Estimados miembros y lectores del Club del Lenguaje no Verbal.

Después de un prolongado periodo de tiempo de diseño y preparación hemos lanzado nuestro primer curso de “Comunicación no Verbal para Médicos”. El seminario, desarrollado en colaboración con un importante laboratorio farmacéutico, ha sido ya impartido a un número importante de especialistas de diversos hospitales de la Comunidad de Madrid. Los cuestionarios de evaluación han obtenido una excelente puntuación, destacando que TODOS los participantes recomendarían este curso a un colega o compañero.

Con esto, simplemente os quiero trasladar a todos los miembros del Club del Lenguaje no Verbal que esta materia, que a todos nosotros nos apasiona, es de gran aplicación y utilidad en innumerables ámbitos profesionales.

A nuestros habituales cursos de comunicación no verbal para ventas y dirección de equipos se ha unido ya la formación especializada en comunicación no verbal para médicos, cuerpos de seguridad del estado, profesores y, en breve, periodistas y profesionales de la comunicación en general.

Por ello, os animo a todos a que no enviéis las experiencias vividas en vuestras profesiones en materia de comunicación no verbal (manejo de espacios, posturas, gestos, expresiones faciales, etc.).

En conmemoración del éxito obtenido en el curso impartido en el ámbito de la salud, os trasladamos a continuación el resultado de una investigación científica desarrollada en la Universidad de Bretaña por los doctores Gueguen, Meineri y Charles-Sire publicada en el año 2010.

En el artículo titulado “Mejorar la adhesión al tratamiento mediante técnicas no verbales: un experimento de campo sobre el efecto del contacto físico” nos ofrecen el resultado encontrado sobre la adhesión al tratamiento al producirse un contacto táctil leve por parte de un médico ante los pacientes, al solicitar la promesa verbal del cumplimiento de la medicación prescrita. Este acto no verbal se asoció con una mayor adhesión al tratamiento que respecto del caso de no existir ningún tipo de contacto táctil.

Además, sus resultados muestran que el contacto táctil se asoció con mayores niveles de competencia profesional percibida a la vez de que se percibe una mayor preocupación del médico por su paciente.

Una vez más, estos resultados son congruentes con estudios previos que muestran que el tacto es asociado a una mayor percepción positiva. Aunque el contacto táctil se asocia a una mayor adhesión a la medicación tanto para hombres como mujeres, se produjo un mayor nivel en el caso de pacientes del sexo masculino. Este efecto es tal vez explicado por el hecho de que los hombres utilizan menos el contacto táctil que las mujeres en su interacción social. Así, cuando se produjo contacto táctil, los varones fueron tal vez más receptivos con este comportamiento no verbal, dada su novedad.

En un experimento previo realizado en Francia, estudiantes que fueron tocados brevemente en el antebrazo por su profesor tuvieron una mejor predisposición a salir a la pizarra para corregir un ejercicio en clase. Este efecto se encontró tanto con los estudiantes masculinos y femeninos, pero también en mayor medida con los estudiantes varones.

Los resultados amplían las investigaciones anteriores y confirman que el sentido del tacto es clave a la hora de animar al paciente para llevar a cabo el comportamiento esperado en un contexto médico.

En Francia, donde este experimento se llevó a cabo, se ha informado de que más del 70% de los pacientes no cumplen con prescrito terapéutica regímenes. Es necesario fomentar la investigación sobre métodos que efectivamente pueden aumentar el cumplimiento de la medicación, hecho el cual se ha convertido en un verdadero problema de salud pública. Además se debe informar a los profesionales acerca de estos métodos.

La investigación presentada es además de gran interés ya que evalúa el efecto del contacto táctil sobre la evaluación y toma de decisión por parte del paciente días después de producirse el contacto táctil. Lasinvestigacionesanteriores tan sólo presentaban el efecto inmediato tras producirse el contacto. Podríamos decir que en esta investigación el contacto mantuvo su efecto durante 7 días.

Otra posible interpretación que ofrecen los autores es el hecho de que el contacto físico pueda cambiar incluso la forma expresiva del propio médico.

Como conclusión si el contacto físico cambia la forma en que los pacientes perciben a los médicos y la forma en que el médico se comunica, entonces, ¿cuál sería la potencia del contacto táctil si el médico lo usase de manera frecuente?

Debemos añadir además que el paciente tras no cumplir el tratamiento, en un gran número de casos, miente al médico por vergüenza, lo cual dificulta las decisiones médicas a la hora de cambiar el tratamiento e incluso de cuestionarse el diagnostico.

Si transformásemos estos hechos en un importe económico, nos llevaría a plantearnos las siguientes preguntas: ¿se produce una más rápida recuperación del paciente si éste cumple el tratamiento? ¿se reducen las visitas a la consulta? ¿se evitan gastos en medicamentos innecesarios? ¿se acortan las bajas médicas si el paciente cumple el tratamiento?
¿de qué importes estamos hablando? ¿cientos de millones de euros? ¿millones de euros? ¿o tan sólo cientos de miles de euros?

En cualquier caso, es evidente la justificación de una intervención a nivel formativo e investigador en este ámbito.