Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: Marzo 2013

Elección de la víctima y cinemática; cómo los agresores eligen a sus víctimas en función de su estilo al caminar. Club del Lenguaje no Verbal.

lenguaje_no_verbal_cinematicayvictimaEl estudio que hoy nos traemos entre manos seguro que nos hace reflexionar acerca de nuestra vulnerabilidad sobre una potencial agresión en la calle. Rebekah E. Gunns, Lucy Johnston, y Stephen M. Hudson de la Universidad de Canterbury, Nueva Zelanda, realizaron tres experimentos en los que se investigó si el estilo de movimiento determinaba vulnerabilidad de cara a agresiones físicas. Tanto las mujeres (experimento 1) como los hombres (experimento 2) que participaron en los experimentos pudieron ser diferenciados de acuerdo con la facilidad de ser atacados basándose exclusivamente en la información cinemática proporcionada al caminar. Las particularidades en el estilo de caminar predijeron la facilidad de ataque y se identificaron dos prototipos de perfiles de los caminantes: “Fácil de atacar” y “difícil de atacar”. También descubrieron otros aspectos como la forma de vestir y el calzado que muestran diferencias en la facilidad de ataque (experimento 3).

Al entrar en una habitación llena de extraños, el observador puede detectar rápidamente ciertas características de los individuos que ocupan la sala y la naturaleza de sus interacciones como por ejemplo quién está coqueteando con quién, quién está discutiendo, quién es tímido y quién es
dominante. Enseguida, el observador puede percibir matices como superioridad, ira y amabilidad en otros (Ambady y Rosenthal, 1993). A partir de fragmentos breves de vídeo se ha demostrado que los observadores pueden ser bastante precisos al juzgar ciertos rasgos de personalidad como la extraversión (Albright, Kenny, y Malloy, 1988; Ambady, Hallahan, y Rosenthal, 1995; Funder, 1995; Kenny, Horner, Kashy, y Chu, 1992), relaciones personales, como la posición social (Costanzo y Archer,1989), o la orientación sexual (Ambady, Hallahan, y Conner, 1999) y la psicopatología (Waxer, 1976, 1977). La conducta no verbal es, por lo tanto, muy importante en la transmisión de las propiedades de uno mismo hacia los demás.

Las víctimas de agresión física, tanto personas como animales, no se eligen al azar; los agresores seleccionan a sus víctimas. Los lobos aíslan y atacan al ejemplar más vulnerable de entre un rebaño de ovejas, mientras que delincuentes presos cuentan que seleccionan aquellas víctimas que ofrecen una recompensa óptima por un mínimo esfuerzo (Farrell, Phillips, y Pease, 1995; Fattah, 1991; LeJeune, 1977), aunque  no son conscientes de los procesos cognitivos que intervienen en su selección (Amir, 1971; LeJeune, 1977; MacDonald, 1975). Hay víctimas que han sido agredidas en repetidas ocasiones por diferentes delincuentes, lo que sugiere que hay algo acerca de la víctima que puede asociarse con vulnerabilidad (Farrell et al, 1995;. Feinberg, 1980; Lauritsen y Davis Quinet, 1995; Reiss, 1980; Sparks, 1981).  Hay gente que es más propensa a ser atacada (Gibson, 1966).

 Los resultados de los experimentos publicados demuestran claramente la capacidad de los observadores para diferenciar la facilidad de ataque, basándose únicamente en la información cinemática proporcionada en la forma de caminar de la víctima.

 El prototipo caminante “difícil de atacar” se caracteriza por una zancada más larga, una mayor oscilación de los brazos, más energía, una menor limitación de movimientos, un ritmo rápido en los andares, y un cuerpo relativamente pesado que dificultaría la agresión. Las características asociadas con baja vulnerabilidad sugieren una huida más rápida de un ataque potencial (longitud en la zancada, ritmo al caminar más rápido, más energía) o mayor capacidad para defenderse (mayor peso corporal, más fuerza).

 No se encontró correlación con la edad y la predisposición a la hora de atacar a una víctima. Sin embargo este dato se puede deber a una limitación de los propios experimentos. Tampoco se encontró influencia en el tamaño de los caminantes que sugiriera que este elemento supone un factor de decisión para el agresor. Sin embargo, si se descubrió que factores que limitan el movimiento (como la ropa y los zapatos) influyen en las calificaciones de los observadores para determinar si la agresión es fácil o difícil.

 Una pregunta obvia que surge a raíz de esta investigación es si los individuos pueden cambiar su estilo de caminar y por lo tanto reducir su vulnerabilidad a los ataques. Una serie de estudios realizados en el laboratorio de los autores de esta investigación (Johnston, Hudson, Richardson, Gunns, y Garner, 2001) sugieren que los cambios deliberados en estilo de caminar y un adecuado entrenamiento pueden reducir las clasificaciones de la facilidad de ataque. Resultados del experimento 3 demostraron que los factores como la vestimenta y el calzado influyeron en la selección de los ataques. La vulnerabilidad de cualquier individuo dado no es, por lo tanto, fija pero puede variar en función de factores tales como la vestimenta.  Por supuesto, las personas son libres de elegir su ropa y calzado de tal manera que algunos caminantes tienden a elegir una vestimenta y un calzado que aumenta o disminuye su tendencia a caminar en un estilo indicativo de alta vulnerabilidad. Se planea estudiar en investigaciones futuras tales condiciones, con mayor profundidad.

 La presente investigación ha demostrado que los observadores eran capaces de diferenciar a caminantes fáciles de atacar basándose simplemente en información cinemática. Estilos específicos de caminar indican vulnerabilidad. Estos hallazgos añaden fuerza empírica a la anterior afirmación sobre la relación entre el estilo de caminar y la vulnerabilidad de ser atacado. A un nivel más general, estos resultados demuestran que es posible detallar la naturaleza de los estímulos ante los que responden los posibles agresores, e introducir metodologías para reducir el riesgo de ataque.

 

El rol de la comunicación no verbal en la efectividad y eficacia de los equipos. Club del Lenguaje no Verbal.

lenguaje_no_verbal_eficaciaequiposGracias una vez más al trabajo realizado por nuestra delegada en la República Dominicana, Elda Marzo, a continuación os presentamos un artículo escrito por Veerabathini Santhosh Kumar, de la India, en el año 2011, en el que habla sobre la importancia de la formación en lenguaje no verbal en los equipos de trabajo, como parte integral para lograr la efectividad y eficacia en el logro de sus metas y objetivos.

Gordon Bethune, CEO de Continental Airlines, y quien logró la transformación de la empresa, dijo:  “Somos como un reloj de pulsera – un montón de partes diferentes, pero el todo tiene valor sólo cuando trabaja junto. No tiene valor cuando una parte falla “. Probablemente estas son las mejores palabras que describen el valor de los equipos, y que constituyen la clave de la creación de equipos.

La creación de equipos parece ser tan simple como que estamos leyendo y tan complejo como el montaje de un reloj de pulsera. Al igual que la lectura, la creación de equipos requiere de aprendizaje y de  comprender temas como: el número de miembros del equipo, los pasos y etapas de la formación de los equipos, las características o atributos de los miembros, el seguimiento del rendimiento de los equipos, etc.

De la misma forma, la creación de equipos es tan compleja como montar un  reloj de pulsera, debido a que  implica cierta habilidad. Sin embargo, en ambos casos, estamos asumiendo que los miembros del equipo serán fieles con lo establecido, con patrones de conductas estándar para todas las situaciones y que las condiciones y metas serán las mismas para todo miembro que lo compone.

Esta investigación  es un intento de encontrar las cuestiones inherentes que envuelven la formación de equipos y su funcionamiento para lograr con éxito las metas y objetivos establecidos.

El término Grupo puede ser definido como un número de partes diferentes, dependiendo de la perspectiva que tomen. Una definición comprensiva podría ser que si un grupo existe en una organización, sus miembros: están motivados a participar, la perspectiva del grupo es percibida como una unidad unificada de personas que interactúan,  contribuyen con los procesos del grupo, llegan a acuerdos y tienen desacuerdos a través de varias formas de interacción.

El desempeño de un grupo de trabajo es resultado de la función de sus miembros como individuos.  El desempeño de un equipo incluye ambos, resultados individuales y los que llamamos ¨Producto de Trabajo Colectivo¨. El “Producto de Trabajo Colectivo” es el resultado que se logra cuando dos o más miembros deben trabajar juntos, reflejándose la unión y contribución real de los miembros de un equipo¨ (Katzenback, Jon R. y Smith, Douglas K. La disciplina de los Equipos, The Discipline Of Teams, Harvard, 1993).

El desarrollo de grupo y  equipo pasa por las mismas etapas: Formación, Conflicto, Regulación-Integración, Desempeño, y Desintegración.  El elemento en común de todas las etapas mencionadas es la interacción.  Muchas teorías han sido propuestas sobre la teoría de formación de equipos, las razones inherentes para su formación (Proximidad) (Teoría del Balance) (Newcomb, Theodore M., El Proceso de Cercanía, The Acquaintance Process, 1961),  algunos se concentran en el aumento de su eficacia en el rendimiento (Teoría del Intercambio) (Teoría del Balance, Thibaut y Kelley, La Psicología Social De Los Grupos, The Social Psychology of Groups, 1959) y en el conocimiento del objetivo que da origen a su formación.

En sentido general, en el lenguaje de negocios que utilizamos en el día a día,  usamos “Grupos” y  ¨Equipos¨, indistintamente, sin establecer diferencia alguna. Actualmente esto no es posible.  Hay una estrecha línea  que diferencia unos de otros.

En realidad, el equipo puede sufrir una transformación dentro del grupo antes de advertirse un pobre desempeño, situaciones internas, no cooperación entre sus miembros, incremento en las delegaciones y/o decrecimiento de la responsabilidad colectiva. Esta es la primera categoría de equipos donde hay una dinámica natural que transforma el equipo en grupo y viceversa. Existe una segunda categoría donde los equipos permanecen intactos.  Los parámetros de desarrollo podrían ser excelentes pudiendo ser el equipo considerado como el mejor.  Sin embargo, pueden existir problemas inherentes e imperceptibles que derriban a los equipos de repente.  Estos equipos son peligrosos. Probablemente esta podría ser la razón detrás de los equipos que se tornan improductivos súbitamente.

Como conclusión podemos decir que las Compañías, sus sistemas, procesos, flujos de trabajo, están siendo documentados a partir de: la identificación de objetivos/metas del equipo, la necesidad de formar equipos, criterios de selección, el entrenamiento o aprendizaje, la comunicación, la evaluación de su rendimiento y proceso, y su control. Una cosa que pasamos por alto acerca del control y el entrenamiento necesario, es el aprendizaje relativo al lenguaje no verbal.

Es posible que los miembros de un equipo no se involucren  personalmente y que la cultura, nivel socio-económico, medio ambiente y antecedentes educativos, sean elementos que afectan los comportamientos de los integrantes de los equipos y su funcionamiento.

Se muestra más claramente en los resultados obtenidos de la encuesta realizada como parte de esta investigación y, atendiendo a las respuestas obtenidas individualmente: más de la mitad de los encuestados, un 55%, tienen claro su papel individual y metas personales. Y un poco más que eso, el 57%, entiende cómo sus roles y metas están relacionadas con la visión del equipo. El 55% de ellos se sienten seguros, apoyados y protegidos en ambiente de equipo, mientras que sólo el 45% ha forjado relaciones más estrechas con sus compañeros de equipo, señalando en este punto una referencia que no ha sido reconocida ni cuantificada, como parte del área del proceso que se ha trabajado. El apoyo a ésta son la mayoría, el 40% dice que las diferencias de opinión en equipo son respetadas dentro del mismo, y sólo el 35% de los encuestados opinan que los conflictos son generalmente dirigidos hacia un acuerdo  que permite el ganar-ganar en las situaciones que se presentan. Por último, de los encuestados el 50% está de acuerdo con el uso de la retroalimentación basada en  el  rendimiento del equipo en comparación con el 30% que está de acuerdo con el uso de una retroalimentación basada en rendimiento individual.

Así que para concluir, todas las necesidades anteriores exigen a los investigadores centrarse en una investigación profunda de la comunicación no verbal concentrándose en la eficacia de los equipos y de su rendimiento.