Influencia del estado de ánimo en el reconocimiento de emociones

Efecto del estado de ánimo en el reconocimiento de emociones. Club del Lenguaje no Verbal.

 

En esta ocasión, queridos amigos del Club del Lenguaje no Verbal, les brindamos el artículo realizado por Petra Claudia Schmid y Marianne Schid Mast, ambas de la Universidad de Neuchâtel (Suiza) que versa sobre la influencia del estado de ánimo en el reconocimiento de las emociones. Así, las citadas investigadoras, autoras del presente estudio afirman que el estado de ánimo afecta a la memoria y a los juicios sociales, pero los resultados son inconsistentes en relación a cómo afectan al reconocimiento de las emociones.

En la literatura científica se ha señalado que en aquellas personas que tienen un estado de ánimo triste, se produce una disminución del rendimiento en el reconocimiento de las emociones. Es más, reconocen mejor otras emociones tristes, que si las emociones de otras personas son alegres (sesgo negativo). El reconocimiento en personas con estados de ánimo tristes, sí ha sido analizado, pero la relación de la influencia de los estados de ánimo felices en el reconocimiento de las emociones, apenas ha sido objeto de investigación.

La teoría cognitiva de la depresión (Beck) y la teoría de la congruencia en el estado de ánimo (Bowen y Schwarz), afirman que el estado de ánimo de una persona ejerce un efecto de congruencia con su memoria y juicios sociales. Así, estar con un estado de ánimo negativo, o depresivo, hace que un individuo sea más propenso a juzgar a los demás de una forma más negativa. Los estados de ánimo tristes conllevan un mejor reconocimiento de la emoción triste frente a caras felices, mientras que los estados de ánimo felices promoverían un mejor reconocimiento de la felicidad frente a caras tristes.

Por otro lado, Asthama y colaboradores (1998) argumentan que las personas clínicamente deprimidas podrían tener deficiencias cognitivas adicionales (problemas con tareas visuales espaciales), que afectarían, claro está al reconocimiento emocional. Los pacientes deprimidos, entonces, podrían mostrar una disminución generalizada de la capacidad de reconocer todo tipo de emociones (positivas y negativas). En la misma línea, Rottenberg y colaboradores (2005) apoyaban que los pacientes deprimidos tienen reducida la respuesta a todas las señales de emoción. Sin embargo, los individuos sanos cuando se encuentran en estados de ánimo tristes, mostraron un sesgo negativo, pero no una disminución del rendimiento general en el reconocimiento de las emociones. Bouhuys (1995) realizó una interesante investigación mostrando una serie de dibujos con expresiones faciales, muy esquemáticas, a diferentes pacientes y concluyó que los pacientes con estado de ánimo triste percibían menos tristeza y felicidad que los que se encontraban en estados de ánimo felices. A día de hoy, la investigación se ha centrado, sobre todo, en la capacidad de reconocimiento de las emociones en pacientes con estado de ánimo depresivo, pero no existe investigación científica en pacientes sanos.

Con todo, las autoras del presente artículo de investigación realizaron un estudio encaminado a la comprensión de cómo el estado de ánimo (feliz, neutral o triste), en individuos sanos, afecta a la capacidad para conocer las emociones alegres y tristes. Se seleccionaron 93 pacientes, 51 mujeres y 42 hombres de una edad media de 23 años y se les asignó aleatoriamente uno de los estados de ánimo. A cada uno de los tres grupos se les proyectó un corto para propiciar el estado de ánimo interesado. Al finalizar el visionado tuvieron que contestar en una escala Likert si se encontraban 1 (muy tristes), 7 (muy felices) o 4 (neutro). Tras esto, realizaron una tarea de reconocimiento de emociones (60 estímulos con diferentes expresiones faciales de emoción), mientras escuchaban una música congruente con las imágenes mostradas. Dado que está documentado que las mujeres superan a los hombres a la hora de reconocer correctamente las emociones, se usó como factor control el sexo. Como resultado del estudio se observó un sesgo negativo en aquellos participantes que tenían un estado de ánimo triste, y un sesgo positivo en aquellos que tenían un estado de ánimo feliz. En efecto, se obtuvo que en aquellos participantes con un estado de ánimo feliz (en comparación con el neutral) existía una disminución del reconocimiento de las expresiones faciales de tristeza. Por el contrario, aquellos participantes con estados de ánimo tristes, reconocían con más dificultad las emociones felices. Sin embargo, no surgió evidencia de una disminución general en el rendimiento a la hora de reconocer los diferentes estados de ánimo, en participantes con estado de ánimo triste.

De esta manera, las autoras observaron que cuando la emoción de otra persona no está en congruencia con la forma en la que se siente, existe una mayor dificultad para reconocer esta emoción.

Traducción: Nahikari Sánchez

Edición: Belén Alcázar

Club del Lenguaje no Verbal, 2014

[corner-ad id=1]