concretamente los ojos y la boca. Lo que indica que la cara es una herramienta extremadamente importante no solo en la comunicación si no también en el cortejo. El uso de las manos fue la segunda señal no verbal de coqueteo más empleada. Por otro lado, se encontró una correlación significativa entre mujeres de entre 18 y 21 años en comparación con mujeres de 30 años o más. Una posible explicación es que a medida que una mujer va alcanzando cierto nivel de madurez, la necesidad de coquetear puede no ser tan grande, puesto que ya no existe un interés tan elevado en participar en actividades sociales que propicien el coqueteo. Sorprendentemente, las mujeres solteras no presentan una mayor frecuencia de conductas de coqueteo en comparación con las mujeres casadas. En cuanto a las fumadoras, puntúan considerablemente más alto en las encuestas que las no fumadoras, lo cual era un resultado esperado. Lo mismo podría decirse para las mujeres bebedoras frente a las que no lo son. Otro interesante hallazgo fue la alta puntuación que se les asignó a las mujeres que vestían de manera provocativa frente a las que vestían de forma más conservadora o moderada. Esto puede deberse a que las mujeres que visten de forma más provocativa están más seguras de sí mismas y por ello más dispuestas a coquetear. Lo que sugiere que la confianza en uno mismo y la autoestima son asimismo factores a considerar en las tendencias de coqueteo de las mujeres.

Existen sin embargo algunas limitaciones. En primer lugar, la muestra era bastante limitada (n=175). En segundo lugar, la muestra no era representativa puesto que en su mayoría eran estudiantes universitarias. Otra limitación es el hecho de que la mayor parte del tiempo las personas no son conscientes de su comportamiento no verbal; respecto al coqueteo este tiene lugar a un nivel subconsciente. La observación discreta sigue siendo el mejor modo de investigar el comportamiento no verbal, y este estudio permitió a las mujeres determinar cuales son las señales no verbales que se consideran más ampliamente empleadas y aceptadas en el coqueteo. Igualmente, el estudio proporcionó evidencias de que ciertas variables tienen un impacto significante en la calificación de autoinformes de comportamientos no verbales de coqueteo. Por último, estos datos son consistentes con los hallazgos de Moore y otros investigadores y aportan un respaldo adicional.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

¿Pueden predecirse los aplausos que recibirá un orador por sus movimientos corporales? Lenguaje no verbal y política. Club del Lenguaje no Verbal.

Movimientos corporales y aplausos

Movimiento corporal y aplausos. Club del Lenguaje no Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión os ofrecemos un extracto del artículo “¿Pueden predecirse los aplausos que recibirá un orador por sus movimientos corporales?” de los autores Markus Koppensteiner, Pia Stephan y Johannes Paul Michael Jäschke de la Universidad de Viena (Austria) que nos aproxima al interesante mundo de la política y la formación de impresiones.

Las señales de apariencia y las breves muestras de comportamiento están relacionadas con la personalidad de los individuos, con su rendimiento en el trabajo y con los resultados en las elecciones. De esa manera las personas se presentan ante otras por medio de distintos canales de comunicación, mientras que sus compañeros de interacción forman sus primeras impresiones en base a las manifestación de señales. Este estudio trata de examinar si las personas son capaces de leer información del movimiento corporal de los políticos.

Las señales de apariencia y las breves muestras de comportamiento son una fuente de información suficiente para formar impresiones bastante acertadas sobre otras personas. Hasta cierto punto la medición de esas primeras impresiones puede predecir el rendimiento laboral, el rendimiento financiero de empresas, la eficacia del liderazgo y la personalidad de un extraño. Dada la evidencia no es sorprendente que el aspecto y otras señales no verbales tengan asimismo un papel en la esfera de la política. Además, las personas pueden fácilmente atribuir confianza, competencia, dominio, y otros rasgos de personalidad a través de fotografías de candidatos políticos y algunas de esas valoraciones son indicadores fiables de la intención de voto actual y de la hipotética.

Este estudio ha extendido la investigación a la formación de las primeras impresiones sobre los políticos. Han analizado si las valoraciones de los individuos sobre rasgos socialmente relevantes pueden ser indicadoras de las respuestas conductuales que puede recibir un político en el pleno del parlamento. Para ello, se convirtieron vídeos cortos de políticos en animaciones con muñecos hechos con palitos para crear representaciones abstractas de los movimientos corporales de los oradores con el fin de disminuir la influencia de variables como el aspecto o el género. Después esas animaciones eran evaluadas en dominio, competencia, confianza y en las dimensiones de personalidad del Big Five.

Estudios anteriores ya han revelado que las personas atribuyen rasgos de personalidad a los movimientos corporales de los oradores. El estudio actual investiga si las valoraciones de rasgos de los movimientos corporales de los oradores se asocian con la cantidad de aplausos o protestas que reciben durante su discurso. Otros estudios de este tipo ya han relacionado el rendimiento en el trabajo o los resultados en las elecciones con ciertos comportamientos o con el aspecto de la persona. Aunque estas variables no ofrecen información sobre el impacto directo de las señales no verbales en la comunicación humana. Se ha podido evidenciar que las señales de movimiento, de hecho, reflejan información social relevante que afecta a la aparición de respuestas conductuales en los procesos de comunicación interpersonal. En resumen, con el uso de evaluaciones de rasgos como indicadores de resultados en la vida real (reacciones de las audiencias) se puede mostrar que las personas no solo leen el significado en el movimiento corporal si no que además infieren de el información social relevante.

Los hallazgos indican que algunas de las valoraciones de rasgos recogidas son más que meras atribuciones. Las demostraciones abstractas de los movimientos corporales de un orador pueden ser una fuente de información suficiente para hacer predicciones de resultados en la vida real. Lo cual destaca que los individuos son sensibles a las señales de movimiento y son capaces de usarlas para realizar juicios rápidos en encuentros sociales. Por tanto, era posible esperar que el dominio y la extraversión tuvieran impacto en las reacciones de la audiencia. Además, se ha podido demostrar que las calificaciones de amabilidad están negativamente relacionadas con la cantidad de aplausos que recibía el orador. Para concluir, los hallazgos sugieren que los movimientos corporales percibidos como dominantes fueron asimismo percibidos como extravertidos y como hostiles o agresivos. No ha sido posible determinar si los aplausos eran el detonante de “ciertas muestras” o que “ciertas muestras” eran el detonante de los aplausos. Del mismo modo, no se ha podido revelar de que manera el contenido verbal y la información de otros canales de comunicación están relacionados con el movimiento corporal. Es muy plausible que los movimientos corporales “agresivos” estén asociados con un lenguaje “agresivo” que se dirigen a los oponentes políticos.

Como ya se ha podido demostrar en trabajos anteriores, el movimiento corporal parece ser un importante canal de comunicación no verbal que transmite información afectiva y social. En el presente estudio se ha descubierto que el dominio, la extraversión y la amabilidad que la gente atribuye a los movimientos corporales del orador pueden aportar suficiente información para predecir la cantidad de aplausos que recibirá a lo largo de su discurso. Las muestras no verbales que expresan cualidades como el dominio podrían ser importantes para los que luchan por los puestos de liderazgo mientras que los seguidores potenciales podrían beneficiarse de la facilidad en el reconocimiento de quien tiene la capacidad de ser un líder. Consecuentemente semejante información de relevancia social debería ser legible por medio de diferentes canales de comunicación tanto verbales como no verbales incluido el movimiento corporal.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

Identificación de amenazas en aduanas y fronteras. Lenguaje no verbal y Seguridad. Club del Lenguaje no Verbal.

Tecnicas de deteccion de amenazas. Club Lenguaje no Verbal

Detección de amenazas. Club Lenguaje no Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión os ofrecemos un extracto del artículo “Seguridad en fronteras y aduanas. Entrenamiento y tecnología en identificación de amenazas” de los autores Lee Wakefield de Sentir Global Incorporated (EE.UU.) y Akshay Pottathil de la Universidad Estatal de San Diego (EE.UU.) en el que se aborda el interesante mundo de la seguridad en aduanas y fronteras.

Este artículo trata sobre la detección de amenazas, instrumento fundamental para agentes de la ley, aduanas y fronteras. La investigación detallada en el artículo se centra en cuestiones específicas relacionadas con las funciones cerebrales y sus conexiones con el lenguaje no verbal. Los autores recalcan que el reconocimiento de la comunicación no verbal puede aumentar la eficacia en la seguridad de aduanas y fronteras.

Un alto porcentaje de lo que se comunica y percibe durante la interacción con otros está basado en señales no verbales. Leer el lenguaje corporal es igualmente un excelente modo de evaluar lo que se dice aunque no coincida con el comportamiento no verbal y puede reflejar de manera muy precisa el estado emocional de un individuo y permitir percatarse inmediatamente de cualquier cambio en el estado.
En las dos últimas décadas, la mayoría de la soluciones propuestas e implantadas en las aduanas han estado centradas en la tecnología (escáneres, sistemas de cámaras, bases de datos internacionales, etc.), ignorando el mejor sistema de reconocimiento de patrones que tenemos: el cerebro humano. El entrenamiento de los agentes de aduana puede ser una de las mejores herramientas para combatir las actividades ilícitas.

La búsqueda de anomalías es la clave para predecir futuros acontecimientos, amenazas u otras situaciones. El objetivo es observar el entorno, detectar anomalías y darles sentido en el contexto de la situación dada. La detección de cambios es fundamental en el desarrollo de una mejor seguridad. Como cualquier otra habilidad se desarrolla con el tiempo, la lectura de comunicación no verbal supone entrenamiento y práctica continua para no solo maximizar la habilidad de reconocer señales, sino también responder adecuadamente para mitigar las situaciones de amenaza.
La tecnología de vigilancia utiliza softwares y hardwares para capturar movimientos y/o audio humanos. Sin embargo, no proporciona un análisis pormenorizado del comportamiento no verbal. Estos sistemas serían extremadamente efectivos si se usaran conjuntamente con analistas humanos entrenados.

Los comportamientos son manifestaciones de pensamientos, emociones y situaciones. Para entender como el cerebro dirige al cuerpo para mostrar sus emociones con gestos no verbales, hay que explorar el centro cognitivo del ser humano. En el sistema límbico reside el epicentro emocional humano que manda señales a los músculos que reflejan gestos conductuales. Generalmente, cuando nos enfrentamos a una amenaza, tenemos algo que ocultar que causa una respuesta límbica que nos prepara para enfrentarnos a esa situación. Sin embargo, cuando la amenaza ha pasado nos relajamos. Entonces al acercarse un segundo agente buscando ese comportamiento y dando de nuevo el alto, es cuando, supuestamente pasada la amenaza, nos coge por sorpresa y se filtran las emociones, teniendo más posibilidades de descubrir el engaño o contrabando que se intentaba ocultar.
Por otra parte, es bien sabido que las mujeres tienen una mejor capacidad para utilizar e interpretar la comunicación no verbal que los hombres. Por tanto, sería altamente aconsejable que se involucrara a muchas más mujeres en este tipo de tareas.
Asimismo, observando más detenidamente y buscando específicamente comportamientos no verbales de comodidad o incomodidad, se pueden evaluar mejor las intenciones de una persona, los niveles de estrés o incluso los pensamientos. Saber interpretar conductas de tranquilidad es crucial para determinar el estado emocional y ayuda a decidir como  responder ante cualquier situación. Tenemos tendencia a huir de situaciones o personas que nos desagradan o de posibles amenazas. Este comportamiento puede ser una clave inmediata de como se siente alguien hacia los demás en una dinámica de grupo.

La “expresión territorial” es una conducta no verbal que se usa para establecer el control y dominio. Por ejemplo, un agente de policía debe mostrar ese control separando los pies y apoyando las manos en las caderas o en el arma. Esa postura indica autoridad, confianza y control. En base a eso, un agente de aduanas debería sospechar de alguien que está frente al mostrador mientras que sus pies apuntan hacia la salida. Sus pies indican un deseo de abandonar la zona mientras que el torso, orientado hacia el agente trata de disimularlo. La respuesta normal ante una amenaza o ante una persona que no nos agrada es crear una distancia física. La detección de emociones, depende tanto de las señales contextuales como de la posición del cuerpo, la entonación de la voz, las expresiones faciales o la coyuntura social que permite discernir correctamente la situación.

Las emociones básicas son similares en las diferentes culturas, de hecho muchos comportamientos no verbales son universales. Aunque en algunas culturas las emociones pueden expresarse de manera diferente o su demostración difiere dependiendo de la situación. A pesar de esas diferencias, en cualquier parte del mundo, encogerse de hombros significa lo mismo. Por tanto, es tan importante tener un completo entendimiento y entrenamiento en lenguaje corporal como tener en cuenta las diferencias culturales.

En la interpretación del lenguaje corporal y en la distinción de conductas no verbales, la cara puede revelar una cantidad significativa de información. Es la parte más expresiva del cuerpo humano con alrededor de 40 músculos diferentes implicados. El Dr. Ekman ha identificado un total de siete emociones que tienen expresiones universales (tristeza, rabia, sorpresa, miedo, asco, desprecio y felicidad). Interpretar esas siete emociones en conjunción con otras conductas no verbales puede determinar de manera precisa el estado emocional de un individuo en un momento concreto. En el ámbito de las aduanas, la habilidad de leer las expresiones faciales y el comportamiento no verbal de los individuos forma parte de las habilidades requeridas que ayudan en la prevención del contrabando, el tráfico de seres humanos, y el transporte ilegal de armas o cargamento a través de las fronteras. El Dr. Ekman ha desarrollado igualmente la teoría de que las emociones se muestran más frecuentemente cuando los humanos se sienten amenazados. Con entrenamiento constante, es posible reconocer esas emociones para determinar potenciales engaños, amenazas o simplemente que se trata de la ansiedad normal en una situación dada. Cuanto más preciso sea un agente de aduanas determinando el estado emocional de un individuo mejor decisión podrá tomar al respecto.

Este artículo se centra en el reconocimiento de amenazas, la conciencia de la amenaza y el papel que juegan en la comprensión de la infinidad de interacciones humanas. La detección de señales de lenguaje corporal es crucial para incrementar la eficacia en la seguridad de las aduanas y las fronteras. La actividad cerebral y sus conexiones con el comportamiento no verbal explica porque los humanos son propensos a una desatención ciega en situaciones particularmente azarosas. El reconocimiento de comunicación no verbal mejora la habilidad de interpretar el comportamiento humano. La tecnología también juega un papel importante en la interpretación del comportamiento. Sin embargo, pocas organizaciones disponen del equipo necesario y requeriría mucho tiempo poner en marcha una colaboración entre proveedores de servicios, entidades gubernamentales, compañías privadas, etc. Quizá sea ese el acuerdo al que llegar para poder ser más eficaces en la persecución de las actividades delictivas que se comenten en las fronteras.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno