Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: Noviembre 2014

Mentiras arriesgadas. Lenguaje no verbal y detección de mentiras. Club del Lenguaje no Verbal.

Mentiras arriesgadas en casos de desaparición de personas. Club del Lenguaje no Verbal

Mentiras arriesgadas. Club del Lenguaje no Verbal

Estimados suscriptores y seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, en esta ocasión os ofrecemos un resumen del artículo “La identificación de las consecuencias de las mentiras arriesgadas en el comportamiento” de los autores Leanne Ten Brinke y Stephen Porter de la Universidad de Columbia Británica (Canadá) que nos acerca al sugerente tema de las mentiras arriesgadas en los casos de desaparición de personas.

El engaño ha evolucionando como un aspecto fundamental de la interacción social humana. Numerosos estudios han analizado las señales del engaño en el comportamiento, pero la mayoría se han desarrollado en un contexto de laboratorio. Sin embargo hasta la fecha, este es el estudio más amplio acerca de las consecuencias en el comportamiento de las mentiras arriesgadas, comparando manifestaciones reales sinceras por medio de tres canales de comunicación: discurso, lenguaje corporal y expresiones faciales emocionales. Para ello se ha utilizado una muestra de individuos que aparecieron en medios de comunicación suplicando por el retorno de un ser querido supuestamente desaparecido. Los intentos fallidos de simular la tristeza y la falta de felicidad revelan emociones encubiertas en los sujetos.

En el caso de las mentiras arriesgadas, los mentirosos se enfrentan a una tarea difícil, ya que el que engaña debe construir una historia coherente y detallada y comunicar la información falsa a través de la expresión facial, del habla, y del lenguaje corporal, de una manera que refuerce su aparente credibilidad. Las mentiras arriesgadas pueden ir acompañadas de fuertes emociones, miedo, remordimiento, rabia e incluso nerviosismo, que deben ser inhibidas o convincentemente fingidas. Pensemos en el marido que públicamente implora por el retorno de su esposa desaparecida que el mismo ha asesinado. Debe controlar su lenguaje corporal y enmascarar sus genuinas expresiones faciales emocionales mientras inventa una historia creíble y toma en cuenta las graves consecuencias de ser descubierto. Dada la dificultad de esta tarea, las señales “filtradas” del aumento de la carga cognitiva, la excitación emocional, la gestión del impacto, y el distanciamiento psicológico pueden revelar la dualidad del mentiroso.

La cara es un lienzo dinámico en el que los seres humanos expresan los estados emocionales y de la que se infieren los estados de los demás. Sin embargo, los humanos han evolucionando para alterar sus expresiones faciales y facilitar el engaño. Aunque los intentos de fingir o inhibir las expresiones emocionales a menudo tienen éxito, desde hace tiempo se sabe que al prestar atención a ciertos aspectos de la expresión facial tal dualidad puede verse comprometida.
Gracias a diversos estudios, se ha podido averiguar que algunos movimientos musculares faciales asociados con emociones fuertes están fuera del control voluntario y no pueden ser completamente inhibidos. Además, ciertos músculos faciales no pueden ser activados intencionalmente durante la simulación emocional. Un planteamiento relacionado es que las microexpresiones, expresiones de la cara completa que revelan las verdaderas emociones, y que pueden ser rápidamente reprimidas por un mentiroso, son una señal válida de engaño. Igualmente las expresiones involuntarias son generalmente sutiles y aparecen solamente en la parte superior o inferior de la cara (por ejemplo, una sonrisa de suficiencia cuando se está intentando parecer triste), y las “microexpresiones” son escasas.

La preparación de una mentira es una tarea mentalmente ardua, el asesino debe ocultar la verdad, tiene que preparar una coartada plausible y coherente con los hechos conocidos por la policía y evitar verse implicado en el crimen. Por el contrario, el que dice la verdad simplemente debe recordar lo que ha pasado. Además, generalmente los mentirosos tienen tendencia a controlar con más detenimiento su discurso, su lenguaje corporal, y sus expresiones faciales que quien dice la verdad, aumentando la demanda cognitiva asociada con la propuesta de una coartada falsa. Las manifestaciones conductuales que suponen una mayor cargar cognitiva conllevan un discurso lento, pausas más largas, y el aumento de las vacilaciones del habla (ej: eh, eh, eh), proporcionando al mentiroso más tiempo para construir un historia creíble. La dificultad de la tarea también puede llevar al aumento de errores en el discurso o a descuidar el lenguaje no verbal. Por lo que generalmente se asocia el engaño con un menor número de movimientos de la mano y del brazo que acompañan normalmente al discurso para ilustrar el contenido de la narrativa.

Los intentos de crear una distancia psicológica entre el mentiroso y la verdad, posiblemente en un esfuerzo inconsciente para aumentar la facilidad de engaño, pueden dar lugar a un uso característico de palabras en el engaño. Usando un software de lingüística informatizada, estudios de laboratorio han descubierto que los mentirosos tienden a usar menos pronombres en primera persona (para evitar aceptar la responsabilidad), más palabras sobre emociones negativas (revelando sentimientos de culpa), y más palabras imprecisas como “quizá” o “tal vez” (evitando el compromiso con la mentira). Dado que se presume que estas señales se producen de manera inconsciente, son menos susceptibles a la manipulación y por lo tanto también aparecen en mentirosos relativamente sofisticados (poblaciones penales) y en situaciones de la vida real.

En este estudio se examinaron vídeo grabaciones de conductas de una gran muestra de individuos que rogaban, emocionados, públicamente por el retorno de un familiar desaparecido. Con el fin de garantizar la validez interna del estudio, para determinar que un sujeto estaba engañando e incluirlo en la muestra, se exigían pruebas irrefutables de que estaba involucrado en el asesinato de la persona desaparecida. Aproximadamente en la mitad de los casos, el “reclamante” era culpable de haber asesinado al familiar antes del llamamiento público. La mentira crucial que cuentan estos asesinos mentirosos aparece durante el llamamiento directo en el que piden ayuda para encontrar a la persona desaparecida, sabiendo que nunca va a ser así. Durante los llamamientos, los indicadores de activación emocional de la conducta (discurso, lenguaje corporal y expresiones faciales emocionales), la carga cognitiva, el intento de controlar la conducta y la distancia psicológica fueron exhaustivamente codificados gracias a un software capaz de registrar señales de comportamiento y expresiones faciales emocionales de engaño (tocarse la cara, parpadear, rascarse, desviar la mirada, etc.). Durante el llamamiento, los asesinos mentirosos eran más propensos a expresar indignación que tristeza, al contrario que los “reclamantes” sinceros. Del mismo modo, los “reclamantes” que mentían usaban más palabras imprecisas para evitar (inconscientemente) el compromiso con sus palabras y distanciarse de la transgresión. Sin embargo, no se han podido evidenciar diferencias en los indicadores verbales de activación cognitiva, ni tampoco en las señales de lenguaje corporal, salvo en el momento en que el asesino hacia el llamamiento directo para solicitar ayuda en la búsqueda de la persona desaparecida.

El estudio de los indicadores analizados en este trabajo puede servir como guía para dirigir búsquedas o investigar desapariciones en las que se sospecha la implicación de un familiar. Se podría incluso formar a personal de seguridad para que fueran capaces de detectar este tipo de señales de engaño. Los resultados ofrecen de este modo un importante y novedoso avance en nuestra comprensión de la comunicación humana involuntaria.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción y edición: Leticia Moreno

La sonrisa de Duchenne y la persuasión. Club del Lenguaje no Verbal.

La sonrisa de Duchenne y la persuasion. Club del Lenguaje no Verbal.

Sonrisa de Duchenne (imagen de la derecha). Club del Lenguaje no Verbal.

Apreciados suscriptores del Club del Lenguaje no Verbal, el artículo que hoy les ofrecemos estudia la sonrisa de Duchenne y la sorprendente relación de la misma con la persuasión. Dicho estudio se ha llevado a cabo por Sarah D. Gunnery de la Universidad Tufts  (EE.UU) y Judith A. Hall de la Universidad Noreste de Boston (EE.UU.). Las autoras investigan la persuasión como el resultado social de la capacidad de producir una sonrisa Duchenne deliberada dentro de una tarea de juego de roles. Los participantes en el presente estudio tenían que convencer a un experimentador de que les gustaba el sabor tanto de un zumo rico como el de otro de sabor desagradable, mientras eran grabados en vídeo. Los resultados mostraron la evidencia de que una mayoría considerable de personas puede producir deliberadamente una sonrisa de Duchenne y que las personas con esta habilidad resultan más persuasivas.

La sonrisa de Duchenne es una expresión que incluye la activación del músculo cigomático mayor que tira de las comisuras de los labios para formar una sonrisa, así como la activación de los músculos orbiculares de los ojos, que elevan las mejillas para crear las patas de gallo alrededor de los ojos, tal y como se aprecia en la imagen de la derecha de la actriz Julia Roberts, no ocurriendo ésto en la imagen de la izquierda. Hecho éste que nos permite inferir que la sonrisa de la izquierda es una sonrisa falsa, mientras que la de la derecha es una sonrisa auténtica o sonrisa de Duchenne.  Hasta hace poco, la sonrisa de Duchenne se había estudiado como una verdadera lectura de las emociones positivas. Si bien existen anteriores líneas de investigación acerca del comportamiento no verbal y las expresiones faciales, estas han sido en general utilizadas como señales sociales deliberadas; solo recientemente la sonrisa Duchenne se ha convertido en un tema teóricamente relevante. El objetivo del presente estudio era investigar la capacidad de cómo crear una sonrisa Duchenne deliberada, así como que el uso de dicha sonrisa en una interacción social estaba relacionado con la capacidad de una persona para persuadir a los demás.

Muchas investigaciones han reflejado cómo la gente percibe las sonrisas de Duchenne. En general, los resultados muestran que las sonrisas de Duchenne se perciben más positivamente que las sonrisas que carecen de este marcador. La lista de características positivas que se atribuyen a la gente que presenta Duchenne es bastante larga: generosa, extrovertida, competente y genuina, entre otras valoraciones. Las personas podrían beneficiarse ampliamente con esta expresión espontánea de placer que sólo puede producirse cuando alguien se siente realmente feliz.

Hay muchas situaciones sociales en las que uno puede elegir poner una sonrisa Duchenne deliberada con fines comunicativos prosociales o benignos. La gente puede ocultar su decepción o desagrado gracias a una sonrisa de Duchenne para no herir los sentimientos de otra persona o porque a pesar de que no se sienta realmente feliz, quiera comunicar que aprecia el favor que otra persona hizo por ella, por ejemplo. Poner deliberadamente una sonrisa de Duchenne no tiene que ser hecho para un beneficio personal, sino que también puede usarse para suavizar una interacción social o comunicar una información determinada. Por lo tanto, la expresión y su mensaje pueden ser auténticos y sinceros, pero no coincidentes con el estado afectivo de ese preciso momento. El engaño no es necesariamente la fuerza motivadora que subyace detrás de la utilización de una sonrisa Duchenne. Es probable que las personas capaces de poner deliberadamente una sonrisa Duchenne sean más capaces, a su vez, de encubrir un sentimiento negativo. En el presente estudio los participantes tenían que hacer creer a un experimentador que les gustaba el sabor tanto de un zumo agradable como el de otro desagradable y, también, que no les gustaba el sabor de ninguno de los dos mismos jugos, con el fin de persuadirle. La capacidad de los participantes para poner deliberadamente una sonrisa de Duchenne se puede correlacionar con el uso de esta sonrisa durante una tarea de persuasión, a pesar de que no se pueda deducir si es deliberada o espontánea. Aquellos que fueron capaces de producir la sonrisa de Duchenne deliberada durante la tarea del juego de roles resultaron ser más persuasivos en general, lo que indica que las personas que pueden producir sonrisas de Duchenne deliberadas emplean más el lenguaje no verbal y las habilidades sociales en su cotidianeidad.

Las personas que saben cómo producir la sonrisa deliberada Duchenne no necesariamente la eligen utilizar para un propósito engañoso, aunque esto resulte contrario a la hipótesis original de este trabajo. Hay, de hecho, una razón lógica para suponer que el poder hacer esta expresión deliberadamente es propio de una persona que puede utilizarlo en cualquier situación, dándose diferencias individuales en su voluntad de utilizarla con fines manipuladores. La capacidad de producir una sonrisa de Duchenne deliberada es una decisión individual. Algunas personas tienen esa capacidad y optan por usarla, pero otras no. Este es el primer estudio que muestra que las personas que pueden producir una sonrisa Duchenne son más persuasivas en contextos sociales distintos e indica que quienes gozan de esta habilidad reciben múltiples beneficios en sus interacciones sociales.

La sonrisa de Duchenne se sigue utilizando en trabajos científicos y de forma más visible en los medios de comunicación populares para describir una expresión de felicidad sentida como real. Se describe como auténtica, mientras que las sonrisas Duchenne no son auténticas; la persona quiere expresar felicidad, sea esta real o no. Las investigaciones futuras seguirán estudiando la conexión entre la sonrisa deliberada Duchenne, el uso de la sonrisa de Duchenne en situaciones sociales y cómo estos dos comportamientos diferentes pueden predecir resultados sociales positivos en diferentes contextos de persuasión. Esto nos permitirá poner a prueba los efectos del contexto afectivo sobre la relación entre la sonrisa deliberada Duchenne y la persuasión. Resulta necesario explorar cómo la sonrisa deliberada Duchenne afecta también a otros aspectos de la vida social, tales como, por ejemplo, los resultados de las citas y la salud.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

Comportamiento no verbal ante una persona extraña atractiva: ¿es diferente si se está enamorado? Club del Lenguaje no Verbal.

Comportamiento no verbal ante una persona extraña atractiva: ¿es diferente si se esta enamorado? . Club del Lenguaje no Verbal

Comportamiento no verbal ante alguien atractivo. Club del Lenguaje no Verbal.

Queridos seguidores del Club del Lenguaje no Verbal, nos grata  poder acercarnos hoy a las reacciones que nos despierta ese sentimiento tan importante y necesario como es el amor, el interés romántico  a través del estudio realizado por Sally D. Farley de la  Universidad de Baltimore.  El presente estudio se realizó para determinar el grado en que los diferentes comportamientos no verbales se asocian a la muestra de un interés romántico hacia una persona desconocida muy atractiva, así como, si estos comportamientos difieren en función del amor que se sienta hacia el propio cónyuge. El mimetismo inconsciente se asoció positivamente a un interés romántico hacia la persona extraña, por lo que la mímica se asociaría negativamente a la percepción subjetiva de amor hacia el cónyuge. Además, surgieron sonrisas y tonos de voz muy agradables que suponen importantes comportamientos no verbales de afiliación.

Aunque la llama del amor romántico se vaya apagando con el paso del tiempo, ya que su intensidad fisiológica disminuye, la pasión, el compromiso y la intimidad se mantienen como los componentes centrales y sólidos que sustentan las relaciones. Las personas altamente comprometidas experimentaron un sesgo positivo en sus relaciones románticas, percibiendo atributos más positivos en su pareja. Las personas que sentían fuertes sentimientos de amor por sus parejas mostraron falta de atención selectiva hacia objetivos de distinto sexo muy atractivos, lo que llevó a los investigadores a concluir que el amor sirve para potenciar el compromiso y disminuir la tentación.

En este estudio se analizó la mímica inconsciente, que refleja atracción por el interlocutor, además de una serie de comportamientos no verbales que permitieron comparar la predicción del interés romántico hacia un desconocido y el amor hacia el cónyuge. La investigación que aquí se presenta se basa en la obra y teorías de antropólogos, psicólogos evolutivos, psicólogos sociales, investigadores de la comunicación y científicos y arroja luz sobre un canal de comunicación no verbal que ha recibido relativamente poca atención empírica fuera de la psicología evolutiva: la voz.

Una gran cantidad de literatura apoya la tendencia general por la que los individuos imitan gestos, posturas, expresiones idiomáticas, acentos, estilo vocal y hasta el tono de voz de sus compañeros de interacción. Estos efectos se han incluido en la coordinación del comportamiento, el reflejo postural, el juego del comportamiento, la interacción, la sincronía y la convergencia de la voz. La mímica indica el deseo de una mayor cercanía psicológica o afiliación y la disminución de la mímica comunica un deseo de distancia o falta de interés.

Históricamente, los comportamientos no verbales se han examinado en dos dimensiones: una basada en la intimidad o la afiliación y otra, en la dominación. Existe abundante investigación sobre comportamientos no verbales que connotan atracción, gusto y deseo de intimidad. La primera dimensión, la afiliativa objeto de nuestro estudio, se asocia con un aumento de la mímica, con tocar a otros, asentir con la cabeza, inclinarse hacia adelante, aproximarse, sonreír y reír. Por ello, las personas más amigables, coquetas y seductoras pueden ser claramente diferenciadas por sus comportamientos no verbales. Parejas que intentan ligar también demostraron algunas tendencias de comportamiento únicas, como la inclinación de la cabeza, el mohín de sus bocas o el cruce de piernas en la dirección de su interlocutor.  Además, los individuos modulan su voz al hablar con personas atractivas, alterándola para que suene más agradable y atractiva. Estos hallazgos, junto con investigaciones que muestran que las voces de las mujeres tienen un sonido más agradable cuando están ovulando, sugieren que la agradabilidad vocal actúa como señal de disponibilidad. Como resultado de ello, para distanciarse de alguien de una manera sutil una alternativa potencialmente eficaz es disminuir la agradabilidad de la voz de uno y, viceversa, una manera de hacerse más atractivo es aumentar la simpatía de la propia voz.

Los individuos con noviazgos que fueron expuestos a una persona muy atractiva tuvieron un comportamiento dirigido a proteger su relación, disminuyendo las conductas que comunicaran interés, afecto y coqueteo. Los comportamientos que más se dieron como señales de acercamiento fueron la mímica, la sonrisa y la modulación de la voz. La relativa escasez de apoyo a los correlatos verbales de atracción fue, al principio, sorprendente. Ha quedado clara la complejidad del papel que juegan los hombres a la hora del coqueteo. Varios investigadores sostienen que los hombres manifiestan una forma no verbal “tranquila” en las primeras etapas de noviazgo y coqueteo, esperando hasta estar más seguros del interés romántico de una mujer para pasar a ser más activos. Las mujeres actúan como selectoras en las primeras etapas de la coquetería, la atención y el reconocimiento: miran brevemente hacia un compañero de interacción, a continuación miran hacia abajo, ladean la cabeza, sonríen con frecuencia o fruncen los labios de modo presumido, provocando así la escalada de comportamientos coquetos en los hombres.

Este estudio tiene sus limitaciones, ya que se centra exclusivamente en los hombres y sus reacciones ante una presencia femenina atractiva debido a la literatura que implican a las mujeres como selectoras e iniciadoras de la danza de cortejo. Como resultado, deben llevarse a cabo más investigaciones para determinar la posibilidad de generalizar los resultados incluyendo a mujeres participantes.

El presente estudio es uno de los primeros que ha evaluado el grado en que los comportamientos no verbales tienen funciones de relación e interacción personal con una persona atractiva. Las investigaciones futuras deberán utilizar una metodología más potente incluyendo diferentes niveles de personas atractivas y evaluando el grado en que las señales no verbales tienen significado para personas tanto solteras como comprometidas.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

Medición del prejuicio no verbal a través del lenguaje corporal. Club del Lenguaje no Verbal.

Medicion del prejuicio no verbal a traves del lenguaje corporal

Las respuestas no verbales ante los estereotipos. Club del Lenguaje no Verbal.

Estimados  suscriptores del Club del Lenguaje no Verbal, el artículo elaborado por Joshua D. Meadors y Carolyn B. Murray  de la Universidad de California (USA), que hoy nos place ofrecerles se centra en una de las grandes preocupaciones de la psicología social, los estereotipos.   Aunque diversas investigaciones han demostrado la existencia de prejuicios raciales a la hora de medir actitudes y conductas manifiestas, existen pocos análisis acerca de las señales no verbales, sutiles, que caractericen tales prejuicios. El presente estudio investiga el sesgo racial implícito mediante el análisis de los comportamientos no verbales de personas que visionaron un vídeo en el que aparecía un presunto delincuente, cuya identidad étnica estaba manipulada para ser negro o blanco. Los participantes parecían mucho más seguros al describir al sospechoso blanco que al describir al negro. Los participantes también mostraban una postura “abierta” al describir al sospechoso negro y una postura “cerrada” (por ejemplo, los brazos cruzados) al describir al blanco. Los resultados indican que los sesgos en las actitudes y las creencias pueden ser detectados y medidos de forma fiable a través del lenguaje corporal. Los resultados se discuten en términos de cómo los comportamientos no verbales pueden revelar formas más sutiles de prejuicios y diversos estados afectivos.

Aunque Estados Unidos tiene una historia marcada por el prejuicio y la discriminación, las personas suelen hablar contra el racismo y niegan tener una preferencia racial cuando se les pregunta directamente. La creencia de que vivimos en una era completamente libre de tales sesgos no es muy real. Los prejuicios, los estereotipos y el favoritismo del endogrupo se mantienen resistentes al cambio y es probable que persistan a través de generaciones. Por lo tanto, es plausible todavía la existencia de estos prejuicios convertidos poco a poco en tabú. La gente todavía practica los métodos más sutiles de discriminación. El presente estudio se centra en el comportamiento no verbal como medio de estos sesgos. Investigaciones en psicología han proporcionado muchas pruebas no verbales con respecto a los prejuicios raciales.

Este estudio tiene como objetivo la evaluación de los prejuicios raciales implícitos a través de calificaciones afectivas basadas en el lenguaje del cuerpo de los participantes, así como mediante el empleo de una taxonomía de las señales de comportamiento no verbal que tienen una base teórica establecida para su expresión y que se centra en los comportamientos sutiles que reflejan actitudes implícitas en un contexto cuajado de prejuicios y estereotipos.

Los científicos contemporáneos afirman que la comunicación no verbal influye en el establecimiento de los pensamientos y comportamientos que se consideran coherentes con las creencias culturales. Tales actitudes implícitas se forman a menudo influenciadas por amigos, familiares y otros conocidos del entorno del sujeto. La comunicación verbal tiende a jugar un papel cognitivo en las interacciones interpersonales, mientras que la comunicación no verbal juega un papel más afectivo, relacional o emocional. Por consiguiente, los comportamientos no verbales se han teorizado para transmitir una gran cantidad de información acerca de las emociones de un individuo como sus actitudes, motivaciones y rasgos de personalidad. Entre el contenido verbal y no verbal de un mensaje, la mayoría de las personas cree que el contenido no verbal refleja con mayor precisión los verdaderos sentimientos del comunicador, así como la intención de su mensaje. Es decir, el comportamiento no verbal parece ofrecer una representación más coherente con la personalidad que la conducta verbal explícita.

Muchas de las intervenciones diseñadas para reducir los prejuicios raciales y la discriminación fallan en gran parte porque el sesgo intergrupal es contagioso y se transmite de forma implícita (por ejemplo, de manera no verbal o por medio de micro-agresiones).

¿Exhiben los individuos sesgo racial a través de señales no verbales en su lenguaje corporal? Este efecto ha podido ser bien comprobado en las mujeres, pero sólo parcialmente en los hombres. Los codificadores muestran una postura significativamente más cerrada al describir al sospechoso blanco que al describir al sospechoso negro. Esta postura cerrada puede ser una respuesta no verbal que actúa de acuerdo con la incertidumbre y la ansiedad inducida por la presentación de un estereotipo determinado. La postura cerrada a menudo se puede interpretar como una reducción en la inmediatez entre el comunicador y el receptor. Otra evidencia sugiere que estos comportamientos están a menudo relacionados con la ansiedad, el estrés o la incomodidad.

Las diferencias de género, tales como la interacción entre la manipulación experimental (es decir, el origen étnico del sospechoso) y el sexo biológico del codificador, fueron apoyadas por los datos obtenidos, específicamente en las calificaciones de ansiedad e incertidumbre y en el comportamiento no verbal de la postura cerrada. Las mujeres fueron evaluadas como más ansiosas e inseguras que los hombres cuando el sospechoso era blanco, pero menos ansiosas e inseguras que los hombres cuando el sospechoso era negro. Las mujeres también cerraron su postura más que los hombres cuando el sospechoso era blanco, pero menos que los hombres cuando el sospechoso era negro. Los participantes tendieron a cerrar su postura al describir al sospechoso blanco, pero mostraron una postura abierta al describir al sospechoso negro. Hombres y mujeres pueden responder de manera diferente a los sospechosos de acuerdo con la forma en que fueron socializados para responder a este tipo de situaciones. Por otra parte, los estereotipos de criminales violentos y contra-estereotipos pueden provocar una ansiedad cualitativamente diferente en hombres y mujeres.

Los resultados del presente estudio implican que las actitudes más implícitas y las creencias (por ejemplo, los estereotipos) se pueden detectar de forma fiable a través de la comunicación no verbal y objetivamente ser medidas en comportamientos no verbales específicos (por ejemplo, a través del lenguaje corporal). Existen diferencias significativas entre muchos de los comportamientos al comparar muestras específicas (por ejemplo, entre hombres y mujeres y entre etnias). Las diferencias individuales y situacionales en muchas otras actitudes implícitas complejas y específicas podrían ser capturadas a través de medidas no verbales, especialmente a través de la tecnología y el software más sofisticados de los que se dispongan.

Los estudios futuros pueden optar por analizar las representaciones en series de tiempo, en frecuencias objetivas de comportamientos no verbales específicos y estados afectivos. Se han producido avances recientes en la tecnología que miden el tono vocal y el lenguaje corporal sin que afecte la subjetividad humana. Presumiblemente, la detección de actitudes implícitas más sutiles y complejas (por ejemplo, el sesgo no verbal) puede reducirse a conductas o gestos específicos. Los procedimientos tales como el sistema de acción del cuerpo y la postura de codificación podrían significar una más amplia taxonomía del lenguaje corporal y de posicionamiento, pero la expresión emocional es todavía necesaria para determinar los aspectos singulares del comportamiento que pueden cambiar en función de actitudes, situaciones y estados emocionales.

En el presente estudio solo se examina la relación entre un número determinado de comportamientos no verbales y estados afectivos, pero hay potencialmente un sinnúmero de relaciones entre dichas variables. Sin embargo, la tecnología de procesamiento de vídeo y un software que permita la codificación sensible en el tiempo se están convirtiendo en unas herramientas metodológicas populares que puedan utilizarse para examinar y cuantificar la relación entre actitudes implícitas y sus manifestaciones físicas con los resultados conductuales. Aunque el presente estudio considera específicamente la evidencia de prejuicios no verbales y discriminación, los mecanismos subyacentes en la comunicación, las diferencias culturales y los fenómenos relacionados se beneficiarán enormemente de una investigación continuada.

Fundación Universitaria Behavior & Law – Club del Lenguaje no Verbal

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar