Club del Lenguaje no Verbal

Por cortesía de la Fundación Universitaria Behavior & Law

Mes: Septiembre 2012

¿Sabes distinguir las sonrisas falsas de las verdaderas?

Estimados amigos, os dejamos con otro artículo especial para nosotros, por su contenido  y porque disponemos de él gracias al esfuerzo de nuestras compañeras y delegadas del Club del Lenguaje no Verbal en México, Ana Paula Díaz y Pilar Lozano.

Pudiera ser que no resulte tan sencillo diferenciar una sonrisa falsa de una auténtica a pesar de que la mayoría de nosotros confiamos bastante en nuestra propia habilidad para ello.

Una de las razones principales es la variedad de tipos de sonrisa que se han identificado. Para hacernos una ligera idea Paul Ekman (2001) reconoció 18 tipos de sonrisas, todas con un significado social diferente a la expresión espontánea de felicidad. Reducir la tensión, ocultar la expresión de otras emociones y manipular o engañar son solo algunas de las funciones que podemos desempeñar cuando sonreímos. Este mismo autor sugirió que puede haber alrededor de 50 tipos de sonrisa en total y que, además,  es una expresión facial que tienen todas las culturas a lo largo y ancho del planeta.

De aquí se plantea un reto para el perceptor: ser capaz de discriminar con exactitud entre los diferentes tipos de sonrisa con el objetivo de conocer el significado de una sonrisa en particular, que va a influir, a su vez, en la interacción social. Necesitamos ser sensibles a la diferencia entre las sonrisas que indican una experiencia emocional positiva de aquellas que sirven a otras funciones comunicativas. Imaginemos por un momento la importancia de las consecuencias que se pueden derivar si confundimos una sonrisa que pretende ocultar enfado, y la malinterpretamos como una expresión de alegría.

Cada vez más, un creciente cuerpo de investigación sugiere que existe información facial que revela el tipo de sonrisa. Duchenne (1862/1990) y más recientemente Ekman y colaboradores (1998) han informado de distinciones fisonómicas entre las sonrisas de disfrute y no disfrute. En las sonrisas genuinas además de los músculos que intervienen en el movimiento de las comisuras de los labios, también se activan otros músculos situados alrededor de los ojos que cuando se contraen generan arrugas. De esta manera, lo que vulgarmente conocemos como patas de gallo es un indicador de sonrisa verdadera.

Las psicólogas Lynden Miles y Lucy Johnston de la Universidad de Aberdeen y Canterbury respectivamente, conscientes del poder de la sonrisa en la interacción humana pusieron en marcha una investigación para dar a conocer precisamente la capacidad que tenemos para diferenciar una sonrisa auténtica de una deliberadamente fingida. Para ello 37 estudiantes de la universidad de Canterbury se ofrecieron como voluntarios para participar en dos experimentos, y se les mostró una serie de fotografías de las que tenían que juzgar si cada persona era feliz o no. Tenían que realizar un doble juicio por cada expresión facial, una vez juzgando la emoción mostrada y otra la emoción sentida.

Los resultados de esta investigación demuestran que los perceptores son sensibles al tipo de sonrisa y existe una evidencia clara de saber diferenciar las sonrisas falsas de las auténticas.  Aunque las autoras sugieren la importancia de seguir investigando para descubrir la información que usan los perceptores  para determinar el significado de una sonrisa.

El presente estudio ha demostrado que en líneas generales, podemos detectar el estado emocional de una persona sonriente, lo que es importante para garantizar unas relaciones sociales eficaces.

Por último, para aquellos que deseen comprobar su habilidad a la hora de reconocer sonrisas falsas, os dejamos el enlace de un test gratuito que figura en la pagina web de la BBC <hacer test>

¿Por qué sonreimos?

Hoy traemos al Club del Lenguaje no Verbal un artículo al cual tuvimos acceso a través de la plataforma ResearchGate. Gracias a esta red social de investigadores, contactamos con nuestro nuevo amigo Sachchidanand Swami, investigador en materia de comunicacion no verbal y creador del blog Non Verbal World. Os dejamos con una traducción de su artículo y el vínculo para acceder a él en versión original.

Nos sentimos mucho mejor cuando alguien nos sonríe y nosotros devolvemos la sonrisa. Una persona sonriente es mucha más apreciada que aquella que aprieta los labios y mira fijamente. La sonrisa es mágica en la sociedad humana. Ayuda a ganarse los corazones de la gente y atrae la simpatía y la confianza. Los iconos gestuales como “smileys” y emoticones se han convertido en parte importante de los mensajes de texto y son una aplicación de chat de todo el mundo.

¿Porqué nos sonreímos los unos a los otros de manera tan natural – sin aprendizaje previo ni coacción? Respuestas apasionantes y curiosas a la vez. Vamos a entender cómo se originan.

Muy pocos de nosotros sabemos que nuestros primos los primates (simios y monos) también se sonríen los unos a los otros. En su interactuación social, sonreír tiene mucho que ver con la cohesión social, la jerarquía y en última instancia, la supervivencia. Cuando dos primates están uno enfrente del otro o pasan cerca, las comisuras de la boca se mueven hacia arriba y se muestran los dientes. Al hacer esto, consiguen que el otro se sienta seguro enviando un mensaje, “No te asustes. No soy agresivo. Soy amistoso”

En una situación social, un contacto visual directo con los ojos muy abiertos y los labios comprimidos son señal de amenaza. Si a una persona le miran de esta manera durante un tiempo considerable, lo más seguro es que acabe o bien huyendo o bien atacando (vuelo límbico o respuesta de lucha). Una mirada hostil prolongada provoca malestar parasimpático y nuestros primos los primates utilizan la misma estrategia de manera inteligente. Los gorilas machos dominantes utilizan expresiones faciales hostiles para controlar un grupo grande de subordinados y derogar rebeliones o rivales. Es una especie de invasión territorial y también una invitación para pelear.

Así, la sonrisa está menos relacionada con los labios y dientes que con los globos oculares y la mirada. Los músculos orbiculares (Orbicularis Occuli) situados alrededor de los ojos se contraen con la sonrisa para transmitir inconscientemente que una persona tiene miedo de otra/s. Los músculos orbiculares contraídos protegen los ojos de posibles ataques y también neutralizan los efectos de una mirada directa, porque nuestros ojos aparentan ser más pequeños. La separación de los labios con las comisuras hacia arriba podría ser el resultado de la evolución para mejorar la contracción de los músculos orbiculares (Orbicularis Occuli).

Mostrar los dientes junto con una mirada temerosa genera un efecto global de intenciones inofensivas. Una fina banda de múculos Zomgáticos  en ambos lados de la cara que surgen del hueso Zygomatic como por ejemplo, cerca del oído y fusionándose con Orbicularis Oris (músculos circulares que se encuentran alrededor de la boca) y la piel de las comisuras de la boca también se contraen y empujan hacia arriba los bordes de los labios al sonreír.

Sonreír o ver personas sonrientes está relacionado con la secreción de Endorfina (un neurotransmisor) para inducir sentimientos de felicidad incluso si la sonrisa es auténtica o fingida. Nosotros diferenciamos varios tipos de sonrisas para expresar aceptación, acercamiento, ingenuidad, felicidad, amabilidad, amistad, cariño, etc. Ninguna de estas expresiones faciales supone una amenaza para los demás.

(URL: http://www.nonverbal-world.com/2011/05/why-we-smile.html)